miércoles, 27 de abril de 2016

Autoengaño: mentiras que nos sostienen.


Todos, de alguna forma u otra estamos familiarizados con las mentiras. Habrá algunos más valientes que sean capaces de admitir que mienten; otros en cambio, parecen querer librarse de esta condena.
Lo cierto es que, ¿quién no se ha contado una mentira a sí mismo? Quizás, todavía es demasiado pronto para que te des cuenta… Reflexionemos sobre ello.

“La mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente sano”
-Nietzsche-

El engaño como compañero de vida
El engaño o la mentira son inherentes a la vida en todos sus aspectos. Hasta la naturaleza lo utiliza como recurso, piensa en los virus que son capaces de engañar a nuestro sistema inmunitario para entrar en nuestro cuerpo o el baile de confusiones y mentiras entre depredadores y presas, con tal de conseguir cada uno de ellos su objetivo: su supervivencia. Pero, ¿qué hay de nosotros?

Más allá de las mentiras revestidas de alguna intención para conseguir algo concreto, existen esas clases de mentiras que son capaces de sostenernos durante un tiempo o incluso toda la vida. Son mentiras elaboradas para esquivar la realidad y tienen como refugio a la inconsciencia.

Dostoyevski escribía en “Memoria del subsuelo“:

Todo ser humano tiene algunos recuerdos que solo contaría a sus mejores amigos. De la misma manera, también podríamos decir que todo ser humano tiene preocupaciones que ni siquiera contaría a sus mejores amigos sino tan solo a sí mismo y, aún así, lo haría en el mayor de los secretos. Pero, además existen cosas que uno ni siquiera se atreve a contarse a sí mismo. Hasta los más honrados de los hombres tienen una buena cantidad de esa clase de pensamientos almacenados en algún rincón de su mente“.

Nadie está libre del autoengaño
En el autoengaño es importante el lenguaje, además de la consciencia. Pues, aunque en realidad no deja de ser lo que es, teniendo en cuenta que cada uno construimos la nuestra, es a través del lenguaje como la realidad se describe y se transmite. Además, para nosotros, al final no deja de ser un reflejo de cómo nos la contamos.
Teniendo en cuenta que las personas tenemos una gran capacidad para crear creencias sesgadas en todos los ámbitos de nuestra vida, ¿quién se libra de las suposiciones o confabulaciones?

Somos víctimas de nuestras propias trampas para sobrevivir en nuestro día a día

Mentiras para esquivar la realidad
Existe todo un entramado de mentiras que nos sostienen y que, en ocasiones, son las esposas o los grilletes que nos atan a determinadas situaciones sin que nos demos cuenta, son las culpables de que muchas veces tengamos la sensación de que, hagamos lo que hagamos, no avanzamos.

“La verdad tiene estructura de ficción”
-Jacques Lacan-

Cuando la fuerza de los hechos se torna brutal o amenazante, a veces el temor al sufrimiento hace que intentemos esquivar la realidad, bloqueando nuestra atención y autoengañándonos. Así, rellenamos esos espacios vacíos con explicaciones, imaginaciones o fantasías, de manera automática. De ahí el popular refrán “Ojos que no ven, corazón que no siente“.

De esta manera, si no veo, si no me percato de lo que sucede, el peligro disminuye, mi ansiedad se calma y me permito continuar. Los hechos han sido ignorados y hemos modificado el significado de la experiencia. La mentira está presente, pero sin darnos cuenta, oculta tras los silencios, las justificaciones, las negaciones y los castillos de cristales construidos.

La impostura se mantiene gracias al poder de nuestra atención selectiva para ocultar, transfigurar y difuminar las verdades dolorosas, reelaborando un disfraz más aceptable para nosotros.

Un disfraz que nos recuerda al “falso self” de Winnicott“, en el cual la mentira se considera parte del desarrollo natural de la identidad del ser humano, desde la temprana infancia. Disfraz que permite mitigar la angustia y el sufrimiento generados por las expectativas que los padres depositan en sus hijos y ante las que éstos no llegan, renegándose a sí mismos, para finalmente llegar a construir su personaje de acuerdo al ideal que sus padres han establecido.

