miércoles, 18 de abril de 2018

La Teoría de la personalidad de Eysenck. Por Miryam Gomez Obregon


   

Planteamientos que influenciaron la obra de Hans Jürgen Eysenck

Los humanos somos seres curiosos, parece que es parte de nuestra naturaleza el cuestionarnos acerca de muchas cosas, especialmente respecto a nuestra existencia, al menos, en algún punto de nuestra vida. Muchos filósofos y científicos a lo largo de la historia han tratado de dar solución a muchas preguntas acerca del hombre y su conducta o su manera de proceder, encontrando otras a su paso. ¿Por qué actuamos de cierta manera ante algunas circunstancias? ¿Qué nos hace ser “semejantes” y a la vez diferentes a los demás?

Para desarrollar sus teorías se fundamentó en la tipología hipocrática-galénica, en la actualización realizada por Kant y por Wundt, la cual trata de explicar las similitudes y diferencias entre las personas, a través de la descripción de los 4 tipos de temperamento humano, conformados por la personalidad: sanguínea, colérica, flemática y melancólica. Sin embargo, también se apoyó en las contribuciones de grandes teóricos dentro de la psiquiatría como: Gross, Heymans y Wiersma, Kretchmer y el afamado Carl Gustav Jung, por citar sólo algunos.

Hans Jürgen Eysenck fue un gran científico y psicólogo inglés de origen alemán. Él creía que en gran medida la personalidad estaba también determinada por aspectos fisiológicos propios del individuo como los genes, los cuales pueden disponer a un sujeto a conducirse de una manera particular.

Su ardua labor, lo llevó a coincidir en que cada persona tiene ciertas características o rasgos, los cuales son relativamente estables a pesar del tiempo y las circunstancias, afirmaba que las diferencias individuales en el comportamiento se deben al sistema nervioso participando así en el establecimiento de las bases para realizar más estudios al respecto y contribuyendo al desarrollo de la psicometría.

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A través de sus investigaciones, pudo observar que esas diferencias y similitudes entre los individuos también se encuentran influenciadas por factores situacionales y ambientales, es decir, que los rasgos de personalidad también están compuestos por elementos socioculturales. En torno a esto, afirmaba que:

“Es la organización más o menos estable y duradera del carácter, temperamento, intelecto y físico de una persona, lo que determina su adaptación única al ambiente”.

La búsqueda de la respuesta a sus preguntas, le impulso a ser un gran investigador, utilizaba la tradición correlacional, con su modelo taxonómico o descriptivo y el experimental, éste último era influenciado por la escuela rusa, pues en esos tiempos se desarrollaron muchos estudios experimentales acerca de las diferencias de cada individuo en aspectos psicofísicos, ésta última tradición, la seguía a través del modelo causal o explicativo.


PEN: Estructura dimensional y jerárquica de la personalidad

Trató de encontrar las dimensiones básicas de la personalidad como Cattell, aunque éste último se sustentó en los términos que nos describe a la personalidad dentro el lenguaje; en cambio Eysenckhablaba de tres dimensiones primarias heredables y con base fisiológica, esto se medía por la reactividad del sistema nervioso autónomo. Mediante el modelo taxonómico o descriptivo, propone un modelo de la personalidad basado en los rasgos que la configuran, lo hace a través del análisis factorial para describir la personalidad, a continuación, las tres dimensiones con sus tipos de estructura y algunos rasgos correspondientes:

Psicoticismo: Tiene que ver con los rasgos de agresividad, impulsividad (o bajo control de impulsos), creatividad, frialdad, crueldad, egocentrismo y dureza (inconmovibles), no suelen empatizar, les puede ser difícil o imposible confrontar la realidad.


Extraversión-Introversión: Pertenecen a este rubro los rasgos de vitalidad, brillantez, buscador de sensaciones, sociabilidad, impulsividad y actividad, pueden ser dogmáticos y dominantes.

Neuroticismo–Emocionabilidad: En esta dimensión se comprenden los rasgos de variabilidad, emotividad, irracionalidad, timidez, taciturnidad, baja autoestima, culpabilidad, ansiedad e inquietud. La estructura cerebral asociada sería específicamente el sistema límbico, el cual se encuentra implicado en la regulación emocional. Los individuos con alto grado de neuroticismo son personas cuyo sistema nervioso autónomo se puede activar con gran facilidad.

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Ejemplos de elementos del Cuestionario de Personalidad de Eysenck (EPQ-R) (Eynsenck & Eynsenck, 1985)  (Adaptada de la versión española realizada por Ortet, Ibañez, Moro & Silva, 1997)
Ítem  Respuestas
1.    ¿Prefiere actuar independientemente más que según las normas establecidas?
2.    ¿Le gusta el bullicio y la agitación a su alrededor?
3.    ¿Su estado de ánimo sufre altibajos con frecuencia?
4.    ¿La pasaría muy mal si ve sufrir a un niño o un animal?
5.    ¿Realiza muchas actividades en el tiempo libre?
6.    ¿Tiende a mantenerse apartado de situaciones sociales?
7.    ¿Tiene a menudo sentimientos de culpabilidad?
8.    ¿Diría de sí mismo que es una persona nerviosa?
9.    ¿Le preocupa tener deudas?
SÍ     NO

SÍ     NO
SÍ     NO
SÍ     NO
SÍ     NO
SÍ     NO
SÍ     NO
SÍ     NO
SÍ     NO

Nota: Estos elementos se puntuarían de la siguiente manera: Extraversión: 2 sí, 4 sí y 6 no; Neuroticismo: 3 sí, 7 sí y 8 sí; Psicotismo: 1 sí, 4 no y 9 no.


