domingo, 19 de abril de 2020

Coronavirus visto desde el BUDISMO


Discípulo: — Maestro, me cuesta tanto comprender que el Padre nos haya mandado un virus tan agresivo. ¿Cuál es el propósito? 

Maestro: El Padre no lo manda. Lo permite, que es diferente. La pandemia la generó el hombre a través de la violación constante de las leyes universales.

Coronavirus visto desde el BUDISMO


Discípulo: — Pero algo tan malo va a generar mucha destrucción.

Maestro: El coronavirus no es malo. Tampoco es bueno. Es necesario, que es diferente. No existe nada malo para el universo. Si el coronavirus está presente es porque está permitido por la Divinidad, o no podría existir.

La idea del bien y del mal se genera en tu mente que juzga desde su archivo de ignorancia un suceso que en sí es neutro.

Discípulo: — Pero son tantas las personas que se están contagiando en el mundo, o se van a quedar sin tener ni qué comer. Tantos niños, ancianos, hombres y mujeres. Es muy injusto.
Lo injusto no existe dentro del amor universal

Maestro: Lo injusto no existe dentro del amor universal. Eso existe sólo en tu mente que no comprende el propósito que hay en lo profundo. Lo que sí existe es lo justo, lo preciso, lo exacto, lo correspondiente.

Existe un proceso evolutivo necesario que consiste en una toma constante de información. Un ir aprendiendo a través de enfrentar las dificultades que la vida nos presenta, para que en medio del caos y del sufrimiento que se genera, descubramos el principio de amor que se encuentra en la vida misma.

Y éste principio de amor es el que nos irá liberando de las limitaciones humanas, y nos hará correspondientes con experiencias de mucha más satisfacción y armonía.

Tienes que comprender que a nadie le sucede una experiencia que no le corresponda. Y si le corresponde la vivirá, aun cuando luche o se resista.

El coronavirus no es malo. Es muy bueno, ya que de él están aprendiendo muchísimas personas. Se está elevando el nivel de conciencia del planeta, al vernos en la necesidad de desarrollar grandes herramientas de amor como son la aceptación, la valoración y la adaptación. La paciencia, la tolerancia, y el respeto.
Podrá ser una prueba difícil, pero mala no es

Tú estás creciendo gracias a ella. Si dejas de ver al coronavirus desde tus miedos, y lo empiezas a verlo desde tu comprensión, podrás reconocer el valor que hay en él. Así podrás pasar esta prueba que la vida te está presentando.

La decisión está en ti, y para eso la vida te dió un Libre Albedrío. Se te concedió la facultad de tomar decisiones, y estas serán respetadas por el universo completo. Puedes darle la opción al miedo, al orgullo y al ego. O puedes dársela al amor. La decisión es tuya. ¡Está en ti!

¿Qué decisión estás tomando? ¿Optaste por el miedo, o por el amor?

La decisión es tuya, pero tendrá un resultado, que también es tuyo, y tendrás que asumir.

Si te decidiste por el miedo, generarás destrucción en tu paz, en tu energía vital, en tus relaciones y en tu salud. Si te decidiste por el amor pasarás la prueba que la vida te está presentando, y ya no necesitarás volver a sufrir más.

Dale la opción al amor. El camino siempre es el amor.

Discípulo: –¿Y qué es darle la opción al amor?

Maestro: Conviértete en un ser imperturbable. Invulnerable. Trabaja en ti para que tu paz y tu felicidad no dependan de lo externo. Deja de ver problemas, y empieza a ver oportunidades que puedes aprovechar para hacer un crecimiento interior.

Desarrolla la aceptación. “Todo lo que sucede es perfecto, y si existe y sucede es porque tiene un propósito”. “Padre, que se haga tu voluntad.y no la mía”. “Muéstrame cómo te puedo servir mejor”.

Aprende a fluir y a adaptarte. Actúa con sabiduría en lugar de reaccionar desde el miedo.

Vigila tu pensamiento para que sólo vibre en la frecuencia del amor. Esto te llevará a tener claridad en la mente.
No compartas tus miedos con los demás. Comparte solamente tu entusiasmo, y tu alegría

Vigila tu verbo. Que tu palabra genere armonía, y haga sentir confiados y seguros a los demás.

Las dificultades no se solucionan luchando contra ellas.

Hazte amigo del coronavirus. No lo veas como algo malo, sino como algo necesario. Y háblale: “Tú qué me estás enseñando”. “Eres valioso para mí y estoy dispuesto a aprender lo que me puedas enseñar”.

“En cuanto aprenda te puedes ir porque ya no te necesitaré”. Aprovecha la oportunidad que en éste momento la vida te está presentando, para hacer un trabajo interior..

@ Silvana Liza

https://www.infomistico.com/

lunes, 13 de abril de 2020

EL CONTACTO CERO EN LAS RELACIONES TÓXICAS


El contacto cero es la forma más efectiva de romper con una relación tóxica. Cuando hablamos de pareja tóxica, hacemos referencia a un tipo de relación donde existe una ausencia de los pilares que sustentan a la pareja sana, como el respeto, la confianza y la buena comunicación. Cuando no existen esos pilares, se genera malestar en las personas que viven en ella.

Además, en las relaciones tóxicas se produce dependencia emocional entre los miembros. Esta dependencia conlleva que se siga manteniendo la relación a pesar de sus inconvenientes.

Silvia Congost, especialista en dependencia emocional y autora del libro “Cuando amar demasiado es depender” destaca la importancia de recordar que: dependencia = necesidad. Y, por lo tanto, necesitar = tóxico.

Las parejas prisioneras de una dependencia emocional muy alta tarde o temprano terminan dando lugar a una relación tóxica. Es fundamental el contacto cero para romper el vínculo insano (tóxico), tal y como afirma la experta. Hablamos sobre ello.

«No se ama porque sí, y si la relación no nos aporta lo que buscamos, dejamos de amar. Si a pesar de ello, sentimos que seguimos allí porque amamos demasiado, no lo olvidemos, eso no es amor, es dependencia emocional».
-Silvia Congost-

RELACIONES TÓXICAS Y DEPENDENCIA EMOCIONAL

Detrás de un vínculo tóxico en una relación también existe dependencia emocional con la pareja. Eso sí, queremos señalar que no todas las dependencias emocionales son perjudiciales.

Las relaciones sanas cuentan con un cierto grado de dependencia que surge naturalmente de tener ganas de pasar el tiempo cerca de esa persona, las cuales están basadas en emociones positivas (comunicación, proyectos en común, planes…).

Cuando la dependencia se torna patológica, sucede que el dependiente emocional siente emociones negativas por privación, es decir, cuando no está con esa persona.

No poder acceder a su fuente de dependencia (la pareja) genera emociones negativas, tales como tristeza, angustia, apatía… En este estado, se tiene la sensación de no poder vivir sin esa persona, que es el centro de nuestra vida. Algunas personas experimentan ansiedad por no poder estar con la pareja.

En la dependencia emocional, la relación es tan importante que tendemos a olvidarnos de todo los demás, incluso de nosotros mismos. Por lo que las otras áreas de nuestra vida se vuelven secundarias y prescindibles en algunos casos. No podemos concebir la vida sin esa persona.

La vida es bonita con amor, pero el amor llega sanamente cuando nos sentimos bien con nosotros mismos. Es complicado tener una relación saludable si no nos hemos desarrollado previamente como personas individuales.

EL CONTACTO CERO PARA LIBERARNOS DEL VÍNCULO TÓXICO

El contacto cero consiste en que la persona tiene que suprimir cualquier tipo de contacto con su expareja durante un periodo de tiempo. Eso implica no solo eliminar el contacto físico, sino también la comunicación a través de redes sociales, llamadas telefónicas e incluso terceras personas.

Esto es, en el contacto cero se rompe el contacto físico y cualquier tipo de comunicación, que incluye las redes sociales (Facebook, Instagram, Whatsapp…). Actualmente en las redes sociales se comparte bastante información personal y hacemos visible lo que hacemos en cada momento a través de estados y las «historias».

El hecho de ser partícipe de la red social de una persona sería un inconveniente para romper el vínculo tóxico, pues en cierto sentido se sigue manteniendo cierto contacto a través de las redes, aunque no sea directo.

Asimismo, romper el contacto con la expareja implica no involucrar a terceras personas que puedan hacer de «mensajeras» entre ambos miembros. Igualmente, estar constantemente hablando de esa persona tampoco es beneficioso.

Si nuestra conversación gira en torno al monotema de nuestra relación produce que sigamos «enganchados» a la expareja. No nos damos el espacio para recuperarnos de la ruptura si sólo estamos hablando de lo mismo.

ROMPER EL CONTACTO FACILITA EL PROCESO DE SUPERACIÓN

Es recomendable que la persona se mantenga a una distancia física y emocional con la ex pareja y que exista una ausencia total de comunicación entre ellos. Esta distancia es una forma de ayudarnos a nosotros mismos a salir del bucle que se produce fruto de una relación tóxica. Es una forma de separarse y tomar distancia de lo que ocurre.

