sábado, 25 de enero de 2020

El Estado de Bienestar: un bien preciado


El modelo de sociedad actual incluye una atención y protección por parte del estado. Los gobiernos, en algunos países y con el paso del tiempo, han ido poniendo en marcha políticas sociales en búsqueda de una mayor equidad y beneficio de los ciudadanos. Todas esas políticas y medidas son parte de lo que llamamos Estado de bienestar, aunque, como otros muchos sistemas, hay distintos maneras de llevarlo a cabo.

Como dice Dieterlen (1988), por Estado de Bienestar entendemos un estado que redistribuye la producción, destinando buena parte de su inversión a ciertos servicios de educación y de salud, de aquí que sea filantrópico. El peligro es que con frecuencia la distribución la hace independientemente de las necesidades, deseos y preferencias de los ciudadanos.

Origen del Estado de Bienestar

El Estado de Bienestar tiene su origen en a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Surge en relación a las condiciones laborales y la lucha reivindicativa de los obreros, así como de las demandas de estos.

El término de Estado de Bienestar se comenzó a usar en varios países, aunque con distintas expresiones:

New Dealen en los EEUU.
Welfare State en Suecia y Reino Unido.
Posteriormente, tras la II Guerra Mundial y la crisis económica del 29, este término se generaliza en casi todos los países occidentales.

Además, otro de los fenómenos que da lugar al Estado de Bienestar es la llegada del capitalismo. Frente a su ferocidad, el Estado quiso hacer de contrapeso para amortiguar las desigualdades crecientes.

Así, se puso en marcha en los países occidentales un sistema de solidaridad social que aspiró a corregir las injusticias. De ese sistema, que buscaba el progreso social de la población, se haría cargo, poco a poco, el Estado (Farge, 2007).

Esto no quiere decir que exista justicia distributiva, igualdad real o equidad en todos los aspectos. Es importante aclarar que, a pesar de los «intentos» de garantizar la igualdad y el acceso a los distintos recursos en los países llamados desarrollados, existen muchas otras partes del mundo que aún sufren explotación y pobreza.

«El estado del bienestar entraña la protección de la mayoría débil frente a la minoría fuerte y privilegiada».
-Tony Judt-

Definición del Estado de Bienestar

Como hemos apuntado anteriormente, el término Estado de bienestar se acuñó a finales del Sigo XIX y principio del XX. Y, aunque hay diferentes maneras de definir este concepto, todas estas formas giran en torno a la idea de que es un sistema de políticas sociales que tienen como objetivo proteger al trabajador de las incertidumbres que le acechan.

Algunas de las ideas sobre este término, son, como recoge Ríos (2011):

Estado de Bienestar (Cabrero, 2oo2) como aquel conjunto de instituciones estatales que garantizan una serie de derechos sociales ejercitables por la inmensa mayoría de los ciudadanos. Derechos que se desarrollan a través de políticas y programas de carácter redistributivo en base a la solidaridad intergeneracional y apoyados en la idea básica de “ciudadano trabajador” que es sujeto de derechos sociales.
Pierre Rosanvallón identifica los cimientos del Estado del Bienestar con el surgimiento del Estado Moderno del siglo XVIII. Ahora bien, en Rosanvallón, la construcción del «Estado Providencia» no es sólo una cuestión de la naturaleza del Estado, sino que implica un cambio en la percepción que la sociedad tiene de sí misma. La sociedad deja de verse como un cuerpo para concebirse como mercado.
Por otro lado, Holloway y Hobsbawm, tienden a identificar el Estado de Bienestar con las políticas económicas keynesianas instauradas desde la posguerra. Ambos coinciden en percibir en el keynesianismo un replanteamiento en la relación Estado y mercado, a partir del cual la mayor intervención del aparato estatal en el estímulo de la demanda y la inversión actuara como mitigadora de las crisis depresivas del ciclo capitalista.
Pilares del Estado de Bienestar

Por todos es sabido que el Estado de Bienestar se sustenta en cuatro grandes pilares:

Sanidad.
Educación.
Pensiones.
La protección a las familias.
Este último pilar, como dice Navarro (2009), es fundamental para que el nivel de protección y el funcionamiento de este modelo de estado fuera óptimo. Durante años se ha hablado de tres grandes pilares, obviando la protección a la familias como derecho, pero muy poco a poco y a través de leyes en materia de servicios sociales, este cuarto pilar ha ido ganando espacio.

Navarro señala que, aunque el cuarto pilar ha ganado peso, por contra se ha reducido su significado, pasando a incluir solo los servicios de dependencia y habiéndose eliminado de tal derecho el acceso a las escuelas de infancia.

Este cambio ha tenido un impacto fuerte ya que la educación infantil es una de las primeras piedras que se ponen en el desarrollo intelectual y emocional de los niños.

En definitiva, mantener y conservar el Estado de Bienestar es una responsabilidad cargada de privilegios y obligaciones. Una «complicación» que adquiere sentido en su propósito: acortar las desigualdades que el mercado libre produce y asegurar una mínima cantidad de oportunidades a las personas de los estratos sociales más vulnerables.

Elena García

Atrévete a ser feliz.


Poniendo freno a la infección del “coronavirus” propagándose desde China. Funcionamiento “energético” de la infección viral. Por David Topi.


Estos días estamos viendo una gran alarma por una nueva infección del llamado “coronavirus” que mantiene en alerta a medio mundo, y en cuarentena a casi 40 millones de personas en varias ciudades chinas. Coincidiendo con la celebración del año nuevo chino, SC (el sistema de control) desde su nivel 6 y 7, han creado y vinculado este virus en la población que causa, entre otros problemas, neumonía y otros síntomas, y por el que, lamentablemente, se han producido ya varios fallecimientos. Así pues, hago una pausa en los temas que estábamos trabajando en los artículos anteriores para explicar algo sobre el sistema energético que espero nos venga bien a todos conocer.

Lo primero es dar a conocer que aquellos que nos asisten están trabajando para bloquear este virus, pues todo elemento y patógeno físico tiene una contrapartida energética sin la cual no puede infectar ni causar ningún o casi ningún daño, por lo tanto, hay muchos grupos puestos en marcha para neutralizarlo “etéricamente” por todo el planeta. La fecha y la zona escogida para su inserción en la población está relacionada con el desplazamiento de millones de personas que se mueven estos días por todo el globo para volver a casa y ver a sus familiares, coincidiendo con esta celebración tan especial para la cultura china. Por lo tanto, es un punto y momento idóneo para que su expansión se produzca de forma efectiva, visto desde el punto de vista de SC.

En todo caso, vamos a dar una petición al final para que nosotros también podamos eliminar, o reducir, si acaso, cualquier posibilidad de que enfermemos por contagio de este tipo de virus y patógenos artificialmente generados en laboratorios y os explico porqué pueden hacernos enfermar de esta manera.

Un cuerpo hecho “a prueba de balas”

Y es que, ¿por qué enfermamos? Desde el punto de vista físico, médico, puramente fisiológico, tenemos volúmenes de información al respecto, y desde el punto de vista energético, otros cientos de volúmenes más. Así que no es mi objetivo en estos momentos entrar en temas médicos o de salud, sino explicar el mecanismo, por el cual, un procedimiento energético causa una disfunción física, y, con ello, crea una distorsión en nuestro estado de salud. Es decir, el cuerpo enferma cuando se produce un desajuste de su estado de equilibrio natural. ¿Qué significa esto? Que el cuerpo está diseñado para estar siempre sano, siempre en equilibrio y siempre en armonía. Lo repetimos, el cuerpo está diseñado para estar sano, porque es un componente esencial de la vida y, sin el cual, el alma y los cuerpos y sistemas superiores no pueden proceder a esta experiencia terrenal.

Por lo tanto, desde el “molde” energético del que “estamos hechos”, el diseño es perfecto, completamente funcional y sin ningún fallo. Obviamente, esto dista mucho de ser la realidad que todos conocemos, donde la enfermedad, el dolor, las disfunciones y problemas físicos son el “pan nuestro de cada día”. Todos hemos estado enfermos muchas veces y nuestro sistema de salud se basa en la enfermedad, provocado por, entre otras cosas, las grandes corporaciones farmacéuticas y médicas que controlan parte del sistema de la vida a las que les interesa tenernos a todos siempre lo más enfermos y en el peor estado de salud posible.

Pero claro, si esto es así, ¿cómo lo cambiamos? No vamos a hacer milagros, no podemos revertir al 100% los procesos que nos llevan a enfermar pero sí que podemos comprenderlos, y eso ayudará a solucionarlos. Porque, recordad, donde hay consciencia, hay intervención sobre la energía y donde se modifica la energía se manipula la materia. Para sanar, hay que devolver el equilibrio y el balance a la zona afectada, y, por lo tanto, antes de aplicar un corrector físico en forma de la medicina que sea, hay que aplicar el conocimiento de causa del origen del problema, que lo da la consciencia, hay que aplicar la corrección energética en la zona afectada y luego hay que trabajar, solo en último lugar, sobre la materia. Nosotros, en general, funcionamos directamente solo aplicando la corrección mediante medicamentos en el cuerpo físico para paliar el síntoma sin haber corregido antes el problema a nivel energético y sin haber entendido la causa del mismo.