Lo correlaciona con el modelo explicativo o causal de la personalidad al anclar las estructuras biológicas a la base de esas dimensiones y confirmarlas experimentalmente.
Estructura jerárquica de la personalidad de Eysenck

Decía que la estructura jerárquica de la personalidad tiene:
Respuestas específicas: Conductas que se observan una vez y pueden ser características del sujeto o no.
Respuestas habituales: Conductas con cierta estabilidad.
Rasgos: Constructos resultantes de la interrelación de diversos hábitos.
Tipos: Constructos resultantes de la interrelación de diferentes rasgos.

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Teoría de la excitación-inhibición cortical

La dimensión de extraversiónintroversión, se encuentra determinada por las diferencias entre los procesos de excitación e inhibición cortical. Eysenck utilizó procesos fisiológicos sin localizarlos en ninguna parte específica del sistema cortical, básandose en conceptos de Pavlov y de Hull, principalmente. Decía que las personas que desarrollan patrones de comportamiento introvertidos y que suelen tener problemas distímicos, en caso de que se genere psicopatología, se caracterizan por una fuerte excitación más una lenta y débil inhibición cortical, lo cual produce que una conducta sea inhibida.


Mientras que en las dimensiones de los extravertidos, es todo lo contrario, propuso que las personas que están predispuestas a desarrollar pautas de comportamiento extravertido y a tener alteraciones histérico-psicopáticas, también en el caso de que se tengan alguna psicopatología se puede observar una débil excitación y una intensa pero rápida inhibición cortical, que produce una conducta desinhibida. Aquí, el concepto de inhibición fisiológica es inversamente proporcional a la inhibición conductual, es decir:

A mayor inhibición cortical, menor inhibición comportamental, como se muestra en el comportamiento de los extravertidos y viceversa.
Teoría del arousal-activación cortical

El concepto de activación cortical o arousal, se puede entender como un continuo de excitación que va desde el nivel más bajo, propio de los estados de sueño, hasta el más elevado estado de alerta que es cuando se presentan estados de pánico.

Trata de explicar las diferencias relacionadas a la extraversión-introversión y se determina por medio del nivel de excitación cortical (arousal-, el cual está controlado por un tipo de “puerta con acceso a la estimulación”: Sistema de Activación Reticular Ascendente (SARA), funge como base neurológica responsable del nivel de atención.

En circunstancias naturales de reposo, las personas introvertidas, parecen sobreestimuladas, pues muestran un nivel de arousal elevado, mientras que los extravertidos se muestran hipoestimulados por lo que tenderán a buscar estimulación, éstos últimos presentan un nivel de arousal bajo.

SARA activa y desactiva las partes superiores del cerebro (corteza cerebral), participa en el mantenimiento del estado alerta y de la concentración, así como en el control del ciclo sueño-vigilia. Una de las estrategias más directas para probar el mayor nivel de activación cortical ha sido trabajar con los potenciales evocados, sus hipótesis se han tratado de comprobar indirectamente a través de estudios de rendimiento.

Para mejor comprensión de los temas, dejo aquí una tabla que incluye algunos aspectos importantes que se tomaron en cuenta dentro de la teoría biofactorial de Eysenck.

EVIDENCIAS EXPERIMENTALESEI
Similitud con el efecto de las drogas depresoras+
Niveles de testosterona+
Rapidez de ejecución+
Tolerancia a la estimulación+
Pautas de descanso involuntarias+
Sensibilidad al refuerzo+
Sensibilidad al castigo+
Similitud con el efecto de drogas estimulantes+
Niveles de enzima MAO+
Aprendizaje (CC)+
EVIDENCIAS EXPERIMENTALESEI
Sensibilidad estimular+
Precisión de ejecución+
EVIDENCIAS EMPÍRICASEI
Comportamiento antisocial+
Búsqueda de sensaciones+
Inhibición sexual+
Preocupación social+
EVIDENCIAS EXPERIMENTALESN+N-
Reactividad autonómica+
Excitabilidad simpática+
Dilación en la vuelta al equilibrio parasimpático+
Tolerancia al estrés+
Estabilidad emocional+
Umbrales de excitación+
EVIDENCIAS EMPÍRICASN+N-
Relación con trastornos neuróticos+
Relación con trastornos psicosomáticos+
Potencialización de hábitos socializados en introvertidos+
Potencialización de hábitos antisociales en extravertidos+
EVIDENCIAS EXPERIMENTALESP+P-
Similitud con el efecto de drogas alucinógenas (LSD)+
Niveles de testosterona+
Niveles de enzima MAO+
EVIDENCIAS EMPÍRICASP+P-
Asociación con delincuencia+
Asociación con trastornos psicóticos+
Asociación con trastornos antisociales+
Asociación con síntomas de agresividad+

Conclusión

Hans Eysenck fue un gran investigador que dedicó su vida al estudio de la conducta humana, gracias a su trabajo hemos podido tener avances en áreas tan importantes como la psicometría y la medición de los rasgos de la personalidad, pues su labor estableció un importante antecedente en este rubro; uno de sus objetivos principales fue analizar las bases neurofisiológicas de la conducta humana, realizó teorías, modelos y pruebas para la medición de ciertos rasgos que tipificó, lo cual representó un gran avance en el estudio del comportamiento.

