jueves, 5 de abril de 2018

¿Cómo perder el miedo a hablar en público?




En 2015, psicólogos de las universidades de Duke y Pensilvania le dieron el golpe de gracia a un mito que hemos arrastrado durante siglos. En su investigación, reclutaron a 753 niños en edad preescolar de tres ciudades diferentes y les dieron seguimiento durante dos décadas, hasta que cumplieron 25 años.


Al cabo de ese tiempo, los investigadores constataron que algunas personas tenían más éxito en su vida profesional y personal mientras que otras habían desarrollado adicciones o tenían problemas con la justicia.


Lo curioso fue que la inteligencia, limitada al plano intelectual, tenía muy poco que ver con ese éxito. Al contrario, las habilidades sociales como la cooperación, la escucha atenta, la comunicación y la empatía eran mejores predictores del éxito profesional y personal. En algunos casos, el nivel de competencias sociales fue un indicador mucho más fiable para predecir el éxito que las propias calificaciones escolares.


Por desgracia, el sistema educativo suele tardar en incorporar los resultados científicos a su praxis, por lo que el desarrollo de las competencias comunicativas se relega a un segundo plano. Nos enseñan a calcular, pero no a comunicar nuestras ideas y sentimientos eficazmente. Nos enseñan las leyes de la Física, pero no a ser persuasivos. Nos enseñan los hechos históricos, pero no a dominar la ansiedad durante un discurso.


Como resultado, no es extraño que aproximadamente el 14% de la población mundial sufra una fobia social y que 1 de cada 4 personas reconozca sentirse muy ansiosa ante la perspectiva de hablar en público. La buena noticia es que nunca es demasiado tarde para perder el miedo a hablar en público y desarrollar tus competencias comunicativas.


7 técnicas para perder el miedo a hablar en público


1. Aprende a relajar tu cuerpo


Si tienes miedo a hablar en público, es probable que la mera perspectiva de enfrentarte a un grupo de oyentes desencadene una serie de reacciones fisiológicas como la sudoración, el aumento del ritmo cardíaco, la respiración entrecortada y el sonrojo. Esas reacciones neurovegetativas aumentan aún más la ansiedad ya que tu cerebro las interpreta como que estás en peligro, por eso es importante que aprendas a controlarlas. La respiración diafragmática suele ser una técnica muy eficaz pues se ha demostrado que bastan 8 minutos para armonizar todas las funciones fisiológicas con el ritmo pausado de la respiración y serenarte.


2. Desafía tus creencias


Tu voz interior suele alimentar el miedo a hablar en público. Es probable que añadas más ansiedad anticipando consecuencias negativas con pensamientos como “me equivocaré y haré el ridículo delante de todos”, que sobregeneralices las equivocaciones pensando “todas mis presentaciones son desastrosas” o que hagas comparaciones destructivas pensando que jamás serás tan buen orador como Steve Jobs. Para perder el miedo a hablar en público, es esencial que no le des alas a ese diálogo interior, pero tampoco debes intentar cortarlo de raíz ya que generaría un efecto rebote. Lo ideal es que cuestiones esas creencias hasta que te des cuenta de que son irracionales.


La técnica de la reestructuración cognitiva te ayudará a desafiar esas creencias negativas y colocar en su lugar otras más favorables que te ayuden a perder el miedo a hablar en público. No se trata de realizar autoafirmaciones como “soy el mejor orador del mundo” ya que tu cerebro no se deja embaucar tan fácilmente, sino de pensar de forma más objetiva y positiva con declaraciones como “hablar en público me asusta, pero esta es una oportunidad más para mejorar mis habilidades comunicativas”.


3. Cambia el enfoque


El miedo a hablar en público está profundamente ligado con el temor a ser evaluados y criticados. El miedo a no estar a la altura genera una gran ansiedad, la cual desencadena un círculo vicioso que te impide concentrarte y te hace cometer errores. Por tanto, es fundamental romper esa espiral negativa. Una buena técnica para perder el miedo a hablar en público consiste en cambiar el enfoque: en vez de pensar que tu público te está evaluando, piensa en cómo puedes aportarles valor. De esta manera centras tus recursos y energía en lo que realmente importa: preparar tu mensaje y conectar con tu público. Es un pequeño cambio que puede cambiarlo todo ya que dejarás de ser esclavo del miedo para tomar las riendas y asumir un rol proactivo.


4. Reconoce públicamente tu nerviosismo


Puede parecer un contrasentido, si lo que pretendes es evitar la ansiedad, ¿cómo vas a reconocer que estás nervioso? En realidad, el miedo a hablar en público también se alimenta del deseo de esconder las señales de nerviosismo. Por eso, muchas personas encuentran extremadamente liberador comenzar el discurso reconociendo que se sienten un poco nerviosas.


Un experimento llevado a cabo en 1966 por un grupo de psicólogos de la Universidad de Minnesota comprobó que las personas sentían más simpatía por los concursantes que cometían pequeños errores pero se identificaban menos con aquellos que mostraban un desempeño perfecto. A este fenómeno se le conoce como Efecto Pratfall, y nos demuestra que el público conecta mejor con una persona que se muestra vulnerable, sin tener en cuenta sus pequeños fallos.


5. Visualiza tu presentación


La visualización es una técnica para perder el miedo a hablar en público muy eficaz. De hecho, se ha comprobado que los pensamientos, imágenes e instrucciones mentales desencadenan en el cerebro los mismos patrones de reacciones que las acciones físicas. En otras palabras, la visualización te permitirá entrenar tu cerebro para las situaciones de la vida real.


Visualizar no significa decirte que estás dando un discurso fluido e imaginar un escenario perfecto. En 1999, psicólogos de la Universidad de California demostraron que obtenemos mejores resultados visualizando las acciones que necesitamos realizar para alcanzar un objetivo que si nos limitamos a imaginar que hemos alcanzado nuestra meta. La visualización racional ha demostrado ser una excelente técnica para perder el miedo a hablar en público. Para aplicarla, solo debes imaginar los problemas que podrían presentarse durante tu discurso y visualizarte mientras lidias con ellos. De esta forma, si ocurre algún percance, no entrarás en pánico sino que sabrás exactamente qué hacer.


6. Practica mucho


La habilidad para conectar con el público y transmitir eficazmente un mensaje no se hereda ni está escrita en los genes, se desarrolla a lo largo de la vida y va mejorando con la práctica. Los mejores oradores han llegado a ser tan brillantes porque han practicado mucho. Recuerda que cuanto más preparado estés, menos nervioso te sentirás.


Practicar tu discurso en casa te dará la dosis de seguridad que necesitas para enfrentarte al público, además de permitirte probar diferentes enfoques para encontrar las palabras más adecuadas. Llevar unas tarjetas preparadas con los puntos principales que quieres abordar o recurrir a una presentación visual podría brindarte más confianza pues sabrás que, si en algún momento te quedas en blanco o pierdes el hilo, podrás usarlas para retomar tu discurso.


7. Pide ayuda


En algunos casos, es conveniente contar con una ayuda profesional que te permita liberar tu potencial con mayor rapidez. Existen diferentes cursos online, como “Del miedo escénico al placer de hablar en público”, que son particularmente recomendables ya que no se limitan a brindarte una serie de estrategias de oratoria, que serían el equivalente a poner a tu alcance las herramientas para que repares tu coche pero sin enseñarte cómo hacerlo, sino que realizan un trabajo psicológico más profundo.


Con ese curso, por ejemplo, podrás identificar el origen de tus miedos y bloqueos, así como a mejorar tu autoconfianza, autoaceptación y competencias sociales. Se trata de una herramienta transformadora que trabaja a partir de tus puntos fuertes, de manera que podrás lograr un cambio realmente importante que también se apreciará en otras áreas de tu vida.