En resumen, el contacto cero facilita el proceso de duelo y superación, genera el espacio necesario para la reflexión. A su vez, permite disfrutar nuevas experiencias y, desde luego, contribuye a romper la malsana dependencia emocional de la que necesitamos liberarnos. Cabe destacar que en algunos casos el contacto cero es imprescindible para poder romper el vínculo, ya que sin él les resultaría imposible (o casi).

Laura Rodríguez

http://buscandome.es/


MI VIDA DEPENDE DE MI CUERPO. Por Francisco de Sales.


En mi opinión, en este artículo no corresponde desarrollar si somos nuestro cuerpo, o si somos la mente, si el espíritu o el alma, o si somos la suma de todos ellos juntos, que posiblemente sea así.

En esta ocasión se trata de asumir algo que es tan elemental, tal lógico y tan insolentemente evidente que no merecería ni siquiera una línea, pero… resulta que sí la merece porque, precisamente por ser tan elemental, parece que nos pasa desapercibido en muchas oportunidades.

Si no somos sólo un cuerpo y somos “otra cosa”, esa otra cosa está alojada en el cuerpo y necesita a éste para moverse y manifestarse, lo que quiere decir que tal como se encuentre el cuerpo nos encontraremos nosotros –o esa “otra cosa”- y lo que dure el cuerpo es lo que vamos a durar nosotros –o esa “otra cosa”-, o sea…es lo que vamos a vivir.

Si el cuerpo tiene dolores, sentiremos esos dolores. Si el cuerpo no puede más, no podremos más. Si la mente deja de funcionar o funciona mal, nos afectará a nosotros directamente.

Esto nos invita a pensar que el cuidado del cuerpo es un asunto de primera necesidad.

Cuidar la alimentación es importante para determinar cómo se va a sentir el cuerpo. Ahora tenemos suficientes conocimientos acerca de lo que nos es beneficioso y lo que nos es perjudicial. Esto último casi siempre coincide con las cosas que más nos gustan, así que es decisión personal lo que se va comer –en cantidades moderadas no suele ser muy perjudicial- o si prefiere sustituirlo con otras cosas. El placer de cualquiera de esos productos es efímero, pero el efecto perjudicial se acumula y puede durar para siempre.

Está demostrado que hacer ejercicio es provechoso y necesario, cada uno en la medida de lo que puede o esforzándose un poco. Sabemos que nos estropean el sedentarismo, la acumulación de kilos y grasas, las malas posturas, la falta de agilidad y flexibilidad, pero a pesar de saberlo –y salvo honrosas excepciones- parece que sólo nos lo tomamos un poco más en serio cuando ya es tarde, cuando ya NOS HEMOS HECHO un perjuicio y nos lo impone un médico o un traumatólogo.

No siempre estamos atentos a darle al cuerpo el descanso que necesita, a veces lo forzamos trasnochando, forzándolo, bebiendo en exceso, comiendo de más…

Los no tan firmes propósitos que se marca nuestra conciencia duran poco. No siempre aplicamos la disciplina necesaria para controlar y mantener en el mejor estado posible el buen funcionamiento de este cuerpo que somos o que nos acoge.

Demasiados “enemigos” en nuestra contra: la gula, la voracidad, la pereza, el descontrol, el alcohol, el tabaco, los excesos, el abandono, etc.

En realidad, el único “enemigo” somos nosotros mismos y mientras no nos paremos a tomar conciencia de esta verdad y no nos marquemos un propósito que se ha de respetar –por lo menos en un 90% si somos realistas, porque lo del 100% es deseable, pero es demasiado tal vez- lo único que hacemos es trabajar en el deterioro del cuerpo y de la salud.

Creo que este es un asunto para revisarlo y decidir si seguir como hasta ahora o si es un buen momento para empezar a aplicar cambios.

Te dejo con tus reflexiones…

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David Topí: Cómo se manipula la economía a nivel físico, etérico y mental – Parte 5 y final


Es posible que, con las explicaciones del artículo anterior, lo más probable es que muchos nos hayamos preguntado ¿quiere decir esto que estamos entre todos co-creando un mundo donde no hay bastante comida, recursos, dinero, vivienda o todos esos elementos que nos hacen vivir en el plano “sólido” con un mínimo de comodidad?

Sí, pero en parte. Es decir, para que algo en el plano sólido sea de una determinada manera, primero se ha de crear en el plano mental y luego en el plano etérico, ya lo hemos mencionado varias veces. Por lo tanto, en el plano mental tiene que existir siempre la idea, los elementos y los escenarios a nivel macro y globales de que “no hay bastante”, “no hay recursos”, “vivimos en la escasez”. Mientras todos los seres humanos en mayor o menor medida emitamos ese tipo de forma mental desde nuestra psique hacia el inconsciente colectivo, ya tenemos la primera parte del proceso completa, es decir, siempre tendremos en el IC las formas energéticas de “falta de” que luego sirven para crear la realidad. Estas formas mentales bajan al plano etérico a través de las octavas y de las líneas temporales que ya conocemos, y así, regularmente, de forma automática, la realidad global genérica es la de “no hay bastante para todos”.

El 1% que controla “todo”

Muy bien, pero hay muchas personas que tienen muchísimo dinero y recursos. Es correcto, de hecho, aproximadamente un 1% de la población posee aproximadamente el 90% de las riquezas del planeta. ¿No es esto un poco exagerado y desbalanceado?

Totalmente. ¿Cómo lo han hecho? Desprogramándose, eliminando el arquetipo de la escasez que ahora vamos a explicar y veremos cómo se hace.

¿Significa esto que todos los millonarios del mundo entienden cómo funciona la creación de la realidad y entienden cómo pueden manipular y limpiar su propia psique para ello?

No, ni de lejos, algunos han trabajado enormemente en sus sistemas mentales y a nivel de personalidad para enfocar su relación con los recursos financieros y monetarios sin tener ninguna perspectiva energética, ni espiritual ni de desprogramación, pero han conseguido hacer cambios en su psique, su mente, su personalidad y en su relación con el concepto y arquetipo del dinero y de la abundancia al cambiar los patrones de comportamiento mentales asociados a ellos. Y es que un programa se cambia con otro programa, una creencia se cambia con otra creencia y un patrón de comportamiento se puede cambiar con otro patrón de comportamiento.

Por lo tanto, hay muchas personas en el planeta que han amasado enormes fortunas sin tener ni idea de todo esto pero, cambiando su proyección, creencias y formas mentales asociadas al arquetipo de la abundancia. Es algo que os podéis encontrar en miles de libros sobre “cómo tener éxito económico”, con la diferencia de que, de los millones de personas que los leen (aquellos que vale la pena leer), solo un puñado llegan realmente a ver manifestados los cambios y a ejecutar y promover la transformación interior que se requiere para pasar de emitir y funcionar bajo el arquetipo de la escasez y de la falta de recursos a emitir y funcionar bajo el arquetipo de la abundancia.

De manera que damos crédito donde hay que darlo, hay personas que, por un duro trabajo interior, sabiendo o no lo que estaba sucediendo en su psique y patrones de emisión de la realidad, han conseguido una enorme cantidad de recursos porque han empezado a emitir otro “holograma cuántico” personal donde esos recursos formaban ya parte natural de aquello que estaba siendo emitido por su glándula pineal y por el contenido de su cuerpo mental.

Entonces, dejando a un lado este grupo de personas que ha tenido éxito por sí sola, ¿qué sucede con el resto?

Un alto porcentaje de los miembros de los círculos en control que hemos explicado, desde el tercer al décimo círculo de poder, comprenden, porque así se les enseña cuando entran en esos niveles, cómo funciona la realidad, por lo tanto, una gran parte de ese 1% de personas que tienen el 90% de los recursos son estos mismos integrantes de los diez primeros círculos de poder en el planeta, siendo todos ellos, o casi todos, miembros de algunas de las sociedades “secretas” iniciáticas que hemos comentado que existen en nuestra sociedad (pregunta 101).

Así que, entre otras cosas, si has aprendido a desprogramar tu mente para que no emita y no proyecte ningún tipo de situación asociada a la escasez, pero sigues manteniendo al ser humano “medio” proyectando la falta de recursos en su vida constantemente, ese 1% de la humanidad sigue acumulando recursos y riquezas, pues al final la mayoría de ellos son recursos “intangibles”, como los números de tu cuenta corriente en un banco, y ese 99% sigue acumulando “falta de lo mismo”, por las razones opuestas.

Además, si recordáis cuando hemos hablado de los niveles de realidad que existen en el planeta y de que una persona solo puede acceder a determinados niveles de realidad según su nivel evolutivo, nos encontramos además que, dentro del entramado energético común de la línea 33 donde se encuentra la mayor parte de la población humana, los estratos de realidad son tan bajos que los arquetipos de “escasez” y “falta de todo” son muy potentes, por lo tanto, a menor nivel vibracional tiene una persona, más difícil se le hace conectar con los arquetipos de abundancia que tienen una frecuencia más alta, y, por lo tanto, están sujetos a que la persona tenga un nivel mínimo frecuencial para poder sintonizar esa materia prima de “abundancia” en su cuerpo mental, y a partir de ahí empezar a emitir patrones de “tengo lo que necesito” en vez de “no llego nunca a final de mes”.

