domingo, 22 de octubre de 2017

15 REGLAS PARA PURIFICAR LAS EMOCIONES.


Hay quince reglas sencillas para purificar las emociones. Muchas personas dirán que ya conocen estas reglas; pero porque las “conocen” ¡no las aplican!
1. Trata de evitar tus intereses egoístas. Siempre que introduzcas tu interés personal en tus pensamientos, acciones o palabras, estás creando feas emociones y suscitando emociones feas en los demás.
Si tomas cualquier problema del mundo, desde problemas familiares hasta problemas comerciales y de política internacional, y ahondas en sus causas, siempre encontrarás los gusanos del interés personal que están comiéndose los cimientos. El interés personal siempre te lleva en la dirección equivocada.
2. Evita la vanidad. La vanidad es una forma de autoengaño, en la que piensas que eres algo que no eres. Cuando yo era muy niño, mi padre me contó un cuento para instruirme acerca de la vanidad.
Un día un cuervo vio a un pavo real de bellísimas plumas que él admiraba muchísimo. Aguardó durante muchos días hasta que el pavo real empezó a cambiar sus plumas. Entonces las recogió y se adornó con ellas. El cuervo estaba muy ufano con su aspecto. Fue al espejo para admirarse.
Llamó a muchos pájaros para que acudieran a ver cuan bello había llegado a ser de repente.
De pronto, un fuerte viento que llegó sopló todas las plumas de pavo real y el cuervo quedó de pie, frente a sus amigos, como un pájaro negro desnudo. “De ahora en adelante” —me dijo mi padre solemnemente— “no te adornes con las plumas de los otros”.
No uses los logros y el talento de otras personas para parecer más grande. Esto es vanidad.
3. Evita la ira. La ira daña los pétalos de tus centros superiores. Tal vez esto no pueda demostrarse, pero es un hecho que después que estás enojado, durante varias horas no tienes energía. La ira es también peligrosa porque a menudo te hace hacer cosas que nunca habrías hecho si estuvieras en tus cabales.
4. Evita la codicia. La codicia altera la brújula de tu vida. Cuando te atrapa la codicia, te pareces a un avión atrapado en la corriente de un jet, que no puede hallar su rumbo. La codicia hace que a su tiempo quedes atrapado por una fuerza de la que no podrás liberarte. Esto imprime una carga tremenda de presión sobre tus cuerpos físico y mental, y perturba tu equilibrio. Cuando tu equilibrio emocional está perturbado, tu naturaleza física y mental no te servirán sino que te traicionarán.
5. Evita el temor. El temor hace que te identifiques con valores falsos y suposiciones falsas. Uno de mis Maestros en el monasterio me dijo una vez: “Sólo en la intrepidez absoluta está contenida la claridad de la consciencia”. Si tienes miedo, tu consciencia se disipa. Siempre que venzas todo temor, purificas tu consciencia y tu cuerpo, y ayudas a tu supervivencia y tu longevidad.
Tu temor hace que los demás te controlen, y todo ser humano controlado por otros se está suicidando. Pero nos gusta controlar a los demás, en vez de dejar que sean personas que se realizan solas. Cuando ejercitas el temor sobre los demás, eres un criminal, pero eres un criminal mayor si permites que otras personas te controlen inyectándote temor.
6. Evita la ostentación. La ostentación construye una personalidad falsa, y una personalidad falsa vive mediante emociones negativas. Una vez que empiezas a hacer ostentación, deberás alimentar continuamente esa personalidad falsa con emociones negativas para hacer que continúe existiendo.
7. Trata de comprender los puntos de vista de los demás. No saltes de inmediato a tus propias conclusiones cuando las personas se comportan de cierto modo. “Aquél no me saludó hoy. Debe estar enojado conmigo”. De inmediato, al decir esto, ya creaste mil y una emociones en tu corazón. Aunque tu conclusión fuera acertada, no necesitas crear esas emociones: por lo tanto, no saltes a conclusiones.
8. Reemplaza cada emoción negativa con una emoción positiva a través de la imaginación. La gente piensa que el pensamiento puede controlar a las emociones. Esto no es cierto. La imaginación controla a las emociones. Las emociones son más fuertes que los pensamientos en esta altura de nuestra evolución porque vivimos en el torbellino emocional; todavía no entramos en el torbellino mental.
Siempre que tengas una emoción negativa, trata de reemplazarla inmediatamente con la contraparte positiva. Por ejemplo, siendo niño, un amigo y yo pasábamos la noche en una cabaña en la montaña. Mi amigo estaba muy asustado. Decía: —Alrededor de la casa hay muchos osos y coyotes, ¡irrumpirán cuando estemos dormidos y nos comerán! El pobrecito estaba atrapado en sus emociones negativas. Le dije: —Hace cinco minutos vi cuarenta ángeles bailando alrededor de nuestra cabaña. Tenían enormes alas doradas y mantos de bellos colores… Y hay uno sentado en cada rincón de la cabaña. Si algún animal se atreve a entrar aquí, el ángel sacará su espada y le cortará la nariz… Hice una pausa. Él ya estaba durmiendo.
Por desgracia, la mayor parte de la humanidad es víctima de sus propias alucinaciones. Debemos liberamos de nuestras alucinaciones. En una ocasión, una mujer vino a pedirme consejo porque odiaba a otra y no podía soportar verle la cara. Trabajé con ella durante una hora efectuando los siguientes ejercicios una y otra vez:
Primero, imagina que caminas por la calle, y que ella camina hacia ti. Mírala y aparta tu rostro… Ahora ella viene de la dirección contraria y tú de pronto pasas junto a ella, la saludas y luego miras a otra parte…
Ahora tropieza con ella al pasar y dile: “Discúlpame, no quise hacerte año”… La cuarta vez que pases junto a ella, estréchale la mano. La quinta vez, abrázala y dile: “Te quiero”…
La semana siguiente, la mujer a la que yo aconsejara entró en una reunión. Al detenerse luego de trasponer la puerta, se volvió y vio a la misma mujer a quien antes odiara, que estaba de pie junto a ella. ¡De pronto, la abrazó!
Siempre que reemplaces una emoción negativa con una emoción positiva, rompes cristalizaciones de viejas imaginaciones y las reemplazas con imaginaciones sanas.
9. Aumenta diariamente tu imaginación positiva y creadora. Por ejemplo, por la mañana, bien temprano, cuando subas a tu auto para ir a trabajar, no pienses: “Me va a ocurrir un accidente… Los negocios andarán mal… Ese hombre va a venir de nuevo…” Todas estas cosas son posibles. Pero en lugar de ello, di: “¡Qué bello día es hoy! Hoy todo va a andar magníficamente…”. Esta clase de actitud te equipa con energía positiva para afrontar los hechos negativos. Esta es no sólo una técnica útil; puede salvarte realmente la vida.
10. Toma los hechos que podrían causarte irritación, ira, y emociones negativas, y mediante tu imaginación procura que no puedan influir sobre ti. Mírate en tu imaginación estando muy calmo y alegre.
Es importantísimo destruir tus apegos a objetos, personas y deseos porque todo aquello a lo cual te apegas mina tu energía. No dejes que la gente se apegue a ti o se identifique contigo, y tampoco te identifiques con ella. De este modo tendrás relaciones humanas más sanas. En mi experiencia como consejero, hallé que personas que acuden con problemas terribles de unas con otras, estuvieron en un tiempo fundidas, identificadas y apegadas; en pocas palabras: pegadas entre sí.
11. No busques las faltas de los demás. Siempre que empieces a tratar de encontrar defectos en los demás, ya sean éstos reales o irreales, verás que de ti emanarán emociones negativas. Cuando las emociones negativas empiezan a circular en tu organismo, ya intoxicaste tu organismo; contaminaste tu propia esfera de la consciencia
12. No te alegres con los fracasos de los demás. A cada uno de nosotros le gusta alegrarse cuando otras personas que no nos gustan fracasan. Pero al hacer esto, no sólo herimos a los demás; también nos herimos… porque “”ellos” son esencialmente “nosotros”.
13. Imagina diariamente, durante uno o dos minutos, que estás sentado junto a tu Maestro, cualquiera que éste sea. Esto te quitará muchas emociones negativas, y las destruirá.
14. Intenta diariamente efectuar durante unos momentos un silencio emocional total. Si aprendes esta técnica, será una gran bendición para ti. Una cosa es decir: “En la reunión de hoy no hablaré… No discutiré con esa mujer”. Algunas personas obtienen grandes resultados cerrando la boca; pero, ¿podrás silenciar tus emociones y no tener una reacción emocional, no importa lo que alguien te diga o haga?
Esta es una técnica importante que hay que dominar, porque quien domina sus emociones se vuelve amo de su vida. Puedes tener gran dominio mental, pero si no tienes dominio emocional, puedes destruirlo todo alrededor de ti.
15. Desarrolla la ternura. La gente piensa que ésta se refiere a dulces sonrisas, expresiones melifluas, movimientos melodiosos y ojos almibarados. La verdadera ternura no radica en las formas externas sino en el significado de las palabras, la voz y los modales tuyos. Si en tus expresiones hay amor, luz, belleza, justicia y libertad, eres una persona tierna. Pero si en ellas hay mala intención, calumnia, traición, mentiras e hipocresía, entonces no importa cuáles sean tus expresiones, eres una persona tosca.
Algunas de estas quince reglas tal vez parezcan juegos, pero debajo de ellas hay una gran ciencia sobre el uso de la energía en el conocimiento creador. Estas son quince reglas para el dominio de la vida.
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DEJAR IR NO ES RENUNCIAR… A NADA.