Fuentes:
Jones, D. E. et. Al. (2015) Early Social-Emotional Functioning and Public Health: The Relationship Between Kindergarten Social Competence and Future Wellness. Am J Public Health; 105(11): 2283–2290.
Taylor, S. E. & Pham, L. B. (1999) From Thought to Action: Effects of Process-Versus Outcome-Based Mental Simulations on Performance. Personality and Social Psychology Bulletin; 25(2): 250-260.
Aronson, E., Willerman, B., & Floyd, J
. (1966) The effect of a pratfall on increasing interpersonal attractiveness. Psychonomic Science; 4(6): 227-228.
https://www.rinconpsicologia.com

Un resumen y explicación de la situación actual a nivel planetario. Por David Topi.



La estructura de nuestro planeta es muy poco conocida más allá de la simple configuración física que podemos llegar a estudiar en la escuela primaria o en el instituto. Incluso si nos vamos a estudios especializados de geología o materias afines, nos quedamos con la información que conocemos de la composición en el nivel físico más denso, desconociendo que, incluso dentro del entramado físico, hay niveles de vibración que dan lugar a los recubrimientos “etéricos” de todo lo que es tangible a los sentidos, y que esta parte “tangible” es solo uno de los múltiples niveles vibracionales que coexisten en las estructuras que dan lugar a la realidad en la que nos movemos. Como habíamos explicado, eso es lo que está siendo reparado actualmente.

Cuando explicamos o decimos que el planeta tiene que decidir qué hacer con su cuerpo físico en su realidad actual, como dijimos que sucederá, o tiene que suceder según los eventos de la octava planetaria, en unos 25 o 30 años, estamos hablando de algo parecido a una “muda de piel” total, como la que ejecutan muchas especies animales para renacer con otro envoltorio físico que les permite crecer y seguir avanzando, habiendo dejado atrás un cúmulo de escamas o células inertes en la piel que se quitaron. Evidentemente la analogía es sólo parcial, la Tierra no muda de piel, o de realidad, para ser más concisos, sino que “manifiesta” una nueva, una nueva realidad que hace décadas ya estaba formada en los niveles y estratos superiores del mismo sistema terrestre y que ahora se encuentra ya a nivel del plano o nivel que llamamos el plano etérico, a un solo “paso” de convertirse en una realidad “sólida”, tanto como la que percibimos ahora.

Esta nueva “realidad”, ese nuevo sustrato, es lo que todo el mundo ha llamado la nueva Tierra, la nueva realidad, el paso de nivel evolutivo, el cambio de dimensión y otras denominaciones. Nosotros la llamamos la matrix 15,6Hz por la vibración base, en frecuencia, que tiene ese nuevo “cuerpo” que el planeta poseerá cuando esté listo, y cuando se termine la octava de solidificación que ahora está en su nota RE, así que aún le queda prácticamente toda la octava por completar, de ahí la estimación de que necesitará unas tres décadas, si todo va bien, para ello.Un cambio de realidad desde la línea 42

El paso de una realidad a otra la darán aquellos que estén sintonizados o puedan estarlo en este tiempo que falta con esa nueva vibración, de ahí el trabajo previo que hemos hecho en los meses anteriores para movernos a la línea 42, que es la única línea temporal que, por el sustrato y corriente energética que posee, es la que permite a las personas sintonizadas con ella ir incrementando su vibración-consciencia-energía para poder hacer el cambio de “matrix”, desde la actual (7,8Hz) a la nueva (15,6Hz, una octava superior). El cambio será muy sencillo, cuando estemos en ese momento ya lo explicaremos, pues aún faltan muchos años para que suceda.

Por otro lado, la pregunta de “¿qué pasará con los que estén aún en la línea 33 cuando eso llegue? Primero, la pregunta es: ¿existirá alguien en la línea 33 cuando eso llegue? Si fuera por las razas en control y por las “élites” humanas no quedaría en pie ni una persona para ello. Hay un juego de intereses enorme, a un nivel que la mente humana difícilmente comprende, y que tiene que ver con ciertas paradojas temporales en los que, bueno, para decirlo fácilmente, la humanidad de la línea 42 en la nueva realidad podría intervenir en su “pasado” para impedir que las razas en control manipularan al ser humano, y crearan al lhumanu, precursor del homo sapiens, y así, a groso modo, impedir, en una línea temporal paralela, que todos los sucesos que se han dado en nuestra historia se den, y todo cambie, y ellos pierdan todo lo que tienen porque, de alguna forma, resetemos desde nuestro “futuro”, aquello que está en nuestro pasado.

No me voy a enrollar aquí, es muy difícil explicar por qué quieren deshacerse de nosotros, ya que, como dijimos en artículos anteriores, y ya lo sabéis, seguimos siendo alimento y fuente de nutrición energética, mano de obra y recursos para ellos, pero, también dijimos que nos hemos convertido en un elemento nutricional envenenado y tóxico por la cantidad ingente de egregores de muy baja vibración que rodean y existen por todo el planeta. Por lo tanto, la situación es tremendamente complicada.

Los dos primeros círculos o niveles de poder del planeta, aquellos en las posiciones inmediatamente inferiores a las razas en control, son conscientes de esto desde hace tiempo y tienen preparada su salida de la Tierra, pues saben que no pueden saltar a la línea 42 y que perderán el control de la línea 33 si el planeta, Kumar, desecha esta realidad para poder seguir adelante. Recordad que habíamos explicado en este otro artículo el desfase planetario que el propio Kumar lleva respecto al punto de su octava evolutiva donde debería estar, para poder “acompañar” y estar en sintonía con el resto de sistemas regidos por el sol central de Alción del que depende, y que se ha ido retrasando y retrasando debido a la carga o lastre que la poca consciencia global que poseemos, y el peso del IC de la línea 33 genera en los campos y estructuras mentales de la Tierra.

Así, de esta manera, en estos momentos, el problema es cómo hacer para evitar este intento de quitarse de en medio a la humanidad, preservar el planeta todo el tiempo que se pueda hasta que la nueva realidad esté formada, mantener la línea 42 libre, limpia, alejada de la 33 y sin interferencia, y tratar de facilitar los procesos evolutivos de todos aquellos aun en la 33, que forman prácticamente el 97% de la humanidad, pues en todos estos años, a fecha de hoy, solo un 2,7% de personas han podido anclarse a esta línea 42.

Esta estimación no es aleatoria, inventada o intuida, es la suma de todos los Yo Superiores que, coordinados por una jerarquía superior y unidos todos, como ya hemos explicado, en un campo cuántico consciente de comunicación y coordinación, han indicado a las fuerzas que rigen a Kumar para que pueda tomar decisiones respecto a cómo moverse adelante en su camino. Así, imaginaros que, el “alma planetaria”, pregunta a todos los YS: “¿cuántos de vosotros tiene su encarnación, su parte “terrenal” lista para subirse a la línea 42? Y solo unos 137 millones de YS, de aproximadamente 7500 millones, levantan la mano. Kumar y las fuerzas planetarias los cuentan y entonces comunican a todos los YS: “pues la nueva realidad tendrá que ser gestionada solo por esos 137 millones de personas a nivel planetario, porque no podemos esperar más y no hay tiempo para que nadie más se suba al carro.”

El tiempo es simultáneo y todo sucede a la vez

Por otro lado, el concepto de “no hay tiempo” es engañoso, pues en un universo donde todo sucede de forma simultánea no es correcto. De hecho, precisamente, debido a todo sucede simultáneamente y pasado, presente y futuro coexisten en un eterno ahora, Dracos y Anunnakis temen que desde un punto de ese ahora, en nuestro futuro percibido, volvamos a un punto de ese ahora en nuestro pasado, para desbaratarles los planes de control y dominación de la Tierra. Ese potencial existe y lo adquiere la raza humana en un momento evolutivo de la línea 42 que ellos conocen, precisamente, por la capacidad de percibir simultáneamente y moverse entre líneas de tiempo que tiene una parte de los individuos más avanzados en la raza Draco, a la vez que nosotros tenemos conocimiento de lo mismo por el mismo potencial que tienen nuestros YS para ello, no estando sujetos a las leyes espacio temporales por ser “adimensionales” y “atemporales”.

