domingo, 30 de julio de 2017

7 tipos de personas manipuladoras que pueden arruinarte la vida sin que te des cuenta.


Personas manipuladoras podemos encontrarlas por doquier. De hecho, incluso es probable que nosotros mismos en alguna que otra ocasión hayamos recurrido a tácticas de manipulación emocional, de manera consciente o sin darnos cuenta. Sin embargo, las personas manipuladoras convierten este “juego emocional” en su forma habitual de relacionarse con los demás, para sacar provecho constantemente a costa del equilibrio psicológico de sus víctimas. 

La manipulación emocional consiste en controlar a alguien jugando con sus sentimientos y emociones, generalmente dañando su autoestima y autoconfianza. La táctica común de las personas manipuladoras consiste en hacer que su víctima dude de sí misma, para tomar el control y sacarle provecho a la situación.

Sin embargo, resulta difícil reconocer a las personas manipuladoras porque generalmente se trata de seres queridos con quienes mantenemos un profundo vínculo afectivo. Por otra parte, a menudo usan técnicas de manipulación emocional muy sofisticadas y sutiles que nos hacen dudar de nosotros mismos e incluso pueden hacer que pensemos que somos el "malo de la película".

Personas manipuladoras con las que debes tener mucho cuidado

1. El fanfarrón encubierto

La táctica de esta persona manipuladora consiste en hacernos sentir mal o inferiores de manera encubierta. Esta persona comprende que está mal visto vanagloriarse de sus logros porque los demás le tacharán inmediatamente de engreído. Entonces adopta una estrategia más sutil: se lamenta por sus logros, haciéndonos sentir mal porque estamos muy por debajo de su nivel.

El fanfarrón encubierto jamás nos dirá directamente que tenemos algunos kilos de más, pero se quejará de que no puede entrar en la talla “M” cuando nosotros usamos una “L” o incluso una “XL”. Es la persona que se lamenta porque no puede correr más de 30 kilómetros cuando sabe perfectamente que solo podemos correr 5 kilómetros antes de quedarnos exhaustos.

El fanfarrón encubierto usará su técnica en todas las esferas de la vida, se comparará sutilmente con nosotros para hacer patente que no estamos a su altura y que debemos sentirnos muy mal por ello. De esta forma también se erige como una especie de ídolo a seguir, para que nos pongamos a su disposición y satisfagamos sus deseos.

2. El plantador de ideas 

Estas personas manipuladoras usan una táctica muy sutil: nos presionan con ideas socialmente aceptadas y bien vistas para que estemos de acuerdo con sus puntos de vista y decisiones.

Generalmente su discurso comienza con frases como: "Estoy seguro de que estarás de acuerdo con..." o "No puedes negar que...". Por ejemplo, pueden decir: “Estarás de acuerdo con que un buen hijo cuida de su madre”. Se trata de generalizaciones que reflejan valores positivos pero que, sin duda alguna, tienen muchos matices y pueden variar de un caso a otro. Sin embargo, al presentarlas de esta forma nos ponen en una situación difícil ya que tendríamos que decir: “no, no estoy de acuerdo con lo que dices”.

De hecho, su táctica de manipulación consiste en presentar esas ideas como valores aceptados socialmente, de manera que si no los compartimos, nos convertimos automáticamente en malas personas, y ni siquiera nos darán tiempo para argumentar nuestra opinión. Así no solo logran que nos sintamos mal sino que también nos manipulan si no encontramos la fuerza para negar sus afirmaciones.

3. El decepcionado permanente

Cuando queremos a una persona, nos sentiremos mejor si hacemos algo que la enoja que si la decepcionamos. La decepción es un peso difícil de cargar, nos sentimos muy mal cuando sabemos que hemos decepcionado a alguien importante para nosotros y asumimos que somos malas personas por ello.

Este tipo de persona manipuladora lo sabe y juega esa carta a su favor. Por eso, la encontraremos permanentemente decepcionada. Cada vez que hacemos algo que le desagrada o que no satisfacemos sus demandas, esa persona nos hará saber cuán decepcionada está. El problema es que la sensación de culpa que experimentamos es tan grande que le damos la razón y nos ponemos a su merced.

