sábado, 16 de junio de 2018

Oración Budista de amor Universal.


Esta oración budista de amor puro y universal es muy potente. Aquellos que la recitan diariamente se vuelven canales de amor y de energía positiva.
Atrae el amor puro con la siguiente oración y ayuda a convertir el mundo en un lugar mejor y maravilloso.

Que todos los seres del universo sean felices,
Que todos los seres pequeños y grandes,
Animales y vegetales,
De hoy y siempre, que sean felices

Que todos los seres del universo,
Del presente, del pasado o del futuro,
Que todos los seres brillen con luz propia,
Que todos los seres del mundo sean felices.

Que los seres humanos sean canales del amor universal,
Que el amor acompañe a cada uno de los seres vivos,
Que todos vivamos en estado de felicidad y gozo,
Que el amor que vive en todos nosotros se multiplique.

Que los pensamientos positivos llenen mi interior,
Para que el amor fluya libre por mi cuerpo y se expanda hacia otros,
Que llegue a mi vida amor verdadero y puro
Que no haya más odio en mi, ni en el mundo que me rodea.

Que todos los seres del universo seamos felices,
Que el amor sea nuestra guía, nuestro camino y nuestro destino.
https://www.atraerelamor.com/oracion-budista-de-amor-universal/

LA SALUD Y LAS EMOCIONES



¿Qué enferma primero, el cuerpo o el alma?


El alma no puede enfermar, porque es lo que hay perfecto en ti, el alma evoluciona, aprende.


En realidad, buena parte de las enfermedades son todo lo contrario: son la resistencia del cuerpo emocional y mental al alma. Cuando nuestra personalidad se resiste al designio del alma es cuando enfermamos.


¿Hay emociones perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son las que más nos perjudican?


Un 70 por ciento de las enfermedades del ser humano vienen del campo de conciencia emocional.


Las enfermedades muchas veces proceden de emociones no procesadas, no expresadas, reprimidas.


El temor, que es la ausencia de amor, es la gran enfermedad, el común denominador de buena parte de las enfermedades que hoy tenemos. Cuando el temor se queda congelado afecta al riñón, a las glándulas suprarrenales, a los huesos, a la energía vital, y puede convertirse en pánico.


¿Nos hacemos los fuertes y descuidamos nuestra salud?


De héroes están llenos los cementerios. Te tienes que cuidar.


Tienes tus límites, no vayas más allá. Tienes que reconocer cuáles son tus límites y superarlos porque si no los reconoces, vas a destruir tu cuerpo.


¿Cómo nos afecta la ira?


La ira es santa, es sagrada, es una emoción positiva porque te lleva a la autoafirmación, a la búsqueda de tu territorio, a defender lo que es tuyo, lo que es justo. Pero cuando la ira se vuelve irritabilidad, agresividad, resentimiento, odio, se vuelve contra ti, y afecta al hígado, la digestión, el sistema inmunológico.


¿La alegría por el contrario nos ayuda a estar sanos?


La alegría es la más bella de las emociones porque es la emoción de la inocencia, del corazón, y es la más sanadora de todas, porque no es contraria a ninguna otra. Un poquito de tristeza con alegría escribe poemas. La alegría con miedo nos lleva a contextualizar el miedo y a no darle tanta importancia.


¿La alegría suaviza el ánimo?


Sí, la alegría suaviza todas las otras emociones porque nos permite procesarlas desde la inocencia. La alegría pone al resto de las emociones en contacto con el corazón y les da un sentido ascendente. Las canaliza para que lleguen al mundo de la mente.


¿Y la tristeza?


La tristeza es un sentimiento que puede llevarte a la depresión cuando te envuelves en ella y no la expresas, pero también puede ayudarte. La tristeza te lleva a contactar contigo mismo y a restaurar el control interno. Todas las emociones negativas tienen su propio aspecto positivo, las hacemos negativas cuando las reprimimos.


¿Es mejor aceptar esas emociones que consideramos negativas como parte de uno mismo?


Como parte para transformarlas, es decir, cuando se aceptan fluyen, y ya no se estancan, y se pueden transmutar. Tenemos que canalizarlas para que lleguen desde el corazón hasta la cabeza.


¡Qué difícil! Sí, es muy difícil. Realmente las emociones básicas son el amor y el temor (que es ausencia de amor), así que todo lo que existe es amor, por exceso o defecto. Constructivo o destructivo. Porque también existe el amor que se aferra, el amor que sobreprotege, el amor tóxico, destructivo.


¿Cómo prevenir la enfermedad?


Somos creadores, así que yo creo que la mejor forma es creando salud. Y si creamos salud no tendremos ni que prevenir la enfermedad ni que atacarla, porque seremos salud.


¿Y si aparece la enfermedad?


Pues tendremos que aceptarla porque somos humanos. También enfermó Krishnamurti de un cáncer de páncreas y no era nadie que llevara una vida desordenada. Mucha gente muy valiosa espiritualmente ha enfermado. Debemos explicarlo para aquellos que creen que enfermar es fracasar. El fracaso y el éxito son dos maestros, pero nada más. Y cuando tú eres el aprendiz, tienes que aceptar e incorporar la lección de la enfermedad en tu vida. Cada vez más personas sufren ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de vacío, que a veces se vuelve un hueco en el estómago, una sensación de falta de aire. Es un vacío existencial que surge cuando buscamos fuera en lugar de buscar dentro. Surge cuando buscamos en los acontecimientos externos, cuando buscamos muletas, apoyos externos, cuando no tenemos la solidez de la búsqueda interior. Si no aceptamos la soledad y no nos convertimos en nuestra propia compañía, vamos a experimentar ese vacío y vamos a intentar llenarlo con cosas y posesiones. Pero como no se puede llenar con cosas, cada vez el vacío aumenta.


¿Y qué podemos hacer para liberarnos de esa angustia?


La angustia no se puede pasar comiendo chocolate, o con más calorías, o buscando un príncipe azul afuera.


La angustia se pasa cuando entras en tu interior, te aceptas como eres y te reconcilias contigo mismo. La angustia viene de que no somos lo que queremos ser, pero tampoco lo que somos, entonces estamos en el “debería ser”, y no somos ni lo uno ni lo otro.


El estrés es otro de los males de nuestra época. El estrés viene de la competitividad, de que quiero ser perfecto, quiero ser mejor, de que quiero dar una nota que no es la mía, de que quiero imitar. Y realmente sólo se puede competir cuando decides ser tu propia competencia, es decir, cuando quieres ser único, original, auténtico, no una fotocopia de nadie.


El estrés destructivo perjudica el sistema inmunológico. Pero un buen estrés es una maravilla, porque te permite estar alerta y despierto en las crisis, y poder aprovecharlas como una oportunidad para emerger a unnuevo nivel de conciencia.