 “Antes de aprender a obtener, deberíamos aprender a dejar ir. La vida está hecha para acariciarse, no para estrangularse. Tienes que relajarte, algunas veces deja que todo pase, y otras, sigue adelante con todo ello.”– Ray Bradbury
¿Te ha pasado que tu corazón anticipa algo mil años antes que tu mente, y cuando la mente al fin se da cuenta de éso, la nueva realización se empieza a sentir como un tercer brazo, un cuarto ojo o una amistosa sombra a la cuál finalmente aceptas?
Dejar partir
¿Por qué el corazón está tan ansioso por convertirse en lo nuevo mientras la mente no quiere dar ni un paso? ¿Por qué estamos tan encariñados con nuestras estructuras mentales? – incluso cuando han pasado de ser amigos a enemigos – ¿por qué estamos tan apegados a nuestra zona de confort, incluso cuando se interpone entre nosotros y nuestra creativa (r)evolución?, ¿por qué nos aferramos tan desesperadamente a un amor que una vez nos dio vida y ahora nos la está quitando?
¿Qué es estar a Salvo? En cualquier momento estamos bailando entre la vida y la muerte, a un paso de hacer que nuestras vidas funcionen y a otro del desastre y el caos. La muerte está descaradamente entrelazada con la vida, la tristeza está también en el corazón de la alegría, la oscuridad le paga su precio a la oscuridad.
Nadie sobrevive. Ni tú, ni yo, ni nadie que hayamos conocido. Y sin embargo, la vida continúa. Sin ti o sin mí como la conocíamos, sino sólo con las piezas que dejamos atrás, con los nuevos mundos que creamos mientras desangrábamos nuestra verdad en éste.
¿Por qué seguimos aferrándonos (con garras ensangrentadas) a lo que tanto nos lastima?
Como lo hago siempre en mis investigaciones del alma y en mis experimentos del corazón, me tomo a mí misma como Sujeto Cero. Así que he aquí mi ilusión, dividida en 4 partes igualmente engañosas:
1. MIEDO —
¿Qué pasa si me caigo? (Pero, ¿y qué pasa si vuelas?) ¿Qué pasa si ya estoy cometiendo otro error? (Supongo que no lo sabrás hasta que lo intentes) ¿Qué pasa si pierdo? (Pero, ¿qué es lo que realmente “tienes” que perder? Aquello que es realmente tuyo, jamás te lo podrán quitar – ni siquiera la muerte, en todo caso, la muerte nos reúne con la totalidad. Y aquello que no es nuestro, bueno – no podemos perder lo que no es nuestro, ¿ o sí?)
2. FAMILIARIDAD, CONFORT, MIEDO, NECESIDAD DE CONTROL. —
Yo soy el universo sin forma, pero también soy esta forma, este cuerpo, esta mente, esta alma; y este YO temporal opera por hábito. Y cuando este sujeto que he llegado a conocer y amar como Yo experimenta cualquier interrupción en sus hábitos – incluso si esos hábitos lo están matando poco a poco – entonces, la ‘bestia’ se defiende.
El confort y la familiaridad son el pegamento que sostiene nuestro sentido del Yo. Pero también pueden obstruir nuestros poros y bloquear la entrada de una nueva luz. Somos rápidos para juzgar aquello que no podemos entender, y lo hacemos para alimentar nuestra obsesiva necesidad de control: frenamos nuestro sentido salvaje a toda costa, llenamos nuestro desconocido territorio con teorías acerca de la supervivencia, ponemos todo en el lugar “correcto”.
Pero ¿qué es lo correcto? y, ¿cuál es su lugar? Somos nuestros únicos paradigmas. Nos sentimos aterrados ante lo desconocido, ante todo lo que se atreva a vivir libre y descaradamente fuera de nuestra zona de confort. Nuestra mente se marea con la sola idea de volar sobre el vacío que se extiende entre lo que somos y en lo que debemos convertirnos.
Dejar partir
3. ASOCIACIÓN —
Si me tomó tanto tiempo construir este negocio, conocer y amar a esta persona, crear este empleo, oportunidad, circunstancias, nutrir esta amistad, construir este mundo que se ha convertido en mi muerte… (etc.) entonces me llevará, por lo menos, el doble de tiempo hacerlo de nuevo. Y francamente, estoy agotado. Pero si sigues muriendo, ¿cómo vas a vivir de nuevo? ¿Cómo esperas que sea la vida desde esta falta de vida? La falta de acción nos lleva a la falta de propósito.
La falta de propósito nos lleva a la falta de pasión. La falta de pasión nos lleva:
EN PRIMER LUGAR – a la desesperación;
EN SEGUNDO LUGAR – al resentimiento;
EN TERCER LUGAR – a un estado comatoso de indiferencia. Y esto, mi loco amigo, es el enemigo número uno de la vida y el amor: la indiferencia, no la muerte. “Trataron de enterrarnos. Pero lo que no sabían es que éramos semillas”. – Proverbio mexicano
4. ORGULLO —