¿Cómo se pierde el balance y equilibrio natural de un mecanismo que funciona en perfecta armonía y sin ningún fallo?

Se pierde por la introducción de elementos extraños dentro de ese mecanismo, elementos patógenos que causen esa pérdida de balance, como en esta ocasión y en todas las otras pandemias que hemos vivido. Vaya descubrimiento, estaréis pensando muchos, sobre todo si sois parte del colectivo del mundo de la salud, terapias, sanidad o medicina. Y evidentemente no estamos descubriendo nada nuevo, o si, pues ahora veremos la otra parte que, en general, no se contempla a la hora de comprender el funcionamiento energético del organismo que nos permite seguir vivos.

Imaginemos una persona con perfecta salud, algo que no existe, pues aunque no nos demos cuenta, solo por la alimentación, el aire contaminado y el estilo de vida que llevamos, todos nuestros órganos presentan alguna pequeña o gran disfunción desde los primeros años de vida. Pero imaginemos que estamos a nivel físico exactamente igual que el molde “energético” perfecto que nos proporciona un equilibrio entre todos los componentes que nos forman. ¿Cómo desestabilizas a nivel energético un sistema creado para existir en perfecto balance? Con un elemento patógeno externo, correcto. Pero ¿qué hace ese elemento patógeno para ello?

Pues como ese elemento patógeno, sea un virus, sea una bacteria, sea una toxina, sea un químico negativo, sea una corriente que ataca un punto débil, sea una manipulación del oxígeno que respiramos con partículas contaminadas que llegan a los pulmones o sean micro sustancias tóxicas imbuidas en los alimentos, todos están formados por “mónadas” y partículas cuánticas.

Lo que hace que el cuerpo pierda su equilibrio es la información que viene en la carga energética de las partículas que forman ese virus, toxico, químico o patógeno. Como si fuera un programa ejecutable de un ordenador, que al introducirse en el mismo pone en marcha una serie de instrucciones y rutinas, la información contenida en ese elemento extraño que llega a nuestro organismo transmite una serie de instrucciones contrarias al buen funcionamiento del sistema que tenemos y este pierde el balance al ejecutarlas.

Ejecutando instrucciones para enfermar

Vaya tontería, ¿por qué mis células ejecutan información de un elemento extraño que no pertenece al cuerpo para enfermar? Porque están codificadas para ello. Es decir, nuestro sistema físico a nivel celular está codificado para aceptar las peticiones e instrucciones de los sistemas de gestión del cuerpo humano, tanto del ADN que se encuentra en el interior de cada una de ellas, como del centro instintivo que gestiona el ADN, como del patrón metabólico que gestiona parte de los centros de control y parte de la programación en la mente que hace que todo funcione. Por lo tanto, nuestro cuerpo enferma simplemente porque obedece a una serie de instrucciones que vienen codificadas en el aspecto energía de las partículas que forman el elemento patógeno externo que entra en nuestro organismo.

Estas instrucciones, que a nivel químico provocan diferentes interferencias con los mecanismos de funcionamiento del cuerpo, y a nivel energético causan desbalance entre las polaridades y el equilibrio de las coberturas energéticas de las células, tienen diferentes repercusiones según de “potente” sea el patógeno o elemento externo en nosotros, por lo tanto, hay situaciones que nos provocan un resfriado porque simplemente hemos “cogido frio”, pero esto que nos parece tan normal no tendría ni siquiera que suceder, porque un cuerpo sano al 100% es capaz de regular los estados energéticos para contrarrestar los cambios de temperatura en un estado “ideal” de salud, así como hay otras situaciones que nos causan enfermedades mucho más complicadas porque afectan a muchos órganos, elementos y componentes de nuestro vehículo más material y denso.

Por lo tanto, como veis, no estoy intentando dar información de porqué enfermamos sino de cómo funciona el mecanismo por el cual enfermamos por virus como este “coronavirus”, y esto solo a nivel físico, pues otras enfermedades tienen orígenes mentales o emocionales, por lo que para intentar reducir el mecanismo explicado, tenemos que trabajar con nuestra programación celular de nuevo para que las instrucciones que se reciben y se ejecutan por el cuerpo ante la presencia de elementos extraños sean las menos posibles, y, digámoslo así, nuestras células no hagan ni caso de instrucciones externas que les piden y les obligan a cambiar de su estado “natural de balance” al estado de pérdida del mismo y desequilibrio.

Bien, hagamos un inciso. ¿Va a impedir esto que enfermemos de ahora en adelante? No del todo, ya que, como hemos dicho, todos tenemos tantas pequeñas disfunciones presentes en nuestro organismo que los mismos virus, patógenos y todo tipo de elementos externos que nos hacen caer enfermos los aprovechan, amplifican, y, por lo tanto, usan en su beneficio, y ninguno de nosotros podemos recuperar, al 100%, un estado de salud tan perfecto que partiendo del equilibrio total, ya no enfermáramos más, pero podemos reducir el impacto que tienen y podemos empezar a armonizar y devolver a nuestro cuerpo físico el estado de balance natural que le toca y corresponde por diseño arquetípico del mismo.

Para ello, haremos dos peticiones, la primera para que todos y cada uno de los componentes energéticos y físicos, se “alineen” con el molde “perfecto” que les corresponde, es decir, que cada partícula que nos forma vuelva a estar en perfecto balance, y eso es algo que requiere mucho esfuerzo, trabajo y constancia, pero que se puede ir consiguiendo poco a poco con la siguiente petición, repetida miles de veces a lo largo del tiempo para ir mejorando sin pausa:


Solicito que se ejecuten por parte de mi Yo Superior los procesos de alineación de todas las partículas de mi cuerpo físico y de mi cuerpo etérico, en todos los subniveles de los mismos, acorde al “molde” perfecto de salud y bienestar que me corresponde por diseño y por funcionalidad de mi cuerpo. Solicito que se equilibren, sanen, armonicen y se devuelva el balance a cada órgano, tejido, músculo y componente físico y energético que poseo, usando como referencia la plantilla “etérica” diseñada por mi Yo Superior para esta encarnación como base para la construcción de mi cuerpo físico. Gracias.

Así, con esto, poco a poco, muy poco a poco, cada partícula que poseemos irá ajustándose a su estado natural más acorde al molde “perfecto” del que ha nacido el diseño del cuerpo humano que tenemos.

Ahora vamos con la segunda parte, la aceleración de los procesos de sanación y la desprogramación de las órdenes en las células para que estas no ejecuten los programas de “desequilibrio” que vienen por defecto en todos los virus y patógenos, algunos naturales, otros creados en laboratorios como este del que estamos hablando, y fumigados a la población por medio de múltiples medios y sistemas, desde los aires acondicionados, las emisiones de gases de los tubos de escape de los coches o los chemtrails.

La petición es la siguiente:


Solicito que se pongan en marcha en mi patrón metabólico, mi ADN, mi centro instintivo y en el resto de componentes físicos, etéricos y mentales, los procesos de auto sanación y auto recuperación latentes e inherentes a mis capacidades de salud presentes en ellos, activándolos por mi Yo Superior al nivel máximo que sea posible en cada momento y poniendo a funcionar todos los programas, capacidades, sistemas y funcionalidades codificadas en mi para la gestión y mantenimiento de la buena salud y estado físico y energético de mi estructura.

Solicito que se elimine de mi programación celular los componentes que facilitan y permiten que se reciban las órdenes e instrucciones energéticas codificadas en virus y elementos patógenos externos que causan y provocan la perdida de balance, disfunción y desarmonía en mi sistema físico y energético, de manera que sea mi Yo Superior quien gestione la activación o ejecución de este tipo de codificación si está acorde a mi bien mayor, o bloquee la ejecución de las mismas si no lo está. Solicito que se traspase directamente a la gestión de mi Yo Superior los programas de actualización de mi estado de salud por cambios en mis células cuando se reciben las órdenes e instrucciones para ello codificadas en estos elementos nocivos y negativos para mi salud. Gracias.

Con esto, de momento, hemos puesto en marcha parte de esas funciones “ocultas” y latentes en nosotros, que, a pesar de ser inherentes a muchas formas de vida, en el ser humano, lamentablemente, no forman parte de la caja de herramientas que traemos por defecto activadas en nuestros cuerpos y estructuras. Como mensaje final, transmitir calma, pues ahora los medios de comunicación bajo control de SC elevarán la alarma sobre este coronavirus a un nivel enorme, usando todas las instituciones y medios bajo su control para ello, pero, en un par de semanas, tendría que haber desaparecido ya del todo, pues el proceso de “desactivarlo” está avanzado y hay fuerzas muy poderosas asistiéndonos para ello.

Recordad que siempre podéis comprobar toda esta información por vosotros mismos a través de vuestro YS.

Un abrazo,

David Topí

jueves, 23 de enero de 2020

¿Estás con las personas adecuadas?


¿No sabes muy bien qué es lo que ocurre pero te sientes mal una gran parte del tiempo? ¿Tus amistades contactan menos que antes contigo para quedar y se preocupan menos por cómo te encuentras? Quizá sea este el momento de que te preguntes si estás rodeándote de las personas adecuadas.