No nos damos cuenta de que decepcionar a alguien solo significa que no hemos estado a la altura de las expectativas que esa persona tiene para nuestra vida. Decepcionar a alguien significa que esa persona trazó un camino en nuestro lugar y no lo seguimos. en realidad, tenemos todo el derecho del mundo de seguir el camino que elijamos y no debemos sentirnos mal por ello.

4. El victimista crónico

Este tipo de persona manipuladora nos hace sentir en deuda con ella. Nunca se cansa de resaltar todas las desgracias que ha sufrido a lo largo de la vida, por lo que sentimos que por alguna extraña razón que ni siquiera llegamos a entender, le debemos algo.

Dado que cada vez que la encontramos tiene una desgracia nueva que añadir a su larguísimo elenco, no nos sentimos con fuerzas para convertirnos en el “monstruo” que va a añadir un nuevo problema a su vida mientras está pasando por ese mal momento.

El problema es que esa persona aprovechará esa sensación para pedirnos un gran favor y hacer que satisfagamos sus necesidades, incluso a costa de las nuestras. Sin embargo, si nos ponemos a sus pies, no dudará en pasar por encima nuestro para seguirle contando sus desgracias a otros, dejándonos con nuestros propios problemas sin resolver.

5. El oyente selectivo

Cuando estamos inmersos en una discusión, podemos perder la paciencia y decir cosas que no sentimos realmente o de las que nos arrepentimos. Sin embargo, este tipo de persona manipuladora se quedará aferrada a esa frase o actitud, y nos vapuleará con ella hasta el fin de los tiempos.

No importa lo que dijimos antes o después. Tampoco importa el contexto en el que lo dijimos o si intentamos disculparnos y reparar el daño, esa persona utilizará nuestro error para someternos a su voluntad, haciéndonos ver cuánto nos equivocamos y cuán malos somos.

Su estrategia consiste en esperar a que cometamos un error, sacarlo completamente de contexto y usarlo para manipularnos emocionalmente. Esta persona solo se centrará en nuestras equivocaciones porque son las que le permiten alcanzar su objetivo, y todo lo bueno que hagamos simplemente lo borrará. 

6. El mártir

Se trata de uno de los peores tipos de personas manipuladoras porque justifican sus malas acciones y su egoísmo con alguna causa superior. Podría tratarse de una causa religiosa o de algo más terrenal como ser un buen padre o una buena madre. 

Su frase preferida es: “lo hago por tu bien” o “solo estoy intentando ayudarte”, cuando sabemos perfectamente que no es así y que los principales beneficiados serán ellos mismos.

Sin embargo, si se lo hacemos notar, estas personas afirman que no encuentran ningún placer en su comportamiento, pero lo hacen porque es lo correcto. De hecho, pueden llegar a decirnos que esa decisión les duele y les hace sufrir, de ahí que asuman el rol de mártires. Y lo peor de todo es que nos hacen sentir personas horribles porque no somos capaces de apreciar su “sacrificio”.

7. El inquisidor

Esta persona manipuladora utiliza la crítica directa como su arma principal. Su táctica es hacernos sentir que no somos capaces de llevar las riendas de nuestra vida, que no estamos a la altura de la situación y que necesitamos confiar en ella para que todo finalmente se encauce.

Las críticas al inicio son sutiles e indirectas pero con el tiempo serán cada vez más ácidas, socavando profundamente nuestra autoestima. De esta forma va imponiendo su visión de la realidad, sus reglas y sus valores, hasta el punto que terminamos viéndonos a través de sus ojos.

El inquisidor es un auténtico maestro de la manipulación emocional y absolutamente todo lo que hagamos o digamos será usado en nuestra contra porque lo usará para juzgarnos y hacer que quedemos mal parados.


De cualquier manera, no permitas que tomen el control de tu vida. No dejes que te hagan sentir culpable o que juzguen tus decisiones basándose en su propia vara de medir. En ¡Cuidado! Manipulador a la vista, podrás hallar tácticas y estrategias para salir de las redes de la manipulación emocional.

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viernes, 28 de julio de 2017

Desprogramando el miedo al cambio. Por David Topí.