Quizás en algún tiempo me explaye más al respecto, pues ahora causa mucha confusión incluso el concepto de que haya razas que se nos quieran quitar de en medio, así que no está el inconsciente colectivo como para subir más confusión sobre el tema (especialmente después de toda la que se tuvo que quitar al ser usada como energía para atar ambas líneas temporales).

Por lo tanto, habrá una solución para asistir a la línea 33 que ya se está poniendo en marcha, y que quizás explicaremos cuando se pueda, pero, entre tanto, hay muchos eventos que no podemos controlar, porque los planes para sembrar caos, conflictos y enfrentamientos por todo el globo siguen su marcha a ritmos forzados, y con muchas cortinas de humo para dificultar que los podamos prever, como os explicaba en el post anterior.

Seguid trabajando en vuestros procesos evolutivos, completad las desprogramaciones, seguid subiendo de nivel y soltad lastre, pues cada partícula de energía que no vibre a una frecuencia medianamente elevada, es una partícula de energía que nos sintoniza con niveles más bajos de la línea temporal en la que estemos.

un abrazo,
David Topí

No puedes cambiar las situaciones, pero puedes cambiar tus reacciones. Por Maria Fiore


Cuando el enésimo automovilista te corta el camino, es probable que seas asaltado por una ola de ira. Cuando haces una larga cola y no obtienes lo que necesitas, una oleada de frustración te abruma. Cuando tu colega recibe un ascenso que pensaste que merecías, seguramente, una oleada de celos te asaltará. Enfado. Impaciencia. Tristeza. Frustración … Pasamos la mayor parte de nuestros días invadidos por diversas emociones negativas.


A menudo estas emociones son “negativas” porque nos hacen sentir mal y hacen que nuestros planes fallen. Debido a la ira, la irritabilidad o los celos, terminamos haciendo cosas de las que nos arrepentiremos más adelante. Estas pequeñas experiencias de la vida cotidiana opacan nuestros días de gris, impidiéndonos sentir alegría y satisfacción, y socavar nuestro equilibrio emocional. La buena noticia es que no tienes que continuar así.


Nuestras reacciones son más importantes que las situaciones


Nos guste o no, nuestras reacciones emocionales terminan dando forma a nuestras experiencias. No podemos cambiar las situaciones del pasado, pero en cualquier momento enfrentamos nuevas experiencias en las que tenemos cierto grado de control. Nuestra respuesta a cada situación afectará los próximos minutos y horas del día, solo tenemos que aprender a prestar atención en el momento adecuado.


Puede ayudarte a pensar en las emociones como si fueran una llave en la cerradura. Puedes insertar y girar la llave sin problemas en el interior, pero dado que su objetivo es abrir o cerrar el bloqueo, tendrás que encontrar el punto exacto donde puedes extraer la clave. Si no lo encuentras, la llave permanecerá bloqueada y tendrás que seguir girando en la cerradura, y esto solo aumentará su frustración.


El método del tercer momento


De la misma manera, en la vida algunas situaciones pueden generar estados emocionales en los que estamos atrapados, las más comunes son la culpa y el resentimiento, que a su vez generan un ciclo de negatividad, un ciclo que no se detendrá hasta que podamos encontrar ese preciso punto. El “método del tercer momento” enseña cómo encontrar ese punto, para que podamos seguir utilizando las emociones a nuestro favor, en lugar de quedar a su merced.


Los tres momentos de la experiencia


La vida se compone de una serie de experiencias y cada una de ellas se puede dividir en tres momentos.


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El primer momento: la sensación


Al principio, nuestros órganos sensoriales perciben un cambio en el entorno. Es ese momento cuando escuchamos nuestro nombre o vemos a una persona. En ese momento, simplemente percibimos, no reconocemos lo que está sucediendo. Nuestros órganos sensoriales adquieren y transmiten información.


El segundo momento: la atribución de un significado


En un segundo momento, en cuestión de milisegundos, que es lo que el estímulo lleva a cruzar las redes nerviosas, reconocemos que han pronunciado nuestro nombre o que hemos visto la cara de la persona. En este momento se activan los que Antonio Damasio llamó “marcadores somáticos”, que nos permiten clasificar automáticamente esta percepción como buena, mala o neutral.


Esta atribución no depende únicamente del estímulo, sino también de nuestras memorias, de experiencias previas con estímulos similares e incluso de nuestras creencias y expectativas. En ese momento la experiencia comienza a tener un valor emocional, nos gusta o genera un rechazo. Ese mecanismo está básicamente por debajo de nuestro umbral de conciencia.


El tercer momento: la reacción


En este mismo momento, tenemos la posibilidad de aceptar o rechazar el significado que nuestro cerebro más primitivo le ha dado a la experiencia. Podemos analizarla conscientemente y decidir si realmente es tan desagradable y amenazante o si, por el contrario, la nuestra es una reacción exagerada basada en experiencias pasadas que no tienen relación con la situación actual.


El tercer momento nos da la oportunidad de marcar la diferencia entre acción y reacción, podemos distanciarnos de las respuestas automáticas, entender nuestras emociones y pensar en una reacción.


Cómo funciona este método


No podemos influir en nuestros sentimientos y la atribución de los significados que damos automáticamente, pero tenemos un enorme poder en el tercer momento de la experiencia. Podemos usar ese tiempo como una pausa, para que no solo reaccionemos, sino que podamos responder de la manera más adecuada.


El Método del Tercer Momento nos permite tomar el control y no ser víctimas de las circunstancias. Cómo aplicarlo? Simplemente observando la emoción.


En el segundo momento, nuestro cerebro primitivo desencadena una emoción, que es lo que nos impulsa a alejarnos o acercarnos a lo que está sucediendo. Debemos ser capaces de detectar esa emoción cuando surja. Se trata de tomar conciencia de esa emoción antes de que pueda desencadenar una respuesta automática y conectarse con cualquier pensamiento.



Cuando la emoción está conectada a un pensamiento, creemos que estamos reaccionando de una manera racional, pero eso no es cierto. Por ejemplo, podemos sentirnos frustrados y, en consecuencia, pensar que la persona que tenemos delante es incapaz. Obviamente, es una conclusión sin una base sólida más allá de lo que estamos escuchando.


Es probable que sientas la tentación de rastrear la fuente de esa emoción. Es comprensible, pero no es útil porque puedes caer en un círculo infinito de culpabilidad. En lugar de centrarte en quién hizo qué para quién, simplemente mira tus emociones.


No lo hagas como si fueras un observador externo, liberándote de esa emoción, ya que debes sentirlo por completo. Puedes imaginar esa emoción como un globo que te llena. No prestes atención al globo sino a lo que contiene.


¿Cómo te sientes? Es importante no racionalizar. ¿Qué hay dentro del globo? Como cuestión de hecho, solo hay espacio vacío dentro de él.


Esto no significa que tu emoción sea el espacio vacío, pero esto te ayudará a comprender que la emoción en sí misma no existe como crees, no es algo estático y sólido. Poco a poco, comenzará a sentirse más ligero, esa emoción se “desinflará” y probablemente te sientas feliz o satisfecho. Cuando te liberas de una emoción que te está influenciando, sientes el alivio de librarte de una gran carga.


Sin embargo, no es algo que obtienes de inmediato, necesitas practicar. No hay duda de que en el calor del momento puede ser difícil poner este método en práctica, por lo que es importante practicar primero en situaciones que puedan controlarse mejor.