Así mismo, sentó las bases empíricas de las terapias con enfoque cognitivo y conductual. Las teorías presentadas por él tienen su marco dentro de los modelos psicobiológicos de la personalidad, el sustento y el fruto de ellas residió bajo el escrutinio de la metodología experimental.


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Links
http://www.paidopsiquiatria.cat/files/eysenck.pdf
https://www.psicoactiva.com/blog/los-4-tipos-temperamento-humano/
Referencias bibliográficas
Bermudez Moreno, J., Pérez García A. M. y Sanjuán Suárez, P. (2017). Psicología de la personalidad: Teoría e investigación. Volumen I. España: UNED DIDÁCTICA
Eysenck, H.J. y Eysenck, S.B.G. (1994). Manual of the Eysenck Personality Questionnaire. California: Educational and Indu


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Las personas felices tienen una serie de hábitos que marcan la diferencia.


Las personas felices tienen una serie de hábitos que marcan la diferencia. Son más agradecidas, cultivan el optimismo, son amables con los demás, hacen ejercicio, se comprometen con objetivos significativos, saborean los pequeños placeres de la vida y así sucesivamente.


Sin embargo, lo que nunca hacen es…


1) Compararse con los demás.


Olvídate de lo que otros están haciendo. Deja de fijarte a dónde van y qué es lo que tienen. Intenta hacer las cosas lo mejor que puedas. A veces, nuestra inseguridad es producto de la comparación de nuestra vida con la de los demás. Nos fijamos en los demás en vez de fijarnos en nosotros mismos. No te compares con los demás y céntrate en lo que haces.


Descubre lo que tu corazón quiere y alinea tus objetivos con tus deseos.Dedícales un tiempo todos los días y disfruta del camino. No dejes que la ignorancia o la negatividad de nadie te limite. Sigue haciendo lo que tu crees que es correcto. De esta manera tu vida será significativa y tendrás una sensación de sosiego y paz que nadie podrá interrumpir.


2) Su autoestima depende de los demás.


Te sentirás contenta/o contigo misma/o cuando no te compares con los demás ni trates de impresionarles. Cunado logres esto tendrás automáticamente el respeto de los demás y lo que es más importante, estarás orgullosa/o de ti misma/o.


¿Qué harías diferente si supieras que nadie te juzga por tu comportamiento?


Nadie tiene el derecho de juzgarte. Las personas pueden haber escuchado historias acerca de ti pero ellas no saben lo que tu has vivido ni lo que has sentido. Olvídate de lo que piensan o dicen de ti. Concéntrate en lo que sientes tu misma/o y sigue caminando por el sendero que consideras correcto.


3) Pensar que la felicidad depende de los demás o de acontecimientos externos.


La infelicidad surge cuando deseamos cosas que no necesitamos en vez de valorar lo que ya tenemos. Tampoco necesitamos el permiso de nadie para ser felices. Tu vida es magnífica no porque alguien diga que así lo sea o porque has adquirido algo nuevo. No dejes que tu felicidad sea rehén de nada ni de nadie.


Si no eres feliz ahora no culpes a nadie ni a nada. Asume tu propia responsabilidad en tu infelicidad. Deja de buscar en vano algo o alguien que te haga feliz.Aprecia lo que tienes en este momento y estarás en la senda adecuada.


La mayor parte de tu felicidad o infelicidad depende de tu punto de vista y no del entorno que te rodea. Aunque tu vida no sea la más ideal en este momento piensa en las cosas buenas que te rodean. Piensa en algo que te haga sonreír y accede a ese pensamiento cuando lo necesites.


4) Estar resentida/o.


Empieza ahora mismo a dejar los fantasmas de tu pasado. Lo que sucedió en el pasado es solo un capítulo más en tu historia. No cierres el libro, simplemente pasa de página.


Todos hemos cometido errores en nuestra vida. El dolor por estas experiencias es normal y a veces persiste durante mucho tiempo. El resentimiento nos invita a revivir el dolor una y otra vez. Hay que dejarlo marchar.


El perdón es el remedio. Te permite centrarte en el presente sin luchar con el pasado. Las heridas no se pueden curar sin el perdón. Esto no quiere decir que tengas que borrar u olvidar lo que pasó. Lo que trato de explicarte es que tienes que deshacerte del resentimiento y del dolor. Sigue adelante con tu vida.


5) Pasan el tiempo en ambientes negativos.


No puedes tomar decisiones positivas si el ambiente que te rodea es complicado y desagradable. Protege tu mente de esta contaminación ambiental deshaciéndote de las personas negativas y alejándote de los ambientes que habitan.