Como ya habéis visto por los anteriores artículos, las rutinas de la mente del ser humano están estructuradas y programadas a muchos niveles, a muchas capas, y con muchas protecciones. Estas protecciones, que no son más que otros programas que cubren el acceso a patrones de comportamiento, creencias limitadoras y sistemas de programación mental, están diseñadas para que no podamos acceder, al  menos no sin ayuda de nuestro Yo Superior, o de alguna otra técnica potente de desprogramación mental, a áreas consideradas “peligrosas” por el sistema de control, es decir, que si las tocamos y las eliminamos, nos liberamos un poquito más del poder que este tiene sobre nosotros.

Ya hemos visto esa mini rutina de supervivencia, que así la llamamos en el último post, que nos impide que podamos ejecutar cambios en nosotros mismos con relativa facilidad, y hay muchas otras que están funcionando simultáneamente con el mismo objetivo o parecidos. Hoy vamos a tratar de desmontar otra de ellas, procurando que, poco a poco, el software que gestiona nuestra mente y nuestra personalidad, abra puertas de entrada para que la conexión de nuestro ser sea más efectiva y más fácil de cara a la comunicación con nuestro yo observador, y que, a partir de aquí, y cumpliendo las reglas y directrices del libre albedrío, todo aquello que nuestro yo observador note en nosotros, pueda ser redirigido a nuestro ser, y este, entonces, a partir del trabajo con peticiones conscientes, pueda ir eliminándolo, como hemos hecho en los ejemplos de los artículos anteriores.

Miedo al cambio en la forma en la que vemos la realidad

Bien, ¿y qué rutina (conjunto de instrucciones) vamos a intentar desprogramar un poco hoy? La rutina del miedo al cambio, pues si la rutina de “supervivencia” intenta que no cambie nada, la rutina y programa que lo protege es el software de “miedo al cambio”, para que, superpuesta a esta, no se ejecute ninguna desprogramación no autorizada en nosotros. Puesto que el miedo al cambio no es consciente, no basta con decirnos a nosotros mismos que no tenemos miedo a cambiar, que puede ser verdad, pero no estamos hablando de cambiar el color del pelo, o cambiar la forma en la que vestimos, sino estamos hablando de cambiar nuestro sistema de creencias y los andamios que sostienen nuestra visión de la realidad, que es algo mucho más profundo.

Esta rutina “informática” de miedo al cambio está insertada en la esfera mental inconsciente, así que trabaja sobre todo con el paradigma instalado en nosotros conteniendo las estructuras globales de la realidad consensuada. Recordad que tenemos varios niveles de programación insertados que nos permiten a todos vivir en un macro escenario común, de lo contrario, sería imposible que nuestras realidades personales pudieran interactuar, y ese componente que sienta las estructuras principales es el llamado paradigma mental, imbuido y programado en el inconsciente. Esto nos da la base para la estructura general de la realidad, y luego, los detalles de la misma, están programados en el subconsciente, donde ya cada uno puede colorear la vida y su proyección holocuántica según sus propios filtros y creencias, pero sobre un sustrato común para todos.

El miedo al cambio se imbuyó sobre la rutina de supervivencia porque esta es crucial para el programa ego, tan crucial es, que por eso se puso en la zona que le corresponde al cerebro instintivo, el cerebro reptílico o complejo R, que es el que está más protegido de los componentes cerebrales que poseemos. Además, el miedo al cambio se nutre del miedo general que poseemos en el cuerpo emocional, de forma que cualquier tipo de miedo que tengamos a cuestas, autogenerado, o proyectado externamente sobre nosotros, sirve como combustible para mantener este trozo de programación intacto y funcionando constantemente.

Eliminando los guardaespaldas

Para eliminar el miedo al cambio, también hemos de eliminar dos programas que lo protegen, pero estos son muy sencillos, son simples programas de protección de arquetipos, siendo el “cambio” un arquetipo como energía y como concepto, de forma que, primero, hemos de solicitar a nuestro ser, a nuestro YS, que elimine los dos programas de protección en la esfera mental inconsciente que bloquean el acceso a la rutina de miedo al cambio. Cuando esto esté hecho, y hayan desaparecido (podéis buscar formas de comprobar que así ha sido, por ejemplo, solicitar una sincronicidad en vuestra realidad física cuando se haya completado la desprogramación), entonces pediremos la desprogramación de la rutina de miedo al cambio que se encuentra sobre la rutina de supervivencia.

