domingo, 28 de enero de 2018

Ninguna relación es equivocada, todas nos aportan lo que necesitamos.




Ojala todo en la vida saliera según lo planeado, según lo deseado, en el momento justo y preciso que se espera ocurra, pero sería demasiado ficticio, todo pasa por razones que incluso llegamos a olvidar, los efectos vienen y no nos ocupamos de buscar ni entender la causa, simplemente nos ahogamos en el efecto, para bien o para mal, demasiada dicha o infelicidad, solo vivimos del efecto.


Las personas suelen convertirse en el reflejo de sus vivencias, sus experiencias van forjando su carácter e incluso transforman su manera de ver la vida y si en definitiva nos quedamos identificados con las situaciones o las actitudes que no nos gustan de nuestra pareja, sin buscar mirar en profundidad la verdadera razón, probablemente terminemos tratando de transformar constantemente nuestra relación, o en un verdadero fracaso.

La pareja no viene en un lazo

La pareja no siempre viene en un lazo, con bombos y platillos como toda una sorpresa maravillosa, olvidamos que son seres humanos, individuos que al igual que nosotros llevan una vida, intentan construir algo que les proporcione seguridad, tranquilidad o la tan anhelada felicidad, no llegaron a nuestra vida simplemente para acabar con nuestra soledad, para tener hijos, para mejorar el presupuesto o en el peor de los casos para darnos problemas…son personas, vidas, que tienen un camino igual que el nuestro.



Debemos ser conscientes de que siempre veremos defectos en nuestra pareja, cosas que nos desagradan o que nos tientan a tener que cambiarlos, pero realmente esto es un daño seguro a la relación, la pareja siempre es un regalo, una oportunidad de crecer, de enfrentar, de aprender y de ser mejores personas a través de nuestras vivencias, la pareja nos brinda la oportunidad de desarrollar la paciencia, la tolerancia, pero especialmente la aceptación, la aceptación de los demás sin pretender cambiarlos.

Aprende a valorar lo que recibes

Valora lo que eliges para tu vida, si sientes que estás en un punto donde nada valdrá hacer para mejorar la relación, porque sencillamente no pudieron o no lograron llegar a un punto de flexibilidad, entonces toma la determinación y ten la voluntad de detener las cosas, dejar ir y prepararte para recibir el regalo que se presentará en tu vida y si miras con atención te darás cuenta de que aunque pienses que perdiste tu tiempo en la relación pasada, por más tortuosa que pueda ser siempre hay una gran enseñanza, considerando además que el sufrimiento es un maestro mucho más rápido que la propia alegría.



No lamentes lo que tienes, no desprecies a las personas porque simplemente no llenan tus expectativas, si no es lo que buscas pues debes permitirle hallar su propia felicidad y date la oportunidad de hacer lo mismo, pero si no sientes que tu pareja es un regalo por todo lo que has logrado ser gracias a él, entonces no podrás valorar la relación.

Agradece el regalo de tu vida

Agradece cada relación que has tenido en tu vida, cada momento, cada circunstancia, porque te han hecho quien eres y te han dado la intensidad de la vida, la pareja es un compañero, una persona que elegimos y nos elije para compartir su tiempo, para aprender y para ser, entonces recibe como un regalo aunque no venga con lazo, pues la vida no se compone únicamente de momentos mágicamente felices, esto es lo que la hace verdadera y fascinante, que el dolor y el sufrimiento forman parte importante de ella, porque nos recuerda que existen los defectos en la medida en la que los consideramos como tales.


RINCON DEL TIBET
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