Si la respuesta es negativa y con frecuencia te ves en situaciones como la de ser tú casi siempre el que da el paso para iniciar un contacto, el que toma primero la iniciativa de llamar o de enviar ese mensaje de WhatsApp para proponer un plan, es probable que debas plantearte qué tipo de personas son aquellas con las que interactúas.

Por situaciones como las expuestas, no sería raro que te sintieses nervioso, en tensión y que justificases la situación pensando que tus amistades tengan mucho que hacer como para centrarse en ti.

La consecuencia de mantener esta situación en el tiempo, y de justificarla una y otra vez, puede ser que tu energía, en lugar de incrementarse, pueda verse restada por momentos.

Algunas veces, no nos llegamos a dar cuenta o quizá no queremos ver que aquellos a quienes llamábamos amigos ahora parece que nos traten como simples conocidos.

Eso puede ser difícil de asimilar, pero si derriban nuestras expectativas de manera más o menos constante -si nos dicen que quedarán en llamarnos y no lo hacen, si nos mencionan animadamente que tenemos que volver a quedar pero no dan el paso, etc.-, sería buena idea detenerse un momento para observar si estamos recibiendo aquello que merecemos.

Todas las relaciones funcionales se rigen por algo muy básico, como es que todas las partes den un 50% de sí mismas. Si hay alguien que da más y que recibe menos, este puede sentir que su energía disminuye porque la relación no está en verdadero equilibrio.

El sentimiento de culpa

En ocasiones, nos autoinculpamos, llegándonos a hacer responsables de aquello que no depende de nosotros. En el caso de los amigos que mencionábamos al principio, podemos sentirnos culpables por no quedar con nuestros amigos, justificando al mismo tiempo su actitud.

Esta autoimposición de la responsabilidad puede volvernos ciegos ante la verdadera realidad. Quizás sean ellos quienes no estén aportando lo suficiente a la relación, y por tanto no se estén preocupando por cuidarla.

Partiendo de las ideas de Helena Béjar, es importante saber distinguir entre culpa positiva y negativa:

La primera nos ayuda a reconocer que hemos hecho algo mal o que hemos cometido un error; es lo que podríamos definir mejor como «responsabilidad».
Sin embargo, la culpa negativa puede ser una carga ciertamente incapacitante que nos impide muchas veces ver una solución.
El problema de la culpa es que tiende a hacernos caer, casi siempre de manera repetida, en los mismos errores sin poder llegar a resolver demasiado.

Nosotros llamamos a nuestros amigos, proponemos planes, nos esforzamos por mantener el contacto… Pero, con todo esto, lo lógico sería pensar que habrá alguien que casi siempre sale perdiendo, y ese alguien somos nosotros.

Las personas adecuadas nos hacen sentir bien

Si cuando volvemos a casa después de quedar con nuestra pareja o nuestras amistades nos sentimos cansados y decaídos, o si hemos comenzado a sufrir, sin razón aparente, síntomas de ansiedad, puede ser que no nos estemos rodeando de personas adecuadas.

Una técnica para sobrellevar estas situaciones que recomienda la Dra. Marisa Navarro es la de repetirnos el mantra «esta relación no me sienta bien«. De esta manera, nos podremos forzar a ser un poco más conscientes de lo que está sucediendo, dejando de autoinculparnos por lo que ocurre y siendo así capaces de tomar una decisión que nos sea favorable.

Una manera de lidiar con esta situación para poder alejarnos de ella y su negativismo es la asertividad. María Luisa Navarro Pereira, en su artículo Relaciones interpersonales adecuadas mediante una comunicación y conducta asertivas, recoge las perspectivas de diversos autores sobre determinadas conductas que no son asertivas.

En esta línea, existen dos muy importantes que mencionamos a continuación:

Conducta pasiva: hace que nos podamos sentir víctimas de las circunstancias y tiende a favorece a la baja autoestima. Esta conducta está llena de miedo al rechazo o a perder a las personas que nos importan porque se enfaden con nosotros. Lo que podemos hacer para cambiar esto es respetar lo que sentimos y expresarlo. Lo que ellos sientan, probablemente, sea responsabilidad suya, pero no debería atemorizarnos decirle a alguien frases como «esto me está haciendo daño» o «esto no me gusta».
Dudar de uno mismo: los pensamientos del tipo «he exagerado» o «seguro que veo problemas donde no los hay» generan culpabilidad. Si algo nos resta energía o no nos hace sentir bien, haríamos bien en analizar la situación desde una perspectiva menos sesgada; acudir a un profesional puede permitirnos ver aquello que no está del todo claro para nosotros o que no alcanzamos a identificar.
La misión de los psicólogos es, en buena medida, la de ayudarnos a a reducir nuestro sufrimiento. Las relaciones cambian, las personas también, y poner todo de nuestra parte para cubrir la parte de cuidados que en una relación le toca a otra persona nos producirá un desgaste que difícilmente podremos asumir.

Revisar la escala de valores

Otro dato que podemos valorar para saber si estamos con las personas adecuadas lo obtendríamos revisando cada cierto tiempo nuestra escala de valores.

Para ello, es importante escoger entre seis y ocho de esos valores que sean importantes para nosotros y definirlos: ¿Cómo vemos nosotros la amistad? ¿Qué significa y qué debe incluir? Este tipo de preguntas nos podrá ayudar mucho en el momento de evaluar las relaciones que mantenemos.

Una vez hemos revisado nuestra escala de valores, podremos pasar a aplicarla a nuestras amistades o a nuestra pareja. Puede que en algunos valores no coincidamos, es normal. Pero, si no se coincide en ninguno de los valores elegidos, entonces podríamos llegar a la conclusión de que no estamos con las personas adecuadas. Esto puede ser duro y difícil de aceptar, por eso acudir a un profesional puede ser de gran ayuda.

Este nos ofrecerá las herramientas necesarias para trabajar sobre nuestras habilidades personales, aumentar nuestra autoestima y nos podrá ayudar a ver que, a veces, hay que dejar ir a quien ya no quiere o no se merece tener un hueco en nuestra vida.

Finamente, destacar que el final de una relación no borra las experiencias vividas. De alguna manera, nos han enseñado que la amistad o el amor verdadero es para siempre, cuando esto no tiene por qué ser así.

Hay relaciones estupendas que se terminan, dejándonos una serie de momentos maravillosos, para dejar paso a otras nuevas, que también lo harán. Así, si descubres que puedes no estar con las personas adecuadas, podría haber llegado el momento de decirles adiós.

Raquel Lemos Rodríguez

Atrévete a ser feliz.


Corrigiendo el destino de la línea temporal 33 hacia destinos más “positivos”. Por David Topi.


Habíamos mencionado que en estos meses de pausa en las publicaciones se habían puesto en marcha otras iniciativas y procesos de los que no hemos tenido constancia, por lo que no están reflejados en el checklist de hace unos días. Así que vamos a ver de forma genérica todo aquello que “fuerzas de la naturaleza”, el propio logos planetario y los grupos que asisten al desarrollo y evolución de la humanidad, han iniciado con dos propósitos paralelos: seguir ayudando al paso de personas hacia la LT42 y “enderezar” el rumbo de la LT33.

Este último punto vamos a explicarlo mejor y en detalle. ¿Qué significa “enderezar” el rumbo de la línea temporal que representa el camino marcado para el 94% de la humanidad? Si pudiéramos “ver” los diferentes “escenarios” que existen a lo largo de esta línea temporal, veríamos variaciones con diferentes grados de divergencia de todos los eventos que tenemos por delante a nivel macro, ya que somos nosotros mismos, el conjunto de la humanidad, los que co-creamos por la suma de las proyecciones individuales la realidad macro o común, que luego se refleja cómo el mundo “de ahí fuera”. Aproximadamente un 6% de la humanidad co-crea y proyecta una serie de circunstancias más bien personales y en pequeña escala en la línea temporal 42, pues no tienen fuerza como “conglomerado” mental para generar un único destino, así que todas las personas dentro de esa línea se mantienen acotados a unos carriles energéticos marcados por Kumar pero sin mayor impacto para el resto del planeta que el beneficio para su vida personal que puede otorgarles encontrarse en un carril vibracional más elevado que la gran mayoría.

Por el contrario, el carril de la LT33 tiene mucho impacto en las vidas de todos los que se encuentran en esa línea y, por resonancia, en parte de las personas que están en los niveles inferiores de la LT42, así que básicamente, lo que pase en la LT33 es lo que pasa en el mundo, en nuestro planeta y en nuestra sociedad. Cada evento que co-creamos o nos hacen co-crear tiene diferentes sub-resultados, pues recordad que no es el sistema de control o REC quien ejecuta, solo nos incitan a nosotros a ejecutar manipulando la psique y la estructura de la realidad, pero sin ser ellos quienes ponen en marcha la mayoría de las octavas y situaciones. De esta manera, es cierto que somos 100% responsables de todo lo que pasa, existe y sucede en nuestra civilización, pero es cierto también que no somos conscientes de lo anterior, y que se nos manipula para que co-creemos el “mundo” que REC y SC quieren que manifestemos y cómo quieren que lo hagamos.