Todo funciona como emisoras de radio, todo son ondas holocuánticas, todo son patrones energéticos y el mundo de cada uno de nosotros solo depende de aquello que emitimos. Pero aquello que emitimos depende de la materia prima que usamos para emitir, por lo tanto, si estamos en un nivel bajo de vibración y realidad solo podemos aspirar a emitir ondas de baja vibración que proyectan escenarios asociados a todo tipo de situaciones más negativas, con lo cual, todo el concepto de “falta de recursos” y “falta de cualquier cosa” toma forma más rápidamente en zonas, lugares y sociedades “pobres” de por sí económicamente, pero pobres también energéticamente hablando, por la vibración del lugar donde residen.

Esto, desde luego, visto desde un punto de vista genérico, porque en toda zona por muy pobre que sea siempre hay alguien al que le va bien las cosas, y, por lo tanto, no es una regla que esté escrita en piedra, sino que funciona por acceso a campos de energía que están entrelazados entre sí, interconectados y superpuestos los unos con los otros, de manera que, en el lugar donde una mayoría de la población no alcanza a obtener los recursos que pueda necesitar para su día a día, otros pueden estar accediendo a niveles superiores de realidad dentro de esas mismas zonas y son aquellos que tienen de “todo” en un entorno donde “no hay de nada”.

Pero esas personas puede que no se hayan dado cuenta, que no sepan como lo han hecho, o que diferentes situaciones hayan llevado a cambiar su proyección de la realidad, su forma de entender el mundo en el que viven, o hayan recibido algún tipo de catalizador, detonante, ayuda o empuje externo para poder salir de un nivel de realidad más bajo y subir un par de grados el entramado energético desde el que emiten. Múltiples situaciones y explicaciones son posibles a nivel mental y etérico, teniendo en cuenta luego el esfuerzo, trabajo o lo que a nivel físico esas personas hayan puesto en marcha para salir de ese nivel de “escasez” y entrar en el nivel de “abundancia”.

Un medio de control del planeta

En todo caso, y en general, la escasez es usada como medio de control de la sociedad para hacer que la humanidad permanezca siempre preocupada por obtener los recursos que necesita para salir adelante, para que se esfuerce por salir adelante, de manera que la energía del esfuerzo ponga en marcha el motor del sistema económico y esto alimente la sociedad asimoss como hemos explicado anteriormente, y así se ha diseñado la sociedad y el sistema económico que poseemos desde los tiempos del lhumanu, pues ya se insertaron formas monetarias o de intercambio de bienes en nuestras primeras sociedades como manera de mantener el control de lo que el ser humano poseía o dejaba de poseer.

Así, al introducir el concepto de “dinero”, que es la manera en la que se inició este proceso, se sustituyó el arquetipo de abundancia, que es tener lo que necesites cuando lo necesites, por el de “acumulación de riquezas”, que pasa por obtener muchas “piezas” de eso que te va a servir para obtener lo que necesites cuando lo necesites.

No sé si se entiende la “jugada energética” que se puso en marcha por asimoss y amoss para que los lhumanus y sus primeras civilizaciones pudieran ser controladas a través de los recursos que poseían. En vez de dotarlos de las capacidades de vivir en un mundo ilimitado a nivel energético que podría proporcionarles por proyección holocuántica de la realidad aquello que les hiciera falta, se les hizo concentrarse en conseguir riquezas físicas, piezas de metal y papel, que luego iban a ser intercambiadas para conseguir eso mismo que necesitaban.

Como amoss y asimoss no pueden controlar la energía de la abundancia que es infinita, tenían que controlar el material que, desde ese momento, pasaba a sustituir a ese concepto, de manera que el dinero se introdujo para poder decidir quién tenía acceso a algo y quien no, que pueblo poseía más poder y que pueblo quedaba subyugado, que región se hacía prosperar y que región se hundía en la miseria si no cumplían las órdenes de asimoss y amoss a través de sus clanes y sistemas de control.

Al poder controlar así el flujo de piezas de metal que representa el valor que pueden tener las cosas según nuestra percepción subjetiva, podían entonces cortar el acceso mental al arquetipo y energía de la abundancia, y conseguir que toda la sociedad se mantuviera subyugada al sistema económico y financiero por un lado, a nivel material, y al sistema religioso, por otro, a nivel de creencias y espiritual.

Un sistema adaptado a cada época

Con estos dos arquetipos instalados en la psique del lhumanu, no hizo falta mucho esfuerzo para que la realidad planetaria ya hace miles de años fuera cambiando y adaptándose al concepto de sociedad que tenemos ahora, pues el sistema bancario mundial controla la economía de todos los países, regiones, ciudades y seres humanos y su sistema financiero es el que dice cuántos recursos en forma de números en el banco o papeles de colores con números impresos en ellos tenemos para pasar el mes según nuestra valía energética para el sistema de control, etc.

Es decir, tu nómina equivale en cierto sentido a la energía que pueden extraer de ti y a cuanto vales dentro del engranaje del sistema financiero y económico mundial, pues personas que están muy bien pagadas es porque tienen posiciones dentro de la maquinaria mundial donde pueden, a través de ellas, manipular otras estructuras y a muchas otras personas que tienen por debajo, por lo tanto, haciendo “honor” a leyes energéticas de causa-efecto, se tiene que insertar más recursos financieros en las vidas de los que sirven más al sistema cuando están dentro de su maquinaria que a aquellos que tienen un valor nominal casi cero y que pueden ser reemplazados con mucha más facilidad dentro de este mismo sistema.

Esta manera de entender el valor de una persona, que fue implementada por asimoss para premiar el servicio de las castas sacerdotales y de los primeros clanes que se pusieron en control del resto, se ha ido desarrollando de manera natural y progresiva en todas las épocas históricas de la humanidad, donde, ya dejados en piloto automático, los mismos seres humanos nos hemos encargado de regular los sistemas económicos y de recompensa que nos damos unos a otros por el trabajo o servicio que nos prestamos, ya bajo las reglas de que se paga más o menos a alguien según unos parámetros estipulados por la misma sociedad, que tienen su origen y su estructura etérica y mental en uno sistemas de control donde la escasez y los arquetipos de falta de recursos son los que mantienen el sistema económico mundial en marcha.

Por lo tanto, para poder desprogramar estos arquetipos de nuestra psique, y poder salir de los niveles más bajos de la estructura de la realidad donde no tengamos demasiadas opciones de empezar a emitir otras proyecciones asociadas a la abundancia, haremos la siguiente petición a nuestro Yo Superior, muchas veces, durante meses si es necesario, hasta que realmente la realidad física de tu día a día te demuestre que has empezando a co-crear otro “mundo” para ti y aquello que depende de ti. Mientras no cambie tu realidad externa, tu realidad interna aún no ha cambiado lo suficiente, y, por lo tanto, es necesario seguir ejecutando esta petición para poder limpiar, desprogramar y eliminar de nosotros aquello que nos está frenando y bloqueando aspectos de nuestra vida.

La petición es la siguiente:


Solicito a mi Yo Superior y doy permiso permanente para que elimine los arquetipos, programas, patrones y elementos de escasez, falta de recursos, carencia y falta de elementos en mi mundo “material” y los sustituya por arquetipos de abundancia y de poder obtener todo lo que necesito cuando lo necesito, en base a mi bien mayor, mi trama sagrada, mis procesos evolutivos, mi misión y propósito. Solicito y doy permiso permanente para que se eliminen los topes, inhibidores, distorsionadores y bloqueos presentes en mí que dificultan la emisión de una realidad acorde a una vibración mayor a la que ahora poseo, que dificultan que pueda subir a un estrato de mi línea temporal desde donde pueda emitir con una frecuencia más alta y que me dificultan que pueda acceder a niveles de realidad superiores para poder ver manifestado en mi realidad, tangible a mis sentidos físicos, la abundancia y total acceso a los recursos de la vida y del universo en todo momento y en todos los ámbitos de mi vida. Gracias.

Esto completa nuestra larga serie de artículos sobre el funcionamiento de la economía mundial, ahora tan en el foco de todos nosotros por la situación que está sufriendo nuestra sociedad. Es posible que se agrave la situación económica a nivel mundial si este tema del covid-19 sigue reforzándose, o si REC y SC insisten en bloquear toda la economía de nuestra sociedad para poder implementar los cambios a nivel económico que ya hemos explicado, y que nuestros YS están desmontando por la petición del artículo anterior, pero contra la cual están contratacando y volviendo a instalar todo lo que se intenta desmontar, con lo que no se avanza demasiado, al menos de momento. Van a ser unos meses complicados en general, y, por lo tanto, hay que salir de la zona más negativa y trabajar sin parar en todo lo que nos mueve hacia niveles de realidad más elevados y nos conecte con los flujos y arquetipos de abundancia (tener lo que necesito cuando lo necesito, diferente a tener lo que deseo cuando lo deseo) para poder desconectarnos todo lo posible de los arquetipos y programas que siempre han emitido todo lo contrario.

