miércoles, 1 de junio de 2016

LOS LEMURIANOS LA MAGNÍFICA NUEVA CREACIÓN UNIVERSAL (26/05/2013)


LOS LEMURIANOS
LA MAGNÍFICA NUEVA CREACIÓN UNIVERSAL

Mayo 26 de 2013 

¡Saludos Amigos, Somos Vuestra Familia Lemuriana!

Queridos:

Ahora es el momento de renovar nuestra amistad y de acercarnos más que nunca antes en los últimos Milenios.

 

¡Esto es porque vosotros, Amados Amigos, pronto os vais a unir a nosotros en consciencia; y con Amor y Alegría!

Los signos están aquí; y han llegado anunciando nuestra inminente unificación, pues ahora estáis elevando vuestra vibración a un grado que no habéis podido alcanzar durante un tiempo muy largo en la Tierra.

 

Los signos cósmicos son favorables; y se debe a las nuevas energías y Luz que entran al Planeta que podáis adaptar vuestra propia frecuencia a la nuestra, paso a paso y cada vez más, hasta cuando la vuestra corresponda con la nuestra. Éste será el momento cuando nos encontremos, ya sea físicamente o telepáticamente, mientras seáis conscientes de nuestra presencia sutil.

Muchos de vosotros en el Planeta estáis despertando y comenzando a recordar vuestro pasado en la antigua Lemuria, un pasado que estuvo lleno de maravillas de la 5ª; y en algunos casos de la 6ª Dimensión.

En ese tiempo no habíais desarrollado vuestra separación para entenderos como individuos aparentemente aislados del resto de la creación, una isla de individualidad, un ser contraído en sí mismo, que se consideraba “otro” y “diferente” de cualquier otra cosa. ¡Esta experiencia de separación fue el comienzo de un fenómeno extraño; y alienado si se ve desde vuestra Divinidad original: el temor!

El temor solamente puede surgir si crees que eres un ser separado, individual; y ‘en frente de’ todos y todo lo demás.

Para quienes erais parte de nuestra antigua sociedad Lemuriana, el temor era desconocido.

Porque vivíamos en la realización de la Unidad y la no-separación. Tú te experimentabas como Uno con nuestra antigua civilización, donde eras Uno de corazón con todos y con Todo.

 

Lo Divino estaba Centrado en tu Corazón; y tu Corazón era Uno con Todos los Corazones.

En tu corazón no había diferencia, sino Unidad o Amor.

Cada uno de vosotros ha estado llevando a cabo su danza única con Todo y con todos, al servicio de lo Divino.

No había una danza que llevaras a cabo para “ti mismo”, sino que todo lo que hacías era una danza de alabanza a la Fuente Divina.

Y tu danza era de Amor en servicio. Toda nuestra cultura se volvía hacia la Fuente; y consecuentemente no había conflicto entre los miembros de nuestra civilización, porque no se trataba de ‘ellos’, sino de la Fuente.

Ahora cuando miras vuestra sociedad actual, realmente tiene que ver principalmente “contigo”, con el individuo; y mientras estás despertando espiritualmente, con cómo Se expresa lo Divino a través de tu individualidad.

Y consecuentemente existen todos estos conflictos entre quienes no saben cómo cooperar mutuamente, pues se sirven más a sí mismos de lo que sirven a lo Divino, auto-olvidándose y siendo en su corazón totalmente Uno con la Fuente.

Como veis, este giro completo, este vuelco, este cambio de consciencia, es lo que sacó a la superficie de la Tierra la caída de la Humanidad. Recordad que vuestro proceso de Ascensión revertirá este error y esta confusión profundamente arraigada en la percepción equivocada del “yo”.

 

Por ahora la mayoría de vosotros entendéis que esta caída tuvo que ver con la creación de los “Caídos”, que os separaron de la Fuente y de vuestra una vez íntima y natural Unión con la Fuente.

Vuestro estado caído le dio un vuelco a esta correlación; y la creación se hizo más “importante” que la Fuente Misma; y la consecuencia de este desequilibrio fue la separación de la Fuente.

 

¡Ahora esta separación está exhalando su último aliento!

Ha sido mantenida por tanto tiempo por lo que llamáis la “matriz”, una sub-creación de los Caídos que os mantenía atados a un hechizo de ilusión.

Sufrimiento, oscuridad, escasez, soledad, error, confusión; todas estas experiencias fueron las consecuencias de vuestra elección de vivir en esta ilusión.