No es justo. La parte de mí que he sacrificado en mis errores, el oxígeno que he consumido, las ideas que he desperdiciado, todas las historias que he creado en torno a quién quería ser y todo lo que realmente quería hacer, ¿qué pasará con todo eso? ¿Qué les pasará a las semillas que han caído de mis ramas? ¿Soy sólo una sombra de mi propio deseo? ¿Qué hay de todo el polvo de estrella que lancé al viento? ¡Cuánto he perdido!…
El orgullo es otra forma de egoísmo. Es un sentido limitado de lo que TÚ eres y lo que TÚ has hecho y lo que TÚ mereces. El TÚ real es eterno, está en constante evolución, en constante movimiento, desapegado de cualquier marco específico de percepción, circunstancia, proyecto o persona.
Para trascender del egoísmo a la generosidad, para pasar de ser Víctima a Creador, debes ser lo suficientemente valiente como para caminar en el fuego de tu propia destrucción percibida. (Recuerda, lo que es realmente tuyo jamás desaparecerá, sin importar cuánto llegues a perder.)
El tiempo no sana — nosotros sanamos. Pero el tiempo es como una curita, como una tirita. Eventualmente levantará la cortina y dispersará la niebla. El tiempo no dice mucho, demuestra. POR FAVOR, DEJA QUE TE MUESTRE, CONFORME TE LIBERA.
¿CUÁLES SERÍAN LAS SEÑALES DE QUE ES HORA DE DEJAR IR?
Esto debe ser simple, de verdad.
Si algo no te da alegría, no es tu revolución. No me importa lo bien que esto se vea escrito, o qué tan bien se sienta potencialmente. Sólo me importa la forma en que esto te desangre, realmente, – ¿se trata de una transfusión de sangre o de una ilusión vampírica?
Pero, ¿Cómo distinguir entre las dificultades pasajeras que cualquier relación debe tolerar (ya sea con una persona, un negocio, una misión, un empleo, un proyecto) y la crónica y eventualmente fatal enfermedad de estar luchando con los gigantes invisibles que tú mismo has creado?
Dejar partir
Aunque seamos capaces de manejar un estrés y una tristeza prolongada, estamos equipados para el éxtasis. Nuestras defensas pueden ser fuertes, pero no somos invencibles. Cuando estás constantemente privado de lo que impulsa tu evolución – desde el sustento más básico de la vida, como el alimento, el agua, el sueño – hasta las más grandes, pero igualmente vitales necesidades humanas como el amor, la rebelión, la creatividad – simplemente te acabas. Cuando lo único que haces es retirar de la cuenta de tu corazón, es muy probable que termines en números rojos.
Somos fuertes, pero somos frágiles. Somos eternos, pero mortales. Hay un límite para nosotros, así como hay una parte de nosotros que es ilimitada.
Tu estado natural de ser es rebosar deseo, abundancia y vitalidad. Tú no eres una linterna, eres un faro. No eres una vela, eres el fuego. Esa oscuridad extendida terminará por sacarte de la jugada y hará al mundo un poco más ciego.
Cuando algo/alguien constantemente te quita sin darte nada, es momento de dejar ir. Cuando alguien/algo no contribuye a tu vitalidad, sino que te mantiene esclavo de su percepción, miedo, condicionamiento, circunstancias, actitud y del paradigma del mundo entero, es momento de dejar ir. Cuando has agotado tus deseos de luchar contra una realidad despojada de todo deseo, cuando te has convertido en el demonio que antes condenabas, cuando te has convertido en la sombra muerta de tu propia vitalidad, es momento de dejar ir.
Nuestro corazón va años luz por delante de nuestra mente. Esto hace que sea fácil para nuestra adorada mente mantenernos encadenados al esqueleto de lo que fue una persona, un proyecto, una revolución, un deseo que solía tener el sabor a Nosotros. Y nos mantenemos allí y nos castigamos a nosotros mismos, porque hasta cierto punto, eso SOLÍA darnos alegría. Eso SOLÍA importarnos, eso SOLÍA significar algo. SOLÍAMOS tener esperanza, SOLÍAMOS dar buenas batallas, eso SOLÍA valer la pena. Y sin embargo, y sin embargo, y sin embargo…
“Una vida dedicada a cometer errores no es sólo más honorable, sino más útil que una vida dedicada a no hacer nada.” – George Bernard Shaw
Lo que me ha llevado años comprender es que, sin importar el resultado de cualquier situación,
NUESTRO AMOR NUNCA ES EN VANO.
NUESTRO DOLOR NUNCA ES INÚTIL.
NUESTRAS SEMILLAS SIEMPRE DAN FRUTO.
Quizás no el tipo de fruto para el cual definimos nuestro Edén. Así entra el Sr. Libre Albedrío.
Cada organismo en el cosmos (persona, animal, planta o incluso la vida intracelular) está sujeta al libre albedrío. Esto significa que existe la posibilidad de que este organismo se rebele y diga NO a su propio desarrollo, o que elija otra forma de desarrollarse que no esté de acuerdo con la tuya.
Dejar partir