Un abrazo,

David Topí


LECCIONES DEL AISLAMIENTO (¿CUÁNTO ES SUFICIENTE PARA TI?) Por Laura Foletto


Le hago notar a un paciente joven, de 20 años, su poca tolerancia a la frustración frente a un hecho menor y sonríe. Me comenta que había estado hablando de ello con un amigo y yo le contesto que es algo común de su generación. Sus padres les han dado todo, como una oposición a lo que ellos “sufrieron”, y ahora nadie tolera nada (sus padres tampoco, porque han caído en el lavado de cerebro consumista de que se puede tener ¡todo ya!).


Una de las cosas que nos trae esta pandemia es la constatación de que, aun teniendo todo, no podemos todo. El imaginario egoico se está cayendo a pedazos y muchos solo están esperando que las cosas vuelvan a moverse para reiniciar la vida de antes: ¡qué poco han aprendido de esta oportunidad entonces! NO DEBERÍAMOS esperar lo mismo, porque volveríamos al vacío que teníamos y no sentíamos porque estaba cubierto por la pátina dorada de la falsa omnipotencia.


Este encierro podría enseñarnos:

sobre qué cimientos hemos edificado nuestra vida y preguntarnos si valen el esfuerzo, cuestionándonos otros nuevos y más plenos;

qué valores estamos sosteniendo y si nos sirven para ser mejores personas;

a quién seguimos y aplaudimos y qué representan positivamente;

a qué damos importancia y si la merece, con el costo que significan;

a dejar de mirar afuera, esperando aprobación y validación, para encontrar el enorme potencial no desarrollado;
a ver a quiénes nos conectamos verdaderamente (redes/presencia);

a poner límites a la mente y llevarla para donde nosotros queremos, en lugar de ser pensados por ella, inermes y condicionados;

a manejar nuestras emociones, en vez de ser reactivos e infantiles;

a no temer ser vulnerables y frágiles, porque ello tiene potencia y empatía;

a abrirnos a las cualidades de lo Femenino e integrarlas a lo mejor de lo Masculino(sin importar el sexo);

a ir hacia el interior, el silencio, la lentitud, la naturaleza, la espiritualidad.


¿Mucho? Seguramente. No hay que intentarlo todo hoy. Si estamos conscientes y atentos, nuestra alma nos dará cotidianamente lo que necesitamos para ir aprendiendo a nuestro ritmo y evolución (“Cada día tiene su afán”).

Sé que esto está dirigido a quiénes tienen lo suficiente (y más) para tener una vida acomodada y tranquila. La mayoría de la humanidad no posee ese derecho. Y aquí está EL aprendizaje: ¿cuánto es suficiente para ti? ¿Seguirás quejándote por nada, sin tolerancia ni comprensión? Me lo pregunto yo misma muchas veces. Cuando me enojo por tonterías, cuando no agradezco lo mucho que tengo (que es poco para otros), cuando no abro del todo mi corazón para abrazar a los que sufren realmente.


Este gran desafío nos quita las máscaras. SOY SUFICIENTE TAL CUAL SOY, ES SUFICIENTE LO QUE TENGO. Es hora de poner los límites al consumo indiscriminado (que tapa el vacío interior), de hacer nuestra sagrada labor de aceptarnos y amarnos (y dejar de salvar a los otros para no enfrentarnos con nosotros mismos), de comprender que, lo que hacemos a los demás, nos lo hacemos y viceversa (y las consecuencias están a la vuelta de la esquina). Porque Todos Somos Uno. Nos/me cuesta muchísimo entenderlo y vivirlo. Pero nos/me lo recuerdo una y otra vez. Se está abriendo la oportunidad: aprovechémosla. Te acompaño.



viernes, 10 de abril de 2020

Crecemos al salir de la zona de confort


Lo queramos o no, la capacidad para abandonar de manera consciente nuestra zona de confort y atrevernos a descubrir nuevos horizontes o perseguir nuestros sueños es lo que nos hace diferentes a los demás, es lo que nos permite tener nuevas experiencias que enriquezcan nuestra vida. Lamentablemente, la mayoría de las personas prefieren quedarse en su zona de confort, ese espacio en el que se sienten más o menos a gusto y al seguro.
Para comprender la zona de confort puedes imaginar dos círculos concéntricos, uno pequeño dentro de uno mayor, pero que no se tocan en ningún punto. El círculo pequeño representa todas las cosas a las que estamos acostumbrados, nuestros hábitos y rutinas, los sitios que solemos visitar y las personas que frecuentamos. Es nuestra zona de confort.
A primera vista, todo puede parecer genial, pero lo cierto es que mantenerse dentro de ese círculo no es una garantía de felicidad ni te asegurará que al final de tu vida no tendrás arrepentimientos. En realidad, mantenerse en la zona de confort te limita porque no te permite descubrir nada nuevo. De esta forma, es posible que mueras un poco cada día. De hecho, recuerda que la vida comienza donde termina tu zona de confort.
Sin embargo, existe un círculo mucho más grande, compuesto por las cosas que no conoces, por tus sueños, los desconocidos, los lugares nuevos. Es el círculo del aprendizaje. De hecho, solo crecemos cuando somos capaces de dar el salto a ese círculo, de manera que nuestro pequeño círculo se amplíe cada vez más.
A muchas personas dar ese salto les asusta demasiado, porque no saben qué encontrarán en ese otro círculo, de manera que ponen en práctica un mecanismo de autosabotaje, para mantenerse en su zona de confort y no verse obligadas a salir.




Las mentiras que nos contamos para no salir de la zona de confort
1. “No tengo por qué hacerlo”
Es cierto, no hay nadie que te empuje fuera de tu zona de confort, no es obligatorio que salgas, pero si te quedas dentro, no crecerás. Recuerda que no creces simplemente porque pasen los años, sino por los retos que enfrentas. Cuando piensas en un proyecto que representa un gran desafío y de repente tu voz interior te dice que no tienes por qué hacerlo, en realidad lo que estás expresando es una resistencia al cambio, porque una parte de ti desea que te mantengas dentro de los límites de lo conocido. Sin embargo, cuando vuelvas a pensar que no tienes motivos para emprender algo nuevo, recuerda que el simple hecho de crecer y descubrir, son razones más que suficientes.
2. “No es el momento adecuado”
En muy pocas ocasiones se dan las condiciones perfectas para emprender algo, pero ir en pos de un sueño significa luchar contra viento y marea, creando las condiciones a lo largo del camino. Cuando te dices a ti mismo que no es el momento adecuado, está hablando el miedo, probablemente un intenso miedo al fracaso que te inocularon desde la infancia. Por supuesto, no se trata de lanzarse a la aventura sin valorar los pros y los contras pero si queremos lograr realmente algo en la vida, debemos ser conscientes de que no podemos quedarnos parados, necesitamos ir dando pequeños pasos. Y mientras antes comencemos a andar, mejor.
3. “Comenzaré cuando…”
Se trata de una de las excusas más comunes para quedarnos a salvo en nuestra zona de confort. En práctica, es el autoengaño perfecto porque no estamos renunciando al sueño o el proyecto que tenemos en mente, sino tan solo aplazándolo, hasta que se produzca determinada situación. El problema es que esta excusa nos lleva directamente a la procrastinación, por lo que es probable que cuando la condición que demandamos se cumpla, pongamos otra, y luego otra más. De esta forma logramos mantener viva la esperanza pero, a la vez, no tenemos que esforzarnos para hacer ese sueño realidad. Por eso, aunque no estén todas las condiciones creadas, simplemente ve dando pequeños pasos, no esperes demasiado porque la vida es muy corta
4. “No es para mí”
Básicamente, detrás de esta frase se esconde la idea de que no somos lo suficientemente buenos o capaces. Se trata de la excusa perfecta para las personas inseguras y que tienen una baja autoestima. También es una excusa que utilizan las personas que tienen miedo del mundo y se cierran a las nuevas experiencias. En todo caso, no podrás saber si una cosa realmente te gusta o no hasta que no la pruebes. De hecho, es probable que en más de una ocasión hayas pensado que algo no estaba hecho para ti pero después de probarlo, has llegado a amarlo o incluso te has aficionado. Por tanto, no te cierres nunca a las nuevas experiencias ni te limites como persona. Es lo peor que podrías hacer.
5. “No sé cómo hacerlo”
Las cosas nuevas pueden atemorizar, por eso una de las excusas que inventamos para permanecer en nuestra zona de confort consiste en decirnos que no sabemos cómo enfrentar el reto. Podemos pensar que no tenemos las habilidades necesarias o que nunca las podremos desarrollar. Sin embargo, recuerda que cuando tienes un “qué”, los “cómos” llegan solos. Es cierto que para emprender determinados proyectos se requiere una preparación pero eso no implica que no puedas hacerlo, tan solo significa que te llevará más tiempo o que necesitarás a una persona que te ayude. Ninguna destreza surge de la nada, todas esconden en su base mucha pasión y esfuerzo.