Es como decirle a un niño pequeño que coja una piedra y la tire contra el cristal de un coche. El niño puede que no entienda lo que hace, solo coge la piedra y no sabe que no se puede o no se debería tirar contra el cristal, pero lo hace porque se deja llevar por las dinámicas del entorno, aquello que le dicen que haga, los automatismos de su mente y personalidad, sus miedos a las consecuencias o represalias si no obedece, etc., siendo entonces responsable de la rotura y daños a pesar de ser inconsciente (parcial o completamente) de lo que está haciendo, mientras que aquellos que le han incitado a hacerlo simplemente quedan (casi) impunes porque no han infringido ningún daño o incumplido ninguna “ley cósmica”, ya que, (en teoría) ese niño tiene el libre albedrío (si fuera consciente) para rechazar tirar la piedra contra el cristal.

Si este caso se diera, y “rechazáramos” ejecutar las montones de micro-acciones que rigen la humanidad en todas las áreas de vida en contra de nuestro bien mayor como sociedad, entonces, ni REC ni SC tendrían poder sobre la raza humana y tendrían que ejecutar ellos mismos las acciones, ocupando el lugar de la “infantil” humanidad, y entonces sí que recibirían de forma más directa (aunque puedan sortearlo como vimos en el checklist anterior) las consecuencias. Pero no se arriesgarán a ello y siempre es preferible manejar el planeta desde tus bases de operaciones que desde el campo de juego.

En todo caso, y volviendo al destino de la LT33, la prioridad es corregir su rumbo, “orientándola” hacia futuros más “tranquilos” y beneficiosos para todos nosotros, pues cada acción que ponemos en marcha puede manifestarse con variaciones dentro de sub-carriles de la línea temporal 33, y esto significa que, dependiendo de por cuál de esos sub-carriles vayamos circulando, viviremos una serie de acontecimientos u otros.

Vamos a ponerlo con un ejemplo real. En estos momentos se está intentando crear un conflicto bélico contra Irán. Creo que todos lo habéis oído o visto en las noticias. ¿Por qué? Diferentes razones a diferentes niveles del sistema de control. En los niveles del 6 al 10 de SC las razones son puramente económicas y geopolíticas, así que están interesados en el control de los recursos naturales de la zona y en eliminar un posible competidor para Israel sobre Oriente Medio. Esto es parte del juego de las personas y empresas y gobiernos que se encuentran en los niveles inferiores de esta estructura de gestión de la sociedad. En el nivel 5 de este SC la razón por la que es propicia esta confrontación está relacionado con el poder que se obtiene según la zona del planeta que controles, es decir, a más países bajo tu “jurisdicción” de nivel 5 más “puntos” tienes dentro del propio sistema de control global. En los niveles 3 y 4 puesto que siguen órdenes directas de asimoss y amoss en el nivel 1 y 2, la razón de necesitar un conflicto en la zona está relacionada con el control de ciertos portales dimensionales que existen en ella, y la necesidad de mantener a la humanidad alterada, preocupada y en la menor vibración posible, y, por lo tanto, un conflicto de esta magnitud ofrece todos los requisitos para que todos los integrantes de SC desde el nivel 1 al nivel 10 puedan trabajar coordinados y dirigidos por asimoss para cumplirlo.

Bien. Ahora como parte de este intento de poner el conflicto en marcha, se manipulan a ciertas personas a través de entes, de tecnología y de presiones e influencias para que, por ejemplo, asesinen a un general iraní. El comité de los 11 de Irán, es decir, las personas que desde el nivel 4 mandan en Irán muy por encima de Ayatolás y gobiernos, dan la orden de preparar las represalias, pero, como hay todavía muchas personas en control por debajo de ese nivel 4 que han de ejecutarlas, estas no se pueden llevar a cabo de un momento para otro más allá de lanzar un misil o una acción más terrenal llevada a cabo por los niveles del 6 al 10 de aquellos que rigen Irán como “respuesta rápida”.

Como el libre albedrío de muchas de las personas involucradas tanto en un bando como en otro puede alterar las decisiones y la ejecución, ya que tienen que irse dando órdenes, tomando medidas y decidiendo acciones, y nuestros YS intervienen sobre sus personalidades para bloquearlas, nuestros guías tratan de frenarlas, y las propias fuerzas de la naturaleza intentan desmontar los escenarios mentales y etéricos de confrontación, nadie tiene asegurado cuál será el resultado final, habiendo, en la línea 33, diferentes escenarios que pueden manifestarse según qué decisiones toma cada elemento y persona presente en la cadena de acontecimientos y, de ahí, llevar a una guerra abierta a plena escala, a una represalia militar concreta y nada más, a una sanción económica o embargos, o a una paz duradera (esto último, el más improbable de todos los escenarios presentes).

Si ahora extrapolamos esta situación a nivel mundial, en todos los escenarios de todos los eventos de todos los países, nos podemos dar cuenta que cada situación lleva a varias situaciones futuras, sin poder predecir exactamente cual predominará, de manera que, dentro de la misma LT33, existen muchos futuros diferentes para cada micro-evento que, simultáneamente, están en marcha en el planeta.

Como el tiempo es simultáneo y se co-crean nuevos “fotogramas estáticos” a medida que se van proyectando las realidades desde las glándulas pineales de los seres humanos con el contenido del inconsciente colectivo de la LT33, en estos momentos, literal y exactamente, hay un escenario donde dentro de un mes hay guerra abierta en oriente medio, otro donde no pasa nada, otro donde hay negociaciones, otro donde entran otras potencias en juego y se produce un acuerdo de paz, etc. Y uno de estos será el que terminemos viendo en las noticias porque será el “sub-carril” de la LT33 que el IC 33 habrá manifestado como lo que “habrá pasado” en esa zona del planeta.

Mirando el destino de la humanidad a largo plazo

Si elevamos ahora nuestra visión a varias décadas vista, la línea 33 tiene también varios futuros y caminos que nos llevan por sendas variadas, desde más confrontaciones y todo tipo de situaciones “negativas”, hasta otras más o menos “normales” y estables como la situación actual (quitando algunos puntos “calientes” en el globo) e incluso algunos escenarios donde las cosas van mejor que ahora.

Hacia este último sub-carril es hacia donde se quiere hacer llevar el destino de la humanidad por parte de todos, de manera que hay que ir borrando, cambiando, sembrando consciencia, explicando y haciendo que los seres humanos “emitan” este tipo de “futuro” en vez de algún otro tipo “peor”. Para ello, se han puesto en marcha varias iniciativas que, ahora, por fin, vamos a enumerar:
Borrar todo lo posible una parte del IC 33 en el plano mental 3.1, que es el subplano más “bajo” de todos los que forman la estructura mental del planeta y donde se suele “condensar” la mayor parte de las energías que la humanidad genera y que son la materia prima para la creación luego de la realidad común. De esta tarea se encargan algunas de las propias jerarquías y “grupos de mantenimiento” que existen en la Tierra.
Disminuir la influencia de REC y SC sobre la psique colectiva, para que tengan más complicado influenciar psíquica, remotamente o energéticamente a aquellos personajes públicos o no públicos que al final son los que toman algunas de las decisiones operativas, como lanzar o no lanzar un misil. Para ello, hace falta controlar mejor a los miembros de REC que suelen estar trabajando con los miembros de SC de nivel 3, 4 y del comité de los 11 que rigen cada país para dar las órdenes de qué hacer en cada zona del planeta en cada momento.
Seguir retirando las bolsas, repositorios y canales de energía que permiten la materialización de escenarios mentales en físicos, pasando por la consolidación etérica. Ya hemos explicado anteriormente que para que algo “exista” o suceda en el plano sólido primero tiene que existir a nivel mental y luego etérico, y para que se “consolide” y “materialice” necesita una fuente de energía que densifique la material mental en etérica y la etérica en física, y estas fuentes de energía suele ser las misma energía emitida por los seres humanos, pues ya hablamos hace varios meses como somos las “pilas de la matrix”. Desconectando todo lo posible las canalizaciones y acumulaciones energéticas bajo control de REC y SC se disminuye su capacidad de materializar los eventos que desean ver implementados.

De momento, con estas tres macro actuaciones en marcha, se está manteniendo todo lo posible la línea 33 en un carril “medio neutral”, en el sentido de que no está yendo hacia el peor de los escenarios pero tampoco se está corrigiendo hacia el mejor de ellos. Para darle un empujón hacia este último, habrá nuevas acciones que os iré publicando en los siguientes artículos.

Recordad que siempre podéis comprobar toda esta información por vosotros mismos a través de vuestro YS.


Un abrazo,

David Topí

El principio de coherencia: armonía entre lo que se dice y se hace


El principio de coherencia nos dice que las personas nos esforzarnos, casi en todo momento, por ser congruentes. Una de nuestras necesidades principales es cuidar de esa armonía entre lo que decimos y lo que hacemos, entre lo que nos ha enseñado la experiencia y lo que nos demanda el momento inmediato. Ahora bien, es cierto que no siempre lo logramos y que ese conflicto genera malestar.


Carl Rogers, célebre psicólogo humanista, fue uno de los primeros en profundizar en el principio de congruencia o coherencia. En 1950, lo definió como una alianza entre la experiencia y la conciencia.