Incluso cuando estés sola/o, crea un espacio mental positivo para ti. Un espacio que renuncie a todos los pensamientos que te hacen sentir mal.

J. Cardenas

Saiku

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"Cincuenta y tantos"el cerebro después de los 50...




El Dr. Juan Hitzig es autor del libro "Cincuenta y tantos" Cuerpo y mente en forma aunque el tiempo siga pasando. En la página de Gerontología de la Universidad Maimónides se lee:

No hay duda de que el ser humano vive cada vez más. ¿Cómo hacer para que esta longevidad no sea una acumulación de dolencias y enfermedades, sino una etapa vital, plena de experiencias y desarrollo personal?

Las ideas centrales de este libro se basan en investigaciones que demuestran que alrededor de los cincuenta años se encuentra el Punto de Inflexión Biológica que define en qué forma envejeceremos. Profesor de la Universidad Maimónides y reconocido gerontólogo dedicado a estudiar las causas de la longevidad saludable sostiene con humor que:

"El cerebro es un ‘músculo' fácil de engañar; si sonríes cree que estás contenta y te hace sentir mejor".


Explica que el pensamiento es un evento energético que transcurre en una realidad intangible pero que rápidamente se transforma en emoción (del griego emotion, movimiento), un movimiento de neuroquímica y hormonas que cuando es negativo hace colapsar a nuestro organismo físico en forma de malestar, enfermedades e incluso de muerte. Con los años, el Dr. Hitzig ha desarrollado un alfabeto emocional que conviene memorizar.

Las conductas con R: Resentimiento,
rabia,
reproche,
rencor,
rechazo,
resistencia,
represión.........

Son generadoras de cortisol, una potente hormona del estrés, cuya presencia prolongada en sangre es letal para las células arteriales ya que aumenta el riesgo de adquirir enfermedades cardio-cerebro-vasculares.
·
Las conductas R generan actitudes D: Depresión,
desánimo,
desesperación,
desolación.

En cambio, las conductas con S: Serenidad,
silencio,
sabiduría,
sabor,
sexo,
sueño,
sonrisa,
sociabilidad,
sedación.........
son motorizadoras de Serotonina, una hormona generadora de tranquilidad que mejora la calidad de vida, aleja la enfermedad y retarda la velocidad del envejecimiento celular.
·



Las conductas S generan actitudes A: Animo,
aprecio,
amor,
amistad,
acercamiento.

Fíjate que así nos enteramos de que lo que siempre se llamó "hacerse mala sangre" no es más que un exceso de cortisol y una falta de serotonina en la sangre.


diarioalmomento.com/noticias.


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martes, 17 de abril de 2018

Cometer y aceptar errores: Necesario para avanzar.



En nuestro día a día, todos cometemos errores, pero es la forma en la que nos enfrentamos a ellos la que hace que aprendamos o que nos quedemos estancados en esos fallos sin posibilidad de seguir avanzando.
¿Cuál es la importancia de aceptar los errores cometidos?

Como hemos dicho, los errores forman parte de nuestra vida diaria, ya sea por la toma de decisiones equivocadas, por una mala actuación ante una determinada situación o por un daño causado involuntariamente a otra persona.

Para remediar una situación de tensión con otra persona, lo mejor es pedir perdón, ya que así se aclaran posibles malentendidos y se alivian tensiones. No obstante, hay personas a las que pedir perdón les resulta muy difícil.

Cuando nos vemos envueltos en un conflicto por un error que hemos cometido, es importante que sepamos disculparnos con la persona a la que haya afectado ya que, de otra manera, el problema no se resolverá, sino que tenderá a volverse más complicado.

Sin embargo, como ya hemos dicho, hay personas que no son capaces de pedir perdón, sino que más bien tienden a esconder el error o a obviar su existencia, y esto se puede deber a distintas causas que te explicamos a continuación.

Por un lado, el rechazo a pedir perdón se puede deber a una baja autoestima por parte de la persona que lo ha cometido. El hecho de decir “lo siento” hace que reconozcamos que hemos cometido un fallo y que, por tanto, no somos perfectos.


Todo el mundo forma una imagen sobre sí mismo (lo que llamamos autoimagen) basada en creencias subjetivas sobre nuestra personalidad, y la preservación de esta autoimagen conlleva a veces que las personas eviten mostrarse vulnerables.

Por eso, las personas con una baja autoimagen evitan pedir perdón, para así asegurarse de que su personalidad no denota debilidad o incapacidad para hacer frente a ciertas situaciones, ya que esto contribuye a empeorar aún más la imagen que tienen de sí mismos.

Asimismo, hay personas que asocian el acto de pedir perdón con un sentimiento de humillación, lo que les hace eludirlo para así no dañar más su autoestima, a pesar de sentirse mal por ser los causantes del problema.

No obstante, si en vez de tergiversar la situación lo que hacemos es reconocer nuestro error y pedir perdón, los sentimientos de malestar originados por este fallo desaparecerán para dar lugar a una sensación de responsabilidad y de control de la situación.