Lo interesante es que, en la medida en que aprendes a controlar este método, ganas confianza y autocontrol y la calidad de tu vida mejora mucho porque dejas de reaccionar, dejas de estar a merced de las circunstancias y realmente puedes elegir cómo conducirte


https://www.lavidalucida.com

EL DOLOR HUMANO Y COMO CURARLO



Una de las metas del ser humano siempre ha sido la búsqueda de la felicidad, de la plenitud y para ello se ha lanzado en su persecución, encontrando únicamente más impotencia, soledad y tristeza, es como si pretendiera alcanzar un objeto que está siempre en movimiento sin éxito alguno. A esta desconexión con la fuente de donde emana la luz, a este miedo constante de la muerte, a la insatisfacción, a la enfermedad y a la pérdida total de poder se le llama dolor humano. De este sentimiento proviene el mal-estar, la enfermedad, la angustia y cualquier sentimiento inmovilizador. Se suele considerar al dolor como un error, como si fuera algo que hay que rechazar o combatir para encontrar la plenitud, no obstante los métodos de auto curación más efectivos demuestran que es importante corregir el error convirtiéndolo en un punto fuerte y en un aliado en cualquier tratamiento que se esté llevando a cabo, porque en cuanto una situación deja de ser un problema para convertirse en una bendición, automáticamente desaparece, deja de existir, se borra, se elimina. Por esto hablamos de eliminar, liberar o borrar, aunque lo que en realidad hicimos fue transmutar, unir, integrar, totalizar.


A la corrección del error se le da inicio teniendo en cuenta los siguientes aspectos:


1. Comprender que la realidad está hecha con tus pensamientos; tú eres creadora y por lo tanto responsable de lo que percibes con tus sentidos.


2. Toda situación difícil es un recuerdo o memoria.


3. La liberación de un sentimiento negativo o recuerdo, llega con la pronunciación de la secuencia de palabras sanadoras: “Lo siento, perdóname, te amo, gracias”.


4. Sólo existe una mente, una conciencia, un alma, que es quien eres tú.

Yo sé que puede tomar algo de tiempo el aprender que tu intención y tus pensamientos pueden crear, pero si observas bien todo lo que hay a tu alrededor te darás cuenta de que antes de estar allí fue la idea de alguien. Es así como actualmente puedes viajar en avión, navegar en un barco, tomar fotografías y encender un bombillo. Entonces si tú puedes ver, escuchar y sentir un avión, es porque algún pensamiento tuyo está involucrado en ello o de lo contrario no podrías traerlo a tu realidad. Esto sucede con todo lo que puedes percibir con cualquiera de tus sentidos y por lo tanto involucra objetos, personas, animales, seres inanimados, plantas y también situaciones. A partir de este momento ten en cuenta que todo aquello que llegue a ti es producto de lo que consideraste necesario en tu experiencia aquí en la Tierra.


Cuando hablo o escribo sobre “crear” determinadas situaciones, lo hago para facilitar tu comprensión respecto del valor del momento presente, teniendo en cuenta que la Creación está hecha en su totalidad, todo ya existe y es. Así que tú sólo transmutas la “basura” que te impide sentir la totalidad como realmente es, a esto también se le llama co-crear. Utilizo la palabra “crear” porque de alguna manera estás creando un sentimiento fresco, algo nuevo en ti, algo que creías que no estaba ahí. Lo único que posees para crear es el momento presente de modo que tienes muchas oportunidades para ver la vida con otros ojos porque cada segundo que llega a ti es la materia prima con la que construyes los sentimientos que anhelas. Las veces en las cuales te apartas del momento presente, son aquellas en las que piensas en la nostalgia de no tener lo que consideras necesario, en la culpa por haber actuado de determinada manera, en el miedo de no recibir lo que crees merecer. Desde esta perspectiva, el dolor humano proviene de un recuerdo o una memoria; si en este instante te sientes desorientada, culpable, triste, meditabunda, apática, temerosa, deprimida, rechazada, victimizada, sola, impotente, agresiva, preocupada, etc., es porque te encuentras atrapada en medio de tus recuerdos y las posibilidades de salir de ahí dependen de tu intención, de ese deseo que manifiesta a toda voz, que estás dispuesta a aprender a vivir y que para lograrlo puedes comprometerte contigo misma a levantarte cada vez que sientas que has caído y sobre todo a comprenderte aunque tropieces y caigas nuevamente, aunque no seas lo que las demás personas esperan.


Relacionar el dolor humano con los recuerdos te da la libertad de conocerte con el fin de dirigirte hacia ese espacio tuyo donde puedes escuchar a tu propia voz que pronuncia un “me amo” sincero. Buscar las causas de las diversas situaciones de la vida puede llegar a ser desgastante porque realmente no sabes cómo funciona todo este océano de información en el que habitas; la percepción es algo que limita las posibilidades de ir más allá porque funciona con base en las creencias que te han heredado tus ancestros y por eso observas todo con la visión que ellos tuvieron; de hecho tus sentidos sólo pueden guiarte hacia lo que ya conoces, de manera que tu forma de ver la vida es la misma que tuvo y tiene el colectivo que vibra alrededor de ti; entonces es fácil que comprendas que no eres culpable, que tu misión es amarte sin que importe tanto la causalidad porque en realidad no sabes exactamente de donde proviene aquello que quieres cambiar. Cuando esto deja de importarte, el sentimiento de amor que has despertado en ti, viaja a ese lugar de tu conciencia donde había una idea falsa y la corrige sin que tengas que desgastarte pensando o recordando.


La gran mayoría de personas cree saber lo que es el amor porque dan por hecho de que se trata de mantener una relación sentimental con alguien, llámese pareja, hijos, padres, etc. Se supone que amar es preocuparse por esa persona, reclamarle su comportamiento cuando se considera inapropiado; se considera amor a la acción de culpar a un hijo porque le va mal en su colegio ya que esto es “por su bien”, también se considera amor al hecho de pretender que la pareja sea una fiel copia de si misma, se cree que hay amor cuando se le da todo a los demás sin recibir nada a cambio; si el cuerpo físico engorda se le rechaza tajantemente, etc. En pocas palabras, has adoptado un sentimiento que se parece ligeramente al amor y lo has hecho así porque es lo único que conocías. Lo que sucede es que confundes al amor con el miedo de perder el significado que le has dado a los seres que están a tu alrededor, con el miedo de no llegar a ser el ideal de persona que crees que debes ser y esto no significa que estés mal o bien, sólo quiere decir que hay que dejar de controlar la vida empezando por amar las condiciones en las cuales viniste a este mundo así como todo lo que has vivido, que es lo que naturalmente te ha llevado a actuar de cierta manera y en la medida en que estés dispuesta a apoyarte a ti misma por encima de todo lo que ves, sin censurarte, será más fácil convivir con los demás tal como si estuvieras aprendiendo de ellos permanentemente. Esto significa unirte física, energética y emocionalmente con tus seres queridos, permitirte ser tú misma para que ellos a su vez puedan ser tal como son.


Amarte sin condiciones quiere decir que comprenderás tus aciertos y tus desaciertos, que aunque creas no estar haciendo esto muy bien, puedas apoyarte y ser más tolerante, más entregada, más flexible con tu forma de sentirte en cualquier circunstancia. Aunque sientas que no eres tan buena en lo que haces o que tal vez estás lejos de ser una persona maravillosa y atractiva, acepta eso definitivamente, sólo en esta forma serás más flexible con tus relaciones y te permitirás aprender a amar. El amor lo envuelve todo, puedes amar incluso tu falta de amor por ti, ese es un buen inicio. La práctica del amor no es algo que funcione separadamente, es decir, no te permite ser individualista porque su estructura se apoya en el concepto de unidad. Por ello se hace necesario que tu alma se encuentre lo suficientemente receptiva para adoptar las ideas que en este instante están llegando a ti por diferentes medios, con el fin de que puedas recibir ese sentimiento que con tanto afán persigues, que es la alegría de vivir, la plenitud, la paz. Una vez que has tomado la decisión de despojarte de tus antiguas creencias y te has brindado la posibilidad de creer en algo demasiado sencillo para curar tu cuerpo y tu alma, entonces puedes afirmar que has subido otro nivel en la escala evolutiva de la conciencia.