Sería, básicamente, el resultado de cada cosa vivida y de lo que hemos aprendido de ellas para actuar de manera consecuente con nuestra propia escala de valores, sentimientos y deseos.

Si Rogers se preocupó por ahondar en este concepto fue por una razón. Algo que puede verse a menudo en terapia es la incoherencia, la clara distancia entre lo que uno necesita y lo que hace por sí mismo.

Son muchas las personas que acuden en busca de ayuda porque sienten que se han alejado por completo de su «yo ideal». Su realidad ha perdido sentido porque ven una clara diferencia entre lo que quieren y lo que hacen, entre lo que sienten y lo que reciben.

Si el principio de coherencia se quiebra, emerge el malestar y el sufrimiento. Esta es una realidad tristemente común en la que vale la pena detenernos.

«La buena vida es un proceso, no un estado del ser. Es una dirección, no un destino».
-Carl Rogers-

El principio de coherencia puede ser a veces motivo de problemas

El principio de coherencia ha sido estudiado, entre otros, por el escritor y psicólogo de la Universidad de Arizona Robert B. Cialdini. Uno de sus libros más conocidos es sin duda Pre-suasión: un método revolucionario para influir y persuadir. En este trabajo, profundiza en esta teoría para aportarnos un nuevo e interesante enfoque.

Ese matiz que introduce el doctor Cialdini es el siguiente: a veces, en nuestro intento por cuidar de nuestra coherencia, nos vemos en situaciones contradictorias que resultan problemáticas. Un ejemplo podría ser que nos definamos como ecologistas y como personas férreamente comprometidas con el cuidado del medio ambiente y, sin embargo, seguimos utilizando energías contaminantes.

En efecto, hay situaciones en las que experimentamos una especie de sanción social por defender ciertas cosas y no ser completamente coherentes con ellas. Asimismo, todo ello se complica aún más si queremos inspirar a otros, si nuestro deseo es llegar a otras personas a través de nuestros valores y comportamientos.

¿Qué podemos hacer en estas circunstancias? ¿Somos quizá más incongruentes de lo que pensamos?

El principio coherencia y las pequeñas disonancias

Hay circunstancias en las que uno no puede cumplir 100 % con el principio de coherencia. Pueden no gustarnos las discusiones y discrepancias y tener que lidiar con ellas con frecuencia. Es posible que defendamos unas ideas políticas y tengamos una pareja que defiende las opuestas. Es posible que nos encanten los niños pero hayamos decidido no tenerlos.

A pesar de estas aparentes incongruencias, hay una serie de hechos que debemos considerar:

En realidad, una persona puede seguir siendo coherente a pesar de las aparentes incongruencias cotidianas. Al fin y al cabo, como señalaba el propio Carl Rogers, el principio de coherencia se sirve de la propia conciencia de cada uno.
Es decir, si yo no experimento disonancia alguna, si mi percepción sigue viendo armonía entre lo que siento y lo que hago, no hay problema. Al fin y al cabo, nuestro entorno es increíblemente complejo y estamos obligados a lidiar con cada estímulo, con cada persona, circunstancia e imprevisto como bien podemos.

Lo esencial es que, en todo momento, siga existiendo un equilibrio interno. Siempre habrá situaciones que atenten por completo con nuestros principios, esas en las que reaccionamos con convicción para defender nuestra coherencia. Otras veces, estamos obligados a hacer pequeñas concesiones porque los beneficios nos interesan y mantenemos, a pesar de todo, la homeostasis interna (como por ejemplo, tener una pareja con otros ideales pero con quien la convivencia es feliz y satisfactoria).


A pesar de las presiones, seamos congruentes. Es cuestión de valentía

Somos conscientes de que, a veces, nuestros pensamientos y comportamientos no están alineados. Esta disonancia puede darse de manera ocasional sin mayores consecuencias.

Ahora bien, lo más lesivo se da cuando se vulnera de manera continuada el principio de coherencia. Carl Rogers lo relaciona a su vez con la teoría del yo, una de sus contribuciones más importantes.

Cuando incumplimos el principio de coherencia de forma persistente se da una clara distancia entre el yo ideal y el yo percibido. Es decir, entre aquello que yo hago y percibo sobre mi persona y lo que me gustaría ser hay un abismo y ese abismo me genera sufrimiento.
Asimismo, esa falta de armonía termina generando diversas estrategias mentales con las que nos esforzamos (inútilmente) en encontrar un equilibrio. Construimos, por ejemplo, disonancias cognitivas. Son conflictos internos que surgen cuando mantenemos ideas contrapuestas, lo cual nos lleva tarde o temprano a terminar justificando algo que va en contra de nuestros valores en un vano intento por reducir ese sufrimiento psicológico.

Recurrimos también a complejos mecanismos de defensa para apaciguar esas contradicciones, estrategias completamente inútiles porque todo ello se traduce en un mayor nivel de frustración y ansiedad.

Para concluir, si queremos garantizar nuestro bienestar psicológico, es imprescindible cuidar de nuestro principio de coherencia. Hacerlo es un acto de valentía diario.

El ejercicio saludable de ser y actuar de acuerdo a nuestros valores en cada momento puede ser complicado en ocasiones, pero ese esfuerzo garantizará que el músculo de la autoestima esté en plena forma. Intentémoslo.

Valeria Sabater

Atrévete a ser feliz.

martes, 21 de enero de 2020

La importancia de los valores para el bienestar



El dolor y las situaciones que generan malestar forman parte de la vida. Las personas tendemos, por naturaleza, a escapar intentando anular las emociones y sentimientos negativos. Es importante darse cuenta de que la evitación del sufrimiento no es una solución válida.

Hay que integrar esas emociones y sentimientos negativos de modo que el aprendizaje de la experiencia pueda influir de la manera más positiva posible en el futuro. De no ser así, el evitarla y anularla, no se procesaría la información y el sufrimiento permanecería latente, aunque oculto. Paralizado, sin superarse.

Desde la terapia de aceptación y compromiso (ACT, por sus siglas en inglés) se trabaja una forma de psicoterapia experiencial conductual y cognitiva basada en la teoría del marco relacional del lenguaje. Es una perspectiva en la que se enfatizan varios conceptos como: la evitación experiencial, la fusión cognitiva, la ausencia o debilitamiento de los valores y la rigidez conductual en su aparición y curso.

Los valores en la psicoterapia

En la psicoterapia actual, se otorga gran importancia a los valores, ya que estos forman parte de los antecedentes históricos de la persona en su contexto. A su vez, se hace énfasis en la aceptación, lejos de la actitud enjuiciadora que está instalada en la queja continua para conseguir una ilusión de bienestar.

Desde la terapia de aceptación y compromiso, el objetivo es eliminar la rigidez psicológica mediante procedimientos básicos como la aceptación, el estar presente, el compromiso de los valores propios, el descubrimiento del Yo como contexto y la difusión de los pensamientos negativos o incomodos.

En pocas palabras, el objetivo es crear una vida significativa para la persona, haciendo que aprenda a aceptar el dolor que inevitablemente viene con ella, no arrastrarlo en el tiempo.

Es importante que los pacientes tengan muy en cuenta que algunas cosas no están bajo su control, pues esto les permite abandonar su rigidez conductual, su actitud enjuiciadora y, en cambio, les experimentar mayor tranquilidad.

Los valores vs el malestar

Para poder ayudar al paciente hay que determinar cuáles son sus valores y si sus comportamientos van en dirección de los mismos.

Es muy probable que en su vida cotidiana sus comportamientos estén centrados en la resolución de sus problemas, abandonando lo más importante: sus valores. Esta situación da lugar a la aparición del trastorno por evitación experiencial, que tiene que ver con querer la anulación de pensamientos y sentimientos relacionados con experiencias negativas.

El objetivo terapéutico será ayudar a que la persona asuma el compromiso de sus conductas en dirección de lo que ella misma valora o quiere. Así, desde esta perspectiva, podrá enfrentar sus problemas y no solamente «acabar» con el sufrimiento que la llevó a terapia.

Tomando como base de apoyo los valores personales, se puede promover el cambio de la conducta, consiguiendo con ello el bienestar. De este modo, se origina una mayor salud psicológica a partir de un repertorio amplio y flexible de comportamientos orientados a los valores personales.

Por otra parte, los estados cognitivos (pensamientos) y emocionales no deseados como la tristeza, la ansiedad, las preocupaciones, el miedo, etc. son considerados parte de la condición humana y, por tanto, naturales. Así se entiende que deben ser integrados a la vida, no evitarlos ni luchar contra ellos un día tras otro. Entonces:

Lograr un mayor bienestar mediante el compromiso de las acciones en lo que verdaderamente importa. La conducta debe estar guiada por lo que se valora y quiere.
Hay que aprender a contemplar el malestar como algo natural que forma parte de la vida, transitando por los momentos de malestar, sin luchar ni oponer resistencia, ya que así se retroalimentaría el malestar y esto generaría incluso más sufrimiento.