La rebelión está en el centro de todo lo que hacemos y somos. Debemos aceptar la rebelión, debemos levantarnos y unirnos a la rebelión en contra de cualquier forma de tiranía o control, incluso cuando el tirano viva dentro de nuestros huesos – especialmente cuando los guardias de esa prisión seamos nosotros mismos — y debemos seguir combatiéndolos con creatividad.
Y así es como se siente el Arte de Dejar Ir. Al mismo tiempo que aceptas la rebelión de los demás cuando te dicen que no, a través de ser ellos mismos – tú también debes rebelarte en contra de la esclavitud de co-existir con seres, circunstancias, proyectos o ideas que no estén alineados con los tuyos. Parece sangriento por fuera, pero por dentro, es un hermoso intercambio de vitalidad. Al dejar ir, estás aceptando lo que es. Y al aceptar lo que es, estás respetando el derecho que cada organismo tiene de rebelarse en la aventura de convertirse en sí mismo — empezando por TI.
NO PUEDES CAMBIAR A LAS PERSONAS, NI LAS CIRCUNSTANCIAS, NI LAS SITUACIONES. SÓLO PUEDES ALINEARTE CON ELLAS. O NO.
ESTO ES LO QUE PASA CON LA LIBERTAD: Deja de ser libertad cuando se impone. No puedes despertar a nadie. No puedes liberar a nadie que no se haya liberado a sí mismo. Lo único que puedes hacer es ser. Lo único que puedes ser es libre, tú mismo. Las personas con complejo de héroe (como yo, y como probablemente tú) casi nunca son capaces de digerir esto. Y sienten que — debido a que son visionarios y todo lo que ven rima con potencial, y todos sus caminos conducen a la Utopía — tienen el poder de abrirles los ojos a los demás, o de abrir sus puertas y hacerlos ser…
Y con el tiempo, en lugar de enfocarse en su propia aventura de ser ellos mismos — que es el único campo de acción, el único reino sobre el cuál tienen alguna autoridad — terminan peleando la estéril lucha de alguien más.
5 LECCIONES SOBRE DEJAR IR QUE NOS DEBIERON HABER ENSEÑADO EN LA ESCUELA.
Porque en lugar de memorizar todas las guerras que han habido, los largos nombres de los presidentes y los amoríos de los reyes, debimos haber aprendido a memorizar todo acerca de nosotros mismos.
1. Dejar ir no es renunciar. Renunciar a tu propio devenir, debido a las dificultades que se dan en el camino y a las batallas momentáneas que han de pelearse, es cobardía. Dejar ir lo que ya no Eres, es valentía. La diferencia que hay entre las dos es la Alegría. ¿Te está dando alegría, a pesar del dolor? ¿Es algo en verdad significativo para tu corazón, a pesar de la sangre que estás derramando? La alegría es como una flor que se abre paso por el más imposible de los cementos. Es suave, pero imparable. Todo en esta vida es una transacción — desde las transacciones más antiguas, sagradas y naturales, hasta las más banales. Tan sólo tienes que medir, en tu propio caso, si el grado de corazón que inviertes en algo (o alguien) concuerda con el grado de corazón (conocido como, alegría y vitalidad) que recibes a cambio. Si no es así, DÉJALO IR.
2. Dejar ir no es algo pasivo, sino algo activo y revolucionario. Hacen falta agallas y movimiento. Cuando dejas de evolucionar, dejas de moverte. Cuando dejas ir lo que se está interponiendo en el camino de tu evolución, comienzas a moverte de nuevo. Tu sangre empieza a fluir, tus órganos funcionan, vuelves a la vida como si nunca la hubieras abandonado — y cualquier tipo de resurrección da inicio a una revolución creativa.
3. Dejar ir te hará libre, pero primero te desangrará. Al igual que la verdad en un principio te resultó molesta, dejar ir hará que tu cuerpo se enfurezca. Somos criaturas de hábitos y esto incluye nuestro corazón. Incluso cuando nuestros hábitos nos están lastimando, nuestros Yoes Territoriales se pondrán en guerra cuando intentemos dejarlos ir. Nuestro cuerpo recuerda lo que nuestra mente desea olvidar. Sigue a tu corazón, pero sólo cuando hayas identificado tu Norte. No confundas lo que es el corazón con los hábitos del corazón. En su lugar, crea nuevos hábitos tomando medidas sin precedentes hacia el Norte que necesitas — el que toma en cuenta todas y cada una de tus partes, la verdad que te da integridad, no lo que te destruye.
Dejar ir
4. Dejar ir es el más poderoso acto de fe, vulnerabilidad y rendición. Hace falta valor para saltar a lo desconocido y confiar en que la creatividad tejerá una red para protegerte. Se requiere de esperanza y de un fuerte amor a tu propio corazón para salvarte de ti mismo. Es fácil ser el héroe de alguien más, pero la misión más importante es convertirte, sin temor alguno, en tu propio héroe.