Tu vida entera se compone de elecciones, se construye con decisiones; a cada instante te ves obligada a decidir entre dos ideas distintas en tu mente y una de ellas es seguir pensando de la manera habitual y como víctima de todo a tu alrededor y la otra significa un cambio radical respecto de tu actitud frente a la vida y que significa amar lo que ha sido creado. Esto quiere decir que cuando una situación te parezca triste, desagradable, molesta, tu sentir ha de ser de aceptación y para ello bastará con decir para ti misma, en voz alta o mentalmente la frase “Me amo”. Esto significa respeto por toda la diversidad que has creado o sea amor por lo que con tus pensamientos has creado.


Parece ser que la vida te pone a prueba en todo momento y te enfrenta a creer o a dudar, a confiar o a ser desconfiada, a intentar un cambio o a permanecer estática en el medio al cual te has adaptado o sea que al final de cuentas todo termina siendo una cuestión de elegir, porque de eso se trata la vida, te ves impulsada a tomar decisiones que cambian el rumbo de tu existencia o que la dejan tal como está y haces esto a cada instante. Hay una gran cantidad de personas detenidas en el tiempo pasado y se puede decir que están tan dormidas que no pueden elegir salir de ese lugar, así que pasan todo el tiempo tristes, deprimidas y sin voluntad para hacer algo por sí mismas. Si eres consciente de que hay personas en esta situación dolorosa, regálate más amor en su nombre porque son parte de ti. Siempre se trata de lo que percibes, de manera que lo que llega a tus sentidos está en ti. Este es el poder del amor por ti.


Al conocer al amor desde su forma más pura y prístina, a ese amor que te brindas a ti misma sin restricciones, penetras un mundo casi desconocido, un tanto irreal; un mundo que integra la facilidad para sanar por medio de códigos, pensamientos, palabras, vibraciones y emociones. En diversas ocasiones algunas personas se han acercado a mí para preguntarme cómo sana el amor y mi respuesta es sencilla como el proceso mismo: el amor sana por medio de esa fuerza interior que te va llevando hacia la rendición. Bajo este contexto, rendirte no significa someterte, sólo quiere decir que has decidido dejar de interponerte entre la vida y la muerte, que por lo tanto estás dispuesta a permitir que tu Ser Superior viva a través de ti sin que tu mente sea un obstáculo


4 Palabras de Vivi Cervera

Esto está escrito para la parte femenina que todos llevamos dentro.
https://nodejardeleer.blogspot.com.ar

Salud...Según los doctores, estas «reglas de oro» de autocuración funcionan mejor que los medicamentos…




El organismo humano es el más complejo de los sistemas. El poder de las palabras y del pensamiento humano tiene una energía curativa inimaginable – parece inútil tratar cualquier enfermedad sin curar lo espiritual. Para lanzar los poderes curativos, es necesario aumentar el nivel de energía vital interna. ¡De esta manera, podrás vencer con éxito la enfermedad y recuperar tu salud!

Reglas de curación


Hoy nuestra edición comparte contigo simples recomendaciones que te enseñarán a recuperar tu salud y el alma, la felicidad y la paz. Intenta implementar estas recomendaciones, independientemente que tengas un problema o no. Verás la vida diferente. ¡Cura tu cuerpo tú mismo!

1. Bebe 0.5 litros de agua limpia, tres veces al día. Durante el procedimiento, repite: «¡Estoy sano, estoy curado!»

2. Encuentra tiempo para automasajearte. Un masaje de 10-15 minutos al día te brindará energía y vitalidad. Simplemente frota el cuerpo seco con las manos, presta especial atención a la cabeza, el cuello, el pecho y los pies.



3. Acostúmbrate a acostarte a las 22:00 horas, levántate con los primeros rayos del sol. Cuando vayas a la cama, pronuncia para ti: «Ahora voy al país de la curación, donde seré sanado». Sí es posible, duerme a la hora del almuerzo, pero no más de una hora.

4. Presta atención a tu respiración. Debe ser suave, libre, sin abrazaderas, con una sensación de alegría interior. Intenta respirar de a 2-3 veces más que la inhalación y no olvides controlar la respiración durante el día.



5. Elabora una lista de palabras sanadoras, repítelas todos los días varias veces. Por ejemplo: «¡He sido sanado, estoy sano! La energía curativa está entrando en mí. Ella sana mis órganos. Mi hígado, cabeza y riñones se vuelven saludables».

6. Intenta separar los problemas de salud de tu cabeza. No pienses y no hables de enfermedades. ¡Eso es lo más importante!



7. Con mayor frecuencia posible, disfruta de la naturaleza, de la unidad con la tierra, mira hacia el cielo y admira las nubes. El buen humor y el aire fresco son garantía de buena salud.

8. Escucha música alegre y enérgica durante el día y relájate por la noche. ¡Baila, canta, disfruta el momento!



9. Come de 5 a 6 veces al día en pequeñas porciones comida casera libre de grasas. Prepara las gachas por la mañana, come ensaladas, chucrut, pan casero. Pero es necesario olvidarse de las bebidas vasoconstrictoras: nada de té, café, alcohol.

10. ¡Intenta tranquilizarte! Ahora de abajo hacia arriba ve mojando todo el cuerpo – primero mójate los pies con agua fría, luego las rodillas, ve subiendo poco a poco, hasta que llegues a la cabeza, hasta que derrames toda el agua. Durante el ritual, piensa en curar tu cuerpo.



11. Comienza a practicar deportes. Para ello, no es necesario ir al gimnasio – ¡la gimnasia en el hogar es lo que necesitas! Haz cuclillas, trota en el lugar, flexiona los brazos y entrena con pesas. Lo principal es sudar rápido.

12. Un día a la semana haz huelga de hambre. Si no puedes quedarte sin comer, entonces come menos ese día. Antes del día de ayuno y durante el mismo, repite a ti mismo: «Estaré sano con la ayuda de este mensaje. ¡Seré curado!»



13. Dirije conversaciones tranquilas y emocionales con tus seres queridos. Esta es una forma maravillosa de intercambiar energía positiva, que lleva al interlocutor a un estado armonioso.

14. Elimina todos los canales que promueva información negativa. Piensa solo en lo bueno. Mira comedias, lee libros, escucha tus canciones favoritas. No debe haber información complicada e irritante, ¡solo emociones agradables y positivas!



15. ¡Haz un ejercicio muy fuerte! Toma un pequeño respiro, luego aprieta tu boca y nariz con tus dedos. Di la frase: «¡Quiero vivir!» Toma una siesta y repítelo de nuevo.
Esta práctica le indica a tu cuerpo un fuerte deseo de vivir, y entonces las enfermedades comenzarán a retroceder. Sorprendentemente, muchas enfermedades a menudo provienen de la desvalorización del subconsciente.

16. Deja 5 minutos al día para los buenos pensamientos. Siéntate cómodamente y piensa desde el fondo de tu corazón: «¡Que las personas estén sanas,y todos estén bien!»



17. Todos los días, imagina tu futuro como una persona sana y feliz. Por ejemplo, donde te ves riendo y alegre en un lugar familiar. Estos pensamientos están cargados con una fuerte energía vital y son saludables.

18. El elemento más importante. Apela a la ayuda de Dios. Ora, ve al templo y pide sanación. ¡Estarás sano!



Disfrutando de buena salud, descubrirás enigmas de las potencialidades ocultas en tu propio organismo, sentirás alegría y brillante florecimiento. Si estás interesado en esta práctica de autocuración, asegúrate de leer el libro de Louise Hay «Cúrate a ti mismo».

En ella, el reconocido psicólogo brinda una serie de consejos generales que ayudan a mantener la alegría, la salud, el buen estado de ánimo, lograr éxitos y ser feliz. Asegúrate de leerlos y no olvides compartir tu opinión en los comentarios.