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SAIKU


CÓMO SER FELIZ CUANDO TODO VA MAL Por Maite Nicuesa


Las circunstancias externas sí forman parte de nuestra realidad y como tal pueden condicionarnos cuando no estamos pasando un buen momento. Sin embargo, el ser humano es libre y creativo, tiene un gran poder de resiliencia. Por tanto, los factores externos no producen un impacto determinista en tu destino, especialmente, si de forma consciente decides que eso no ocurra porque sabes el poder que tiene tu actitud. Si te preguntas cómo ser feliz cuando todo va mal, ya sea intentando ser feliz solo o en pareja, en Psicología-Online te damos algunas claves para sonreír.

A continuación, te damos algunas ideas para lograr este propósito.

1. Evita el lenguaje absoluto


Es una afirmación muy humana la de generalizar y concluir que absolutamente todo tiene un tono negativo. Sin embargo, conviene evitar este tipo de valoración cuidando los matices del lenguaje. Seguro que en medio de ese todo puedes encontrar alguna razón para la gratitud y el optimismo. Intenta concretar más allá de la generalidad.

2. Observa el tiempo como tu aliado


Puedes dejarte llevar por la impaciencia al preguntarte cuánto tiempo durará todo esto. Sin embargo, cambia tu percepción sobre las semanas para darte cuenta de que, en realidad, esto también pasará. No puedes saber el plazo exacto en el que eso va a ocurrir. Lo que sí sabes de antemano es que esta circunstancia tiene una duración temporal y, por ello, puedes aprender a relativizar.

3. Amistad y relaciones personales


En un momento de este tipo, tener una red de apoyo te ayudará a incrementar el optimismo. Las alegrías multiplican su valor cuando se comparten mientras que la tristeza pesa menos gracias al efecto emocional de la compañía. Cuida tus relaciones personales y abre tu corazón con aquellas personas que te transmiten empatía.

4. No idealices la felicidad


En un contexto de este tipo, la felicidad también tiene un color diferente. En esta circunstancia, la paz y la tranquilidad de ánimo te ayudan a afrontar mejor este dolor. ¿Cómo alcanzar este punto? Acepta las circunstancias externas e intenta centrarte en aquello que tú puedes hacer, aquí y ahora, para sentirte mejor contigo mismo. Por tanto, no te culpes por aquello que no puedes controlar. Aprende a cuidar de ti mismo y tampoco te exijas la perfección. De hecho, es conveniente que te repitas con más frecuencia que tú estás poniendo de tu parte para avanzar.

5. Encuentra estímulos saludables de felicidad


Un paseo agradable, una sesión de cine, actividades de ocio, un momento de lectura, una conversación con un amigo, la alimentación consciente, la satisfacción del trabajo bien hecho, la visualización de momentos felices... En definitiva, cultiva la ilusión de una manera proactiva.


¿QUÉ NO HACER CUANDO TODO VA MAL SI QUIERES SER FELIZ?

En una circunstancia de este tipo, puedes empezar a avanzar en la dirección de la felicidad personal a partir de la determinación de aquello que es mejor no hacer. Si quieres saber cómo ser feliz cuando todo va mal, lo que debes hacer es seguir estos consejos para evitar caer en errores comunes:

1. No hagas responsables a los demás de tu infelicidad


Esto no solo empeora la situación, sino que además afecta a tus relaciones personales puesto que los demás pueden distanciarse al sentirse injustamente tratados. Es importante que liberes a los demás y a ti mismo, de esta carga. No pongas tanto poder en las circunstancias externas y empieza a dar más peso a tu creatividad interior.

2. Dramatizar


Es cierto que la vida, como si fuese el guión de una película, también tiene ciertos tintes de drama en algunas partes de su argumento cuando la tendencia hacia la negatividad parece la ley que marca el curso de los acontecimientos. Sin embargo, evita este tono dramático en las valoraciones e interpretaciones de la realidad.
Puedes hacerlo a través de esa atención al mensaje que hemos explicado anteriormente al evitar términos absolutos como siempre, nunca, todo o nada. A través de los matices del lenguaje, también describes con más esperanza la realidad.

3. No tener empatía contigo


El contexto es importante, por tanto, sé amable contigo y comprende tu situación. Eso no significa que tengas que compadecerte. Sí es recomendable que tengas en cuenta la influencia que los hechos de ahora pueden tener en tu estado de ánimo. Cuando existen motivos para estar decaído, es natural experimentar síntomas de tristeza.

4. No te encierres en ti mismo


Puede ocurrir que no quieras hablar con nadie de cómo te sientes porque prefieres no preocupar a tu entorno. Sin embargo, es importante que no lleves esta carga en soledad y hables de todo esto con un confidente leal. Eso no significa que necesites consejos de manera necesaria, pero sí necesitas sentirte escuchado por alguien más.

5. Cuidado con la queja


Tan negativa puede ser la queja crónica como aquella actitud que te lleva a reprimir cualquier mínimo de queja. Quejarte también puede ser un desahogo saludable en ciertos momentos. Sin embargo, no alimentes esta actitud hasta convertirla en un hábito y recrearte en ella. Tampoco es buena idea la de suprimir el número de quejas a cero porque esta meta es poco realista.

REFLEXIONES PARA MOMENTOS DIFÍCILES

Si estás pasando por un momento difícil, tal vez te ayude recordar que en el pasado también ha sido protagonista de instantes en los que pusiste en práctica tu capacidad de superación. Aquellos momentos te dejaron enseñanzas que pueden servirte de inspiración ahora para afrontar mejor este capítulo de tu vida:


1. Incluso en momentos difíciles, la vida continúa. Por tanto, no detengas tu paso hasta quedarte quieto en el dolor.


2. El dolor y el sufrimiento no son sinónimos. El sufrimiento nace a partir de la recreación del motivo principal que causó la herida.


3. Las circunstancias difíciles no son agradables, sin embargo, a veces marcan un punto de inflexión en la vida del protagonista que es más sabio a nivel vital a partir de la superación de ese periodo. Es decir, creces a nivel interno.


4. Cuando tengas un día gris, recuerda que mañana será otro día y será mejor. A veces, solo necesitas un poco de tiempo para cambiar la perspectiva.


5. Puedes transformar esta situación y encontrarle un sentido real si vives este proceso desde la perspectiva del aprendizaje. 

¿Qué puede enseñarte esta situación? ¿Y qué puedes ofrecer tú a la vida en este momento tan determinante?

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Cuando acepto lo que no puedo cambiar, me siento libre


Cuando acepto lo que no puedo cambiar se reduce mi sufrimiento y solo entonces me centro en aquello que sí puedo controlar. Porque la vida tiene ese componente caótico e inesperado que a menudo, escapa de nuestras manos, que surge libre, que nos sorprende con sus sinsentidos y su azar. Asumir este principio existencial es una herramienta para nuestra salud mental.


Admitámoslo, a lo largo de nuestra existencia nos han ocurrido cosas que jamás hubiéramos previsto. Aún más, algo que suele desesperarnos es ver cómo algunas personas actúan de pronto de un modo inesperado. Tanto, que es inevitable experimentar cierta decepción. Todas estas situaciones pueden hacernos creer que nada, absolutamente nada está bajo nuestro control.

Como bien señalaba el psicoterapeuta Albert Ellis, hay tres monstruos que siempre vetan nuestra felicidad y los tres se basan en esa necesidad tan nuestra de que las cosas sean como deseamos. Esos tres grandes enemigos serían «la vida tiene que ser fácil, las personas tienen que tratarme siempre bien y todo lo que hago tiene que ser perfecto».

La mente no admite el fracaso, el error o la decepción. Aún menos lo inesperado. Es más, tal y como nos indican varios estudios, nuestro cerebro está más preparado para soportar el dolor físico que la propia incertidumbre y aquello que escapa a nuestro control. Profundicemos un poco más en este tema.

Cuando acepto lo que no puedo cambiar puedo actuar de manera más acertada

Hay aprendizajes que no vienen en los libros. Hay sabidurías que no aprendemos de nuestros padres. Hablamos sobre todo de esos hechos que llegan con la experiencia y que, de algún modo, nos cambian.

Nos hubiera encantado, por ejemplo, que aquella persona a la que amamos en el pasado, hubiera sido y actuado de otro modo. Pocas cosas nos hubieran gustado más que esquivar la adversidad, que haber tenido una bola mágica para prever ciertas cosas o eventos que tanto nos afectaron.

La vida no es un camino en línea recta. Es incierta, inesperada y tiene hasta unas pequeñísimas grietas por donde se filtra el caos. Asumirlo supone para cualquiera de nosotros un inmenso esfuerzo psicológico.

Señalaba Aldous Huxley que esto no nos pasaría si ya desde niños nos enseñaran filosofía. Porque esa área del saber entrena al ser humano en el saludable arte de dudar de lo aparente, de cuestionar lo que vemos y de aceptar el reino de la incertidumbre.

Sin embargo, la filosofía descuida quizá un pequeño aspecto: el cerebro necesita certezas. Nada nos ocasiona mayor sufrimiento que la sensación de no tener un control de lo que nos rodea. Es más, pensar que lo que hoy damos por seguro mañana puede desvanecerse es poco más que un abismo de sufrimiento.