El autoengaño en el día a día
El autoengaño también puede generarse para llegar a cumplir nuestras propias expectativas o las de los demás; también por el simple hecho de no querer ver lo que nos sucede o sentir lo que sentimos, como una manera de justificarnos.
Ocurre en relación a las relaciones de pareja cuando, por ejemplo, no queremos darnos cuenta de que la situación es insostenible o nuestros sentimientos no son los mismos o en las adicciones, cuando la persona cree controlar su consumo; en las relaciones sociales y políticas…
El autoengaño es una importante defensa que tenemos ante las amenazas de peligros, que se erige como una armadura que nos protege de las experiencias que nos resultan difíciles de asimilar, una coraza del carácter como Willhelm Reich lo llamaba. Un escudo tras el cual se encuentra el yo, que utiliza para protegerse de la ansiedad en su tránsito por un mundo que a veces, es categorizado como hostil.
Así, cuanto mejor nos engañamos a nosotros mismos, mejor engañaremos a los demás. Pues la mejor manera de esconder un engaño profundamente es no siendo consciente de él.

Los efectos del autoengaño
El autoengaño puede tener efectos diversos y, en ocasiones, un coste muy alto. En estos casos, el mundo de la persona se encuentra fragmentado ya que la información que se obvia e ignora se encuentra en el inconsciente, quedando suplantada por la mentira de la consciencia.

Así, como Daniel Goleman afirma en su libro “El punto ciego”, el primer paso necesario para despertar del autoengaño consiste en darnos cuenta de la forma peculiar en la que estamos dormidos. Es decir, barajar la posibilidad de que en algún aspecto de nuestras vidas podemos estar autoengañándonos primero, para luego poder adentrarnos en la tela de araña que nos hemos construido para escapar de la realidad.

Pues no solemos darnos cuenta de lo que nos desagrada ver y tampoco nos damos cuenta de que no nos damos cuenta… La mayoría de nosotros acordamos un pacto, sin saberlo, con el viejo proverbio árabe:

No despiertes al esclavo porque quizá está soñando que es libre“. Pero el sabio dirá: “¡Despierta al esclavo!” Especialmente si sueña con la libertad. Despiértenlo y háganle ver que es un esclavo; solo mediante esa conciencia podrá quizá liberarse“.


martes, 26 de abril de 2016

Identificando al ego para lograr ser libres.


“Quien mira hacia afuera duerme, quien mira hacia adentro despierta”

Una de las tareas más importantes del hombre es aprender a verse a sí mismo tal cual es y no como aparentemente cree ser.

Para vernos tal cual somos, debemos aprender a salirnos de los conceptos mentales que tengamos de nosotros mismos. Estos conceptos mentales, fundamentados en creencias, ideas, vagos recuerdos, conveniencias personales, etc., nos impiden conocernos.

Solo sacándo la imagen o máscara, podremos comenzar ver al verdadero actor de nuestra vida tal como es.

Para vernos tal cual somos, debemos aprender a desarrollar el sentido de la Auto-Observación, el cual nos va a permitir ir descubriendo esas facetas ocultas de nosotros, que tal vez los demás pueden ver, pero que juraríamos no tener.

Una vez seamos conscientes de quien es el personaje, descubrimos al que nos separa de Nuesta Divinidad.

Cada uno tiene una “Falsa imagen de sí mismo”…

Estamos acostumbrados a ver lo malo fuera de uno mismo, a veces creemos que los demás son los causantes de nuestros problemas, los malos de la película, los culpables, los traidores; y nosotros, mansas ovejas, no tenemos la culpa de nada.


Pocos son los valientes que se atreven a mirarse a sí mismos más allá de las creencias, más allá de sus propias conveniencias, más allá de lo que les parece ser. Esos pocos que se atreven, son los valientes que se logran Autoconocer, desde ahí cambiar su patrón y perseguir su verdad, recuperar su Esencia.

Cuando comenzamos a mirarnos, cuando comenzamos a observar nuestra manera de pensar, de sentir y de actuar, comenzamos a descubrir una serie de ideas cargadas de negatividad, una serie de sentimientos cargados de inseguridad, y descubrimos como detrás de nuestra manera de actuar, se esconden intenciones que no queremos sentir, de dañar y perjudicarnos a si mismos.


¿Eres realmente imparcial en tus decisiones?  

¿Estás seguro que tus pensamientos se fundamentan en la verdad?  
¿Estás seguro que tu afán de protagonismo está guiado por el Amor en toda su expresión?