Fuente: simplementegenial.cc

http://hacerjuntos.com

lunes, 2 de abril de 2018

Quién y cómo se hacen las reparaciones energéticas planetarias. Por David Topi.



En el anterior artículo hemos citado diferentes acciones que se están llevando a cabo para asegurar la sostenibilidad y supervivencia del planeta como ser vivo, y como reserva de vida para muchas otras especies conscientes, que lo usan como base evolutiva, ya que, de lo contrario, de no producirse esta intervención, no llegaríamos a buen puerto con la separación de realidades a partir de la separación de líneas temporales que se está dando y, esa nueva realidad, esa nueva “matrix” que está “solidificándose” y “bajando” en densidad hacia el plano físico, no tendría un sustrato actual que le hiciera de base para aguantarse mientras dura todo  este proceso


Para entender por qué se tiene que actuar primero a nivel etérico para luego poder reparar a nivel físico, hemos de entender que los seres que reparan o que están haciendo estos trabajos no poseen una estructura energética, en su configuración como seres conscientes, tan densa como la humana, por lo tanto, no pueden “bajar” al plano sólido, coger un pico y una pala y empezar a tapar agujeros, o abrir huecos en las paredes de la corteza terrestre para dejar salir una acumulación de energía que está a punto de explotar.

Como no pueden hacerlo y, nosotros, los humanos, no vamos a hacerlo, pues en general no tenemos herramientas, conocimientos ni potencial para ello, se han de activar los mecanismos de auto-regeneración planetaria y los procesos de reconfiguración de la materia y de sanación y recuperación de la misma, sanando primero los “moldes“ energéticos y las plantillas de las estructuras de la Tierra, para que, luego, la materia “sólida”, que no deja de ser pura energía en otro estado de densificación, se amolde y se adapte a la estructura y contrapartida etérica reforzada, dando lugar a una “reparación automática” en el plano físico (a nuestros ojos y entendimiento), debido a que la propia materia, átomos y partículas que están ahora caóticamente y distorsionadamente formando parte de las estructuras de la Tierra se habrá reconfigurado por completo.

Por lo tanto, en algunos meses, que es lo que se estima que tardarán en completar la lista de tareas que visteis en el artículo anterior, el propio planeta en el plano en el que nosotros lo percibimos empezará a auto-ajustarse y auto-balancearse, pero no será porque simplemente “sucede” y listo, sino porque cada viga etérica, cada capa energética, cada sustrato de la atmósfera, de los mares y ríos, habrá empezado a ajustarse a otro estado vibracional acorde al nivel de las reparaciones etéricas que se puedan llegar a efectuar.

¿Hasta dónde van a llegar? ¿Tendremos un planeta sano, limpio y cristalino al finalizar estos procesos?

No, ni de lejos. Harían falta décadas de trabajo para ello e intervención tecnológica, no solo energética, por parte de otras razas para ello. Tendremos un planeta que no se romperá en unos 25-30 años, que es lo que se estima (depende de la guerra y oposición que den las razas en control) que tardará la nueva realidad en estar lista para el “traspaso” de aquellos que se encuentren en la línea 42, ya a nivel físico. Así que hay que hacer las reparaciones mínimas para que, al menos, el planeta dure otros 30 años y, luego, ya se verá, pues es decisión de Kumar y de sus jerarquías lo que suceda con su “cuerpo físico” en su versión 7,8Hz, y no hay nada que podamos hacer nosotros para cambiar las decisiones que tome el planeta al respecto.

Por lo tanto, las noticias son buenas en ese aspecto, tenemos millones de seres que, desde hace un par de semanas no descansan día y noche para devolver a la Tierra un mínimo de estabilidad y de equilibrio y, a nosotros, nos proporciona un tablero de juego para seguir experimentando, creciendo y aprendiendo, subiendo de nivel dentro de la línea temporal en la que estemos, completando nuestras desprogramaciones, sanaciones y procesos evolutivos y esperando, como ya sabéis, a ver cómo se desarrollan las cosas en la línea 33.

un abrazo,
David Topí



EL AGUA DE PIEDRAS.


Sabías que añadir unas gotas de agua de piedras en nuestra agua potable puede mejorar nuestros sentidos psíquicos y nuestra salud de una manera segura y fácil???..
Todos conocemos que el agua puede ser alterada con la oración y la intención. Existen estudios científicos donde se demuestra el echo de como cambian las moléculas del agua a estímulos externos. Si seguimos analizando, nuestro cuerpo esta compuesto de aproximadamente 60% de agua, por lo que podríamos cambiar nuestra composición física a través del agua que ingerimos.
Cuando bebemos agua de piedras, nuestro cuerpo se funde con las propiedades del agua tratada y puede ir contagiando esos beneficios al resto de nuestro cuerpo. Existe una diferencia muy notable dentro de la mente, el cuerpo y el espíritu, dependiendo del tipo de agua que estamos bebiendo en cada momento.

Cómo hacer Agua de piedras

Existen varios metodos para realizar este agua, pero en Shurya les vamos a explicar el siguiente.
Materiales:
  • Una piedra con la que trabajar. – Tome su tiempo en conocerla, limpiarla física y energéticamente. Conozca que le puede aportar y deje llevarse por su intuición.
  • Consiga dos frascos de vidrio de distinto tamaño. – Asegúrese de que uno cabe dentro del otro.
  • Botellas pequeñas con cuentagotas de colores oscuros.
  • Agua.  – De primavera, purificada o de la lluvia.
Proceso
  • Purifique el espacio donde va a realizar el agua ya sea con la oración, meditación y/o palo santo.
  • Coloque su piedra en el interior del frasco de vidrio mas pequeño.
  • Coloque este frasco dentro del otro mas grande.
  • Llene el frasco grande de vidrio con el agua de primavera, purificada o de la lluvia.
  • Toma algunas respiraciones profundas, abre tu corazón y declara tu intención en voz alta – Pide ayuda divina con las piedras preciosas y el agua.
  • Deje que el agua se cargue durante al menos 4 horas
  • Vierta el agua en los frascos con cuentagotas de vidrio
Piedras recomendadas para mejorar sus sentidos psíquicos
  • Amatista – Abre el chakra corona y activa tu tercer ojo
  • Angelita – Conexión con el reino angélico
  • Howlite y Hematites – Facilita los viajes astrales
  • Cuarzo cristal de roca– Amplifica la energía de otros cristales.
Existen métodos en los que las piedras que trabajamos se colocan en el interior del frasco con el agua, pero advertimos que algunas de las piedras podrían tener algún componente tóxico cuando se ingieren. El método que les hemos explicado es mas seguro y es igual de eficaz.
Cada día que pase, se añaden unas gotas de agua de piedras al agua potable que consumimos cada dia. Puede usarse el agua de piedras no sólo para el realce psíquico, sino también para la curación física y emocional, así como para calmar la mente. Los usos para el agua de piedras son infinitas!
http://www.shurya.com

¿Cómo alimentas tu mente? Los 3 filtros de la dieta mental. POR ESPERANZA AJURIA


Conocemos aquellos alimentos que nos hacen mal. Se dice que somos lo que comemos pero también somos aquellos que pensamos.


Al igual que nos preocupamos por aquellos alimentos que ingerimos, también deberíamos preocuparnos por cómo alimentamos nuestra mente.

No me refiero a un nivel bioquímico, me refiero a los pensamientos que dejamos entrar en nuestra mente.

El alimento de la mente es la información que llega a ella a través de diferentes canales: imágenes, sonidos e impresiones sensoriales como el gusto, el tacto y las emociones.

El problema de la información radica en que el efecto que produce en nuestra mente es en un 95% subconsciente. Este efecto se produce a través de pensamientos, actos repetidos y emociones intensas. Todo ello produce que desarrollemos hábitos de comportamiento y pensamientos erróneos.

Yo os propongo un reto: establecer una semana de dieta mental.