¿Qué nos recomendaría para sentirnos mejor con nosotros mismos?


La soledad. Estar con uno mismo cada día es maravilloso. Estar 20 minutos con uno mismo es el comienzo de la meditación; es tender un puente hacia la verdadera salud; es acceder al altar interior, al ser interior.


Mi recomendación es que la gente ponga su despertador 20 minutos antes para no robarle tiempo a sus ocupaciones. Si dedicas, no el tiempo que te sobra, sino esos primeros minutos de la mañana, cuando estás fresco y descansado, a meditar, esa pausa te va a recargar, porque en la pausa habita el potencial del alma.


¿Qué es para usted la felicidad?


Es la esencia de la vida. Es el sentido mismo de la vida, encarnamos para ser felices, no para otra cosa. Pero la felicidad no es placer, es integridad. Cuando todos los sentidos se consagran al ser, podemos ser felices. Somos felices cuando creemos en nosotros, cuando confiamos en nosotros, cuando nos encomendamos transpersonalmente a un nivel que trasciende el pequeño yo o el pequeño ego. Somos felices cuando tenemos un sentido que va más allá de la vida cotidiana, cuando no aplazamos la vida, cuando no nos desplazamos a nosotros mismos, cuando estamos en paz y a salvo con la vida y con nuestra conciencia.


Vivir el Presente.


¿Es importante vivir en el presente? ¿Cómo lograrlo?


Dejamos ir el pasado y no hipotecamos la vida a las expectativas de futuro cuando nos volcamos en el ser y no en el tener. Yo me digo que la felicidad tiene que ver con la realización, y ésta con la capacidad de habitar la realidad. Y vivir en realidad es salir del mundo de la confusión.


¿Tan confundidos estamos, en su opinión?


Tenemos tres ilusiones enormes que nos confunden. Primero creemos que somos un cuerpo y no un alma, cuando el cuerpo es el instrumento de la vida y se acaba con la muerte. Segundo, creemos que el sentido de la vida es el placer; pero a más placer no hay más felicidad, sino más dependencia. Placer y felicidad no es lo mismo. Hay que consagrar el placer a la vida y no la vida al placer. La tercera ilusión es el poder; creemos tener el poder infinito de vivir.


¿Y qué necesitamos realmente para vivir?, ¿acaso el amor?


El amor, tan traído y tan llevado, y tan calumniado, es una fuerza renovadora.


El amor es magnífico porque crea cohesión. En el amor todo está vivo, como un río que se renueva a sí mismo. En el amor siempre uno puede renovarse, porque todo lo ordena. En el amor no hay usurpación, no hay desplazamiento, no hay miedo, no hay resentimiento, porque cuando tú te ordenas porque vives el amor, cada cosa ocupa su lugar, y entonces se restaura la armonía. Ahora, desde la perspectiva humana, lo asimilamos con la debilidad, pero el amor no es débil. Nos debilita cuando entendemos que alguien a quien amamos no nos ama.


Hay una gran confusión en nuestra cultura. Creemos que sufrimos por amor, que nuestras catástrofes son por amor. pero no es por amor, es por enamoramiento, que es una variedad del apego. Eso que llamamos habitualmente amor es una droga. Igual que se depende de la cocaína, la marihuana o la morfina, también se depende del enamoramiento. Es una muleta para apoyarse, en vez de llevar a alguien en mi corazón para liberarlo y liberarme. El verdadero amor tiene una esencia fundamental que es la libertad, y siempre conduce a la libertad. Pero a veces nos sentimos atados a un amor. Si el amor conduce a la dependencia es eros. Eros es un fósforo, y cuando lo enciendes se te consume rápidamente, en dos minutos ya te quemas el dedo. Hay muchos amores que son así, pura chispa. Aunque esa chispa puede servir para encender el leño del verdadero amor. Cuando el leño está encendido produce el fuego. Ese es el amor impersonal, que produce luz y calor.


¿Puede darnos algún consejo para alcanzar el amor verdadero?


Solamente la verdad. Confía en la verdad; no tienes que ser como la princesa de los sueños del otro, no tienes que ser ni más ni menos de lo que eres. Tienes un derecho sagrado, que es el derecho a equivocarte; tienes otro, que es el derecho a perdonar, porque el error es tu maestro. Ámate, sincérate y considérate. Si tú no te quieres, no vas a encontrar a nadie que te pueda querer. El amor produce amor. Si te amas, vas a encontrar el amor. Si no, vacío. Pero nunca busques una migaja; eso es indigno de ti. La clave entonces es amarse a sí mismo. Y al prójimo como a ti mismo. Si no te amas a ti, no amas a Dios, ni a tu hijo, porque te estás apegando, estás condicionando al otro. Acéptate como eres; lo que no aceptamos no lo podemos transformar, y la vida es una corriente de transformación permanente.



Dr. Jorge Carvajal


Médico Cirujano de la UNIVERSIDAD DE ANDALUCÍA – ESPAÑA

Pionero de la Medicina Bioenergética


Fuente: Saiku Alternativo


http://www.shurya.com

La metáfora de las olas: ¿Cómo controlar las emociones negativas antes de que te controlen a ti?


“Las pequeñas emociones son los grandes capitanes de nuestras vidas y las obedecemos sin darnos cuenta”, dijo Van Gogh. En muchas ocasiones, las emociones toman el mando y guían nuestro comportamiento, asumen el control y nos llevan a tomar decisiones precipitadas de las que después nos arrepentimos o nos sumen en un estado de frustración y desesperanza tal que nos impide pensar con claridad.


En esos casos, las emociones se convierten en nuestros enemigos ya que nos arrebatan la paz interior. Cuanto más nos esforcemos por controlarlas, más nos controlan, cayendo en un círculo vicioso. La solución, para recuperar el equilibrio emocional y blindarlo contra la adversidad, consiste en cambiar la perspectiva.


La Terapia de Aceptación y Compromiso, en la que se parte de la idea de que los pensamientos tienen un gran poder sobre lo que sentimos pero no es necesario esforzarnos por cambiarlos sino tan solo aceptarlos para limitar el sufrimiento que provocan, nos propone reflexionar a partir de la parábola de las olas.


Metáfora de las olas


Imagina una playa de arena blanca bañada por las olas. Habrá olas pequeñas que incitan al baño y con su golpeteo constante generan una agradable sensación de paz y tranquilidad. En algunos momentos, también llegarán olas grandes de aspecto amenazante.


Si estás en el agua y notas una de esas olas enormes, te asustarás y querrás escapar. En ese punto tienes dos opciones, intentar llegar a la orilla o zambullirte y dejar que la ola pase encima de ti. Si tienes mucho miedo, lo más probable es que intentes alcanzar la orilla y la ola te golpee de lleno cuando rompa sobre la arena.