 

Sí, fue vuestra elección, Queridos. En el momento de vuestra caída entendisteis que necesitabais conocer la separación de vuestra Fuente Divina y sus implicaciones, para renacer a vuestra Unión con la Fuente; y después llegasteis hasta el punto donde habéis agotado vuestra experiencia de ella. Este proceso servía para superar la posibilidad de desequilibrio inherente a la Creación Divina misma.

Pero cuando este proceso está completo totalmente y en todos los niveles, en este tiempo Estáis Inconmovibles en la Verdad; una Victoria de lo Divino. Lo que parecía ser un error de la Creación, ahora está llegando rápidamente a su final, cuando reconocéis, perdonáis e integráis lo que habíais escondido en vuestro subconsciente en el momento de la caída, así que se hizo inconsciente. Esto suprimió una parte de vosotros a la que luego se le permitió aparecer “fuera” de vosotros en forma de invasores “malévolos” en vuestro Planeta, para crear para vosotros la matriz de la ilusión.

¡Nosotros admiramos vuestra fortaleza espiritual, Amada Familia de los Humanos; y la manera como vosotros, con vuestra invocación del Amor Incondicional, estáis volviendo a invocar vuestra Fuente Divina y consecuentemente encarnando el perdón; y la integración de la sombra de la inconsciencia! ¡Por medio de este heroico acto vuestro de integración, el “error” de la creación está siendo reparado hasta el punto en el cual puede surgir una Nueva Creación Divina, una Creación que puede expresarse plenamente; y ahora sin fallas ni defectos; la Gloria Última de la Divinidad!

 

En este Nuevo Universo Divino no habrá una nueva caída al olvido de la Radiante Fuente Divina.

La que ha sido vuestra debilidad, se ha convertido en vuestra mayor Fortaleza. Por medio de vuestro devoto empeño, lo Divino ha realizado una Magnífica Nueva Creación Universal que vosotros mismos pronto Comprobaréis también.

Cuando lo hagáis, sabréis que Verdaderamente Existe Solamente Una Fuente, por siempre Inseparable y Una con Toda la Creación. Y es Este Uno al que glorificaréis y celebraréis con todo vuestro corazón; y por lo tanto a vuestra Unicidad con todo, olvidada la separación, pero llevando a cabo aún vuestra Danza única de Amor por lo Divino. Todo el Gran y Único Uno, Suceso y Consciencia. Todo Consciente, nada inconsciente. Todo Divino, Todo Luz, Todo Amor.

 

Esta Nueva Creación es mucho más que la que vivimos juntos en la antigua Lemuria; y fuisteis vosotros quienes estuvisteis de acuerdo en sumergiros en total oscuridad y olvido, para hacer que Sucediera esta Nueva y Victoriosa Creación.

 

Ahora es el tiempo para que recordéis; y mientras recordáis plenamente, permitíos ser atraídos otra vez hacia la Brillantez de la Fuente, para cumplir la promesa del Nuevo Ciclo de Creación. Allí no habrá separación, ni otro, ni temor; sino Unión, Alegría y solamente Amor, una Eterna Celebración de lo Divino.

¡Os Amamos y Os Agradecemos!

¡Somos Vuestra Familia Lemuriana!

Canalizados por Ute Posegga-Rudel
Tradujo: Jairo Rodríguez R.
http://www.jairorodriguezr.com/

 https://gemmav58.wordpress.com

Melquisedec: La fórmula para la salud física, armonía y ascensión espiritual.

¿Qué es Melquisedec?

El método Melquisedec se trata de un arte practicado por los Grandes Maestros y los Guardianes de los Templos Antiguos de la Atlántida con el fin último del descubrimiento del Ser y para el aprendizaje de las Enseñanzas Superiores.
Es una práctica que te enseña el arte de elevarte a dimensiones superiores. Haciendo uso de la sanación holográfica, cualquier parte del cuerpo físico y emocional podrá ser sanado para luego regresarlos al mundo físico totalmente perfeccionados. Integra pensamiento, color, luz, energía y amor incondicional. Este enfoque para la sanación es muy sencillo, rápido y muy efectivo y además, no existen limitaciones que impidan sus aplicaciones.
“El Método Melquisedec es mucho más que una técnica de activación del cuerpo de luz, sanación y rejuvenecimiento.  Es una completa nueva fórmula para la salud física, armonía y ascensión espiritual.”- Thoth

Un poco de historia

Alton Kamadon, Maestro espiritual, fue el responsable de fijar en el plano terrestre la vibración de “La Orden Kamadon de Maestria de Amor Incondicional”. Como Maestro espiritual que es, ha estado involucrado activamente en la exposición de meditaciones a nivel mundial, sanaciones e iniciaciones.
En agosto de 1997 el Maestro Ascendido Thoth le expuso a Alton una nueva perspectiva para llegar a la ascensión y a la activación del Cuerpo de Luz Merkabah y llamó a esta sabiduría: “EL METODO MELQUISEDEC”. Thoth dejó en Alton estas técnicas que fueron empleadas por primera vez en la Tierra por los delfines y ballenas dentro de los templos del hallazgo personal y del aprendizaje más sublime en Atlántida.