 Reflexiona y comprende, antes que la fría noche te cubra con su helado manto.

Solo teniendo una Atención Activa a ti mismo, vas a permitirte salir del autoengaño y darte cuenta de que no somos como creíamos ser.

Por eso decimos que “Preferible es saberse “malo” que creerse “bueno”; ya que el que se cree bueno no va hacer nada por trascender y corregirse (porque ya es bueno), seguirá auto engañado por el resto de los días en su falsa creencia. Sin embargo, el que valientemente empieza a descubrir su propia limitación se capacita para arrepentirse y luchar contra esa faceta negativa de si mismo, contra esa limitación que enturbia su mente y su corazón, para liberarse y dejar libre a la expresión de su verdadero Ser.


Esta es la razón que nos mantiene en este plano de existencia. 


¿Quieres conocerte a ti mismo?

Obsérvate, pon atención a tu mente y a tus sentimientos a cada instante, para descubrir las intenciones ocultas que pueda haber en tu proceder. De esta forma irás descubriendo tus ocultas formas mentales que se proyectan disfrazadas, tus sentimientos negativos acompañados de una adornada imagen de ti mismo.

Por eso son pocos los que logran el Autoconocimiento, porque son pocos los que logran esta sinceridad consigo mismo y prefieren continuar autoengañados, creyendo que van bien, cuando no han medido cada pensamiento, cada palabra y acto que para su mente lo hicieron con buenas intenciones. Eso es vivir dormido e hipnotizado por la mente, es no darse cuenta de lo que está pasando y de lo que vamos generando.

NUESTRA MENTE: GUARIDA DEL EGO 


Lo básico para el Auto-conocimiento, es estudiar y conocer nuestra propia mente. 

El punto de partida del conocimiento de sí mismo está en la comprensión de lo que en ella se manifiesta. 

Si queremos cambiar debemos hacerlo en nuestra manera de pensar. En la mente se manifiestan nuestros miedos, dudas, penas, recuerdos, rabias, malos pensamientos, frustraciones, etc.

Es básico comprender que el ego utiliza nuestra mente para manifestarse. El ego -que nos recuerda la palabra egoísmo: primero yo, segundo yo y tercero yo- es una multiplicidad sicológica que mantiene nuestra mente en un continuo estado de desorden y desconcentración.

Pasamos de un pensamiento a otro; de una idea a otra; prometemos y no cumplimos, pensamos bien de alguien y luego mal; juramos amor eterno y luego odiamos; etc. Este sin fin de ideas y contradicciones tiene su base y fundamento en nuestro querido ego. Mientras no controlemos el ego en nuestro interior seguirá este desorden. 


La mente es de naturaleza femenina, por lo tanto debe ser pasiva y receptiva; pero el abuso de la misma la ha tornado masculina (activa y penetrante). Es urgente devolverle la pasividad a la mente, la serenidad que ella necesita para reflejar las verdades del Ser. 

Ese es uno de los objetivos fundamentales de la Meditación: “calmar la mente”. Para lograrlo algunos discípulos se pasan horas y hasta días luchando por alcanzar la mente serena. Así como esté nuestra mente, así también estará nuestro corazón. 

Detrás de todo pensamiento hay un pensador; eliminando el pensador (el ego) se calma la mente. El estrés, el insomnio, el miedo, la ansiedad, las preocupaciones, se fundamentan en una mente activa que alberga ruido mental. 

El trabajo interior (Auto-conocimiento) es lo único para lo primordial para lo cual cada uno de nosotros es imprescindible, si nosotros no trabajamos dentro de sí mismo, nadie lo hará por nosotros. 

Este trabajo interior se inicia trabajando sobre nuestra propia mente, devolviéndole su característica principal, que es ser pasiva.

¿Por qué eres tan reaccionario?,  


¿Por qué solamente te escuchas a ti mismo?, 

¿Estás seguro que siempre tienes la razón? , 

¿Tus ideas y proyectos a quien benefician?… 

La vida moderna está acelerada, porque tenemos nuestra mente acelerada, porque hay mucho caos en nuestro interior, mucho ego. 

La mente es nuestra cárcel y debemos liberarnos de ella; solo así saborearemos lo que es la auténtica felicidad, la serenidad, la paz, la tranquilidad del corazón. En la mente está el tiempo, el pasado y el futuro, los recuerdos y las proyecciones. 