Sin embargo, lo peor es que luego otra ola amenazante vuelve a acercarse. Entonces vuelves a escapar. Cada vez que llega una nueva ola, te parece más amenazante que la anterior y, como resultado de tu esfuerzo por escapar de ellas, te sientes cada vez más cansado.


Si simplemente te sumerges en el agua, apenas notarás la fuerza de la ola. Al final, tanto las olas apenas perceptibles como las olas enormes terminan desapareciendo en la orilla. La diferencia estriba en la manera de afrontarlas. Debemos recordar que no nos ahogamos por caer en el agua, sino por el tiempo que permanecemos sumergidos.


Esa playa con sus olas es una representación de lo que sucede en tu interior, las olas son las emociones o pensamientos, que no pueden hacerte daño, a menos que intentes luchar contra ellas. No cabe dudas de que ver una ola inmensa aproximándose puede dar miedo, pueden hacernos sentir mal momentáneamente e incluso puede parecer que será el fin del mundo, pero al final terminarán disolviéndose en la arena.


Cuando en la vida atravesamos situaciones que se asemejan a esas olas gigantes, es comprensible que nos sintamos atemorizados, tristes o ansiosos; pero alimentar los pensamientos negativos solo generará más miedo, frustración y agotamiento psicológico. En vez de resistirnos a esas situaciones, intentar huir de ellas o negarlas, simplemente debemos aceptarlas e intentar paliar el golpe de la mejor manera posible. Eso no es resignación, es inteligencia.


¿Cómo controlar las emociones negativas con la metáfora de las olas?


La metáfora de las olas en la playa te ayudará a distanciarte de esos pensamientos irracionales que alimentan las emociones negativas. Nos ayuda a comprender que en muchas ocasiones nuestro sufrimiento no viene de lo que nos ocurre sino de lo que nos decimos a nosotros mismos, del diálogo interior que ponemos en marcha. Cuando le damos demasiada importancia a nuestras historias y preocupaciones, solemos acrecentar el sufrimiento.


Los pensamientos y emociones no tienen más poder del que les des. Al final, las olas acabarán desapareciendo y el mar volverá a estar en calma. Este ejercicio de visualización es muy eficaz para lidiar con las situaciones complicadas cuando los pensamientos y emociones negativas quieren tomar el control.


1. Observa tus emociones


Nota tus emociones y sentimientos


Da un paso atrás, metafóricamente, para que puedas convertirte en un espectador de tus “olas interiores”


2. Experimenta tus sensaciones


Céntrate en tus “olas interiores”, percibe cómo las emociones van y vienen


Frena el impulso de bloquear esas sensaciones


No intentes deshacerte de ellas


No las alejes, pero tampoco te aferres a ellas


3. Asume que no eres esas sensaciones


Detén el impulso de actuar, comprende que no necesitas actuar en consecuencia


Recuerda los momentos en los que te has sentido de manera similar en el pasado, recuerda que al final, esas emociones han desaparecido


Deja ir las preocupaciones asociadas con esas emociones y sensaciones


4. Siéntete cómodo con tus emociones y sensaciones


No juzgues lo que sientes


Acepta plenamente esas emociones, dales un nombre


Finalmente, asume que son como las olas del mar y aprende a fluir con ellas, sin que te hagan daño.

Rincón de la Psicología.


viernes, 15 de junio de 2018

Sentires del Alma...Amar sin esperar respuestas. Por Ashamel Lemagsa.


Amados...

Cuando amamos, generalmente se "espera" que el otro o los otros nos amen recíprocamente, pero... no tenemos en cuenta la "Diversidad Espiritual" del Planeta Tierra.

Se juzga rápidamente...

"Tú no me amas"

"Yo te amo de verdad"

"Por qué me has dejado de amar"

Cuando amamos desde el corazón, aunque nos duelan las respuestas  o las actitudes de los otros hacia nosotros, logramos comprender que el otro ama según es, según puede con su bagaje espiritual.

Nada es gratuito...

Para lograr amar sin esperar respuestas recíprocas, hay que recorrer un sendero, a veces, complicado emocionalmente, hasta llegar a un punto, donde se logra comprender que cada quién ama según puede amar desde su estado evolutivo espiritual.

Quizás, a veces, no le pedimos muchos sacrificios, para que nos respondan con amor, pero el otro le falta ese "clic" espiritual que se logra cuando la intuición, nacida del corazón, nos hace sentir al otro desde el amor.

Si amas desde el corazón...

Aprendiste a comprender al otro  como un Ser libre, que responde según siente el amor dentro de él, a través de sus propias sombras y luces, no esperas respuestas de ninguna naturaleza, aceptas lo que viene y de la manera que lo envía.

Esta aceptación no implica que aceptes faltas de respeto o agresiones de ninguna naturaleza, pero si llega una falta de respeto, comprendes que de esa persona, en cuestión, sus respuestas son como puede y como es.

Entonces...

¿Qué hacer? ... Amamos y nos responden con indiferencia, con faltas de respeto o criticando...

Amar, implica hacerle comprender al otro nuestro punto de vista, pero si no lo logramos, pues el otro sigue encerrado en "su verdad", seguramente nos dolerá, pero hay que reponerse interiormente a través del amor y comprender que no somos iguales al otro, somos... TODOS DISTINTOS!!!!!

Nadie ama igual a nadie!!!!

Cada quien ama a su manera, como sabe, como puede según sus propios filtros de luz y sombras.

No te sientas mal, desamparado, aburrido de amar con respuestas poco recíprocas, sigue amando!!!

Simplemente ama, sin enojarte hasta la ira, porque el otro no logra comprenderte,  aprende a esperar... 

El equilibrio emocional llega cuando, nuestro amor se abre como una bella flor y solo emana perfume de paciencia, comprensión, empatía, compasión.

Amar desde el Alma es amar sin esperar respuestas imaginarias de reciprocidad, solo sientes paz y alegría amando y cuando parece que las cosas salen "mal", detrás de esos "errores" hay toques de aprendizajes que hay que adquirir para aprender a Ser desde el amor.

Entonces...

Cuando no recibas las respuestas a tu amor...

Comprende que el otro es libre de amar... como puede y sabe, según como es, esa persona.

No lo culpes, comprende.

No lo juzgues, acepta la realidad de lo que es, ahora.

Si te sientas herido, llora. si lo necesitas, pero después...aprende a sanarte desde tu propia fuente de amor interior.

No dejes NUNCA!!! de amar, sigue amando incansablemente, pues los grandes cambios que perduran en el tiempo, se logran siempre a través del amor.

El amar sin esperar reciprocidad te ayuda a continuar amando, sin rencor, si en algún momento te sentiste herido, por una respuesta inadecuada.

Como es "arriba" es "abajo", entonces...

Así como Dios nos ama sin límites desde nuestra misma esencia, así nosotros nos amamos a nosotros mismos y hacia los demás.