Los valores son un proceso y nunca se acaban, es decir, que siempre se está en búsqueda de ellos, por lo tanto, se pueden mantener a lo largo del tiempo y cultivar durante toda la vida.
Los valores elegidos por una persona representan la guía que dirige su conducta hacia aquello que le importa. De esta manera, permiten que exista una coherencia entre lo que valora y lo que hace, lo cual le genera bienestar.

Componentes

Desde la terapia de aceptación y compromiso se trabaja la aceptación de los valores en base a los cuatro componentes:

Valores (aquello que se valora o quiere). Por ejemplo: la familia, los amigos, la generosidad, la seguridad, el cuidado de uno mismo, el disfrutar, lo formativo, lo laboral, etc.
Exposición y no evitación de los llamados eventos internos indeseados, que serían los pensamientos y emociones negativas o incómodas.
Defusión y, por tanto, desactivación de funciones y distanciamiento de la emociones y pensamientos desagradables.
Fortalecimiento de las conductas que están guiadas por lo que se quiere y valora.
El psicólogo ayuda a cada persona con sus valores mediante la búsqueda de los pensamientos y emociones temidas y evitadas para que aprenda a distanciarse de ellos y valorarlos como lo que son: solo pensamientos o sentimientos. Ayudando a entender también que no todo lo que se piensa o siente tiene valor solo por el mero hecho de pensarlo o sentirlo. Hay muchos pensamientos y emociones basura.

El tratamiento centrado en los valores de la persona ayuda a orientar los cambios en función de lo que ella considera valioso.

Los valores pueden llevarnos a la acción y al bienestar

Los valores encaminan. Son creencias que conllevan a acciones, trascienden a situaciones específicas y guían la conducta de los sucesos en orden de prioridad para la persona. Por tanto, la importancia de los valores en la psicoterapia representa una combinación de reglas verbales y consecuencias de la historia personal de cada quien y el compromiso asumido con ello.

Facilitan la toma de decisiones, que a su vez permite vencer la tendencia a ser controlado por demandas y presiones internas o externas de evitación del malestar, lo cual contribuye con el bienestar psicológico.

Miguel Ángel Rizaldos

Atrévete a ser feliz.

Emociones



Angustia

La angustia está caracterizada por un estado de desorientación psíquica en la cual tienes el sentimiento de estar limitado y restringido en tu espacio y sobre todo ahogado en tus deseos.

Sientes tu espacio limitado por fronteras que, en realidad, no existen. "Estás cogido" o "te sientes cogido en una trampa".

La gente invade tu espacio psíquico y esto se manifiesta en ti por una especie de "tensión" interior. Dejas entonces de lado tus necesidades personales para complacer primero a los demás en un intento de atraer el amor que necesitas (aunque haya otros modos de hacerlo).

Esto te lleva generalmente a ampliar tus emociones y tu emotividad general en detrimento de un equilibrio adecuado. Ya que vives en la niebla, la confianza en ti se tambalea, la desesperación y la ganas de abandonar "la lucha" se instalan.

¿Cuál fue la situación en la que te sentiste oprimido, cuando eras joven, que hace que hoy reproduzcas tan fielmente este patrón mental? (angustia y claustrofobia tienen un base semántica común).

Necesitas, como cualquier ser humano, colmar tus necesidades fundamentales: la necesidad de aire para vivir y respirar, el espacio entre ti y las demás personas, la libertad de decidir y discernir lo que es bueno para ti.

En tus manos está empezar a prestar atención a tus necesidades, y así asegurarme de que los que están a tu alrededor también necesitan libertad de pensamiento y de acción. Debes recordar que si te siento ahogado, es porque ahogas conscientemente o no a la gente que te rodea.

La angustia también se manifiesta como una espera inquieta y opresiva, aprensión de que "algo" podría ocurrir, con una tensión difusa, espantosa y generalmente sin nombre. Puede estar vinculada a una amenaza concreta angustiosa (tal como la muerte, catástrofe personal, sanción). Suele tratarse más de un miedo generalmente que no es inmediatamente perceptible o que no se puede expresar. Por eso las fuentes profundas de la angustia se encuentran frecuentemente en el niño que fui y se vinculan generalmente con el miedo al abandono, a perder el amor de un ser querido y al sufrimiento. Cuando te encuentras en una situación similar, la angustia vuelve a aflorar.

Cada vez que uno de estos miedos reaparece o que se vive una situación imaginaria o realista, mi inconsciente lo capta y envía una señal de alarma, y la angustia reaparece aún más fuerte.

Cuando se es niño, la angustia se manifiesta frecuentemente por el miedo a la oscuridad y una tendencia a vivir una vida solitaria. Muchas veces incentivado por un entorno que desconoce el verdadero significado de los miedos nocturnos o de los amigos imaginarios.

En tus manos está, a partir de ahora, hacer uso de tu discernimiento, valor y confianza en la vida para respetarte y dejar ir a los demás a su propio espacio, sin pesar tanto y borrando de tu vida cualquier remordimiento.

Eso te permitirá ver "más claro" e ir hacia delante en la vida con mucha más lucidez.



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Ansiedad

La ansiedad es cierto miedo a lo desconocido que puede acercarse al estado de angustia (sin. intranquilidad, desconsuelo, incertidumbre, pesar, zozobra, aflicción, desesperación, preocupación).

La ansiedad viene acompañada de ciertos síntomas: dolores de cabeza, calores, rampas, palpitaciones nerviosas, altos niveles de transpiración, tensiones, aumento del caudal de la voz, llanto e incluso insomnio.

Si eres ansioso, puedes vivir el "estremecimiento de la angustia": este estremecimiento procede del frío y te recuerda que tienes miedo. Es una enfermedad que aprieta la garganta, que te hacer perder el dominio de ti mismo y el control de los acontecimientos de tu vida, impidiéndote usar el sentido común y el discernimiento.

También puedes sentir o bien un desequilibrio, o bien una desconexión entre el mundo físico, en el que puedes tener o piensas tener cierto control, y tus percepciones con relación al mundo inmaterial, para las cuales no siempre tienes una explicación o llegas a comprender de forma racional.

Ya no tienes el control: tienes la sensación de que el "cielo te puede caer encima" en cualquier momento.

Puedes estar ansioso en cualquier situación, y te concentras precisamente en lo que te provoca ansiedad. Toda tu atención se focaliza en eso... si tu atención está constantemente centrada en el miedo a algo, vivirás ansiedad respecto a todo lo que de cerca o de lejos está relacionado con la muerte. La muerte, las cosas que ignoras o que no ves, pero que pueden existir, hacen subir en ti este miedo.

En tus manos está retomar el control, incluso si temes lo desconocido o incluso si niegas inconscientemente la vida y su proceso, con fe en que te está sucediendo lo mejor, para ti, en el instante presente y en el futuro. Puedes empezar a disciplinar tu mente con ejercicios de respiración consciente, repitiendo este mantra "tengo fe en mi y en el futuro".



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Culpa

La culpa (culpabilidad) es una emoción vinculada al remordimiento y a la recriminación. Es la consecuencia de recordar y lamentar las acciones pasadas.

La culpa puede (debe) ser una emoción educativa y pedagógica que surge como una advertencia para no repetir los mismos errores. El pasado no puede ser reescrito, pero puede ser recontextualizado con el fin de ser una fuente de aprendizaje constructivo. El peso de los acontecimientos o las decisiones pasados puede ser aliviado al tomar conciencia de que "parecían una buena idea en su momento".

La fuente de la culpa está en la parte de tu mente compuesta por juicios inyectados, puntos de vista y esquemas de pensamiento aprendidos. La culpa procede de la lucha entre lo que se siente y lo que se piensa, cuando sentimiento y pensamiento entran en conflicto.

Las culturas con sentimiento de culpa comúnmente tienen una visión negativa de Dios como un ser que juzga, vengativo, enojado, y punitivo a través de desastres naturales y eventos negativos.

Una forma de gestionar la culpa es "por proyección", de modo que tus propios pensamientos y emociones son vistos estando "ahí fuera" y por lo tanto son objeto para tu odio y tu deseo de venganza. Aun si has sido víctima en tus manos está tomar conciencia de que el perdón es el único camino realmente liberador.

La agresividad contra uno mismo o culpabilidad provoca enfermedades autoinmunes, dolor, aflicciones y accidentes.

Puede que creas en Dios y en Satán como dos personajes que existen para juzgarte y condenarte. Si es el caso, debes sentir mucho miedo y probablemente te hayas obsesionado con una religión y vives con un constante temor al demonio, del mismo modo que viviste o vives el temor hacia uno de tus padres. Para sanar tus sentimientos de culpabilidad debes llegar a aceptar otra concepción de 'Dios' y del 'demonio', probablemente muy diferente de la que oyes a menudo a tu alrededor, debes llegar a ser consciente que no son personajes externos, sino una energía de amor o de odio que está en tu interior, una energía de creación o de destrucción. Dios no participa en las 'creaciones de sus hijos' ('proyecciones') y no puede concebirte de otra manera que no sea amorosamente. El mayor 'logro de Satán' es hacerte creer que existe.



Estás desconectado de lo que sucede a tu alrededor, quizás porque encuentras tu realidad inaceptable o difícil de vivir.

Necesitas reconectar contigo mismo para descubrir tu seguridad y tu confianza interior.