5. Dejar ir es la única manera de abrazar el cambio. Yo no soy una persona. Tú tampoco. Somos colecciones únicas de momentos, hábitos, circunstancias, acontecimientos, gente que hemos conocido, amado y desamado, corazones que hemos tocado y corazones que nos han tocado. Todo lo que sé acerca de nosotros es que somos Cambio. Y agua. Nuestros cerebros y corazones son 73% agua, nuestros pulmones hasta un 83%. El resto de nosotros es 60% agua. ¿Qué es esa pesadez en el interior que se niega afluir? ¿Qué tipo de compuertas hemos construido alrededor de nuestro corazón que no pueden ser abiertas?
Un consejo líquido de Bruce Lee:
“Sé como el agua que se abre camino por entre las grietas. No seas tajante, pero adáptate al objeto, y encontrarás una vía alrededor o a través de él. Si nada dentro de ti se mantiene rígido, las cosas de fuera se revelarán a sí mismas. Vacía tu mente, sé sin forma. Sin forma, como el agua. Si pones agua en una taza, el agua se convierte en taza. Si pones agua en una botella, ésta se convierte en botella. Si la pones en una tetera, se convierte en tetera. Ahora, el agua puede fluir suavemente o estrellarse. Sé agua, amigo mío.”
“El corazón tiene sus razones, y la razón no sabe nada acerca de ellas.” — dice Pascal.
“El corazón tiene ventanas que tus ojos aún no abren, puertas que sólo pueden ser abiertas a través de saber que sólo tú eres la llave.
El corazón recuerda el antiguo lenguaje que olvidaste.
No necesitas dar explicaciones.
No necesitas entenderlo aún.
No necesitas ver para creer.
Todo lo que necesitas es seguir latiendo y viviendo las preguntas.
En su momento, te convertirás en tu propia respuesta. “
– Andréa Balt
VOY A REPETIRLO, NADIE SOBREVIVE. PERO ALGUNAS PERSONAS VIVEN. YO QUIERO SER UNA DE ELLAS. Y para ser una de esas personas, necesito viajar ligero. Y para viajar ligero, necesito desarrollar la habilidad de pararme en el precipicio de mi propia, auto-creada, entropía, y en lugar de caer, volar. Porque, la diferencia entre caer y volar, realmente depende de mí. Quiero mirar de frente a los monstruos que he creado, y en lugar de disgustarme por mi propio fracaso quiero convertir a los sapos en amantes, amar a mis demonios como cuando en un principio creí que eran ángeles. Y después, quiero dejarlos ser.
Quiero que mi pecho sea lo suficientemente grande como para contener a mis dos corazones — el ilusorio, que tiene que morir en cada momento, y el que debe resucitar de sus cenizas. Mi mundo, tu mundo, debe ser lo suficientemente inmenso como para dar cabida a nuestros propios Frankensteins. En lugar de asesinar a nuestros errores e intentos fallidos, debemos matar el orgullo que hace que resulte tan doloroso mirarlos a los ojos y romper los barrotes que nos mantienen encerrados junto con ellos. Y liberarnos mutuamente.
DEBEMOS PORTAR NUESTRO DOLOR Y NUESTRAS HISTORIAS DE REDENCIÓN COMO BANDERAS DE ORACIÓN, Y NO COMO ESTIGMAS O DESHONRAS. Entonces, si tú me amas, si yo te amo, si tú te amas, si yo me amo, por favor, ten la valentía, dame la valentía, por favor, ten las agallas, dame las agallas, para dejarte ir, dejarme ir.
CUALQUIER COSA QUE SEA TUYA, NUNCA TE ABANDONARÁ. Los nombres que les ponemos a nuestros amores, a nuestros intentos, a nuestras revoluciones, son sólo nombres. Las fuerzas como el amor, la rebelión, la creatividad, son universales. No necesitan nombres específicos ni de determinadas personas para manifestarse. Lo único que necesitan es una mente líquida y un corazón bien abierto. El indescriptible TÚ creando tu propio mundo y participando en esta historia de amor con la vida, el TÚ en constante evolución y devenir, siempre permanecerá.
El grado en el que te das cuenta que no tienes nada, ni nadie a quien perder, y que en cambio, tú eres algo que ganar y alguien para crear, determinará tu destino y el resultado de todas tus creaciones y rebeliones, de todos tus amores y revoluciones, de todo lo que se quede contigo y de todo lo que dejes atrás.
En el Inicio…
Y cada día fue una segunda oportunidad. Y la intensidad de nuestro aliento fue medida sólo por aquello que se llevó. Y las mejores canciones no estaban aún escritas, y los lugares más misteriosos — sin descubrir, aguardando el sonido de nuestros pies. Y todo seguía siendo tan nuevo que aún no teníamos nombres.
Quisimos construir un lenguaje más amable, que amara tanto indicar como vivir para contarlo. No fuimos ingenuos ni descuidados, sabíamos que el costo de la vida era la vida misma. Sabíamos que no había otro camino más que a través del fuego, pero este fuego nuevo no nos consumió ni nos robó el oxígeno, porque habíamos aprendido, con el tiempo, cómo ser agua.
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Dejando de ser pilas para el sistema y eliminando las rutinas de confusión de la mente. Por David Topi.