El inconciente (ego) se vale de todo esto para perturbarnos e impedirnos vivir el presente y Ser lo que Somos. Liberándonos de la mente nos liberamos del tiempo y comenzamos a vivir de instante en instante. 

Nos empezamos a conectar con nuestra conciencia, que está más allá del tiempo, pero que lamentablemente está encerrada en el ego, atrapada en esa multiplicidad sicológica.

La mente como instrumento es extraordinario, pero ésta puede estar al servicio del ego o de la conciencia. Utilizada por el ego se manifestarán pensamientos negativos, rabias, rencores, envidias, ambición descontrolada, lujuria, etc.

Al servicio de la conciencia lograremos la inspiración, la intuición, la concentración, etc. 

Actualmente nuestra mente gira en torno al más; más dinero, más títulos, más posesiones materiales, más reconocimientos, etc. “Rico no es el que mucho tiene, sino el que menos necesita”. Quien se libera del ego (mente), se libera del reino de la inconciencia, de la oscuridad sicológica y puede descubrir el Templo de su SER en su propio corazón, aquí y ahora.

 “LIBERARSE DE SU MENTE” 

La mente es un instrumento magnífico si se usa correctamente. 

Utilizada en forma inadecuada, sin embargo, se vuelve muy destructiva. Para decirlo en forma más exacta, no es tanto que usted la utilice inadecuadamente, generalmente usted no la utiliza en absoluto. 

Ella lo utiliza a usted. Esa es la enfermedad. Usted cree que usted es lo que piensa su mente. Ese es el engaño. El instrumento se ha apoderado de usted. 

Déjeme preguntarle esto:  

¿Puede liberarse de su mente a voluntad?  

¿Ha encontrado el botón de apagar?

El comienzo de la libertad es la comprensión de que usted no es el que piensa. 

En el momento en que usted empieza a observar al que piensa se activa un nivel más alto de conciencia. Muchos viven con un torturador en la cabeza que continuamente los ataca, los castiga y les absorbe la energía vital. Esto causa sufrimiento e infelicidad así como enfermedad. 

Así pues, cuando usted escucha un pensamiento, usted es consciente no sólo del pensamiento, sino de usted mismo como testigo de él. Ha aparecido una nueva dimensión de conciencia. 

Mientras oye al pensamiento usted siente una presencia consciente – su ser más profundo – más allá o debajo del pensamiento, como quien dice. El pensamiento entonces pierde su poder sobre usted y rápidamente se calma porque usted ya no le da energía a la mente por medio de la identificación con ella. Este es el comienzo del fin del pensamiento involuntario y compulsivo. 

Cuando un pensamiento pierde fuerza, usted experimenta cierta quietud y paz dentro de usted. Con la práctica, la sensación de quietud y paz se hará más profunda. De hecho, esta profundidad no tiene fin. 

También sentirá una sutil emanación de gozo que surge de lo profundo de su interior: el gozo de Ser. Así pues el único paso vital en su camino hacia el Autoconocimiento es este: aprenda a dejar de identificarse con su mente. 

Cada vez que usted crea una brecha en el fluir de la mente, la luz de su conciencia se vuelve más fuerte. Este tipo de pensamiento compulsivo es en realidad una adicción. 

¿Qué es lo que caracteriza a una adicción? 

Simplemente esto: usted ya no siente que puede elegir detenerse. Parece más fuerte que usted. 
También le da una sensación falsa de placer, placer que invariablemente se convierte en dolor. Para el ego, el momento presente casi no existe. Lo único que se considera importante es el pasado y el futuro. 

Esta inversión total de la verdad es la causante de que en su “modalidad ego”, la mente sea tan disfuncional. Está siempre preocupada de mantener el pasado vivo porque sin él ¿quién es usted? 

Se proyecta constantemente hacia el futuro para asegurar su supervivencia y para buscar algún tipo de alivio o de realización en él. Dice: “Un día, cuando esto, aquello o lo de más allá ocurra, voy a sentirme bien, feliz, en paz”. Incluso cuando el ego parece estar ocupado con el presente, no es el presente lo que ve: lo percibe en forma completamente errónea porque lo observa con los ojos del pasado. Observe su mente y verá que así es como funciona. Queridos hermanos, es hora de despertar.