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Celos

Los celos son un sentimiento de frustración mezclado de envidia (sin. achares, sospecha, recelo, inquietud, duda, envidia, pelusa).

Es el resultado de tu inseguridad interior y de tu débil autoestima.

Si dudas de tu capacidad para crear cosas en tu vida o temes perder lo que tienes (en particular a tu pareja), puedes llegar a desarrollar agresividad y frustración.

En tus manos está tomar consciencia de que tus temores te llevan a ejercer control sobre una persona o una situación. De hecho, son tus angustias las que ejercen un control sobre tu vida.

Aprende a tener confianza en la vida y toma los medios para curar las heridas interiores, que te lleven a conectar con tu propio poder interior. Sólo entonces te sentirás más libre, más confiado y podrás trasponer esta libertad y esta confianza hacía la gente que te rodea.



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Ira

La ira (sin. rabia, enojo, cólera, furor, furia, indignación, irritación, vesania, cabreo, odio) es la exaltación del estado afectivo que puede llegar a exteriorizarse de forma brutal: excitación tanto física como verbal progresivamente creciente, acompañada de gritos, ruptura de objetos, agresividad, temblores, ....

La ira es un grito de alarma espontáneo, la manifestación de una rebelión interior, un violento disgusto acompañado de agresividad.

Desde un punto de vista evolutivo, la ira puede ser un punto de apoyo por el cual los oprimidos son finalmente catapultados a la libertad, pudiendo conducir a cualquier acción constructiva o destructiva. Sin embargo la ira se expresa más a menudo como resentimiento o como estilo de vida "persona irritable", "coleccionista de injusticias", "litigioso", "camorrista", ...

Antes de los dos años, es un simple medio de reaccionar o exteriorizar una dolencia interior (frío, hambre, etc.) pero luego es sobre todo un medio de oposición y de reacción a las prohibiciones, pudiendo volverse un medio de chantaje afectivo y de dominación.

Estas emociones que te invaden se manifiestan generalmente en el hígado. La aparición de toxinas pueden generar una crisis de hígado. Tus tendones y tus ojos también pueden sufrir.

Tus pensamientos enloquecen, se atropellan, crecen tanto que ya no ves claro. Sube tu presión y te vuelves rojo de ira. Pero de facto tu sublevación es inútil y es más nociva para ti que para los demás. Tus actos parten de una visión distorsionada de la realidad según la cual el mundo debería responder o ajustarse a tus propios deseos y percepciones. Deberías saber que el ego narcisista es competitivo y tiende a sentirse despreciado e insultado, cuando está inflado de ira trata de parecer fuerte y formidable, se aferra al pasado para justificar y alimentar rencores y viciar la culpa.

Algo te molesta tanto que te hace explotar. Puedes vivir un sentimiento de debilidad, injusticia, frustración, incomprensión, impotencia, ... que puede ser exagerado o crecido por tu gran emotividad y tu impulsividad.

Alimentar el odio te hace detestar a las personas, te invita a ser vil y te incita a lanzar palabras ofensivas.

Cuando vives ira, odio, rabia, tienes la sensación de que algo se quema dentro de ti (aparato digestivo, pulmones, vesícula biliar e hígado).

En la evolución de estos signos que manifiesta el cuerpo, se anuncian "dolencias" cada vez más graves. Pudiendo incluso atraer un cáncer.

En tus manos está identificar el conflicto que se repite inconscientemente y que incluso puede proceder de situaciones que no has resuelto desde la infancia. Es un ejercicio de autohonestidad sobre los motivos verdaderos de tus sentimientos. El pasado ya no existe es sólo tu percepción, tus recuerdos. Puedes volverte libre del pasado si aceptas que los seres humanos somos falibles y limitados, en gran parte porque no somos capaces de ser autohonestos.

En tus manos está aceptar abrirte al amor que puedes manifestar aquí y ahora, al tiempo que te mantienes atento a las señales indicando una ira eventual.

Aprende a perdonarte y a perdonar a los demás, aceptando comprender personas y situaciones de otro modo, con amor.



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La alternativa es la toma de conciencia.


Sé la luz que eres y libérate Escrito por Debra Landwehr Engle


Mientras escribo este libro, me estoy recuperando de un cálculo renal que se presentó en medio de la noche. Mi esposo, Bob, se cayó al hielo hace una semana y aterrizó sobre su espalda, por lo que ha estado dolorido. Un amigo tiene un tumor cerebral. Otro está pasando por la radiación para el cáncer de seno.

También en mi vida en este momento, los petirrojos han regresado para la primavera. La mayoría de nuestros amigos y familiares son físicamente saludables. Llegamos a hacer el trabajo que amamos. Nos asomamos a las colinas cada día. Esperamos un nuevo nieto este año. El mundo está lleno de personas amables y compasivas.

Este es un día normal. Probablemente no sea peor ni mejor que el tuyo.

Estas son las cosas que están sucediendo a mi alrededor, en el mundo externo. Pero la mayoría de las veces, lo que sucede dentro es bastante pacífico, ya sea que esté enfocado en el futuro nieto o en las razas políticas. Y no digo eso porque soy especial. Lo digo porque me maravillo de lo que es posible para todos nosotros: vivir en un mundo pacífico sin importar lo que esté sucediendo a nuestro alrededor, porque somos la luz y tenemos paz interior.

Esta es la verdadera libertad.

Llegar allí no significa retirarse del mundo, sacudir nuestras cabezas y lavarnos las manos. Se trata de estar en el mundo, participar activamente, pero llevar la paz dentro de nosotros a ese mundo para que podamos ser parte del cambio.


Sé la luz que eres

Es por eso que este libro se llama Sé la luz que eres . Es un imperativo. Tú eres la luz, ahora sé esa luz en el mundo. No ignores esa parte de ti mismo. No seas falsamente humilde y finge que no eres lo suficientemente bueno. No compre en el colectivo "No importo".


Si tuvieras un don como pianista de concierto, no lo esconderías. Actuarías para que otros pudieran inspirarse y elevarse por la belleza de tu música. Si fueras un cirujano talentoso, no fingirías que tus habilidades no importan. Los usarías para curar personas.

Entonces, ¿por qué, cuando tienes luz dentro de ti, la esconderías y no la usarías en el mundo? Es una herramienta Es lo que necesitamos. Y lo necesitamos de ti . De hecho, lo necesitamos ahora .

Si traes paz al mundo en lugar de tratar de encontrar la paz en el mundo, cambiarás el mundo.

Si traes amor al mundo en lugar de tratar de encontrar el amor en el mundo, cambiarás el mundo.

Si traes aceptación al mundo en lugar de tratar de encontrar aceptación en el mundo, cambiarás el mundo.

Es por eso que comienza contigo, y por qué es tan esencial ser la luz que eres. De ahí viene la paz. No de ti sino a través de ti. Esa es tu tarea.

Entonces no hay excusas. No más demoras.

Ser la luz significa hacer avanzar el mundo con amor en lugar de miedo. Como dice A Course in Miracles : “Busca no cambiar el mundo, pero elige cambiar de opinión sobre el mundo”. Esto comienza con que vivas la paz interior que hay dentro de ti. Sintiendo la libertad de ser la luz que eres.

Aquí hay formas efectivas de liberarse.


1. Participar en actos de bondad

Ellos importan Son más que acumulativos porque nos recuerdan quiénes somos como la luz, y esa luz puede tener resultados inesperadamente amplios.

Hitler, por ejemplo, era un hombre pequeño en un país pequeño que usaba el miedo para construir un imperio que no podía resistir el paso del tiempo. Mire la pérdida de vidas, toda la desesperación y la angustia que vino de una persona porque la gente escuchó la voz del miedo en lugar de su Ser superior, la voz del amor. El miedo es fuerte e insistente en el mundo externo. Y es ruidoso e insistente en tu propia mente.

Pero si dejas que funcione tu vida, estás construyendo un imperio de desesperación tal como lo hizo Hitler. La gente pregunta: "¿Por qué nadie lo detuvo?" Pero la mejor pregunta es: "¿Por qué insistimos en construir imperios de odio, persecución, juicio y ataque en nuestras mentes egoístas?" Hitler no fue una aberración. Fue habilitado por el miedo en todos nosotros. Es hora de que esto se detenga, pero debe detenerse con cada uno de nosotros.

Es por eso que nunca podemos subestimar el poder de un acto de compasión o amabilidad. Hay evidencia de que al menos un tiroteo en la escuela se evitó cuando un estudiante se acercó con amabilidad, sin saber que su simple acto hizo que un joven enojado y aislado sintiera que pertenecía.

Del mismo modo, conozco a alguien que estaba planeando una emboscada cuando, de la nada, recibió un mensaje de texto de un viejo amigo. El mensaje le recordó su mayor propósito, y como resultado, bajó su arma.

Y conozco a una familia que se fracturó por el alcoholismo de una persona, pero volvió a reunirse cuando uno de ellos simplemente dijo: "¿Cómo puedo ayudar?"

Los ejemplos de amabilidad que interrumpen ataques y suicidios, o simplemente alegran el día de alguien, son innumerables. Entonces, si te sientes abrumado y crees que no puedes hacer una diferencia, solo comunícate de una manera pequeña. Su simple acto podría cambiar el curso de la historia.