¿Cómo se activa?


La base está en activar el movimiento del Holograma del Amor, también llamado Merkabah o Cuerpo de Luz. Con la activación, despertaremos la conciencia esférica, y así elevaremos la vibración dentro de la estructura celular humana. Se afianza a “Patrones Cósmicos de Onda Pensamiento” para acoger y establecer el contexto de la Quinta Dimensión que viene.
La activación del Cuerpo de Luz Merkabah con el Holograma del Amor se realiza en tres respiraciones, sanando así, el sistema nervioso, el corazón, la parte inmunológica, los chacras, los músculos, la estructura ósea, los órganos internos, y las glándulas pineal y pituitaria entre otros; y está formado por 5 niveles.
Trabajando sobre estos niveles, conseguimos avanzar en la travesía hacia el  auto descubrimiento, el fortalecimiento y ayuda para dejar de lado paradigmas que nos limitan.  Se trata de un viaje a lo ilimitado,  al amor incondicional, al no juicio, a la unidad de conciencia y a la unidad en general.

Los 5 Niveles

Vamos a navegar por los niveles para descubrir qué es lo que conlleva/incluye cada uno de ellos:
Nivel 1
Se trata de un mudra nuevo de conciencia holográfica de unidad, donde los chakras son codificados en tiempo real. El nivel 1 es el comienzo, luego el Merkabah se activa en tres respiraciones. En este nivel se practica la técnica holográfica de sanación a través del cual se obtiene el balance o armonía holográfica instantánea de todos los chakaras, dándose el equilibrio entre el Ying y Yang.
Nivel 2
En este nivel se procede al aprendizaje de elevación de frecuencias y auto transformación. También se aprenden las técnicas para mantenernos en la verdad omnipotente y a trascender las limitaciones de la propia vida. Se consigue conocer el pensamiento cósmico y sus patrones ondulatorios para así, aumentar el conocimiento de la sanación y se dará la activación de laglándula pineal.
Nivel 3
El nivel 3 se podría decir que es la iniciación dentro del Orden de Maestría del Templo Kamadon de la enseñanza, conocimiento y sabiduría del amor incondicional de Dios a través del Merkabah. En este nivel se unificarán las técnicas aprendidas en el nivel 1 y 2 y entre otras cosas, se activará el sistema de 33 chakras a través del Pilar de Luz,  y se comprenderá la conciencia de la materia viva.
 Nivel 4
El Nivel 4 nos llevará a un viaje más allá de lo que es el plano físico del tiempo y de la gravedad. Ofrece las Llaves Finales, y se trata de Ascensión Real.  En este nivel, entramos en el mundo erudito del potencial de Amor Divino, mostrando un nuevo mundo de maestría de luz. Siguiendo este proceso, la persona puede tomar su lugar dentro de los Concilios Galácticos que rondan la ascensión de mundo al que pertenecemos dentro de esta porción del universo.
Nivel 5
EL Nivel 5 es el gran salto cuántico en esta operación espiritual. Debido a las características propias del Nivel 5 seremos encaminados mucho más profundamente dentro de los laberintos de la Conciencia dimensional de quinta en Orionis y también del amor incondicional.
 “A medida de que uno muere, uno viaja el mismo Continuo del Tiempo y Espacio, igual que como avanza el Cuerpo de Luz, cuando uno busca la Iluminación o la Ascensión. El último acto físico, a medida que te retiras hacia atrás para entrar en tu Cuerpo de Luz, consiste en extenderte hacia adelante para abrazar amorosamente a tu cuerpo físico y jalarlo para fundirse con el Cuerpo de Luz.  Este se disuelve en Amor”. Thoth
 http://triskelate.com/

EL PODER TRANSFORMADOR DEL SILENCIO.