Llevamos varias semanas dando algunas pautas para ir soltando todo aquello que, en nuestra estructura multidimensional, nos ancla y sintoniza con la línea temporal que está siendo, en estos momentos, objeto de mucha tensión y zozobra, maniobras por ambos bandos,  y objeto del plantado de semillas para que se manifiesten todo tipo de eventos que incrementen la negatividad, el caos y la complejidad de la vida de aquellos sintonizados con ella. 

Si estáis al tanto, aunque sea genéricamente, de los diferentes focos de tensión mundial que existen, veréis que, en algunos, se está muy próximo a hacer saltar chispas que no tengan marcha atrás. Además, muy por encima de nuestras cabezas, hablando figurativamente, asistimos a cosas que solo podemos imaginar en nuestras series y películas de ciencia ficción, y para las que nos sentimos impotentes en muchos casos, pues, efectivamente, lo estamos, ya que son pocas las personas en el mundo que comprenden, si acaso, todo lo que implica la situación actual en la que se encuentra la especie humana.

Pero, como dijimos en el artículo anterior, nosotros, los que estamos “aquí abajo”, hablando también simbólicamente, tenemos la capacidad de seguir haciendo trabajo interno, sin parar, para ajustarnos a una serie de realidades en las cuales la situación es lo suficientemente diferente como para que no lleguen a manifestarse los planes de aquellos que pretenden terminar con una parte del sistema de vida en el que estamos inmersos. 