El sesgo del optimismo, una necesidad vital

En un estudio llevado a cabo en la Universidad de Londres por parte del doctor Aaron Berker se demostró algo interesante. El cerebro tolera mejor el dolor físico que la incertidumbre. El simple hecho de saber que algo puede cambiar o que algo puede ocurrir de manera inesperada, nos sume en un estado de estrés y ansiedad elevado. Los niveles de cortisol aumentan y el cerebro entra en un estado defensivo y de alarma.

Es imposible vivir de ese modo. Tal y como nos señala el psicólogo y premio Nobel Daniel Kahneman, las personas mantenemos un optimismo algo sesgado para sentirnos bien. Asumimos de manera inconsciente que mañana será igual que hoy. Damos por cierto que quien nos quiere nunca nos hará daño, que no perderemos el trabajo, que lo que hoy es seguro lo seguirá siendo el mes que viene.

Sabiendo esto podríamos hacernos la siguiente pregunta: ¿es un error entonces mantener ese enfoque vital tan optimista? En absoluto, no lo es. Nadie puede vivir en «modo desconfianza» de manera permanente. Supondría un sufrimiento tremendo. No obstante, eso sí, podemos aplicar un enfoque muy saludable: asumir que hay cosas que no podremos cambiar y aceptar lo inesperado cuando haga acto de presencia.

Cuando acepto lo que no puedo cambiar, recupero el control

No es ninguna contrariedad. Cuando acepto lo que no puedo cambiar tengo un mayor control sobre mí mismo. ¿La razón? En esos momentos en que sucede algo inesperado, entiendo que a veces, no sirve de nada enfadarme, ni pelear, ni negar la evidencia. Hay cosas que ocurren y, como tal, hay que darles paso. Aceptarlas con templanza.

Es en esas circunstancias cuando se abren dos opciones: me hundo o reacciono. Un ejemplo, puede que alguien a quien apreciábamos ha elegido no estar a nuestro lado cuando más lo necesitábamos. Ante algo así puedo llorar, echárselo en cara o sufrir el dolor de la decepción. Ahora bien, lo más acertado sería reaccionar: me he dado cuenta de que yo no soy importante para esa persona, por lo tanto no debería estar en mi vida. Paso página.

Cuando acepto lo que no puedo cambiar, recupero el control sobre mí mismo y me siento más libre. Cuando sucede algo complicado y adverso, no pierdo el tiempo preguntándome por qué ha pasado. Sencillamente, me digo a mí mismo qué puedo hacer y qué versión de mí debería aflorar en esa circunstancia.

Porque, a veces, cuando pasan esas cosas que nadie puede cambiar, es momento de cambiarnos a nosotros mismos para poder actuar del mejor modo. Es una prueba valiente para la cual, debemos estar preparados. Reaccionemos.


Valeria Sabater

Atrévete a ser feliz.

jueves, 9 de abril de 2020

Los peligros de convertirte en una “esponja emocional”



Si eres una persona altamente sensible, es probable que cuando entres a un espacio nada escape a tu radar. Sientes los olores más sutiles, notas los detalles casi imperceptibles de la habitación y, por supuesto, percibes los matices emocionales. Eres capaz de captar la energía que flota en el ambiente.

Como resultado, puedes llegar a notar en tu cuerpo la tensión que generan los ambientes cargados de estrés, frustración o ira contenida. Esa sensibilidad especial, sin embargo, tiene un lado más oscuro porque no solo puede terminar agobiándote, sino que también te convierte en una persona más vulnerable a las dinámicas tóxicas que se pueden establecer en tus círculos de confianza más íntimos y cotidianos, como el hogar o el trabajo.
Las personas hipersensibles suelen convertirse en «esponjas emocionales»

Las personas muy sensibles emocionalmente pueden percibir con gran nitidez las continuas oleadas de tensión, preocupación, frustración, tristeza o ira que desprenden los demás. Esa sensibilidad especial hace que sean más vulnerables a los estados emocionales de quienes les rodean convirtiéndose en una especie de “esponja emocional” que absorbe la negatividad que flota a su alrededor.

Si eres una persona híper empática, no es extraño que termines siendo el reservorio de las tensiones pasivo-agresivas de los otros. Sin darte cuenta, te convertirás en una especie de “cuidador emocional” de los demás. O, en el peor de los casos, en su chivo expiatorio o saco de boxeo.

Dado que la hipersensibilidad emocional se manifiesta desde los primeros años de vida, es probable que desde pequeño te hayas convertido en el cuidador emocional de tus padres y que de adulto hayas asumido el rol de cuidador emocional de tu pareja. Esa sensibilidad extrema es lo que te lleva a asumir el papel de cuidador de todas aquellas personas que no han crecido emocionalmente y no saben gestionar sus estados afectivos.

Por supuesto, es natural que las experiencias emocionales de los demás influyan en nosotros. Si notamos que alguien está triste, tendremos la tendencia a brindarle consuelo y apoyo. Si alguien está enfadado, intentaremos calmarle. Regulamos nuestras emociones y comportamientos en función de lo que sienten los demás para poder responder de manera asertiva.

Cada vez que intentamos ayudar a otra persona a regular sus emociones, ya sea animándole o tranquilizándole, ponemos en práctica lo que se conoce como “regulación emocional extrínseca”. O sea, tomamos el “mando” de sus emociones e intentamos darles una orientación más positiva. No es algo negativo.

De hecho, si eres muy sensible, es probable que te sientas obligado a mejorar las cosas, aunque a veces no seas plenamente consciente de ello. si percibes que la energía emocional de una persona es baja, harás una broma para animarla. Cuando detectas estrés, apartas tu ansiedad y te conviertes en el ancla de seguridad a la que pueden aferrarse los demás. Si predices un estallido de ira, guardarás silencio e intentarás aquietar la tormenta.

Sin embargo, en algunos casos, ese impulso por “cuidar” de los demás puede llegar a ser tan intenso que te quitas poder o asumes un papel incompetente para satisfacer la necesidad del otro de sentirse fuerte o creer que te protege, cuando en realidad ocurre lo contrario. Sin darte cuenta, terminas convirtiéndote en el “regulador emocional” de los demás, a costa de tus propias emociones, apartando tus propias necesidades y relegándolas a un segundo o tercer plano. Y eso no es positivo. Sobre todo si se convierte en un patrón que perdura a lo largo del tiempo.

Identificación proyectiva: El vertido de las sombras

Muchas personas, cuando tienen una carga emocional que no son capaces de aceptar y gestionar, simplemente la proyectan hacia afuera. Es lo que Melanie Klein llamó “identificación proyectiva”.

La identificación proyectiva es un mecanismo de defensa que actúa a nivel inconsciente en el que una persona descarga sus sentimientos y/o las cualidades que rechaza en sí misma sobre los otros. De esta manera, la persona termina proyectando su impotencia, rabia, frustración o incluso envidia sobre los demás simplemente porque repudia esos sentimientos y no los acepta como propios.

Las personas hipersensibles emocionalmente corren el riesgo de convertirse en “esponjas emocionales” que absorben toda la ira, la vergüenza, la tristeza o la ansiedad que los demás no son capaces de gestionar. Son más propensas a captar esos sentimientos proyectados y, sin darse cuenta, terminan “digiriéndolos” por los demás.

El problema es que en los casos de identificación proyectiva la persona que proyecta esas emociones o cualidades rechazadas pretende que quien los asuma, sienta y se comporte según esa fantasía proyectiva. Eso significa que ese mecanismo tiene tanto un lado “atributivo” como otro “adquisitivo”, de manera que quien actúa como una esponja emocional puede terminar asumiendo como propios sentimientos y cualidades ajenos.

En las familias, por ejemplo, la identificación proyectiva puede adquirir un carácter crónico y ser particularmente problemática ya que erosiona el sentido de identidad de la persona que asume como propias esas proyecciones. A través de la manipulación directa o sutil, puedes terminar creyendo que eres débil o insensible, cuando en realidad es justo lo contrario. En práctica, asumes el rol que te han dado los demás. Y eso terminará erosionando tu identidad.
¿Cómo lidiar con la identificación proyectiva si eres sensible emocionalmente?

Darte cuenta de que tu sensibilidad te ha convertido en el reservorio de las proyecciones de las sombras de los demás puede ser doloroso, pero recuerda que es más dañino arrastrar esa relación tóxica durante años.

Ser conscientes de lo que sucede es el primer paso para liberarte y dejar de comportarte como una esponja emocional. Esa dinámica de liberación puede ser complicada ya que tu parte protectora y sensible puede sentirse culpable y es probable que quiera seguir negando lo que ocurre.

Sin embargo, no se trata de buscar culpables sino de recuperar tu libertad. Necesitas comprender que, aunque seas una persona sensible emocionalmente, no tienes la obligación de gestionar siempre y en todo momento las emociones de los demás.

De hecho, asumir las emociones que los otros no quieren gestionar no les ayuda, sino que les impide crecer. Les impide reconocer sus sombras y asumir sus responsabilidades. En su lugar, necesitas aprender a establecer límites, decir no y, sobre todo, negarte a integrar esas proyecciones tóxicas porque en realidad no forman parte de ti.