Detrás de todas las manifestaciones de la vida existe un poder único, una Realidad única. Esta forma está más allá de todas las formas, de todos los modos per se expresa a través y mediante los modos y las formas que existen, visibles e invisibles.
Nosotros podemos abrirnos a este poder creador yendo también más allá de nosotros mismos, yendo más allá de nuestras personas. Esto se realiza abriéndonos al silencio. El silencio nos conecta con esta fuerza creadora y entonces nos convertimos en canales directos, en expresiones directas de esta acción creativa constante.
El silencio es el poder más grande que existe. Porque todo lo que existe son aspectos parciales del silencio. Todo lo que existe se genera en lo que no existe, en lo que no aparece. Todo lo que existe son aspectos parciales de algo que está más allá de lo que llamamos existencia manifiesta. Abrirse al silencio es abrirse al potencial total, incondicional.
Efectos del silencio
a) En primer lugar, nuestra mente se aclara, se armoniza y se ahonda. Nuestra vida es una permanente “centrifugación” hacia nuestro exterior de todas nuestras impresiones, ideas, datos, en una constante mezcla entre sí. En el silencio permitimos que todo esto se pose y se estructure por sí mismo. En el silencio conseguimos que nuestra consciencia capte lo que existe en profundidad detrás de las capas más aparentes de nuestra mente, de nuestra afectividad y de toda nuestra sensibilidad.
b) En el silencio, por el hecho de ahondar el punto de la consciencia, aumenta la potencia de nuestra mente y de toda nuestra personalidad de un modo extraordinario. Gracias al silencio se desarrolla nuestra sensibilidad interna, es decir, que nos capacitamos para afinar nuestra percepción, percepción sutil. Esta percepción abarca, en las vías supraconcientes, todas las vías intuitivas. En las vías conscientes, el poder captar en profundidad el presente de la persona y sus situaciones. Y, a nivel subconsciente, nos vincula con toda la vida en cualquiera de sus formas y manifestaciones.
c) Percibimos, descubrimos, vivenciamos esta unidad profunda que hay detrás de toda la multiplicidad de formas y manifestaciones. Lo vivenciamos como experiencia y deja de ser una idea o creencia.
d) Gracias al silencio profundo viene la paz. La auténtica paz, la paz de la que surge luego toda actividad.
e) Nos conduce a la realización de la identidad propia que hay en cada uno de nosotros. Nos lleva a descubrir la persona que se encuentra detrás de todas las manifestaciones personales y a la persona que está detrás de todas la manifestaciones que atribuimos al exterior.
f) Gracias al silencio podemos acumular fuerzas físicas, afectivas, mentales y espirituales para la acción posterior.
g) Nos ponemos en sintonía con el poder creador único, y éste se expresa entonces en nosotros y a través de nosotros. Descubrimos que nosotros somos expresión de algo que está más allá de nosotros y que esta consciencia de realidad de lo que está más allá es algo siempre nuevo, siempre diferente, y no obstante, siempre idéntico.
Es decir, que el silencio es el campo más revolucionario de la vida. Así, nuestra vida, al abrirse al silencio y al vivir desde el silencio es, en sí misma, una creación constante. Ya no somos nosotros quienes quieren producir un resultado, somos la creación. Todos nuestros actos se convierten en una expresión de este proceso creativo. Ya no vivimos pendientes de juicios, de objetivos, vivimos descubriendo en cada momento esta profundidad inmensa del instante que, también en cada momento, se derrama, se vierte al exterior de un modo totalmente nuevo, imprevisto, creativo. Todos los actos de la vida se convierten en actos de una importancia total, porque dejamos de tener preferencia respecto a las cosas, respecto a los objetivos. Dejamos de comparar y de juzgar porque descubrimos que lo esencial es esta Realidad que se está expresando. Lo que da sentido a las cosas no son las cosas, ni las consecuencias de las cosas, sino la razón de ser, el por qué de las cosas. Y este por qué o razón de ser es esta presencia inmutable y eterna que está detrás de cada momento de manifestación. En ese instante, los actos más pequeños de nuestra vida, los más elementales, como las cosas más grandes, todo tiene la misma trascendencia, porque todo parte de la misma realidad eterna.
Vivir de esta manera implica vivir en una unidad constante con todo, porque todo es expresión en el instante de la misma fuerza que nos está animando a nosotros mismos. Lo que nosotros vivimos como “yo” y lo que vivimos como mundo son dos aspectos de la consciencia total. En lo sucesivo, cuando miramos, por ejemplo, a la naturaleza, no necesitamos catalogarla, ponerle nombres, diferenciarla o compararla, ni con otra naturaleza ni con nosotros mismos.