El miedo es el mejor aliado que tienen ellos para fomentar que esto suceda, la focalización en lo que nos toca hacer es la mejor arma para seguir avanzando. Muchos nos preguntamos que podemos hacer para intervenir en una “lucha de titanes”, hablando de las fuerzas y razas que gestionan el planeta vs las fuerzas y grupos que intentan ayudar en su proceso evolutivo, y la respuesta sigue siendo abrir consciencia, movernos de línea temporal, y aprender a trabajar cada vez más estrechamente con la parte nuestra que está fuera de todo este entramado, y que no se ve afectada por el mismo, proporcionándonos un punto de equilibrio para estar centrados mientras, primero, tratamos de hacer lo que cada uno desee hacer para seguir avanzando, y luego, procurar no caer en las dinámicas globales puestas en marcha para desestabilizar por completo, a nivel físico, geopolíticamente y a muchos otros niveles, nuestra existencia en la Tierra.

Un nuevo repaso al trabajo interno

Vamos pues a seguir con esas pautas de trabajo personal, pero antes, repasemos para los que leen estos artículos de desprogramación y demás, y no comprenden el motivo o la mecánica de la misma:
Volvemos a la casilla de inicio. Todos nosotros somos seres multidimensionales, no somos nuestro cuerpo, ni nuestra personalidad. Nos identificamos con esta última, y cuando hablamos de otras partes de nosotros mismos las ponemos en tercera persona, y está bien que así sea, es una forma de entendernos, pero es terminología.

Imaginaros una goma elástica, la estiramos todo lo que podemos, enganchamos la parte inferior al suelo, y mantenemos la parte superior una distancia por encima de este. ¿Hay diferencia entre las partes de la goma elástica porque un trozo esté tocando el suelo físico y otro se encuentre en suspensión en el aire? No la hay, así que, muy a groso modo, cuando trabajamos con nosotros mismos, estamos trabajando con esa parte de la goma elástica, la estructura multidimensional que nos forma, para que, la parte en suspensión, la parte “alta”, ayude a la parte “baja”.

A esa parte “alta” la venimos a llamar el ser, el Yo Superior u otros nombres, y es la parte que atesora el potencial humano y divino que tenemos.
Analogía aparte, esto quiere decir que cuando decimos “pedir al ser o al Yo Superior que desprograme algo“, solo hay que hacer eso, pedirlo. Es una única petición consciente, focalizada, concentrada, desde la personalidad (la parte baja de la goma elástica), hacia el ser, Yo Superior, la parte ”divina” y elevada de nosotros mismos (la parte alta de la misma goma). No hay un segundo de nuestras vidas y existencias donde nuestro ser no esté atento a lo que nuestra personalidad hace, vive, experimenta o solicita, pero hay unas reglas del juego evolutivo, que indican que no se puede violar el libre albedrío, ni siquiera entre partes de uno mismo.

Esto significa que si no se solicita conscientemente a nuestro ser que nos ayude con algo, no se produce esa ayuda, al menos no directamente. En este caso, puesto que nuestra personalidad ha obtenido el conocimiento de lo que puede solicitar, por medio de los artículos anteriores, y que es aquello que nuestro Yo Superior desea y está listo para desprogramar en nosotros sin peligro, solo con la petición de hacerlo, ya se ejecuta esa desprogramación.
Espero que con esto se comprenda cómo funciona el proceso para futuros artículos, y todos podáis trabajar con ello.
Rutinas de Confusión

Vamos entonces con otra de las rutinas más importantes que se usa para mantenernos en un estado de sumisión: la confusión.