Fuentes:

Nozaki, Y. & Mikolajczak, M. (2019) Extrinsic Emotion Regulation. Emotion; 20(1): 10-15.

Klein, M. (1996) Notes on some schizoid mechanisms. J Psychother Pract Res; 5(2): 160–179.

La entrada Los peligros de convertirte en una “esponja emocional” se publicó primero en Rincón de la Psicología.

5G: el enemigo silencioso / Radiación Electromagnética y su efecto sobre el ADN


¿A qué se llama 5G?

5G son las siglas utilizadas para referirse a la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil, las que harán posibles realidades como el coche autónomo, pero necesitamos más antenas y más próximas entre sí. Se habla de un mástil cada kilómetro aproximadamente. Es efectiva sólo a corta distancia y como se transmite mal a través de material sólido, se requerirán muchas antenas nuevas y la implementación a gran escala resultará en antenas cada 10 a 12 casas en áreas urbanas, aumentando así masivamente la exposición obligatoria.

La tecnología móvil desempeña una labor esencial en nuestra vida cotidiana y las redes 5G representan el siguiente paso en su evolución. Las redes 5G ofrecen una velocidad hasta 100 veces superior a la de sus predecesoras, las 4G, con una latencia hasta 10 veces menor. Además, las redes 5G son capaces de operar con más conexiones, sin que ello resulte en una pérdida de ancho de banda, como sucedía con las redes de baja frecuencia, como las 3G. En el momento de su lanzamiento, las redes 5G serán hasta 5 veces más rápidas que las mejores redes 4G y se prevé que extiendan la autonomía de los dispositivos hasta en 10 veces y que reduzcan el consumo eléctrico de las redes centrales en hasta un 90%.

Es un sistema que nos permitirá navegar por Internet a una velocidad de transferencia muchísimo más alta, permitiendo a más dispositivos conectarse al mismo tiempo. Tecnología clave para el desarrollo de ciudades inteligentes.

Con «el uso cada vez más extenso de tecnologías inalámbricas», nadie puede evitar exponerse. Debido a que añade un número creciente de transmisores 5G (incluso dentro de la vivienda, los comercios y los hospitales) estimándose de”10 a 20 mil millones de conexiones” (refrigeradores, lavadoras, cámaras de vigilancia, automóviles y autobuses, etc.)

La telefonía móvil ofrecerá más potencia, pero no se han hecho estudios sobre los efectos en la salud y los expertos alertan sobre sus consecuencias.



¿Cómo nos afecta?

La 5G aumentará notablemente la exposición a los campos electromagnéticos (CEM) de radiofrecuencia (RF) respecto de la 2G, 3G, 4G, WIFI, etc. ya existentes. Los CEM de RF han demostrado ser perjudiciales para los seres humanos y el medio ambiente.

Los efectos nocivos de la exposición a los CEM de RF ya están probados, entre los que se incluyen:
aumento del riesgo de cáncer, principalmente tumores cerebrales y leucemia infantil
estrés celular
cardiopatías
enfermedades autoinmunes
aumento de los radicales libres dañinos
daños genéticos y cambios en el adn
cambios estructurales y funcionales del sistema reproductivo provocando infertilidad por daño a los espermatozoides
problemas cognitivos con déficit de aprendizaje y memoria
aumento en los casos de autismo, por la variación del canal de calcio
aparición de un tercer tipo de diabetes
trastornos neurológicos, psiquiátricos e impactos negativos en el bienestar general de los seres humanos

Los daños van mucho más allá de la raza humana, ya que hay evidencia creciente de efectos nocivos tanto para los animales como para las plantas. Al exponernos a esta radiación, se altera el funcionamiento de las células

Cada vez habrá más personas Electrohipersensibles, por lo que puede darse una catástrofe sanitaria, en la que las personas con hiperensiblidad electromagnética podrían sufrir ictus o infartos por coagulación de la sangre, ya que en ellos "los glóbulos sanguíneos se aglutinan, no fluyen libremente" cuando están expuestos.

La exposición a la radiación genera síntomas comprobables: fatiga, alteración del sueño, dolores de cabeza, problemas de atención y concentración, pérdida de memoria a corto plazo, ansiedad, confusión, cataratas, depresión y ansiedad, acúfenos, problemas de piel y endocrinos, y especialmente del sistema nervioso central.

Las variaciones en el funcionamiento del canal de calcio están asociadas no solo con el autismo, sino también con el TDAH, la depresión, la ansiedad y la esquizofrenia. Las personas con estas variaciones tienen un mayor riesgo.

Las variaciones de los canales de calcio también aumentan el factor de riesgo de electrosensibilidad. Pero incluso si tiene una función de canal de calcio muy normal, puede volverse electrosensible con una alta exposición.


¿Qué es la contaminación electromagnética?

Al igual que el ser humano ha modificado, a escala global, el aire del planeta con elementos tóxicos, también ha modificado el entorno electromagnético natural. Llamamos contaminación electromagnética al conjunto de radiaciones del espectro electromagnético generadas, por el hombre, de forma artificial. La contaminación electromagnética también es conocida por su nombre en inglés electrosmog.

La influencia de campos exógenos puede alterar los procesos biológicos, llegando a producir efectos adversos en la salud, alterando los procesos celulares. Los niveles de exposición a estas radiaciones son cada vez mayores y los posibles efectos, en exposiciones a largo plazo, siendo capaz de dejar huellas en nuestra salud en forma de trastornos y enfermedades, muchas veces crónicas. Así, tal vez, podamos encontrar la verdadera causa de trastornos y padecimientos que se arrastran durante años y que, aparentemente, no tienen explicación.

Un electrón es una partícula subatómica que se carga con electricidad negativa. Así es como se entrega la electricidad en todo el mundo. Un campo electromagnético, a menudo denominado EMF o CEM, nace cuando los electrones comienzan a acelerarse. Tras el movimiento, las partículas cargadas crean campos. El ámbito de este campo, el rango de frecuencias de radiación, se conoce como su espectro de radiación. La tecnología 5G (o 5ta generación) se refiere a la última tendencia en sistemas inalámbricos, que involucra canales más grandes, velocidades más altas y la capacidad de conectar una gran cantidad de dispositivos desde una ubicación. En relación con los EMF, tener 5G en su vecindario es como encender un horno de microondas en cada habitación de su casa y abrir todas las puertas del horno. Con las torres 5G y las mini estaciones instaladas en todas las ciudades y vecindarios, parece que estamos construyendo un horno de microondas global.


¿Cómo podemos protegernos?


A nivel particular se pueden tomar algunas medidas, para disminuir nuestra exposición a las radiaciones electromagnéticas y sus efectos.
Bajar la radiación que nos rodea, combinando el cable y la fibra óptica en dispositivos fijos, como la impresora, con la tecnología inalámbrica para el móvil.
Tener los dispositivos activos solo cuando los usamos.
Activar las defensas del cuerpo, sobre todo en las personas con un sistema inmunitario debilitado y más propensas a la sensibilidad a la contaminación electromágnética (electrosensibilidad) y a otros contaminantes ambientales y químicos.
no superar la exposición segura mínima de los 0,1 microvatios cm² (la 5G va a sobrepasarla cada día).

Lo primero es limpiar los dispositivos cercanos en su entorno de sueño. Estas exposiciones socavan el sueño y la producción de melatonina, y con ello la profundidad del sueño.

Debemos crear un espacio alrededor del entorno de sueño y del entorno de trabajo. La estrategia debería ser apagarlo o alejarlo. Si no puede apagar el dispositivo, aléjelo de usted. Si el dispositivo no se puede mover, como un medidor inteligente, usted aléjese del dispositivo.

La distancia hace que nuestra señal de exposición disminuya rápidamente. Cada vez que duplica la distancia, la exposición disminuye en un 75 por ciento.

Las personas nunca, bajo ninguna circunstancia, deben tocar el teléfono celular con la cabeza cuando hablan en él.



Abstenerse de usar su teléfono celular por largos períodos de tiempo, incluyendo nunca tener su teléfono celular en su habitación. Si es posible, mantenga sus dispositivos móviles a una distancia de cinco a diez pies de usted.

Guardar el teléfono celular en una bolsa protectora EMF durante los viajes.

Permanecer positivo y fuerte, y continuar mejorando la vibración a través del pensamiento positivo, el perdón y con una mayor atención hacia la salud mental, emocional y física.

Concentrarnos en amarnos a uno mismo y a la familia. El amor tiene un profundo efecto en nuestra salud.

Exponernos a la luz solar es muy beneficioso para nuestra salud. Además de la vitamina D, los súper polvos y las súper hierbas pueden mejorar nuestra energía, sistema inmunológico, emociones y salud en general. Por ejemplo: hierba de cebada, chlorella, hierba de alfalfa, pasto de trigo, moringa (baqueta / rábano picante) y espirulina. Los nutrientes que se encuentran en estos poderosos alimentos pueden mejorar rápidamente nuestra salud y nuestras vibraciones.