Soy consciente de que leído así, parece que seamos puramente máquinas programables, pero no nos engañemos, es que es así es como estamos hechos, así es como nos crearon cuando las primeras razas que nos manipularon genéticamente diseñaron nuestra estructura mental, para que pudiéramos servirles como recursos y mano de obra, entre otras cosas, por lo tanto, nuestro sistema de programación mental se ha mantenido con estos programas, y, para quitar algo, es necesario ir sacando componente a componente, programa a programa y filtro a filtro, y todo esto luego, dejando que se vuelva a reajustar la mente y que los efectos de cambio del sistema internamente se vayan reflejando poco a poco en la realidad externa.

A veces puede parecer que llegar a descubrir y explicar esto es fácil, pero es necesario ser consciente que para que uno pueda explicarlo ha tenido que pasar por muchas etapas de descubrimiento interno y mucha prueba y error para encontrar lo que nos frena y lo que nos limita, y el trabajo que tenemos por delante para quitar todo lo que se nos ha imbuido es tan titánico, que para estar libres de toda programación negativa sobre nuestra psique, harán falta años de ir haciendo micro pasos como este. Aun así, y afortunadamente, no necesitamos llegar a estar 100% libres de esta programación, que es utópico, sino solo lo suficiente como para liberarnos de la manipulación inconsciente a la que estamos sometidos, de forma que, cuando ya no se nos pueda manipular a través del inconsciente colectivo ni de los medios de comunicación, al menos no en tan alto grado, cualquier cambio e impacto positivo que vayamos imbuyendo en nuestras vidas tendrá una consecuencia tremendamente grande para nuestro crecimiento y avance.

Probemos una vez más estas pequeñas acciones, y no olvidéis potenciar el crecimiento de vuestro yo observador, para que, en algún momento, haya una conexión más directa con vuestro ser o Yo Superior, y, a partir de ahí, se pueda acelerar el trabajo vía petición directa, tras identificación, comprensión y sacado a la luz de la consciencia, de aquello que nos sigue limitando y bloqueando en nuestro camino hacia la liberación de nuestra especie y hacia el paso de nivel evolutivo.

un abrazo,
David Topí
http://davidtopi.com

Libro: LA MAESTRIA DEL AMOR. Por Dr. Miguel Ruiz. Introducción.


Una guía práctica Para el arte de las relaciones 

Los toltecas 

Hace miles de años los toltecas eran conocidos en todo el sur de México como «mujeres y hombres de conocimiento». Los antropólogos los han definido como una nación o una raza, pero de hecho, fueron científicos y artistas que crearon una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados. Establecieron una comunidad de maestros (naguales) y estudiantes en Teotihuacán, la ciudad de las pirámides en las afueras de Ciudad de México, conocida como el lugar en el que «el hombre se convierte en Dios». A lo largo de los milenios los naguales se vieron forzados a esconder su sabiduría ancestral y a mantener su existencia en secreto. La conquista europea, sumada a un agresivo mal use del poder personal por parte de algunos aprendices, hizo necesario proteger el conocimiento de aquellos que no estaban preparados para utilizarlo con buen juicio o que hubieran podido usarlo mal, intencionadamente, en beneficio propio. 

Por fortuna, el conocimiento esotérico tolteca se conservó y transmitió de generación en generación por distintos linajes de naguales, y aunque permaneció oculto en el secreto durante cientos de años, las antiguas profecías vaticinaban que llegaría el día en el que sería necesario devolver la sabiduría a la gente, como ha sucedido ahora con el doctor Miguel Ruiz, un nagual del linaje de los Guerreros del Águila, que ha sido guiado para divulgar estas poderosas enseñanzas. 

El conocimiento tolteca surge de la misma unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo. Aunque no es una religión, respeta a todos los maestros espirituales que han enseñado en la tierra, y si bien abarca el espíritu, resulta más preciso describirlo como una manera de vivir que se caracteriza por facilitar el acceso a la felicidad y el amor. 


Un tolteca es un artista del amor, un artista del espíritu, alguien que, en cada momento, en cada segundo, crea el más bello arte: el arte de soñar. 
La vida no es más que un sueño, y si somos artistas, crearemos nuestra vida con amor y nuestro sueño se convertirá en una obra maestra de arte. 