La confusión, fue introducida como un “virus” en la psique humana cuando se introdujeron las diferentes lenguas en las que nos comunicamos, nuestra famosa torre de Babel, por Enlil y su facción, para poder mantener el control sobre la especie humana. Pensad que una raza o especie que no se entiende entre sí, no puede estar nunca unida, algo que ha sido aprovechado siempre en nuestra contra.

¿Por qué la confusión y cómo afecta a los procesos mentales del ser humano para impedir que sea capaz de dirimir que es real, que es correcto, por dónde viene la manipulación o por dónde viene la verdad? Porque es la única forma de tener a millones de personas inactivas y paralizadas, algo de lo que habíamos hablado, hace ya mucho tiempo, cuando introdujimos el concepto de programación cruzada en las esferas mentales, donde tienes dos parámetros, arquetipos y programas completamente opuestos y antagónicos instalados en ti mismo que se activan según haga falta hacernos creer que algo es blanco y a la semana siguiente hacernos creer que eso mismo es negro. Hacer que algo tan sencillo como absurdo nos parezca lo más natural del mundo no tiene ningún misterio cuando has creado tu las estructuras de la mente humana [las razas que lo hicieron] y tienes las herramientas para activar, a través del inconsciente colectivo y los medios de comunicación, el programa que te convenga en cada caso. Para dejar de estar sujetos a estos caprichos, vamos a desmontar en breve este programa.

Dejando de ser pilas para el sistema

¿Qué es lo primero que se tiene que hacer para provocar una catástrofe, evento, crisis, conflicto, etc., en el plano físico? Se tiene que crear primero en el plano causal, luego detallar en el plano mental, luego tiene que ser estructurado a nivel etérico y finalmente estalla o se manifiesta a nivel físico. 

Todo funciona de esta manera, así que todo lo que está sucediendo ahora en estos momentos en la realidad física de la Tierra, en cualquier parte de la misma en la que viváis, lleva mucho tiempo creado en planos superiores, donde se ha ido gestando, de forma premeditada o por las leyes de causa y efecto. En el primer caso, cuando se hace de forma premeditada, se ha de crear un molde o plantilla para el evento que se desea manifestar, y eso se hace acumulando energía. Esa energía, en general, la aportamos los seres humanos, que de forma inconsciente, seguimos siendo esas “pilas” de la matrix que ya conocemos, y de lo que ya hemos hablado en múltiples ocasiones.

Cuando se ha formado y acumulado la suficiente energía para detonar un conflicto o un evento, se activan las rutinas de confusión en el inconsciente colectivo para que no podamos dirimir ni darnos cuenta de que, a nivel mental, se están orquestando diferentes situaciones usando nuestra energía para ello. Si el ser humano fuera consciente de que es la batería que se usa para hacer saltar chispas y encender los fuegos por todo el planeta, tendría la capacidad de negarse a hacerlo y de reclamar que su energía no sea utilizada de esta forma, entre otras cosas, pidiendo a nuestro Yo Superior que bloquee este uso. Así que es lo primero que vamos a hacer, solicitar dejar de ser pilas con una petición consciente del tipo:
Solicito que se bloquee y se neutralice todo intento de usar mi energía para fines no alineados con la luz, el amor, la paz y el bien mayor de la vida consciente presente en el planeta. Solicito que se desmonten todos los sistemas de captación de energía presentes en mi.
Esta petición, hay que añadirla a todas las que tengáis en marcha, si estáis haciendo las que explicamos en los artículos anteriores, y si, puede parecer que cada día hay que pasarse 10 minutos haciendo peticiones conscientes, y si, habría que hacerlas si queremos que tengan algún resultado, constantemente, y durante mucho tiempo hasta que, de nuevo, tengamos la certeza de que se ha cumplido su propósito al 100%.

Desmontando la confusión

A continuación, el siguiente punto que hemos de desmontar son los programas de confusión como tales, insertados en varias esferas mentales, que se activan cada vez que se intenta insertar en la psique humana aquello que puede ir en contra del sistema de control, para activar, en el mejor de los casos las rutinas de programación cruzada que nieguen o bloqueen la información recibida, o, en la mayoría de los mismos, activando los filtros que desechan toda información nueva que no concuerde con los sistemas de creencias que ya tenemos imbuidos.
Solicito que se eliminen todos los programas y rutinas que crean confusión, falta de discernimiento y conflicto en mis esferas mentales, anulando su activación y borrando todos las burbujas mentales generadas por estos. Solicito que se limpien mis esferas mentales de toda la programación asociada a estos.
Como nos decían algunos de los que ven todo este proceso desde ahí fuera, aunque estemos en un momento crítico para nuestra continuidad como especie, siempre hay esperanza, y como decía Jane Roberts, autora de los años 70:
Ocúpate de lo que tienes inmediatamente cerca. No tienes la responsabilidad de salvar al mundo ni solucionar todos los problemas del mismo, sino de enfrentarte y lidiar con tu propio rincón del universo, y con aquello que tienes alrededor tuyo. Cuando cada persona se trabaja y se cuida, el planeta entero se salva a si mismo.“.

un abrazo,
David Topí