Fuente: http://cienciacosmica.net/autoconocimiento.






¿ CONOCES LAS DIFERENCIAS ENTRE CONCIENCIA Y CONSCIENCIA ?



A veces son términos intercambiables, pero no siempre. Con el sentido general de ‘percepción o conocimiento’, se usan ambas formas.

Conciencia : Conocimiento de lo que nos rodea, en base a los órganos de los sentidos. En sentido moral, como ‘capacidad de distinguir entre el bien y el mal’ (el Pepito Grillo de Pinocho), sólo se usa la forma conciencia. También tener mala conciencia, remorderle a alguien la conciencia, no tener conciencia.


Consciencia : Conocimiento de sí mismo. La consciencia define al ser. Se es consciente de sí mismo y de lo que nos rodea en base a lo que uno Es. Otra definición es la que asocia la consciencia a un estado de unión con la vida universal. Es una expansión continua, igual que el universo.


¿Se puede ser consciente, sin conciencia?
Parece que si apagamos la conciencia, no estamos en el aquí y en el ahora, difícilmente llegaremos a elevar la consciencia. El lo que nos da a entender el cuento del maestro zen que recibía muchas visitas de personas en busca de consejos:
Un día recibió a un joven que se tomaba muy en serio su camino espiritual. Se sentía preparado para convertirse en la mano derecha de cualquier gran maestro.
Ese día había llovido cuando el joven llegó a la casa del maestro. El joven se quitó los zapatos y dejó el paraguas antes de entrar en la habitación. Se inclinó ante el maestro y le dijo que le gustaría convertirse en su discípulo.

El maestro sonrió, pero no dijo ni una palabra.

El joven, un poco incomodado por el silencio, le dijo que había estudiado mucho. Que pensaba que estaba llamado a convertirse en uno de los “iluminados”.

El maestro le preguntó: ¿sabes a qué lado de la puerta has dejado el paraguas y a qué lado de la puerta has dejado los zapatos?.

N-n-no, tartamudeó el joven, desconcertado, ¿Por qué?.

El maestro le respondió de forma muy calmada: “Porqué lo que tu buscas es la consciencia” ¿Y cómo puedes estar consciente si ni siquiera sabes dónde has dejado los zapatos y el paraguas?.
¿Cuál es la diferencia entre una persona que no es consciente y otra que sí lo es?
Si no soy consciente considero que mis límites son fronteras inexpugnables, acumulo límites… En cambio, un ser consciente conoce sus límites y sin embargo aspira a la totalidad, quiere ir más allá de los mismos.
¿La psicogenealogía puede ser una herramienta útil para ganar consciencia?
 “cuando construimos nuestro árbol genealógico estamos realizando una toma de consciencia”. Ahora bien, Una toma de conciencia que no es seguida de un acto resulta completamente estéril. Un acto vale más que mil palabras.
¿Desde el momento de nuestro nacimiento tratamos de expandir continuamente nuestro nivel de consciencia?.
El ser humano va transitando desde los niveles más bajos: consciencia animal, hasta tratar de alcanzar los estratos más altos, la consciencia cósmica y la divina:
Consciencia animal: caracterizado por los problemas de territorio
Infantil: la infancia persistente, donde se pide sin cesar sin dar…
Romántico: cuando la pareja es considerada como la panacea universal
Adulto: el adulto es el sujeto que invierte. Ahora bien, puede ser un adulto explotador, cuyo afán sea poseer y explotar, o un adulto generoso, que por el contrario no se queda nada para él, sino que se lo da a los demás. El adulto generoso también sabe recibir y aprende lo que es el servicio.
Cósmico: en este nivel ya se ha descubierto que todo está unido. El secreto de la conciencia es la “re-unión: volver a unir lo que estaba separado.
Divino: nivel de conciencia unida al nombre inefable que está dentro de cada uno.