Por otro lado, otra de las causas de que el acto de pedir perdón nos resulte a veces tan difícil puede ser el narcisismo: hay personas con un concepto demasiado elevado de ellas mismas, lo que hace que no perciban sus propios fallos y, por tanto, la necesidad de pedir disculpas.


En esta línea también encontramos personas con falta de empatía, que simplemente no se identifican con el daño o problemas que pueden estar causando a la otra persona y, por ello, no les preocupa la resolución del conflicto que ellos mismos pueden haber causado.
La importancia de pedir perdón

Saber pedir perdón es importante para así no dejarnos dominar por miedos e inseguridades. Además, el hecho de pedir disculpas tiene efectos positivos para nuestra salud emocional, tales como:

Aprender a pedir perdón hará que los demás nos vean como personas más empáticas y responsables, ya que de esta forma mostramos nuestro lado más humano, lo que también ayudará a que los demás nos traten de la misma forma.

Por tanto, pedir disculpas ayuda a que mejoremos nuestras relaciones con los que nos rodean, ya que la confianza es la base de cualquier relación de amistad o pareja, así como la comunicación y la capacidad de expresar con claridad lo que nos preocupa.

Haciendo frente a este tipo de situaciones llegaremos a conocernos mejor a nosotros mismos, además de mejorar nuestra autoimagen, ya que seremos conscientes tanto de nuestras virtudes como de nuestros defectos, y aprenderemos a aceptar estos últimos.


A la vez, seremos más sinceros con nosotros mismos al juzgar situaciones en las que nos veamos envueltos, aprendiendo también cuál es la mejor forma de reaccionar y cómo sentirnos más cómodos con nuestra forma de afrontar los problemas.

Igualmente, aceptando nuestros errores y siendo conscientes de estos, abandonaremos un estilo de vida perfeccionista que a menudo provoca sentimientos de frustración y estrés innecesarios. Por tanto, nos será más fácil ser felices.

Por último, pedir disculpas nos hace aprender de nuestros errores y mejorar como personas, con lo que en el futuro nos será más fácil superar adversidades así como tolerar las frustraciones.

Cuando nos permitimos cometer errores y equivocarnos aprendemos a ser tolerantes tanto con los demás como con nosotros mismos, con lo que contamos con nuevas herramientas para enfrentarnos a distintas situaciones.

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Aerofobia: Conquista tu miedo a volar



“El valor no es la ausencia del miedo, más bien, es la opinión de que otra cosa es mucho más importante que el miedo mismo”. Ambrose Redmoon

El miedo a volar es algo muy común entre la población, aproximadamente una de cada tres personas experimentan alguna clase de temor o ansiedad relacionado a esto. Sin embargo, volar en avión representa una de las formas más seguras para viajar, mientras que trasladarse en automóvil tiene mayores riesgos. A medida que avanza la ciencia y a tecnología, se ha conseguido que el riesgo de volar en un avión comercial sea mínimo, aunado a que antes de que los aviones emprendan vuelo, pasan por diversas pruebas de seguridad.



La seguridad de viajar en avión

Según la IATA (Asociación de Transporte Aéreo Internacional), el número total de accidentes y víctimas mortales se redujo respecto a la media de los últimos cinco años, lo que confirma que la aviación es cada vez más segura, por lo que representa la forma más fiable de cubrir largas distancias en poco tiempo.

El tener conocimiento acerca de algunas estadísticas sobre la seguridad y los accidentes aéreos, no hace que se erradiquen ni el temor ni la angustia que experimentan muchos cuando tienen que volar, principalmente porque muchos miedos y temores van más allá de la razón; el conocimiento no siempre lleva consigo un cambio de conducta o de sentir.

Estando bajo el miedo, nos encontramos en un terreno subjetivo e irracional, dominado por el cerebro primitivo, la amígdala es como el “mensajero del temor”, el cual trata de disponer al cuerpo para responder ante un peligro o amenaza (real o percibida), lo hace por medio de ciertas reacciones fisiológicas que nos preparan para tomar acción como la segregación de cortisol, noradrenalina y adrenalina, los cuales ponen al cuerpo en estado alerta. Así mismo, el individuo puede responder con alguna conducta de evitación, comportamiento muy característico dentro de las fobias.
¿Aerofobia o miedo a volar?

Las fobias son un tipo especial de temor, el conocer acerca de las manifestaciones sintomatológicas pueden ayudarte a estar mejor preparado en caso de que tengas miedo a volar. Mucha gente puede experimentar cierto grado de ansiedad o temor antes y mientras la aeronave planea por los cielos, esto es algo normal. Sin embargo, lo que distingue a un miedo de una fobia específica, son algunos factores como la: intensidad, frecuencia y duración de los síntomas.

En la aerofobia, el temor es excesivo, irracional y persistente, se desencadena cuando la persona tiene que volar o sabe que tendrá que hacerlo en un futuro próximo; el individuo puede presentar comportamientos de evitación y ansiedad anticipatoria, los cuales le provocan un malestar significativo, mismo que puede afectar relaciones familiares y laborales:

¿Por qué no fuiste a cerrar el trato con los socios japoneses? Era una excelente oportunidad de crecimiento para la empresa.
A última hora, decidí no ir a Japón a cerrar el trato de la negociación, creo que no era tan buena idea después de todo.