Introducción 

El maestro 

Érase una vez un maestro que hablaba a un grupo de gente y su mensaje resultaba tan maravilloso que todas las personas que estaban allí reunidas se sintieron conmovidas por sus palabras de amor. En medio de esa multitud, se encontraba un hombre que había escuchado todas las palabras que el maestro había pronunciado. Era un hombre muy humilde y de gran corazón, que se sintió tan conmovido por las palabras del maestro que sintió la necesidad de invitarlo a su hogar. 

Así pues, cuando el maestro acabó de hablar, el hombre se abrió paso entre la multitud, se acercó a él y, mirándole a los ojos, le dijo: «Sé que está muy ocupado y que todos requieren su atención. También sé que casi no dispone de tiempo ni para escuchar mis palabras, pero mi corazón se siente tan libre y es tanto el amor que siento por usted que me mueve la necesidad de invitarle a mi hogar. Quiero prepararle la mejor de las comidas. No espero que acepte, pero quería que lo supiera». El maestro le miró a los ojos, y con la más bella de las sonrisas, le contestó: «Prepáralo todo. Iré». Entonces, el maestro se alejó. Al oír estas palabras el corazón del hombre se sintió lleno de júbilo. A duras penas podía esperar a que llegase el momento de servir al maestro y expresarle el amor que sentía por él. Sería el día más importante de su vida: el maestro estaría con él. Compró la mejor comida y el mejor vino y buscó las ropas más preciosas para ofrecérselas como regalo. Después corrió hacia su casa a fin de llevar a cabo todos los preparativos para recibir al maestro. 

Lo limpió todo, preparó una comida deliciosa y decoró bellamente la mesa. Su corazón estaba rebosante de alegría porque el maestro pronto estaría allí. El hombre esperaba ansioso cuando alguien llamó a la puerta. La abrió con afán pero, en lugar del maestro, se encontró con una anciana. Ésta le miró a los ojos y le dijo: «Estoy hambrienta. ¿Podrías darme un trozo de pan?». El se sintió un poco decepcionado al ver que no se trataba del maestro. Miró a la mujer y le dijo: «Por favor, entre en mi casa». La sentó en el lugar que había preparado para el maestro y le ofreció la comida que había cocinado para él. Pero estaba ansioso y esperaba que la mujer se diese prisa en acabar de comer. 

La anciana se sintió conmovida por la generosidad de este hombre. Le dio las gracias y se marchó. Apenas hubo acabado de preparar de nuevo la mesa para el maestro cuando alguien volvió a llamar a su puerta. Esta vez se trataba de un desconocido que había viajado a través del desierto. El forastero le miró y le dijo: «Estoy sediento. ¿Podrías darme algo para beber?». 

De nuevo se sintió un poco decepcionado porque no se trataba del maestro, pero aun así, invitó al desconocido a entrar en su casa, hizo que se sentase en el lugar que había preparado para el maestro y le sirvió el vino que quería ofrecerle a él. Cuando se marchó, volvió a preparar de nuevo todas las cosas. Por tercera vez, alguien llamó a la puerta, y cuando la abrió, se encontró con un niño. Éste elevó su mirada hacia él y le dijo: «Estoy congelado. ¿Podría darme una manta para cubrir mi cuerpo?». 

Estaba un poco decepcionado porque no se trataba del maestro, pero miró al niño a los ojos y sintió amor en su corazón. Rápidamente cogió las ropas que había comprado para el maestro y le cubrió con ellas. El niño le dio las gracias y se marchó. Volvió a prepararlo todo de nuevo para el maestro y después se dispuso a esperarle hasta que se hizo muy tarde. Cuando comprendió que no acudiría se sintió decepcionado, pero lo perdonó de inmediato. Se dijo a sí mismo: «Sabía que no podía esperar que el maestro viniese a esta humilde casa. Me dijo que lo haría, pero algún asunto de mayor importancia lo habrá llevado a cualquier otra parte. No ha venido, pero al menos aceptó la invitación y eso es suficiente para que mi corazón se sienta feliz». 