Ámate sin limites a ti mismo y lograrás amar a todos y a todo de igual manera, sin esperar respuestas.

Los amo!!

Con Amor, Ashamel Lemagsa.



Mantras.Deepack Chopra.


La palabra mantra consta de dos partes: «man», que es la raíz fonética de la palabra «mente», y «tra», que es la raíz fonética de la palabra «instrumento». Así pues, la palabra mantra significa literalmente «instrumento de la mente». La antigua tradición de sabiduría védica analizó los distintos sonidos de la naturaleza, las vibraciones fundamentales del mundo que nos rodea. De acuerdo con los vedas, estos sonidos son expresiones de la mente infinita o cósmica, y constituyen la base del lenguaje humano. Por ejemplo, si pronuncias todas las letras el alfabeto, vocales y consonantes, escucharás que esos sonidos son los que emiten espontáneamente todos los bebés. Estos sonidos también contienen las mismas vibraciones que producen los animales. 

Y si escuchas cuidadosamente, notarás que los mismos sonidos están por todas partes en la naturaleza. Son los sonidos del viento, del crepitar del fuego, del trueno, de la corriente del río, del estallido de las olas en la playa. La naturaleza es vibración. El ser infinito vibra y su vibración es rítmica, musical y primordial. La vibración es el medio por el cual el potencial infinito se expresa como universo manifiesto.

El universo manifiesto, al parecer formado de objetos sólidos, en realidad se constituye de vibraciones, y los objetos vibran a distintas frecuencias. Obviamente, si pateo una roca grande no siento vibración, sino dolor. Sin embargo, el hecho es que el pie que siente el dolor y el cerebro que lo registra, también son vibración. La vibración interactúa con la vibración y nosotros interpretamos eso como materia y sensación. Mantra es una palabra que describe esta característica del Universo.

Se dice que los sabios antiguos escuchaban estas vibraciones del Universo cuando estaban en profunda meditación. Todos podemos escucharlas en cualquier momento. Es sencillo. Si acallas tu mente y te sientas en silencio, escucharás vibraciones. Puedes probarlo cuando quieras; incluso, si te tapas los oídos las escucharás. Tu cuerpo también vibra con constancia, pero los sonidos son tan leves que, por lo general, no los escuchas. Si te sientas en silencio en un lugar donde no haya ruido, escucharás un zumbido de fondo en el aire. Y si empiezas a prestarle atención, con la práctica lograrás escuchar todos los mantras que están registrados en la literatura védica.


Los vedas también afirman que si recitas en voz alta un mantra, su patrón específico devibraciones genera efectos propios que pueden dar lugar a sucesos en el ámbito físico. La recitación mental de un mantra genera una vibración mental, que luego se vuelve más abstracta; ésta, al final, te traslada al campo de conciencia o espíritu puro desde donde surgió la vibración. Por ello, un mantra es una manera muy eficaz de trascender y regresar a la fuente de pensamiento, que es conciencia pura. Ésta es la razón por la que se recomiendan mantras específicos: por las vibraciones específicas que inducen.

El mantra que utilizo y recomiendo para alcanzar el sincrodestino es simplemente «so-hum».
Éste es el mantra de la respiración. Si te concentras en tu respiración escucharás «so-hum» conforme el aire entra y sale de tus pulmones. Mientras inhalas, el sonido de esa vibración es «so»; cuando exhalas, el sonido es «hum». Si quieres puedes experimentar con esto. Inhala profundamente, cierra los ojos y la boca, y exhala con energía por la nariz. Si te concentras escucharás el «hum» con claridad.

Una de las técnicas de la meditación consiste, simplemente, en concentrarse en el lugar de procedencia de la respiración. Con los ojos cerrados, inhala y piensa en la palabra «so»; cuandoexhales, piensa en la palabra «hum». Gradualmente, la respiración y el sonido se harán más y más pausados. La respiración se tranquiliza tanto que casi parece detenerse. Cuando tranquilizas tu respiración, tranquilizas tu mente. Cuando trasciendes, el mantra «so-hum» desaparece por completo y tu respiración se detiene por un instante. El tiempo mismo hace una pausa y te encuentras en el campo de la conciencia pura, en el ámbito no circunscrito, en el espíritu, en el fundamento del ser.

El mantra, por tanto, es una forma de experimentar la conciencia no circunscrita.

Aborígenes australianos, hindúes, indios americanos y muchas otras culturas tradicionales los han utilizad durante miles de años. En todas las tradiciones, el uso de mantras implica cantar para crear vibraciones especiales, sonidos del Universo que forjan algo de la nada, que mueven energía de lo no manifiesto a lo manifiesto.


Sincrodestino.Deepack Chopra

http://nodejardeleer.blogspot.com.ar/

Comunicación no violenta: sin gritos ni amenazas.


El 28 de febrero de este año, UNICEF lanzó la campaña “Trato Bien”.


Aunque yo personalmente la hubiese bautizado con un nombre mucho menos genérico, aplaudo y apoyo la intención detrás de esta importante acción hacia la comunicación no violenta:

“Trato bien” pretende “desnaturalizar la utilización de la violencia como método para disciplinar y educar a los niños, niñas y adolescentes en el hogar”.

Cualquier campaña que ponga el enfoque sobre la violencia actual que tan a menudo se convierte en protagonista de la comunicación entre padres e hijos, y sobre todo padres con adolescentes, y genere conciencia acerca de las posible consecuencias en la vida de sus hijos, es una campaña que merece ser aplaudida y compartida.

Todos sabemos que la comunicación, del tipo que sea, es un reto.

Las dificultades se multiplican enésimamente cuando se entra en una dinámica de malas formas entre padres/madres e hijos.

Como docente, Coach, Psicólogo o padre/madre de familia, sabrás que este es uno de los mayores desafíos de las familias de hoy. Gritos, amenazas, ultimátums, monosílabos, silencios prolongados, gruñidos, palabras que no deberían pronunciarse…

Con el paso del tiempo, se entra en un círculo vicioso de “incomunicación” y “desencuentro” del que resulta imposible escapar y que lleva a las familias a hacerse dos de las preguntas que me plantean en mis talleres con más frecuencia:

¿Cómo puedo hacer que mi hijo/a me escuche?

¿Cómo puedo entenderlo yo a él/ella?

Las estrategias y actitudes que comparto a continuación nos ayudan a expresar nuestros sentimientos, frustraciones y emociones fuertes con empatía y respeto mutuo.
Este tipo de “comunicación no violenta” o CNV nos ofrece algunas de las respuestas más efectivas con las que yo he trabajado durante muchos años como facilitadora de la comunicación entre adultos y niños y adolescentes, y Máster Trainer en España de la Certificación “Cómo hablar para que los niños y adolescentes escuchen” de Adele Faber y Elaine Mazlish”.