Durante las diferentes etapas del trastorno, la persona puede pasar de la negación del problema, a la racionalización para tratar de justificar los motivos por los que no es necesario hacer ese vuelo: “No tengo miedo a volar, sólo que no me agrada”; “Si quiero ese viaje de regalo a Europa que mis padres me regalan, pero prefiero posponerlo”; “Deseo ir, pero no tengo quién me acompañe, es un viaje largo y peligroso”. Cuando es una persona que no requiere viajar en avión regularmente, la aerofobia no le traerá muchos problemas, especialmente si no está vinculada a otros trastornos.

Por el contrario, cuando el individuo requiere viajar vía aérea por motivos laborales, personales o familiares de manera frecuente, la aerofobia le representa un gran desafío que requiere atención psicológica. Aunque el amor por su familia sea mucho, el temor puede ser de tales dimensiones que impide a la persona viajar en avión para poder reunirse con ellos cuando hay situaciones de gravedad, como enfermedad y muerte en la familia o simplemente para poder asistir a algún evento familiar importante, por citar algunos ejemplos típicos.

El carácter fóbico surge en función de ciertos aspectos fundamentales: un constante estado de alerta, el cual hace que la persona se encuentre en una actitud casi permanente de vigilancia para detectar amenazas que pudieran venir del exterior, pero también se encuentra pendiente de aquellas que genera dentro de su mente. La actitud de huida y comportamientos de evitación son propios del padecimiento.

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Panic attack o crisis de angustia

En el trasfondo de estos padecimientos, sobre todo, dentro de las fobias específicas como la aerofobia, pueden manifestarse crisis de angustia (panic attack), con su sintomatología propia como: miedo que puede llegar hasta el terror, aprensión, falta de aliento, palpitaciones, el sentir una fuerte opresión en el pecho o malestares torácicos.

Los que sufren una crisis de este tipo, pueden presentar molestias abdominales, atragantarse o asfixiarse, por lo que se aconseja ese día y el anterior hacer comidas ligeras, no tomar bebidas estimulantes y en la medida de lo posible no comer durante el vuelo, ya que la sintomatología de la aerofobia se manifiesta en aspectos físicos de la persona también; con esto se pueden evitar ciertas complicaciones que pudieran exacerbar más aún la angustia y el temor, debido a dificultades en el proceso digestivo, recuerda que otros de los síntomas somáticos pueden ser las náuseas, el mareo e incluso el desmayo.

La situación sociocultural y familiar influyen en el desarrollo de las fobias, de hecho, cuando existe el antecedente de que algún familiar ha presentado determinado tipo de temor, algunos familiares pueden desarrollarlo, esto pueden ser una serie de conductas aprendidas, pues el sujeto se formó para responder de esa manera ante ciertos estímulos que le pueden desencadenar conflicto, los psicólogos pueden ayudar a tratar estos aspectos, para que no perduren estos padecimientos en generaciones futuras. Uno de los principales mecanismos de defensa usados en las fobias es la proyección, pues hace que se coloque en los objetos del mundo algunos temores internos.


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Aerofobia y otros trastornos relacionados

“El temor de volar rara vez es solo por estar en el aire. Suele ser una combinación de claustrofobia, miedo a los ruidos extraños, las turbulencias y la sensación de no tener el control”. Stacey Chance, Veterano Piloto de American Airlines & Creador del programa Fear of Flying

La aerofobia está clasificada dentro de los trastornos de ansiedad, puede ser sólo de tipo situacional, o sea, que tiene ver con la acción de volar y lo relacionado a esto, pero también puede combinarse con fobias de tipo ambiental con algunos miedos como: temor a las tormentas, a los precipicios y al agua, por ejemplo; lo cual pueden indicar otro tipo de fobias a su vez, un psicólogo puede determinar esto, la más común con la que se suele mezclar es la relacionada con el temor a las alturas: la acrofobia, por lo que la persona experimenta mayores grados de ansiedad, puede llegar a ser paralizante estando en medio del vuelo, pues el individuo no puede escapar ni evitar la situación, pero tampoco disminuir su malestar.

Puede estar sostenida por otros trastornos de la conducta a su vez, como el trastorno de angustia, los de ansiedad, el obsesivo-compulsivo, en donde las conductas compulsivas tienen como objetivo neutralizar la ansiedad. Otros padecimientos comúnmente asociados son el trastorno por estrés agudo y el trastorno por estrés postraumático, que sucede por haber experimentado una situación desagradable en un vuelo o algo que pudiera vincular la experiencia, esto les puede ocasionar una dosis de miedo extra, llamada “resignificación a posteriori”.
Tratamientos contra la aerofobia

“La inacción cultiva el miedo. La acción cultiva la confianza y el valor. Si quieres conquistar el miedo, no te quedes sentado en la casa pensando sobre éste. Sal y ocúpate de él.” Dale Carnegie

En la actualidad existen varios tipos de tratamientos que han probado tener buenos resultados. La terapia de exposición y las técnicas de desensibilización ayudan a programar nuevamente las respuestas cognitivas y fisiológicas, por medio de las estrategias que brinda la terapia cognitivo conductual (TCC). Puede ser en modalidad grupal o individual, hay programas de ayuda de diferentes clases, para diferentes gustos y necesidades, los mejores sistemas para perder el miedo a volar también incluyen parte de esto en su metodología.