Igual que cuidamos lo que comemos, cuidemos lo que pensamos. Así que mi propuesta es DESAYUNO, COMIDA Y CENA. Pasad todos nuestros pensamientos por una balanza. Aquí os dejo el medidor de kilopensamientos.
1. Filtro de la evidencia

Lo primero que te tienes que plantear es si aquello que estás pensando es cierto o tiene algún tipo de evidencia.

Hacer un análisis de esta pregunta por si solo ya desecha gran parte de nuestros pensamientos negativos .


Plantéate que aquello que estás pensando es tan solo una hipótesis y que necesitas buscar hechos que la corroboren.
¿Es totalmente cierto lo que estoy pensando?
¿En qué me baso? ¿Tengo evidencias suficientes?
Evidencias a favor y en contra (Hay que tratar de ser lo más objetivos posibles y no sesgar las respuestas)
¿Tengo toda la información para hacer esa inferencia?
¿Me infravaloro? (Ejemplo: ¿realmente nunca me ha salido nada bien? Si pienso situaciones en las que algo me ha salido bien seguro que encuentro alguna)
¿Mi interpretación es parcial?
¿Exagero?
¿Me responsabilizo en exceso?
¿Podría existir otra explicación u otra forma más realista de pensar?
2. Filtro de la gravedad

¿Es tan grave como yo pienso?

Es decir, en caso de que el pensamiento fuera cierto nos vamos a hacer preguntas encaminadas a evaluar la magnitud de las consecuencias.
¿Serían tan horribles las consecuencias?
¿Qué ocurriría si…)
¿A cuántas áreas de mi vida afectaría?
¿Podría encontrarme bien aún cuando esto sea así?
¿Hay otras personas a quienes les haya ocurrido y cómo lo han vivido?
¿Tiene alguna consecuencia positiva?
¿Sería una circunstancia desagradable o insuperable?
¿Me afectaría durante un periodo de tiempo (un mes, dos meses, un año) o durante toda mi vida?
¿Me podrían pasar cosas más graves? ¿Cuáles?
3. Filtro de la utilidad

Y en el caso de que el pensamiento pase los dos filtros anteriores, es decir sea verdadero y grave (Por ejemplo alguna enfermedad seria) Te propongo las siguientes preguntas:
¿Qué consecuencias tiene para mí pensar así?
¿Me ayuda a solucionar mis problemas?
¿Me hace sentirme bien?
¿Me sirve de algo darle vueltas de manera improductiva?
¿Me ayuda el darle vueltas y más vueltas?

Muchos pensamientos negativos te vendrán en el curso del día. Algunos te vendrán de otras personas, o quizás oirás noticias desagradables. Sin embargo, estas cosas no importan siempre y cuando no te quedes en ellas.


https://psicocode.com

domingo, 1 de abril de 2018

La sombra y las partes no amadas de nuestro interior. Por Virginia de la Iglesia



En este post me voy a permitir un lujo que no me permito en todas las ocasiones: voy a perder la estructura, me refiero a la estructura al escribir, pues con este tema necesito que mi creatividad se exprese sin cortapisas.

“Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz si no haciendo consciente la oscuridad…” Jung

La sombra es un tema que me apasiona y dentro de la psicología es el que más me fascina, es por este motivo que antaño leí libros (algunos muy tochos y un tanto densos) sobre esta temática que desde luego me sirvieron pero quizá más desde una perspectiva intelectual.

En los últimos tiempos y yo diría más en este año he tenido la oportunidad de acercarme a la sombra de una forma más experimental gracias a mi propio proceso individual y al proceso de algunos pacientes.

Lo que he aprendido sobre la sombra me ha sorprendido y noqueado un poco también.

La sombra, tal y como nos la muestra la mayoría de las definiciones, es el lugar de nuestra psique donde se encuentran todas las partes de nuestro interior que repudiamos, no aceptamos o nos cuesta reconocer como parte de nosotros, es por este motivo que nos resulta mucho más fácil ver nuestra sombra proyectada en otros.

Todos partimos de una naturaleza dual, la necesitamos para poder evolucionar.

Dentro de esta naturaleza dual se encuentra nuestra parte buena y mala, nuestro ángel y demonio.

Pero esta aparente dualidad en realidad no existe, si no que se trata de un juego donde ambas partes están entremezcladas y ambas están bien.

La experiencia que me brinda mi trabajo es poder comprobar como en la historia personal de cada una de las personas con las que trabajo, esa que tiene que ver con sus defectos, inseguridades y debilidades, se encuentra LA LLAVE para poder acceder a la parte más luminosa o virtuosa.

En este sentido todos los defectos y partes “no resueltas” no son más que un “pretexto incomodo” que nos invita a mirar en nuestras partes “feas” para refinarlas y transformarlas en virtudes.

Siempre que en una sesión trabajo con la sombra a nivel más simbólico o representativo, permito al paciente que contacte primero con su supraconsciente(parte omnisciente), esta última siempre y en todos los casos nos indica que no hay que tener miedo de la parte oscura, si no al contrario, hay que acercarse a ella, MIRARLA, abrazarla y aceptarla.

En la mayoría de las ocasiones la sombra aparece de una forma grotesca o poco consistente, como silueta deformada o con apariencia animal.

Aquí me viene la película de la Bella y la Bestia, una película que vi de pequeña en el cine y que si mal no recuerdo no he vuelto a ver, pero hace poco se hizo presente en mi vida y en la de una paciente mientras trabajabamos con su sombra.


La Bella y la Bestia representan diferentes perfiles evolutivos.

La Bella en este caso representa nuestra parte amorosa y la Bestia las cualidades toscas y egocéntricas (pero también fuertes, enérgicas y voluntariosas) que son la semilla de la transformación.

Algo similar sucede en todas y cada una de las historias personales, cuando alguien es capaz de mirar a la Bestia, prestarle atención, tener paciencia e iluminarla con su sabiduría obra la magia y la Bestia se transforma.

Nuestra sombra particular y nuestras historias personales no distan mucho de esta conocida historia.

Nuestra historia más fea y negativa nos indica el camino a través del cual tenemos que pasar necesariamente para ver la parte más positiva, una cosa lleva a la otra, son inseparables.

La Bestia fue un hombre egocéntrico que aprendió a ser más suave y amoroso con los demás.

Y al igual que la Bestia cada uno tenemos nuestros propios aprendizajes vitales.

Así que el propósito de esas partes oscuras, y por lo tanto no amadas, es que las aceptemos para ser más compasivos y amorosos con nosotros mismos.

Es muy fácil amar aquellas partes que nos gustan, pero el verdadero reto consiste en amar las que no nos gustan, solo de esta forma podremos aceptarnos en la totalidad de lo que somos.

Cuando uno ama todas sus partes se vuelve integro, total.

Uno se vuelve un espejo para sí mismo, ya no hay necesidad de proyectarse en otros.

Ya no hay partes divididas, peleadas unas con otras en su interior, si no partes que actúan como un todo armónico.

Este es el verdadero poder de la sombra: hacerte más completo y compasivo.

Esta es la verdadera fuerza del lado oscuro.

Una persona que se vuelve compasiva es aquella que ha atravesado cada una de sus miserias y pasiones alcanzado un punto de común-unión con ellas.

Y por último, solo cuando somos más compasivos con nuestras debilidades también podremos serlo con las de otros.

“Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de la vida fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete; lo que aceptas te transforma.” Jung

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Decálogo de Empoderamiento Emocional. Por Virginia de la Iglesia


¿Qué es el empoderamiento emocional?

El empoderamiento emocional tiene que ver con hacerte 100 % responsable de tus pensamientos, emociones, palabras y acciones con el fin de elegir en cada momento como te quieres sentir.

Muchos sabemos que el exterior y el interior son las dos caras de una misma moneda.

Por eso todo cambio interno se acaba traduciendo tarde o temprano en cambios en el exterior.