Parece muy atrevido hablar de consciencia divina
 “Tenemos que dejar de pensar que Dios nos va a arreglar las cosas, y decir que si Dios construyó mal este universo, aquí estamos nosotros para rehacerlo. Si hay un Dios, estamos para ayudarlo. Así nos apoderamos del mundo y de nosotros mismos, haremos lo que queramos con plena consciencia y con plena responsabilidad. En este nivel de consciencia divina se encuentra el arte verdadero”
¿Se puede definir la enfermedad como un producto del estancamiento de la consciencia?
Las enfermedades son cristalizaciones de niveles de consciencia que no cambian. Las enfermedades genéticas son “abrigos” que nos han puesto y que vienen de nuestro árbol genealógico. La curación comienza por la aceptación de la enfermedad y su transformación en aliada. La enfermedad es esencialmente separación, es decir, creencia de estar separado.
¿Algunos caminos para ganar consciencia?
Uno es la información, considerando la información no como palabras sino como experiencias… Otro es el arte, que nos abre a otros mundos, a otras miradas, nos muta la consciencia.
¿Qué es una falta de consciencia?
Cuando algo que te ha sucedido y no recuerdas te está marcando. El trato que te dieron tus padres: las neuras, obsesiones, maltratos…que se transmiten por el árbol genealógico. Si nos hacemos conscientes de nuestros traumas genealógicos, estaremos en condiciones de poder desactivarlos.
¿Adónde nos conduce la toma continua de consciencia?
:“Cuando empiezas poco a poco a desprenderte de tu identidad, a ser un humano genérico, dejas de verte en una edad determinada. Luego dejas de identificarte con el tiempo en general. Después ya no te reconoces originario de una patria o hablante de una lengua determinada. No te ves en tu nombre, no te confundes con las cosas que posees, vas cesando en la identificación. Te agarras a lo que eres. A la alegría de la vida. Eres cada vez más feliz y no necesitas el traje rígido del carácter o de la personalidad. Te haces fluido, como el agua”.
Finalmente, al morir, ¿qué es lo que dejamos al mundo?.
Cuando lleguemos a la muerte, lo mejor que podemos ofrecer es una perfecta y luminosa consciencia, una consciencia clara que hay que saber crear, porque si no, como decía Gurdjieff, mueres como un perro, sin ofrendar la consciencia ni construir un alma.
Diez reflexiones sabias sobre el tema de la consciencia.
1.- “Si queremos cambiar el mundo, primero debemos cambiar nuestra manera de verlo” Que en el pasado este cambio de consciencia sólo sucedió a un número muy reducido de personas, sin embargo en la actualidad el cambio de consciencia se da a una escala mucho mayor. E. Tolle
2.- “Darse cuenta de lo que hay que hacer, y no hacerlo, es cobardía” Confuncio
3.- “La consciencia es la presencia de Dios en el hombre” Swedenborg
4.- “El valor sin consciencia es una fiera salvaje” Robert G. Ingersoll
5.- “… esa chispita del fuego celeste, la consciencia” George Washington
6.- “Que peligrosa es la inconsciencia! Para liberarte de los prejuicios solo tienes la consciencia. Es la consciencia la que te puede liberar. Siempre serás esclavo de las cosas de las que no eres consciente” Anthony de Mello.
7.- “La conciencia es la brújula del hombre”. Vincent Van Gogh.
8.- “La finalidad del arte es dar a la gente un mayor nivel de conciencia”. Brassai.
9.- “La conciencia es la voz del alma; las pasiones, la del cuerpo.” William Shakespeare .
10.- “Conciencia es la voz silenciosa de tu ser interior que no te deja ni de día ni de noche, ni en la vigilia ni en el sueño esperando que lo escuches”. Vásquez D.R.D.

http://www.karmayoga.es/




Yo no lleno vacíos, no tapo ausencias, no ocupo espacios: yo amo.


Hay quien encuentra su felicidad curando heridas, los vacíos de otros. Nadie puede negar que en ocasiones, puede ser reconfortante ser el bálsamo que cura tempestades pasadas, el antídoto para esas amarguras que otros dejaron en el corazón de quien amamos ahora.
Ser esa pieza clave en el día a día del ser querido es importante. Ahora bien, nadie ha nacido para ser una muleta cotidiana, ni un pañuelo de lágrimas, ni aún menos, esa pócima con la cual, hacer olvidar un amor imposible o un amor que hizo daño.
Cuando te ofrezcas a alguien hazlo en plenitud. Tú no sustituyes a nadie ni eres el agua que llena los vacíos no resueltos de una persona inmadura, no estás ahí para auxiliar sino para amar y ser amado/a
Esto no quiere decir en absoluto que no nos preocupemos por el pasado de nuestras parejas, por saber cuáles son sus carencias, cuales sus cicatrices internas y sus demonios escondidos.
Debemos saberlo, pero no busques alzarte como el héroe o heroína que pretende salvar y sanar todas sus heridas. No es tu tarea, no es tu responsabilidad esencial.
Nuestra finalidad es acompañar, crecer en pareja, aportar y recibir, amar y ser amado.Es construir un proyecto de forma conjunta donde los esfuerzos sean compartidos.
Quien se pone como único propósito cubrir vacíos, llenar espacios y sanar alientos de tristeza, se acaba fragmentando lentamente… 