Los programas virtuales de entrenamiento cuentan con simuladores de entornos e incluso de sonidos característicos de un vuelo, como el motor con sus cambios y las turbinas, cuyo ruido puede llegar a estremecer a algunos pasajeros. Este tipo de sistemas también emplea la técnica de exposición. Uno de los pioneros en este tipo de tratamientos es el piloto y psicólogo Tom Bunn, quien estableció el primer programa de “miedo a volar” y trabajó con él hasta la fundación de SOAR (1982). Desarrollando así métodos más efectivos para tratar los problemas de temor al vuelo.
Tecnología al rescate de los aerófobos

La tecnología puede ser tu gran aliado para emprender vuelo. Hoy día existen muchas aplicaciones que han sido desarrolladas por expertos de la aviación en alianza con algunos profesionales de la conducta, creando herramientas que puedes llevar cómodamente en tus dispositivos móviles. No todas requieren conexión a Internet y han demostrado tener buenos resultados.


Algunas de ellas, por ejemplo, van describiendo a los usuarios lo que está ocurriendo en el momento del vuelo, indica los lugares por donde van pasando, toma en consideración el clima, la dirección del viento y su fuerza para calcular la hora de llegada, en el caso de que exista algún contratiempo por el que se retrasen, el programa explica los motivos.

Tanto las condiciones climatológicas como las turbulencias pueden ser un detonante de la ansiedad para las personas que padecen aerofobia, por lo cual, la mayoría de éstas aplicaciones móviles en sus programas establecidos pueden detectar este tipo de movimientos y brindar al usuario una explicación, así como algunos consejos y ejercicios listos para aplicar que le pueden ser de utilidad. Este tipo de tecnologías pueden ser un excelente complemento de tu tratamiento psicológico, el cual no debe ser sustituido, dada la naturaleza del padecimiento.


5 grandes consejos para conquistar tu miedo a volar

Si tienes miedo a volar, estas sugerencias pueden ser de gran ayuda para ti; si padeces aerofobia, es recomendable aunado a esto, que te decidas a iniciar un tratamiento psicológico para ti.
Planifica estratégicamente tu vuelo
Elige líneas aéreas adecuadas que cuenten con los estándares de seguridad. Las aeronaves que traen asientos para más de 30 pasajeros tienen que pasar por estrictas certificaciones.
Si puedes elegir, trata de seleccionar un asiento en el pasillo y que se encuentre cerca de quienes te pueden brindar atención en caso de que lo requieras.
Es aconsejable que el día del vuelo o un día antes se tenga todo preparado, a fin de eliminar otras fuentes de estrés y ansiedad innecesarias, puedes: dejar toda la documentación necesaria preparada, el equipaje de carga y de mano que llevarás, así como tus dispositivos móviles con batería recargada desde una noche anterior.
El conocimiento puede darte cierta tranquilidad
Es conveniente que te informes acerca de cómo opera la aeronave, los equipos y sistemas de seguridad que conforman los aviones.
En cuanto subas, presta atención a las indicaciones, trata de conocer al personal y presta atención a lo que se debe hacer en caso de emergencias.
Herramientas que puedes usar durante el vuelo
Utiliza la neurobiología a tu favor! Liberar oxitocina contrarresta los sentimientos de temor, a la vez que reduce un poco el estrés y la ansiedad. ¿Cómo? Realiza actividades que te gusta hacer como escuchar tu música favorita y leer, por ejemplo. El recordar acontecimientos y a personas gratas, que son significativas en tu vida y que te hagan sonreír también te puede ayudar.
Aprende técnicas de manejo de ansiedad y estrés, al reducir los niveles de cortisol y adrenalina en tu cuerpo, podrás estar menos dominado por el temor y actuar con más razón.
Aplica técnicas de meditación y de relajación, el realizar respiraciones largas y profundas, puede ser de gran utilidad para la regulación emocional.
La música con ritmos lentos y suaves que recuerdan al latido del corazón, pueden ayudar a traer un poco de calma y alejar la ansiedad, a la vez, evitas la sensopercepción que pueden producir en tí el sonido de las turbinas o del motor, al usar tus auriculares.
Si te gusta la lectura, leer un buen libro o una revista de interés para ti, puede hacer que enfoques tu atención en esa tarea y pienses menos en lo que te preocupa.
Algunas de las aplicaciones para dispositivos móviles que se utilizan para tratar la aerofobia son: SkyGuru, Take me up, Turbcast y Fear of flying–SOAR, entre muchas otras; la última fue desarrollada por Tom Bunn.
Prepara tu cuerpo para el vuelo
Evita bebidas estimulantes el día de tu partida e incluso desde unas 24 horas antes de tu vuelo.
Durante el viaje, es aconsejable que no tomes demasiados líquidos. El consumo de bebidas alcohólicas tampoco es una buena opción, como muchos creen; es preferible eludir cualquier variable que pudiera hacer que tus niveles de ansiedad se disparen por las nubes.
Lleva una dieta sana y equilibrada. Si puedes, evita comer durante el vuelo especialmente si padeces aerofobia. Si es un viaje largo y no puedes evitarlo trata de comer ligero, pues llevar el estómago totalmente vacío tampoco es buena idea.
Pide asistencia personal