Entonces, guardó la comida y el vino y se acostó. Aquella noche soñó que el maestro le hacía una visita. Al verlo, se sintió feliz sin saber que se trataba de un sueño. «¡Ha venido maestro! Ha mantenido su palabra.» El maestro le contestó: «Sí, estoy aquí, pero estuve aquí antes. Estaba hambriento y me diste de comer. Estaba sediento y me ofreciste vino. Tenía frío y me cubriste con ropas. Todo lo que haces por los demás, lo haces por mí». El hombre se despertó con el corazón rebosante de dicha porque había comprendido la enseñanza del maestro. Lo amaba tanto que había enviado a tres personas para que le transmitiesen la lección más grande: que él vive en el interior de todas las personas. Cuando das de comer al hambriento, de beber al sediento y cubres al que tiene frío, ofreces tu amor al maestro. 

Dr. Miguel Ruiz. 

LIBERACIÓN DE ESCOMBROS CELULARES


Para muchos de ustedes los pasados días lineales pudieran haber sido físicamente retantes. A medida que las frecuencias de la Nueva Tierra empiezan a expanderse y a incrementar, su frecuencia energética comienza a empujar a la superficie las frecuencias de la realidad creada de la vieja Tierra de la 3D que están guardadas dentro de su estructura celular.

Este proceso empezó en serio con las energías del solsticio, empezando con la liberación de los escombros celulares. Muchos de ustedes pudieran haberse sentido emocionalmente comprometidos, con pocos aportes de aquellos a su entorno, sintiendo intensas reacciones emocionales a situaciones aparentemente irrelevantes. Ésta es la primera parte de la liberación de los escombros celulares.
La segunda parte involucra su liberación física del vehículo humano y pudiera tener a muchos de ustedes en este tiempo batallando con catarros, gripe u otras “infecciones” que surgieron aparentemente de la nada.
Ciertamente esta liberación celular debe ser particularmente potente para aquellos de ustedes encarnados en un vehículo humano masculino. Tal vez sientan una variedad de intensas emociones y también un cambio en su vehículo humano actual. Dolores musculares y dolores sin causa aparente, infecciones en forma de catarros/gripa/dolores de garganta y de cabeza. Como ésta es la liberación de muchas vidas de escombros frecuenciales, es importante permitir que el proceso siga su curso plenamente. El tratar de detener los síntomas ocasionará simplemente que las frecuencias se detengan y prolongaría de nuevo en realidad la liberación. (Obviamente si ustedes están preocupados por sus síntomas por favor consulten a su médico. Si encuentran que sus síntomas no se mejoran ni siquiera con medicamentos, entonces esto señala a una liberación energética).
En la realidad creada de la vieja Tierra de la 3D se les enseña a “llevar” e ignorar los síntomas, a medicar y luego regresar a su vida tan pronto como sea posible. La liberación energética de estos escombros no permite esto porque no es VERDAD. El vehículo humano está tratando de REPARARSE y REARMONIZARSE; cuán fuera de equilibrio y cuánto necesita repararse es algo individual y único. Esto es un intento de su SER para mostrarles el poder que USTEDES son EN REALIDAD; la manera de trabajar con esta liberación es escuchando a su vehículo humano y siendo guiados por lo que él requiere.. Si ustedes permiten que quienes están a su alrededor les digan qué deben hacer, entonces recaen en las enseñanzas de la vieja Tierra de la 3D pues solamente USTEDES son los residentes dentro de su vehículo humano, y por lo tanto, SÓLO USTEDES son los maestros de su propia barca.
Bebiendo abundantes líquidos los ayuda a eliminar las frecuencias que pueden verse como toxinas pues las frecuencias dimensionales más bajas de la realidad creada de la vieja Tierra de la 3D fueron DISEÑADAS para DECONSTRUIR al vehículo humano en vez de apoyarlo.
Las frecuencias de la Nueva Tierra que se están bajando y anclando dentro de su estructura celular operan para REPARAR y EXPANDER su vehículo humano… en contraste directo con lo que se les ha enseñado a anclar y trabajar en la realidad creada de la vieja Tierra de la 3D. En todo momento yo los guiaría a que honren sus emociones y aquello que su vehículo humano les está pidiendo en este tiempo.
Pudiera ser que se pasen largos periodos dormidos en este tiempo. y les reitero que esto ayuda al cuerpo a repararse a sí mismo durante este proceso pues cuando están “dormidos” la energía que USTEDES SON en VERDAD está siendo bajada y anclando más de su SER a nivel de su mente humana consciente, por lo que pudieran sentirse ligeramente “perdidos” momentáneamente al despertarse. Esto se debe a la reconexión con el colectivo de la conciencia humana, el cual está pasando también por una expansión y crecimiento en este tiempo. El dejar ir es clave en este proceso; van a encontrar que no hay “modo de regresar” pues aquello de donde provienen ya no está allí. De nuevo, esto es parte del proceso de expansión hacia la multidimensionalidad. .
El “AMOR” es la respuesta, sin importar cuál sea la ‘pregunta’ – esto debe ser anclado a nivel celular dentro de su vehículo humano primero que nada.
Por Karen Dover
Traductora: Gloria Mühlebach
http://www.shurya.com