Los superalimentos pueden acelerar su curación y mejorar la capacidad de su cuerpo para protegerse. Estas son algunas de las verduras, legumbres, nueces y semillas más llenas de nutrientes: col rizada, acelgas, nabos, espinacas, frambuesas, fresas, arándanos, té verde, huevos, cúrcuma, ajo, jengibre, lentejas, guisantes, cacahuetes, alfalfa, nueces, pistachos, anacardos, nueces de Brasil, nueces de macadamia, semillas de girasol, semillas de calabaza, semillas de chia, semillas de lino, semillas de cáñamo, kéfir, yogur, batatas, champiñones y algas marinas.

Pasar al menos dos horas en la naturaleza cada semana. Conectarse con la tierra alimenta nuestros meridianos y sistemas electromagnéticos.

Llevar encima una Orgonita, que dispersa los campos electromagnéticos y los convierte en beneficiosos.

La única forma en que podemos evolucionar es ser educados, proactivos y autosuficientes. Si hacemos estas cosas correctamente, podemos reducir nuestras dependencias en los sistemas corporativos y gubernamentales, lo que reduciría sus ganancias y nuestros gastos personales.

Lic. María Laura Coscia
luzignea

https://www.ecoportal.net/paises/efectos-salud-redes-5g/

https://www.cuerpomente.com/ecologia/medio-ambiente/tecnologia-movil-5g-riesgos-salud_2591

https://www.vivosano.org/que-es-contaminacion-electromagnetica/

https://www.cuerpomente.com/ecologia/riesgos-salud-radiacion-tecnologia-5g_5242

https://www.ticpymes.es/formacion/trucos/1116523049404/proteger-red-apogeo-del-5g.1.html

https://es.theepochtimes.com/los-peligros-de-la-radiacion-inalambrica-y-como-protegerse_563669.html

miércoles, 8 de abril de 2020

Cómo aliviar el dolor emocional


Un dolor de cabeza se puede aliviar poniéndose una bolsa de hielo, el dolor emocional no es tan fácil de aliviar. Al igual que en otros aspectos de la vida, cada persona es diferente en su manera de lidiar con el dolor emocional. Algunas personas soportan golpes en la vida por los que otros se entregan al vicio o hasta se quitan la vida.


Por supuesto tiene mucho que ver el tipo de experiencias que ha vivido cada quien. Las personas son más propensas al dolor psicológico cuando han sufrido traumas durante la niñez, han estado bajo niveles elevados de estrés o han sufrido una pérdida recientemente.


Hay quienes dicen que el dolor emocional puede ser hasta más doloroso que el dolor físico. Estudios recientes revelan que la parte del cerebro que procesa el dolor físico también se ocupa del dolor emocional. Esto quiere decir que así como tomamos medidas para aliviar un dolor físico, es necesario tomar acción contra esa tristeza profunda que nos puede llegar a arruinar la vida. Al igual que el dolor físico, el dolor emocional se puede volver crónico y provocar otros problemas de salud.


Causas del dolor emocional


El dolor psicológico es uno de los dolores más comunes. Vivimos rodeados de gente y por lo tanto somos vulnerables a que en cualquier momento nos puedan rechazar, abusar, herir con palabras, humillar, traicionar, etc. Por otro lado, también convivimos con seres queridos y si por alguna razón les pasa algo malo o peor aún, llegamos a perderlos, el dolor emocional puede volverse insoportable. Lo curioso es que si decidimos no tener contacto con nadie, la soledad también puede causar dolor psicológico.


Otras causas son:


Traumas o abusos de la infancia
Caídas o lesiones deportivas
Cirugía (especialmente en los primeros 3 años de vida)
Un accidente de coche
Una decepción personal (culpa, fracaso, pérdida de trabajo, divorcio)
Enfermedades terminales o discapacidades ya sea personales o de seres queridos
Consejos para aliviar el dolor emocional


Dependiendo de la severidad, el tratamiento puede ir desde remedios caseros hasta la necesidad de obtener ayuda profesional. Si estás teniendo pensamientos de suicidio o intenciones de hacerle daño a alguien por favor busca ayuda profesional de inmediato, date esa oportunidad, te la mereces.


Los siguientes consejos son para aliviar el dolor psicológico que no es severo.


Reconocer que el dolor psicológico está presente


El hecho de que estés leyendo este artículo demuestra que has llegado al punto en que ya no quieres vivir más con esta carga y estás buscando ayuda. Este puede ser el principio de tu sanidad interior.


El primer paso para curar el dolor emocional es el reconocer que está ahí. Muchas veces la gente dice que la felicidad es una decisión que se toma y punto. Pero no siempre es así. Aún las personas que deciden ser felices pueden no serlo. El dolor psicológico es tan real como el físico y por lo tanto necesita tratamiento. Por ejemplo, si nos quebramos un brazo, no podemos tomar la decisión de no habernos quebrado. De la misma manera, si tenemos un sufrimiento interno no podemos simplemente decidir ser felices. Eso simplemente sería fingir y engañarnos a nosotros mismos.


Hacer un examen interno


Una vez que sabes que tienes dolor interno, ahora debes identificarlo. Si te gusta escribir puedes contestar las preguntas que dejo más adelante en un papel. Si no te gusta escribir, puedes usar una grabadora y grabar tus respuestas. Es importante hacer esto para poner el dolor en perspectiva. Los problemas son más grandes en la mente que cuando los ponemos en papel. Este ejercicio te servirá para desahogarte y sacar resentimientos de tu organismo.


Preguntas:
¿Siempre te sientes así o hay ciertos eventos que hacen estallar esta emoción?
¿Qué te pasó hoy que te ha provocado este episodio de dolor psicológico?
¿Cuáles son los eventos en tu vida que no puedes olvidar y te impiden ser feliz?
¿Cuáles son las posibles raíces de tu dolor emocional?
¿Qué resentimientos tienes con la naturaleza, Dios, la vida, tus padres, etc.?
¿Cuáles son los factores a tu alcance que te ayudarían a sentirte mejor?
¿Por cuáles personas o cosas que tienes en tu vida estás agradecido?


Desahogarse mediante el llanto


El llorar es una manera del cuerpo de desahogarse. El reprimir el llanto es negarle al organismo esta vía de escape y no es bueno. Cuando has estado reprimiendo tus sentimientos por mucho tiempo y el dolor emocional se ha hecho crónico, es difícil llorar. Es posible que con el ejercicio anterior te entren deseos de llorar, de ser así, hazlo y no te detengas. Te sentirás mucho mejor después de haber llorado.


Otra opción es hablar con alguien de tu total confianza o con un terapista. Una de las razones por las que la terapia hace sentir mejor a las personas es porque la gente generalmente llora mientras cuenta sus problemas. Este desahogo es una especie de limpieza interna. De hecho, hay quienes dicen que las lágrimas eliminan toxinas que causan estrés.


Darle tiempo al tiempo


Dicen que el tiempo todo lo cura. Pero la verdad es que, al igual que cuando nos cortamos queda una cicatriz, así después de un dolor emocional profundo, quedan secuelas. El dolor de perder un ser querido, de haber sufrido abuso infantil, de haberte separado del amor de tu vida, etc. quizás nunca se borre. Pero con el tiempo va llegando la resignación. La resignación no quita el dolor por completo pero lo alivia.


No tomar decisiones apresuradas


El dolor psicológico a veces hace a las personas actuar con imprudencia. No tomes decisiones mayores mientras estés pasando por un momento de dolor emocional. Trata de meditar y dejar pasar unos días antes de decidir lo que vas a hacer.


Buscar ayuda espiritual


Muchas personas encuentran consuelo en sus creencias religiosas o espirituales. Esto es algo muy personal de cada quien y no es la intención de este artículo criticar o defender ninguna creencia en particular. Algunas personas encuentran consuelo en la iglesia, otras prefieren meditación y yoga.


Tener cuidado con los estafadores


Existen libros de auto ayuda y líderes religiosos que desean ayudar a la gente honestamente. Pero hay que tener cuidado porque hoy día andan muchos por ahí que se aprovechan de la fé y la necesidad de la gente solo para sacar ventaja. Algunas veces las personas con dolor emocional y desánimo se vuelven vulnerables a estafadores que les ofrecen felicidad plena y prosperidad. Estos estafadores van desde vendedores de cursos por Internet hasta líderes espirituales de cultos e incluso religiones populares que parecen ser honestos pero no lo son.


Cursos que te hacen grandes promesas que son demasiado buenas para ser verdad, muy probablemente son una estafa. Lo mismo líderes religiosos que te pidan dinero, humillación total y obediencia ciega a cambio de que “Dios” sane tu dolor. Si la persona a la que le estás confiando tus problemas te empieza a hacer sentir incómoda y a pedirte demasiado, es mejor alejarte de ella y buscar otro consejero.


Recomendaciones adicionales


Haz ejercicio. El ejercicio libera endorfinas, sustancias químicas poderosas que nos dan energía y levantan nuestro estado de ánimo.
Toma un baño de sol temprano en la mañana. La luz del sol mejora el ánimo y estimula la producción de vitamina D. Según expertos de la Clínica Mayo, una deficiencia de vitamina D puede provocar depresión.
Descansa. Para tener una buena salud mental y emocional, es importante dormir lo suficiente. Duerme de 7 a 8 horas diarias.