El tener una fobia, no es motivo para avergonzarse, es algo común, mucha gente padece diferentes clases de fobias y miedos. El que hables con alguien calificado al respecto puede evitar complicaciones innecesarias durante el vuelo, denota madurez de tu parte y de esa manera te pueden brindar soporte, ya que ellos cuentan con la experiencia y la capacitación necesarias. ¡Recuerda que no estás sólo!
Conclusión

El miedo a volar es frecuente. Sin embargo, la aerofobia es un trastorno que encuadra en la clasificación de los trastornos de ansiedad, dentro del contexto de este padecimiento pueden aparecer crisis de angustia y otros trastornos graves, así como comportamientos de evitación en situaciones que pueden representar un problema para el individuo, por lo que es importante que la aerofobia sea tratada.

Existen varias terapias y tipos de entrenamiento que algunos psicólogos pueden brindar a las personas con este padecimiento. Para sobrellevar el vuelo, cuando hay cierto temor o ansiedad, es aconsejable ir lo más informado, preparado, descansado y relajado, para que de esa manera los otros factores que pudieran poner en riesgo el equilibrio emocional del usuario se debiliten o se reduzcan al mínimo, teniendo así la probabilidad de tener un viaje más placentero o al menos no tan tortuoso.

Estas son las cosas que no me importan. – Anónimo.


No me importa cuál es el nombre de tu religión.
No me importa cuáles son los nombres de tus dioses.
No me importa lo vieja que sea tu religión.
No me importa si tu tatara-tatara-tatara abuela ha pasado por tu libro de sombras bajo el ojo vigilante de la inquisición.
No me importa si una civilización entera adora a tu diosa durante diez mil años.
No me importa si la has inventado basada en manga o tolkien o un sueño que tuviste.
No me importa dónde pongas tu altar.
No me importa en qué dirección llamas a la tierra.
No me importa lo psíquico que seas.
No me importa si eres más inteligente que yo.
No me importa por qué comes carne, o no.
No me importa cuántos escudos crees que necesitas.
No me importa cómo tu trauma de la infancia te hizo un poderoso magickian.
No me importa si escribe “magia” con un k.
No me importa si fueras un mago atlante en tu última vida.
No me importa si eres un flamante nuevo.
No me importa cuánto odias a los cristianos.
No me importa cuántos grados tengas.
No me importa si la gente te llama “Dama” o “Señor”.
No me importa si eres el rey de todo londinium y ponte un sombrero brillante.
No me importa si puedes leer las mentes o encender velas con tu aliento.
No me importa cómo el mundo te debe la vida.
No me importa si has estado estudiando la nave durante treinta años o treinta minutos.
No me importa lo que sea tu totem animal, especialmente si es un lobo, cuervo, o unicornio.
No me importa si puedes rastrear tu linaje de vuelta a gardner.
No me importa si crees que soy un idiota, un fraude o un caso de basket.
No me importa cuántos libros has leído.
No me importa cuánto o lo poco dinero que tienes.


¿Qué es lo que me importa?

Me importa que tu religión te haya convertido en una persona más amable, más compasiva.
Me importa que puedas mantener un trabajo.
Me importa que estés creciendo más allá de lo que te haya pasado de niño o el año pasado.
Me importa que tus dioses te ayuden a ser más fuertes sin mimos.
Me importa que estés dispuesto y capaz de adaptarse y cambiar como lo hace tu vida.
Me importa que te importe la tierra.
Me importa que te preocupas por alguien y algo fuera de ti.
Me importa que practique su religión con devoción y reverencia.
Me importa que respete los caminos de los demás.
Me importa que nunca deje de aprender.
Me importa que puedas llevar a cabo relaciones de adultos con respeto y comprensión.
Me importa que tengas lo gracioso que es la vida.
Me importa que sepas cuándo pedir ayuda.
Me importa que te das cuenta de que alguien siempre será más listo, más poderoso, y más juntos que tú.
Me importa que te das cuenta de que no importa, porque mañana vas a ser más inteligente, más poderoso, y más juntos de lo que fuiste ayer.
Me importa que tengas razones para todo lo que haces, incluso si esas razones son puramente intuitivas.
Me importa que puedas admitir cuando te equivocas.
Me importa que sepas que ambos son una pequeña mancha en un vasto universo y una rara y preciosa joya en el cielo oscurecido.
Me importa que estés haciendo la diferencia.
Me importa que sepas cuándo hablar y cuándo cerrar el infierno.
Me importa que estés buscando una relación con Dios y con la naturaleza.
Me importa que estés sano.
Me importa que estés contribuyendo a tu familia y a tu comunidad.
Me importa que tu capacidad para el amor y la alegría aumente con cada año que pasa.
Me importa que creas en ti mismo.
Me importa que estés haciendo lo mejor que puedas.


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