jueves, 27 de julio de 2017

Silencio y sueño: Las 2 necesidades básicas de la mente que se han vuelto lujos.


Si miramos al pasado, nos daremos cuenta de que vivimos en un mundo de lujos. Tenemos cosas que nos facilitan la vida que nuestros bisabuelos ni siquiera podían imaginar. Y la industria se las ingenia para producir cada vez más cosas, que prometen facilitarnos aún más la vida, hacernos más felices y exitosos. Bombardeados por ese frenesí de estímulos, es fácil olvidar y descuidar las cosas más esenciales y necesarias de la vida, como el silencio y el sueño, dos necesidades de la mente que se están convirtiendo en lujos.

La mercantilización del sueño

En el imaginario colectivo se ha asentado la idea de que dormir poco es digno de admiración y una señal de éxito puesto que significa que esa persona está muy ocupada, probablemente transformando su tiempo en dinero. Cuando nos encontramos con alguien y nos dice que no tiene ni un minuto libre, asumimos que se trata de una persona "exitosa". Este fenómeno ha alcanzado un nivel tal que en Tokio se practica lo que se conoce como inemuri, que significa literalmente “estar presente mientras dormimos”.

Esa práctica surgió a finales de los años '80, en medio de la burbuja económica que estaba convirtiendo a Japón una gran potencia. Entonces los japoneses llevaban una vida laboral tan activa que no tenían tiempo para dormir. Las personas de negocios tenían jornadas de 24 horas, por lo que comenzaron a practicar el inemuri donde pudieran, en el transporte público o en el trabajo, solo para darle un pequeño descanso a su mente mientras aprovechaban al máximo su tiempo.

Sin embargo, a medida que los científicos comprenden mejor qué ocurre durante el sueño, alertan de que es imprescindible para nuestra salud física y emocional. Durante el sueño nuestro cerebro reprocesa las experiencias que hemos vivido durante el día, las reorganiza en la memoria y les resta parte de su impacto emocional, lo cual nos permite levantarnos al día siguiente con una perspectiva más objetiva y la mente más fresca. 

También se ha apreciado que durante el sueño el cerebro se deshace de las sustancias de deshecho de su metabolismo, esas mismas sustancias que se han relacionado con la aparición de enfermedades neurodegenerativas como las demencias. Por eso, podemos afirmar que dormir poco y mal encoge y envenena nuestro cerebro, literalmente.

La industria lo sabe, por lo que ya estén apareciendo empresas que mercantilizan el sueño. Existen compañías que cuentan con salones de siesta para que sus empleados puedan descansar sin salir de la oficina. Y en las grandes urbes se abren centros conocidos como “retiros del sueño”, como Siesta&Go que ya se encuentra presente en más de cinco grandes capitales del mundo, donde los ocupados trabajadores pagan por horas para poder echar una siesta.

También están surgiendo nuevas aplicaciones que nos prometen ayudarnos a dormir, hay colchones inteligentes que nos “aseguran” un sueño reparador y hasta se han creado máscaras para dormir que monitorizan las ondas cerebrales y estados REM.

El problema es que todos estos inventos se venden como una ventaja para mejorar nuestro desempeño y ser más eficaces en el trabajo. Así se cierra un círculo vicioso: la tecnología y el estilo de vida que nos han arrebatado el sueño nos venden tecnología para que consigamos dormir en aras de seguir manteniendo el mismo estilo de vida. ¡Es insensato! Sobre todo porque para dormir mejor solo sería necesario aprender a desconectar.

Debemos recordar que dormir mal, que no significa solo dormir poco sino en un entorno ruidoso que provoca despertares continuos, equivale a apilar un fardo de enfermedades, estrés y mal humor. Algunas personas serán más resistentes que otras, pero si no le das a tu sueño la importancia que merece, acabará costándote muy caro en términos de salud.