2. Entregue todo al Espíritu Santo.

Recientemente, mi mente del ego claramente quería atención, por lo que comenzó a analizar una pregunta sobre mi próximo libro. ¿Tenía el tema correcto? ¿Estaba entrevistando a las personas adecuadas? ¿Había comenzado una lista para hacer un seguimiento de los posibles títulos?

Control, control, control. Esta fiesta interna del ego no se prolongó mucho antes de que pidiera que se curaran mis pensamientos basados ​​en el miedo y me dije a mí mismo y al Espíritu: "Estoy tan feliz de no necesitar tener las respuestas".

Con esa declaración, la paz se asentó sobre mí. Me sentí despreocupado, como lo hacía cuando era niño y no tenía responsabilidades reales. Mi único trabajo era disfrutar el momento, confiando en que el Espíritu se encargaría de las cosas. Libertad total.

Y eso es exactamente lo que A Course in Miracles nos aconseja que hagamos: pedir ayuda al Espíritu Santo con todo . Sin excepciones.

A medida que avanza su día, tome conciencia de cuándo comienza a sentirse agravado, frustrado o asustado. Cuando lo hagas, detente y pídele al Espíritu Santo que sane tus pensamientos basados ​​en el miedo. Y siéntase libre de preguntar muchas veces durante el día. En caso de duda, simplemente diga "¡Ayuda!". Luego, preste atención a la libertad que siente.


3. Confía en el poder de la oración.

Esto es lo que dice Un Curso de Milagros sobre las oraciones que se responden: “El hecho mismo de que se haya pedido algo al Espíritu Santo garantizará una respuesta. Sin embargo, es igualmente cierto que ninguna respuesta dada por Él será una que aumente el miedo. Es posible que su respuesta no sea escuchada. Sin embargo, es imposible que se pierda. Hay muchas respuestas que ya has recibido pero que aún no has escuchado. Te aseguro que te están esperando.

Entonces, si estoy pensando que mis oraciones no están siendo respondidas, puedo decirle correctamente al Espíritu Santo: “No eres tú. Soy yo."

Puedo rezar para bajar de peso. Pero si inconscientemente temo que una persona más delgada sea condenada al ostracismo por mi familia, que todos equiparan la comida con el amor, el Espíritu Santo todavía no puede ayudar a que esas libras desaparezcan.

Es por eso que es esencial pedir que se curen los temores, porque esa curación despeja el camino para que nuestras oraciones sean respondidas.

Hable con el Espíritu Santo al respecto y esté abierto a cualquier orientación que reciba.

Luego da gracias por las oraciones contestadas o no contestadas.


4. Ayuda a una persona y perdona a una

Ayude a una persona y sepa que puede ser ayudado por alguien completamente diferente. Perdona a uno y sé perdonado por otro.

Esto es importante porque te libera a ti y a todos los demás para dar y recibir sin expectativas de reciprocidad.


5. Pregúntese: ¿Qué tiene de correcto esta imagen?

Digamos que te has sentido con poca energía por un tiempo y parece que no puedes sacudirla. Todo lo que quieres hacer es descansar, leer y ponerte al día con Netflix.

O digamos que has sido bastante sociable la mayor parte de tu vida, pero últimamente prefieres pasar tiempo en tu jardín.

O tal vez, por lo general, has salido con tipos tranquilos, y de repente te encuentras disfrutando de la compañía de un extrovertido real.

Es probable que su ego le pregunte: "¿Qué tiene de malo esta imagen?" Asumirá que, si algo ha cambiado, es un signo de problemas, incluso si está más tranquilo y feliz que nunca.

Entonces, aquí hay una pregunta diferente que podría hacerle al Espíritu Santo: "¿Qué tiene de correcto esta imagen?"

Tal vez la necesidad de descansar indica que una nueva idea está naciendo en ti, o tu Ser superior está pidiendo un momento de tranquilidad para reflexionar sobre una gran decisión que estás enfrentando.

Tal vez el deseo de tener menos tiempo para las personas y más tiempo en el jardín significa que te estás volviendo más firme.

Por hoy, cada vez que empieces a pensar que algo anda mal en tu vida, detente y pregúntale al Espíritu Santo: "¿Qué tiene de malo esta imagen?"


6. Deja de pelear y deja que tu Ser sea amado

Piensa en un caballo que queda atrapado en el alambre de púas. Cuanto más pelea y se agita, más dolor se infligirá a sí mismo. Nuestras mentes de ego son como el caballo, tratando de liberarse del dolor. Pero cuando podemos sentarnos quietos y pedir ayuda al Espíritu, minimizamos nuestro propio sufrimiento. Tus ayudantes espirituales estarán contigo, elevándote por encima de los peligros de tu propia mente ego si lo permites.

Recuerde: reaccionar a la vida de manera diferente a la que tenía en el pasado requiere una perspectiva diferente. Una nueva forma de ver las cosas. Una nueva aplicación de amor. Y es la única forma en que terminará el ciclo de ira, culpa y ataque. A largo plazo, es lo único que funciona.

Entonces, si te sientes atrapado en el miedo, mírate a ti mismo poniendo paz en una caja, envolviéndola con un regalo y entregándosela a alguien, o tal vez a ti mismo. Este simple acto te recordará quién y qué eres, que siempre es donde reside tu libertad.
Principios en acción

Me gustaría compartir algo de mi propia vida que espero tenga valor para ti.

Es un compromiso que me escribí hace un año. Lo leo a menudo. De hecho, podría beneficiarme de leerlo todos los días.

Incorpora todos los principios de los que hemos hablado y demuestra mi deseo de vivirlos en cada área de mi vida.

¿Siempre tengo éxito? No. Pero poner estas intenciones por escrito y volver a visitarlas con frecuencia ayuda a afirmar la vida que sé que es posible. Este compromiso escrito no es motivo para reprenderme cuando mi ego se hace cargo. En cambio, es una hoja de ruta para ayudarme a mantener el rumbo o recuperar el equilibrio cuando tomo un desvío basado en el miedo.

Te animo a que escribas algo similar para ti, que lo actualices cuando lo necesites y que pases tiempo con él todos los días.

Así que aquí está, la suma total de nuestros diez principios, compartida con mis mayores bendiciones para ustedes.

Como todos en este mundo, soy una expresión perfecta del amor de Dios y la luz divina. Nada puede cambiar eso, pero a veces lo olvido. Cuando lo hago, sé que no estoy roto, perdido o solo. Todo lo que tengo que hacer es pedir ayuda al Espíritu y recordar lo que soy.

Nuestro hogar extiende el amor a todos los que entran. Es un lugar de bienvenida, donde honramos la luz en los demás y les ayudamos a celebrarla en sí mismos. Como todos nosotros, es perfecto en sus peculiaridades e imperfecciones, proporcionando un puerto seguro para la risa, la comodidad, la aceptación, el descanso y el perdón.

Envío bendiciones a todos en el planeta: a todos los amigos y familiares que comparten las riquezas de una relación de por vida, a todas las personas que han enriquecido mi vida con sus dones únicos y a todas las personas que nunca conoceré pero que son parte de mi familia humana. .

Envío amor, curación y paz a lugares de conflicto alrededor del mundo. Sé que esta energía será llevada por el Espíritu Santo exactamente a donde debe ir para transformar el miedo en amor.

Le envío a mi esposo un profundo aprecio y amor por nuestro compromiso mutuo. Le agradezco su amabilidad, su amistad y su firmeza, y todo el crecimiento que hemos experimentado entre nosotros.

Cuando mi ego me desanima o me preocupa, pido que me levanten por encima del campo de batalla, donde puedo ver a través de una nueva lente, a través de los ojos espirituales. Desde este punto de vista, sé que mi mente puede ayudar a encontrar soluciones pacíficas y creativas en cada situación.

Renuncio a la necesidad de mi ego de controlar, arreglar o interferir para poder dejar que todos en mi vida sean quienes son y lo que son. Me doy cuenta de que no puedo ver el panorama general, y que cualquier juicio de mi parte se basa en mis propias inseguridades e información limitada. Y entonces me separo con amor, confiando en que todo funciona para el bien supremo y pidiendo que mis palabras y acciones estén motivadas por el amor.

Sé que la vida no se vive en el pasado o en el futuro, y todos los días me acuerdo de centrarme en las posibilidades que se desarrollan en este mismo momento. Me perdono a mí mismo y a todos los demás por los daños que provienen del miedo, y pido que todos nuestros corazones se curen para que podamos comenzar de nuevo todos los días.

Estoy infinitamente agradecido por la exquisita ternura, belleza y fuerza en este mundo, y por la llama eterna que brilla en todos nosotros.

En el amor, traemos sanación a la Tierra.
En la unidad, vivimos en paz.
A la luz, recordamos lo que somos.
Digo gracias y amén.

© 2019 por Debra Landwehr Engle. Todos los derechos reservados.
Extraído con permiso del editor,
Hampton Roads Publishing. www.redwheelweiser.com .
Fuente del artículo

Sé la luz que eres: diez formas simples de transformar tu mundo con amor
por Debra Landwehr Engle

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