Contenido [esconder]
1 ¿Por qué a veces nos comunicamos de forma violenta con nuestros hijos?
2 ¿Qué es la comunicación no violenta?
3 Cómo conseguir una comunicación no violenta: Empatía y expresión de los sentimientos
4 Ejercicios para practicar la comunicación no violenta

¿Por qué a veces nos comunicamos de forma violenta con nuestros hijos?

Uno de los impulsores de la campaña “Trato Bien” de la que te hablaba anteriormente fueron los resultados obtenidos por esta institución durante una investigación cualitativa realizada en el 2017.

El estudio concluía que la mayoría de los adultos encuestados “no percibían los cachetes, las collejas, los sarcasmos o los gritos como conductas violentas y les costaba reconocer el maltrato psicológico en el hogar. Desconocían las consecuencias negativas que este tipo de conductas tiene sobre el desarrollo de los niños y las niñas.”

El lenguaje y los comportamientos violentos, según este estudio, se toleran y aplican en muchos formatos: desde cachetes, collejas, sarcasmos y gritos hasta la subestimación de sus capacidades, y la prohibición del llanto o de la expresión de ciertos sentimientos.

Es decir, se sigue recurriendo a la comunicación violenta para educar a los hijos porque este formato es un patrón social que sigue grabado en la mente de muchos padres y educadores.

El propio estudio confirmaba que los padres entrevistados estaban convencidos de querer lo mejor para sus hijos e hijas. Y tenían la certeza de que este tipo de comunicación era la mejor manera de educarlos posible con los métodos y estrategias que ellos y ellas conocían.


Ahí es donde entramos nosotras, las Facilitadoras.

Una de nuestras misiones es proponer otras alternativas que reemplacen esos patrones sociales a los que estos padres se atienen…

Demostrar que se pueden cambiar los paradigmas y se puede cambiar la dinámica.

Y darles a conocer en detalle los muchos beneficios para sus familias de la Comunicación No Violenta.

¿Qué es la comunicación no violenta?

La Comunicación No Violenta nace de la experiencia del mediador, psicólogo y educador estadounidense Marshall Rosenberg. Uno de los principales componentes de este método comunicativo consiste en separar observación y evaluación.

Es decir, Rosenberg nos insta a observar detenidamente todo lo que vemos, oímos o tocamos sin mezclarlo con una evaluación. “Si mezclamos la evaluación con la observación” explica Rosenberg, “reduciremos la probabilidad de que la otra persona entienda lo que pretendemos transmitirle. En lugar de ello, recogerá la crítica y opondrá resistencia a lo que estamos diciendo.”

Si le hablamos a alguien, niño o adulto, desde la crítica o el enfado porque no somos capaces de separar evaluación y observación, estamos comunicándonos de manera violenta.

Si le hablamos a alguien, niño o adulto, desde la alegría y la felicidad, habiendo separado nuestros juicios morales de nuestras observaciones, estamos comunicándonos de manera no violenta.

La CNV nos permite resolver conflictos y nos enseña a decir “no” y a aceptar el “no” de la otra persona, ayudándonos, por lo tanto, a gestionar emociones como el enfado y la frustración.
Cómo conseguir una comunicación no violenta: Empatía y expresión de los sentimientos

Abría este artículo comentándote que yo hubiese bautizado la reciente campaña de la UNICEF con otro título menos genérico.


Posiblemente, la hubiese llamado “Tratar con empatía y respeto”.

Porque, mi experiencia me dice que la empatía y el respeto son una de las claves primordiales de la comunicación no violenta.

¿Qué es la empatía?

La empatía es una cualidad de la cual se habla mucho últimamente en todos los contextos. Sin embargo, creo que pocos comprenden su significado real y cómo aplicarla a la comunicación interpersonal.

La empatía no es lo mismo que la simpatía.

Jesse Prinz, Profesor de Filosofía en la Universidad de la Ciudad de Nueva York, Graduate Center, escribe que “… la simpatía es una respuesta emocional en tercera persona, mientras que la empatía implica ponerse en la piel de otra persona“.

La simpatía, según la RAE, es “inclinación afectiva entre personas, generalmente espontánea y mutua“.

Le empatía consta de dos partes:
La identificación intelectual con los sentimientos, pensamientos o actitudes de otro.
La experiencia real de esos sentimientos, pensamientos o actitudes.

“La empatía requiere una especie de mímica emocional”, afirma Prinz. “La empatía es sentir lo que hace que esa persona sienta lo que siente“.

Si queremos que los niños y adolescentes se sientan entendidos, hemos de sentir la experiencia real de sus sentimientos, pensamientos o actitudes.

Si queremos comunicarnos sin violencia con nuestros niños y adolescentes debemos tomar muy en serio sus sentimientos, identificarlos, ponerles nombre, validarlos e ¡incluso reflejárselos como si de un espejo se tratara!

Veamos el ejemplo de Mónica, una adolescente que se sentía profundamente triste porque su mejor amiga se mudaba con su familia a otro país.

La madre de Mónica tenía dos opciones:

“Ponerse en su piel y demostrarle que sentía perfectamente la partida de su mejor amiga”,

O “Desestimar los sentimientos de Mónica como una “lección de la vida”, una emoción pasajera que superará con el tiempo”…

¿Por cuál optarías tú?

Tu primer paso al seguir los principios de la Comunicación respetuosa, es ponerte en la piel de Mónica.
¿Qué se siente cuando se pierde a un ser querido?
¿Cómo me he sentido yo cuando he tenido que despedirme de alguien que ha sido muy importante para mí?

Este tipo de preguntas te adentran en su mente y crean un estado empático que te permite comprender la angustia por la que pasa la adolescente.

“Sé que la echarás mucho de menos”…

“Entiendo lo difícil que será para ti estar separada de tu mejor amiga después de pasar tan buenos momentos juntas”…

Estas palabras pueden parecer muy sencillas, pero son extremadamente poderosas puesto que marcan la diferencia entre una adolescente que tiene que pasar por un mal trago sola y una adolescente que se siente acompañada y entendida por su madre.

El psicólogo infantil israelita Haim Ginott afirmaba que:

“Este tipo de respuestas crean intimidad entre madre e hija. Cuando los niños se sienten comprendidos, su soledad y dolor disminuyen. Cuando se comprende a los niños, su amor por el padre o la madre se profundiza. La empatía de las madres y los padres sirve de primeros auxilios emocionales para los sentimientos heridos”.

Ejercicios para practicar la comunicación no violenta

¿Te imaginas comunicarte con adolescentes sin juicios ni evaluaciones?
¿Te imaginas poder comunicarte honesta y respetuosamente?
¿Romper ese círculos viciosa de comunicación violenta en el que se cae con tanta facilidad?