A medida que te vas haciendo más responsable de tus procesos internos (pensamientos, emociones, palabras y acciones) irás comprobando que el exterior te afecta cada vez menos, pues este no es solo más que un reflejo de tu estado interior.

Del exterior solo puede afectarte todo aquello que todavía no has resuelto en tu interior, por este motivo es tan importante conocer y revisar cuales son nuestros “puntos flacos”.

Quitar carga emocional a aquellas situaciones pasadas donde nos hemos quedado atascados nos ayudará a sentirnos más libres y empoderados en nuestro presente.

También nos puede ayudar revisar nuestras actitudes ante la vida y sobre todo las actitudes que adoptamos al relacionarnos con los demás.

La forma en como nos relacionamos puede ser una fuente de bienestar y nutrición o una gran fuente de perdida de energía, lamentablemente a veces no somos muy consciente de este hecho.

Actitudes como priorizar siempre a los demás, depender en exceso del criterio de otros, evitar a toda consta el conflicto o ser demasiado permisivos nos puede dejar con nuestra autoestima y energía por los suelos.

Por eso te invito a que revises estas actitudes y tengas en cuenta la siguientes pautas de ahora en adelante.
Las 10 leyes del empoderamiento emocional

Estas son 10 leyes fundamentales de empoderamiento emocional que puedes implementar en tu vida para sentirte con más autoestima y energía.

A partir de ahora elijo:

1. No depender de la opinión de los demás.

2. No esperar la aprobación de los demás.

3. Hacer cosas que me llenen y me hagan sentir capaz.

4. Aceptarme tal y como soy.

5. No compararme con otras personas.

6. Darme espacio para no ser reactivo.

7. Como quiero sentirme en cada momento.

8. Soltar el enganche a personas y/o situaciones nocivas.

9. Ser amable conmigo cuando cometo errores.

10. Reforzarme por cada pequeño avance.


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¿Sabes gestionar tus miedos? y…¿Si no tuvieras miedo? ¿Qué harías?



Que no te cuenten películas de miedo. Todos tenemos miedos. Y algunos tenemos muchos. Nadie se puede escapar. Por mucho que te empeñes en averiguar cómo no tener miedo, no podrás evitarlo.
Cómo superar el miedo – Nuestros miedos más comunes

El miedo tiene muchas interpretaciones pero quizás podemos decir que es una sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario.


Es llenar de agobiantes sensaciones el momento presente, anticipado en tu mente un hecho que creemos no será bueno para nosotros que aún no ha ocurrido y del que que no tenemos la certeza que ocurrirá.

Como parte del ADN emocional del ser humano, los miedos existen para alertarnos, protegernos y ayudarnos a sobrevivir cuando realmente hay un peligro para nuestra vida. Porque tenemos miedos podemos decir que estamos vivos como especie. Si no fuese por ellos yo no estaría escribiendo esto, ni tu leyéndolo.
Es imposible no tener miedo a algo

Sentir miedo es humano, el problema es que tenemos miedos por muchas más cosas que las que realmente pueden hacernos daño en nuestra vida. Estos son los miedos irracionales que dinamitan nuestra existencia.

Todos nos creamos historias de miedos en nuestra cabeza que no tienen ningún fundamento y que empeoran nuestra felicidad y tranquilidad. ¿Quién no ha tenido algo de miedo en algún momento de su vida por algo aún sabiendo que era ridículo tenerlo?


Y es que como hemos dicho antes, todos tenemos miedos y la mayor parte de ellos nacen de ideas compartidas por la gran mayoría de nosotros.
Miedos básicos

El miedo se muestra de muchas formas, pero estos son los esenciales de los cuales nacen el resto de nuestros miedos más comunes:
Miedo a morir

Es fruto del miedo a lo desconocido, a la nada, a que ocurrirá cuando nuestro cuerpo se pare definitivamente. Es el miedo antagónico al miedo a la vida. Es un temor que genera un gran desasosiego y que se convierte en un gran reto para todo aquel que lo sufre.

¿Cómo podemos superar el miedo a la muerte?

Hay que cambiar de actividad cuando se produzca, no permitir que el dialogo interno aparezca, tenemos que distraer la mente con alguna actividad que nos agrade y reconforte. Contactar con gente alegre y optimista también desviará el foco de nuestro sufrimiento.

Trabajar y modelar nuestras creencias, pasas dar sentido a nuestra vida, también es fundamental. El creyente desde un punto de vista religioso atravesará una puerta de entrada a otro mundo, mientras que el resto de los humanos verán en la muerte sólo una puerta de salida.

Concienciarnos de que la muerte es el único final posible, por lo que tenemos que aprovechar cada instante que nos regala la vida.
Miedo a la soledad

Este miedo está relacionado con el temor a sentirnos despreciados o rechazados. El miedo a la soledad está relacionado íntimamente con nuestro desarrollo emocional. Cuando conseguimos tener un alto nivel de inteligencia emocional, la soledad nos permite una conexión con nosotros mismos y nos hace evitar dependencia hacia otros.

¿Cómo vencer el miedo a estar solo?

Para perder el miedo a estar solo, primero debemos reconocer que este temor existe. Asimismo debemos perdonar posibles abandonos pasados por parte de familiares, parejas o amigos. Hacer una relación de causas por las que terceras personas nos dejaron solos, aunque no las compartamos nos hará generar cierta empatía y allanar el camino para alejar este miedo.

Quizás para encontrar el amor verdadero antes haya que encontrar o reparar nuestros hilos rojos del destino, como les gusta decir en muchos países asiáticos, necesita de la limpieza previa del perdón.


Por último debemos reconquistarnos a nosotros mismos, intentando pasar el mayor tiempo posible solos, conociéndonos y aprendiendo a disfrutar de nuestra compañía. ¿Si no estamos a gusto con nosotros mismos? ¿Cómo podemos pensar que lo van a estar otros?

Un sencillo ejercicio para perder el miedo a la soledad puede ser este:

Encontrar un sitio tranquilo, ponerse en una posición confortable, sentado o tumbado, respirar profundamente y escuchar el sonido del silencio, permitiendo que este nos inunde. Permitirnos disfrutar de este estado durante un rato.

Si repites esto con frecuencia y le descubres su encanto, podrás descubrir a la soledad como una mágica aliada y empezarás a disfrutarla como un maravilloso tesoro.
Miedo a ser mutilado

Este temor que genera sensaciones de angustia está relacionado con el dolor corporal y el temor de perder cualquier parte de nuestro cuerpo.

Dentro de este miedo básico estarían recogidos el vértigo o miedo a caer desde las alturas, o el miedo a perecer ahogado. Es decir, todos derivados del miedo a la muerte.
Miedo a la pérdida de autonomía

Es cualquier situación a perder nuestra libertad, generando una dependencia de terceros. Ser inmovilizados, atrapados, encarcelados, sometidos son algunas de las variantes de este miedo. La claustrofobia es una de sus reacciones físicas.

El temor a la libertad de nuestros movimientos naturales es común a casi todos nosotros.

Dentro del temor a perder la autonomía estaría también el miedo al compromiso. Es decir a perder nuestra libertad.
Miedo a que nuestro ego salga dañado

En este apartado englobaremos todos aquellos miedos que asaltan la zona de confort de nuestro ser, de nuestro ego. El miedo a la humillación o a sentir vergüenza se situaría aquí.

Hablar en público es uno de los momentos que más angustia provoca en muchos seres humanos, es un miedo que en muchos estudios aparece incluso por delante del miedo a la muerte, por lo que te da idea de su cruda importancia. Es un miedo que figura como exponente máximo de la muerte del ego.

Cada uno de nosotros debe enfrentarse a sus propios miedos, debe encontrarse cara a cara con ellos. Cómo manejamos nuestros miedos determinará dónde vamos en el resto de nuestras vidas.


Experimentar la aventura o ser limitada por el miedo a ella. Judy Blume.

Cesar Alvaro
https://www.infomistico.com