La tendencia a priorizar el dinero sobre la salud, pensando que este puede resolverlo todo es uno de los peores errores que podemos cometer en la vida. Nos hemos desecho del sueño a favor de otros sueños: el sueño del éxito, el sueño de tener más cosas, el sueño de ser mejores… Y no estoy segura de que salgamos ganando en ese cambio.

¿Cómo nos robaron el silencio?

Nuestro mundo se rige por la economía, nos guste o no. Por eso se piensa que lo fundamental es generar más ingresos, aunque eso no significa necesariamente generar más prosperidad. Sin embargo, en el afán de producir más ganancias, hemos atiborrado nuestros espacios de objetos ruidosos y de tecnología que perturba los ciclos naturales de sueño y vigilia. Así el silencio también se ha convertido en un producto de lujo.

Desde siempre, el silencio ha sido valuado y el ruido aborrecido. Hace mucho tiempo, en Síbari, se obligaba a los artesanos cuya profesión era ruidosa a vivir fuera de los muros de la ciudad. Sin embargo, hoy vivimos y trabajamos en ciudades ruidosas llenas de objetos que, obviamente, dejan una huella sonora.

Mientras tanto, la industria se encarga de hacer del silencio su mayor reclamo vendiéndonos electrodomésticos silenciosos a precios casi prohibitivos que solo puedes pagar a costa de dormir menos para trabajar más. American Airlines, por ejemplo, comercializa su "Admirals Club" realizando una asociación entre el lujo, el éxito y el silencio: "Acceda a nuestros salones Admirals Club, un oasis de paz lejos del ajetreo del aeropuerto. Relájese en un ambiente tranquilo y sofisticado". Y no son los únicos, Finlandia, por ejemplo, se publicita como un destino de turismo silencioso.

Sin embargo, al igual que el sueño, nuestra mente necesita el silencio. Numerosos estudios han demostrado que las personas que viven en lugares ruidosos o tienen trabajos donde están expuestos a un nivel elevado de decibelios tienen más problemas de salud, un mayor riesgo de desarrollar hipertensión, problemas del corazón y trastornos psicológicos. Por otra parte, se ha apreciado que el silencio promueve el crecimiento de nuevas neuronas y genera un estado de relajación que es muy beneficioso tanto a nivel físico como mental.

El silencio también es fundamental para crecer, la paz y la relajación son esenciales para el funcionamiento correcto de la mente. Según el budismo, el estado natural de la mente emerge cuando se cultiva el silencio mientras que el ruido, la agitación y la agitación nos aleja de nosotros mismos. Paradójicamente, el silencio también puede asustar puesto que nos anima a conectar con nosotros mismos, y esa es la razón por la que muchas personas encienden el televisor o escuchan música constantemente, para escapar del silencio y de sí mismas.

Sin embargo, cuando aprendes a entrar en esa “zona de silencio”, te darás cuenta de que es una fuente no solo de descanso sino también de concentración y actividad sin esfuerzo, facilita el Wu Wei. El silencio interno te permite observar los fenómenos sin identificarte con ellos, por lo que es ideal para aprender a disfrutar del aquí y ahora, te ayuda a conectar mejor contigo mismo y con el mundo que te rodea.


Fuentes:
Lee, H. et. Al. (2015) The Effect of Body Posture on Brain Glymphatic Transport. The Journal of Neuroscience; 35(31): 11034-11044.
Kirste, I. et. Al. (2015) Is silence golden? Effects of auditory stimuli and their absence on adult hippocampal neurogénesis. Brain, Structure and Function; 220(2): 1221–1228.
Benedict C et al. (2014) Acute sleep deprivation increases serum levels of neuron-specific enolase (NSE) and S100 calcium binding protein B (S-100B) in healthy young men. Sleep; 37(1):195-198.
Münzel, T. et. Al. (2014) Cardiovascular effects of environmental noise exposure. European Heart Journal; 829-836.
Hansell, A. et. Al. (2013) Aircraft noise and cardiovascular disease near Heathrow airport in London: small area study. BMJ; 347.

Steger, B. (2006) Sleeping through Class to Success. Japanese notions of time and diligence. Time & Society; 15(2-3): 197 – 214.

http://www.rinconpsicologia.com