Existen muchos ejercicios y prácticas que te ayudarán a romper los antiguos paradigmas y crear nuevas dinámicas de comunicación. Sin embargo, creo que una de las mejores maneras de empezar a familiarizarte con este proceso, es seguir las cuatro pautas o pasos propuestos por Marshall Rosenberg.

Aplica estas pautas cuando las emociones puedan entrometerse en vuestra comunicación y oscurecer el mensaje que quieres transmitir a tu interlocutor.
Observa los hechos y describe objetivamente lo sucedido. Analizar vuestra realidad os ayudará a compartir la misma percepción del problema y entender de dónde viene nuestra reacción.

Los interlocutores explican cómo se sienten. Con palabras simples describid qué sentís en estos momentos en una conversación respetuosa y bidireccional.
Los interlocutores explican qué necesitan para no sentirse así. Este análisis se efectúa desde una visión global y con miras a posibles situaciones similares.
Propuesta de plan de acción. Para evitar que el problema vuelva a surgir y para mantener el mismo proceso comunicativo, se propone un plan de acción al que se adhieren ambos participantes.

Sí, incluso con los más pequeños podemos seguir estas útiles pautas y comprometernos a implementar una nueva forma de comunicarnos de manera no violenta entre niños/adolescentes y mayores.

Si es cuestión de cambiar constructos sociales, ¡entre todos podemos hacerlo!

https://www.psicoactiva.com

miércoles, 13 de junio de 2018

Que la decepción te abra los ojos pero no te cierre el corazón.


Si existe algo que puedes dar por seguro en la vida, es que en algún momento te decepcionarás. Alexander Pope dijo “bendito quien no espera nada porque nunca se decepcionará”. Sin embargo, dado que resulta extremadamente difícil no formarse expectativas, la decepción tocará a tu puerta tarde o temprano.


La decepción es una forma de tristeza, que a menudo se experimenta con la sensación de pérdida. Se trata de una brecha dolorosa entre nuestras expectativas y la realidad. Existen tantas decepciones como esperanzas y expectativas. Aunque las decepciones que más duelen suelen provenir de las personas cercanas y significativas.


¿Cómo usar la decepción para abrir los ojos?


Solemos ver la decepción desde una perspectiva negativa, lo cual es comprensible ya que cuando nos sentimos desilusionados vemos la vida a través de un prisma gris. Sin embargo, la decepción también puede convertirse en una maestra de vida. Aunque puede ser desagradable, la decepción nos brinda una información valiosa sobre las creencias que alimentamos sobre nosotros mismos, las otras personas y lo que nos haría verdaderamente felices. La decepción puede ayudarnos a abrir los ojos.


Por tanto, la próxima vez que sufras una decepción, en vez de quedarte atascado en ese estado, piensa en lo que puedes aprender de esa situación. Plantéate estas preguntas:


1. ¿Qué? ¿Crees que solo una cosa puede hacerte feliz o satisfacerte?


A veces nos obsesionamos con una cosa, creemos que solo si tenemos eso podremos ser felices o sentirnos satisfechos y, si no lo alcanzamos, nos sentimos decepcionados y caemos en la tristeza más profunda. Sin embargo, si supeditamos nuestra felicidad o satisfacción a una sola cosa, tendremos un grave problema. Si no somos felices con lo que tenemos, es probable que tampoco lo seamos con lo que alcancemos, simplemente porque la felicidad es un estado interior.


2. ¿Quién? ¿Crees que solo una persona puede cumplir tus deseos?


A veces pensamos que cuando encontremos a nuestra media naranja, las estrellas se alinerarán y viviremos felices para siempre. Buscamos en esa persona una serie de características y nos formamos expectativas muy elevadas, por lo que cuando chocamos con la realidad, terminamos decepcionados. ¿Quizá estás esperando demasiado de la otra persona? ¿Quizá albergas expectativas que esa persona no puede satisfacer? Recuerda que la verdadera satisfacción debe partir de ti, no depender de alguien más. No pienses que los demás deberían interesarse por ti, ayudarte o comprometerse contigo. En su lugar, pregúntate qué puedes hacer por esas personas.


3. ¿Cuándo? ¿Estableces un límite de tiempo para obtener lo que quieres?


Nuestras expectativas están influenciadas por las normas sociales. Sin darnos cuenta, seguimos reglas implícitas que indican cuándo debemos cumplir determinados objetivos. Como resultado, ponemos nuestros objetivos en una línea de tiempo y si no los conseguimos, sentimos que hemos fracasado. Encontrar a la media naranja, terminar la carrera, tener éxito profesionalmente… En su lugar, debemos comprender que todos somos únicos y que seguimos un ritmo diferente. Compararnos y apresurarnos solo conducirá a la decepción y a que malinterpretemos las señales de la vida, que a veces no nos dice “no”, sino tan solo “espera”.


4. ¿Cómo? ¿Crees que solo existe una manera correcta de hacer las cosas?


Aunque hayamos proyectado hasta el más mínimo detalle, la vida siempre se encarga de inyectar una dosis de caos. Pensar que existe un único camino para lograr tus objetivos o que solo hay una manera correcta y adecuada de hacer las cosas nos conducirá, inevitablemente, a la decepción. Está bien tener un guión, pero no debemos olvidar que siempre hay espacio para la improvisación. Si la vida no funciona según nuestros planes, significa que debemos cambiar, adaptarnos a las nuevas circunstancias y elaborar un plan nuevo. Llorar sobre la leche derramada no servirá de nada. De hecho, Abraham Maslow descubrió que las personas autorrealizadas tienen la extraña habilidad de distinguir entre los medios y los fines; es decir, tienen la vista fija en sus metas manteniéndose abiertas a las diversas oportunidades que pueden surgir. Son conscientes de que existen diferentes formas de llegar.


No uses la decepción como un ladrillo para construir muros emocionales


Debemos tener especial cuidado con la decepción porque puede convertirse en los ladrillos con los cuales construimos muros emocionales. Cuando una decepción ha sido muy grande o hemos acumulado pequeñas desilusiones, podemos sentirnos tan defraudados y traicionados, que construimos un muro a nuestro alrededor.


Es cierto que ese muro nos protege de futuras decepciones, sobre todo en el plano de las relaciones amorosas, pero también nos impide volver a ilusionarnos, amar y vibrar. Por eso, debemos asegurarnos de sanar la herida emocional y no quedarnos atascados en la desilusión. Debemos usar las decepciones como oportunidades para aprender y crecer, no como excusas para cerrarnos al mundo.

Rincón de la Psicología.


La reestructuración cognitiva, en qué consiste.


La reestructuración cognitiva es uno de los métodos más utilizados en la psicología actual debido a su eficacia ampliamente comprobada. Esta técnica es una parte esencial de la Terapia Cognitivo Conductual, derivada de las Teorías del Aprendizaje y considerada uno de los tratamientos más efectivos que existen actualmente para tratar múltiples problemas psicológicos.