Vacíos del alma que se convierten en abismos de distancia en la pareja

¿Has tenido alguna vez una pareja con este tipo de características? Son personas que demandan más que aportan. Al principio suelen cautivar porque a sus ojos, somos como ese aliento que da fuerza a todas sus necesidades, fuerza a sus carencias, y afectos a sus vacíos.

Las personas con vacíos son ladrones de energías y destructores de emociones positivas. Necesitan ser reafirmados, atendidos y valorados.. Entienden el amor como necesidad y no como intercambio, no como crecimiento de dos personas que se ofrecen en libertad.

Si has vivido en piel propia comprenderás lo que supone este tipo de relaciones. Ahora bien, a pesar de que hay mucha gente que  llega a caer en más de una ocasión en ellas, lo primero que pensamos es en por qué ocurre.
¿Qué hace que nos sintamos atraídos por personas llenas de tantos vacíos?
– Una persona con vacíos es alguien con una baja autoestima que necesita reafirmarse. 
– Este tipo de personalidades atraen porque al principio, nos hacen sentirnos útiles, especiales e importantes: sólo nosotros los hacemos felices, solo nuestro amor los hace felices, les hace olvidar el pasado, sentirse vivos…
– Al principio, se crea una relación con una alta intensidad pasional. Es un amor que necesita, pero no debemos olvidar que los amores que “se necesitan se vuelven también exigentes”
– Cuando alguien está lleno de vacíos está habitado a su vez por las inseguridades. Por ello, es común que se muestren desconfiados/as, que ansíen continuas muestras de amor, las cuales, acaban convirtiéndose poco a poco en un claro chantaje emocional.
– ¿A qué nos referimos cuando una persona tiene vacíos? Los vacíos son heridas del pasado no resueltas. Es indefensión, baja autoestima y una frustración que lejos de resolverse se vuelve en un arma arrojadiza.
Se carga sobre la pareja la dura responsabilidad de sanar todas esas carencias.

Tu responsabilidad no es llenar vacíos: tú mereces amar y ser amado/a

Te lo hemos señalado al inicio y volvemos a reiterarlo: como pareja, como persona que se ha ofrecido por libre voluntad a otra, mereces querer y ser querido/a.
Tú responsabilidad no es sanar, no es ser un cobijo cotidiano, ni alguien que satisface necesidades ajenas sin que tengan en cuenta las tuyas propias.
Tú sabes quién eres y lo que mereces, y si alguien te ofrece su corazón para que ocupes el espacio que otro/a dejó, lo que te ofrece es un amor a medias, un amor con sabor a chantaje que te llenará a ti también de vacíos emocionales
Todos tenemos claro que es muy difícil controlar de quien nos enamoramos. Simplemente sucede, sin apenas buscarlo, sin pretenderlo, en ocasiones hasta sin desearlo.
Porque hay amores que atrapan y arrastran como vendavales que nos ciegan, y a pesar de que nos hacen sentirnos vivos, también nos hieren.
No obstante, debes tener claro estos principios en tu día a día:
  • Cultiva un amor maduro y consciente, ahí donde ambos miembros son capaces de permitir el crecimiento personal del ser querido, a la vez que propician el de la propia pareja.
  • Tú no eres un sanador de heridas, un ocupante de vacíos, ni un susurrador que hace escampar los miedos. Lo podrás ser unas semanas, unos meses… pero después, ya no será un amor, será una condena.
  • Tu apoyas, y mereces ser apoyado, tu cuidas e incentivas, y tú, te permites ser atendido y valorado cada día.
  • El amor es crecimiento, es plenitud y felicidad inscrita en los pequeños actos. Sin complicidad, respeto y dedicación mutua, el amor no es completo ni auténtico.
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