Contenido [esconder]
1 ¿En qué se basa la reestructuración cognitiva?
2 ¿Qué son las distorsiones cognitivas?
3 Tipos de distorsiones cognitivas
4 Pasos en la reestructuración cognitiva

¿En qué se basa la reestructuración cognitiva?

La reestructuración cognitiva es una técnica cuyo objetivo es descubrir, enfrentar y modificar aquellos patrones de pensamientos irracionales y negativos que inciden en nuestras vidas y que yacen en el trasfondo de muchos problemas psicológicos y en nuestra forma de afrontar las dificultades.

La reestructuración cognitiva busca la identificación de pensamientos o “habla interna” negativos, que emergen automáticamente en cualquier momento de la vida de un individuo distorsionando su realidad y su razonamiento ante esta. Su principal objetivo es reemplazar estos pensamientos negativos que instantáneamente infunden ansiedad, por otros más adaptativos y racionales. Esto se consigue a través de aprendizaje, práctica y constancia y utiliza diferentes técnicas para su desarrollo.

¿Qué son las distorsiones cognitivas?

Las distorsiones cognitivas son patrones de pensamientos automatizados, negativos e irracionales. Son ideas que tenemos completamente instauradas en nuestra concepción acerca de nosotros mismos y el mundo, pensamientos que nos obligan a ver la realidad desde un prisma limitante y dañino.

Todos presentamos pensamientos negativos en alguna que otra ocasión. Por ejemplo, imaginemos que, tras cometer un error, podemos automáticamente pensar algo como: “¡Qué torpe soy!”. Sin embargo, sabemos que esto no es cierto, ya que entendemos que podemos destacar en algunas materias y no en otras y que, como humanos, podemos errar.

Pero cuando esa afirmación se repite una y otra vez ante cualquier circunstancia de nuestra vida, limitándonos y haciéndonos creer que es la realidad, hablamos de un problema mayor que la reestructuración cognitiva tiene como objeto abordar.

Las distorsiones cognitivas se encuentran en el trasfondo de numerosos trastornos psicológicoscomo la ansiedad social, la depresión o los trastornos alimenticios, entre muchos otros.
Tipos de distorsiones cognitivas

Existen muchos tipos de distorsiones cognitivas, algunos de los más conocidos son:

Magnificación o minimización

Es la tendencia a exagerar y magnificar extremadamente una circunstancia o hecho negativo, así como a minimizar aquello positivo que nos sucede. Por ejemplo, si fallamos en una pregunta de un examen, podemos pensar que esto es una catástrofe personal y sentirnos muy mal por ello; sin embargo, si respondemos bien al resto de preguntas, no le damos importancia, lo justificamos como un hecho cualquiera debido al azar y seguimos pensando que nuestro éxito es mediocre.

Sobregeneralización

Es la tendencia a transformar una circunstancia o hecho aislado en una norma general y absoluta. Tomando el ejemplo anterior, si suspendemos ese examen, a pesar de haber aprobado otros, convertiríamos este hecho en algo general en nuestra vida, creyendo firmemente que somos malos estudiantes y que no tenemos capacidades.

Pensamiento polarizado

Distorsión del tipo “todo o nada“. Es el patrón de pensamiento en el que todo se concibe como absoluto, como blanco o negro, sin tener en cuenta los tonos intermedios. Es común escuchar palabras que indican extremos como “nunca”, “siempre” o “todos”.

Abstracción selectiva

Se da cuando nos enfocamos exclusivamente en los detalles negativos de una experiencia concreta, obviando todo lo demás.

Más Distorsiones Cognitivas

Pasos en la reestructuración cognitiva

La reestructuración cognitiva es un proceso estructurado y muy organizado, cuya realización es llevada a cabo por un terapeuta cognitivo conductual formado ampliamente al respecto.

Existen diferentes pasos para llevarla a cabo y lograr los objetivos a cumplir, así como técnicas y ejercicios para lograr mejor cada uno de estos pasos. A continuación, mostramos un resumen con las fases más relevantes de la terapia.

Identificar y registrar: En este paso, tratamos de identificar y registrar todos los pensamientos negativos y automáticos que vertemos sobre nosotros mismos y lo que nos rodea. Se trata de identificar y llevar un diario de pensamientos negativos para ser conscientes de su objeto y apariciones y con el que comenzar a entender a qué distorsiones nos enfrentaremos.

Analizar las distorsiones
: Una vez hemos identificado los principales pensamientos negativos procederemos a analizarlos durante la terapia. Se trata de entender cuáles son los principales miedos y situaciones que disparan estos pensamientos para poder llevar a cabo estrategias para combatirlos. Por ejemplo: En el caso de un paciente con ansiedad social, se analizarían esos pensamientos que son más perjudiciales en su vida diaria. Puede que, para este paciente, el hecho de hablar en público dispare distorsiones cognitivas como “voy a hacer el ridículo” o “voy a meter la pata y se reirán de mi”, que a lo mejor no aparecen en otras situaciones como estar en una fiesta rodeados de gente. Es entonces cuando procederemos a analizar las bases de estos pensamientos y las situaciones que los disparan.

Discutir sobre los pensamientos
: En esta fase, una vez identificadas y analizadas las distorsiones, comenzaremos a disputar su veracidad proponiendo evidencias a favor y en contra de cada una de ellas. Es el momento de enfrentarnos ante la irracionalidad de estas distorsiones, discutiendo sobre la objetividad de las mismas. Para ello pueden emplearse muchas técnicas como:

Cuestionamiento socrático: con el que se pretende indagar sobre la veracidad de la idea a través de preguntas como “¿Es objetiva esta idea?” “¿Este pensamiento se basa en hechos reales?” “¿Podría explicarse desde otra perspectiva?”
Llevar la distorsión al extremo: A través de cuestiones como “¿qué pasaría si…?”, llevamos el pensamiento negativo a la realidad para enfrentarnos a él y perder el miedo que nos ciega. Por ejemplo, ante el paciente anterior con ansiedad social, podríamos preguntar “¿Qué pasaría si al dar un discurso público hicieras el ridículo?” ¿Por qué te sentirías mal si se rieran de ti? ¿Cuál sería el mayor problema en esta situación? ¿Cómo la afrontarías?

Enjuiciar los pensamientos: Se trata de que el terapeuta y el paciente recreen el rol de defensor y de abogado contrario de la distorsión cognitiva. Argumentando sobre la certeza de esta, los dos pasaran por los diferentes roles para conseguir un juicio realista sobre la distorsión cognitiva y su falta de conexión con la realidad.

Reemplazar: Durante esta fase, se reemplazan los pensamientos distorsionados por otros más realistas y objetivos. A través de esfuerzo y práctica, se intenta conseguir que esos pensamientos ya automatizados den lugar a otros más racionales. Si tomamos como ejemplo a una persona que tiene el pensamiento negativo automatizado: “No me siento atractivo, nunca atraeré a nadie”, podríamos cambiarlo por otro como: “Para algunas personas puedo ser atractivo, para otras no; eso está bien, porque mi valía no sólo se basa en lo físico”; se trata de conseguir que este segundo pensamiento se automatice y consiga sustituir al anterior, lo cual se consigue con práctica y esfuerzo.

Conclusiones


La reestructuración cognitiva es una técnica que requiere mucha formación, constancia y compromiso. Los rasgos que hemos comentado son sólo un acercamiento de aquello en lo que consiste. Si siente que su vida está marcada por distorsiones cognitivas que no le permiten disfrutarla, no dude en informarse sobre esta terapia eligiendo a un profesional cualificado para su asesoramiento.

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La toma de conciencia es el primer paso para sanar o cambiar


La toma de conciencia es, por encima de todo, un despertar. Es abrir lo ojos desde el interior para hacer consciente lo inconsciente y así poder dar el paso e iniciar toda una necesitada revolución personal. Solo entonces seremos capaces de sanarnos, de desprendernos de lo que hace daño y, sencillamente, avanzar hacia lo que merecemos.
Son muchos los filósofos y sociólogos que definen la sociedad actual como una entidad dormida. Vivimos centrados en nuestro “yo”, pero es un yo que otros se han encargado de “narcotizar” a través de los hilos del consumismo. Un interés ajeno que ha explotado esa eterna insatisfacción, por la que siempre ansiamos alcanzar mucho más de lo que ya tenemos.
Tal vez sea así. Tal vez seamos una sociedad tipo “Matrix”, sumidos siempre en un estado de indefinible apatía. Una atmósfera interior en la que saciamos vacíos emocionales mediante el placer comida, en la que aliviamos soledades con relaciones efímeras o donde nos limitamos a evadirnos el aburrimiento mediante la catarsis momentánea de nuestros juegos del móvil o el ordenador. Tal vez.
Puede que algunos lo crean así, sin embargo, hay algo que queda cada vez más en evidencia: son muchas las personas que buscan dar un sentido auténtico a su existencia. Para ello, no dudan en cultivarse a través de las lecturas, en iniciar terapias, en aprovechar los enfoques de distintas perspectivas psicológicas con las que hallar esa comprensión, esa “iluminación” para desconectar de lo ordinario y alcanzar lo extraordinario.
Te proponemos reflexionar sobre ello: te proponemos DESPERTAR.

* La toma de conciencia, paso necesario en nuestro crecimiento personal
En psicoterapia, uno de los aspectos primordiales en el proceso de curación es conseguir que la persona tome conciencia de los auténticos problemas que generan su malestar. Cuando uno llega a la consulta de un psicólogo tiene, por lo general, muy claros los focos “externos” de su malestar, de su infelicidad (mi pareja no me entiende, mis padres me agobian, mi jefe me infravalora, no tengo trabajo y la sociedad parece haberse olvidado de mi…).
Sin embargo, el buen profesional deberá acompañar a esa persona hacia nuevos “despertares” internos en los cuales conferirle un control auténtico y mucho más pleno de su vida. Ahora bien, este no es un proceso precisamente fácil.
Se requiere tiempo para alcanzar eso que la Terapia Gestalt define como “awaress”, (darse cuenta de algo) o que incluso la cultura nipona traduce como “satori”, un proceso de comprensión profunda que requiere ir quitando capas y viejos eslabones oxidados para sortear todos los bloqueos que impiden que emerja nuestro auténtico ser, nuestra esencia aún dormida.
La toma de conciencia fue también un aspecto clave en las teorías de Piaget. Lo definió como ese proceso delicado y complejo por el cual las personas pasamos de un conocimiento instrumental de nuestra realidad a una conceptualización más íntima, abstracta y significativa de las cosas.
Aún hoy, siguen muy presentes estos enfoques que, a su vez, tienen un profundo arraigo en esa idea de “despertar”, esa comprensión o “insight” que el propio Lao Tse definió mediante 4 fases: sueño-vigilia-autoconciencia y conciencia objetiva.
Se trata de un viaje interior muy similar al que definió Platón en el mito de la caverna. Es pasar de ese universo de la sensaciones, los autoengaños y las sombras a una esfera mucho más elevada, libre y auténtica. Te explicamos a continuación cómo lograrlo.
* El alivio del despertar o la reconstrucción
Citábamos hace un momento a Piaget. En sus textos sobre psicología genética cita un concepto que nos puede ser de gran utilidad: se trata del inconsciente cognoscitivo. A pesar de que nos recuerde un poco a las teorías freudianas, el padre de la epistemología genética nos ofrece un enfoque valioso sobre el que reflexionar: la toma de conciencia no es realmente un “despertar”, ni una iluminación.
No se trata solo de hacer consciente lo inconsciente, sino darle una nueva construcción. Por ejemplo, yo puedo tomar conciencia de una de mis limitaciones: mi incapacidad de poner límites o de decir “NO”.
Hacer consciente esta dimensión no me servirá de nada si no le doy un propósito, que no es otro más que ejercer el cambio, reconstruir esa parte del “yo” para sanarme, para tener un mayor control sobre mi realidad al salir de esa caverna de “sombras” e infelicidad. Veamos ahora cómo generar este proceso de despertar y reconstrucción.
* Las tres fases de la toma de conciencia
Este proceso de toma conciencia puede parecer sencillo, solo lo es en apariencia. Requiere por encima de todo ser sinceros con nosotros mismos en todo momento.
– El primer paso requiere abrir los ojos desde nuestra zona más íntima y profunda. Hablamos del mundo emocional. Pregúntate qué sientes, explora sensaciones, sentimientos; pregúntale a tu cuerpo, a tus dolores de cabeza, a ese malestar en el estómago… Traduce en palabras esos síntomas (miedo, angustia, inquietud…)
– El segundo paso requiere que observes lo que acontece en tu exterior. Observa tu presente y atiende lo obvio, eso que a veces nos negamos a mirar frente a frente: mi pareja muestra frialdad, tengo amigos que sí se preocupan de mí, estoy invirtiendo tiempo y esfuerzos en cosas que no valen la pena…
– El tercer paso es el más complejo. Sabes ya lo que sientes, lo que acontece en tu exterior. Es momento de ahondar en tus barreras defensivas, en tus prejuicios, en tus actitudes, esas que te dicen erróneamente que es mejor aguantar que cambiar, que es mejor girar el rostro, quedarse quieto y callar por miedo a que las cosas cambien.
Enfréntate a ti. Nosotros mismos somos nuestros peores enemigos, así que no servirá de nada tomar conciencia de tus debilidades si no te atreves a transformarlas en fortalezas. Sé responsable, aúna valentía y sánate: ejerce el cambio.
https://espadadeluzentuhonor.wordpress.com