La percepción, el sujeto y la cosa percibida forman una sola unidad, un campo único. Deja, pues, de existir esta distinción de sujeto-objeto presente en el mundo ordinario y todo se convierte en un inmenso campo de consciencia expresión constante de esta Realidad eterna.
Hacia el silencio. Requisitos
Existen unos requisitos que son esenciales cumplir para poder ir hacia el silencio.
Mientras estemos teniendo interiormente problemas de deseos, de emociones, de conflictos, nos será muy difícil vivir en silencio, porque estos deseos, estos miedos, estas complicaciones que están reprimidas en nuestro interior, buscan constantemente una solución y huida. De esta forma, nuestra mente está siendo constantemente empujada a pensar, soñar imaginar. La gran dificultad que tenemos para poder estar en paz es la propia guerra que está en marcha en nuestro interior.
Por ello, para alcanzar el silencio, es necesario primero que solucionemos ese estado de guerra. Y esto sólo lo lograremos cuando aprendamos a vivir la actividad, la acción, la lucha y el esfuerzo. Tan sólo el vivir la vida de cada día mucho más consciente, intensa e inteligentemente, es lo que va permitiendo que vayamos liquidando todas estas cuentas pendientes que mantenemos con la vida en nuestro interior.
Sólo después de esto viene la paz. De otro modo, la paz no la podemos buscar, porque toda paz que busquemos será un artificio, no es la verdadera paz. La paz no hay que buscarla, viene ella sola. La paz está siempre ahí, lo único que nos impide vivirla es precisamente todas las cargas que tenemos dentro de fuerzas, de problemas, de emociones.
Por lo tanto, el primer requisito para llegar a descubrir el silencio es que el silencio sea consecuencia de una acción total, de una acción consciente, en donde no huyamos de las cosas, en donde no estemos jugando al escondite con nosotros mismos ni con ningún aspecto de la vida, donde afrontemos las dificultades y movilicemos todos nuestros recursos mentales, afectivos, vitales, morales y de todo orden. Sólo una vida vivida en intensidad es la que luego va acompañada por la auténtica paz.
Gracias al esfuerzo de vivir de un modo intenso, consciente, la personalidad se organiza, se estructura y se fortalece. Nuestra mente adquiere la capacidad de controlar sus impulsos y coordinar todas las fuerzas internas en relación con el exterior.
Estamos en esta vida por una razón inteligente. Y la vida, tal como funciona, a pesar de todo, tiene un fin bueno, necesario, que es que aprendamos a distinguir lo que es superior de lo que es inferior, y aprendamos a hacer que en nosotros lo superior dirija a lo inferior. Y si esto no se hace se produce conflicto y dolor en la vida de las personas.
Para el trabajo de estructuración de la personalidad y actualización de los recursos que tenemos en nuestro interior es absolutamente necesario tener acceso a un nivel superior de silencio. También es imprescindible que estemos orientados, de un modo estable, hacia el descubrimiento de lo más importante, de la verdad. En la práctica del silencio también es esencial que en todo momento mantengamos la autoconsciencia y que tengamos la máxima lucidez.
La práctica del silencio
El silencio, el reposo de nuestro yo personal, nos debería acompañar, y lo podemos ejercitar, en la vida cotidiana y en todas las prácticas de trabajo interior.
El silencio consciente
El silencio consciente nace cuando uno se da cuenta de su capacidad de influencia en el entorno a través del poder distorsionador de la palabra que brota de la ignorancia y de la falta de conocimiento de uno mismo. El silencio es el escenario imprescindible para que se produzca el encuentro con la claridad de percepción que conduce a lo real.
La forma más elevada de silencio interior es la que surge de la consciencia. Únicamente de la consciencia y de su silencio podemos ver el ruido disonante de aquello que llamamos nuestro interior como del exterior. La consciencia y el silencio que le acompaña nos permiten obrar adecuadamente.
Hay algo más allá de la mente que habita en el silencio del interior de la propia mente
Detrás de todas las variadas manifestaciones de la vida existe un poder único, una inteligencia única. Esta realidad está más allá de todos los diferentes modos y formas de la existencia, visibles e invisibles y se expresa a través y mediante ellas. Los seres humanos podemos abrirnos a este inmenso poder creador llevando nuestra consciencia más allá de nosotros mismos, yendo más allá de la limitación de la propia personalidad. Y esto ocurre cuando se es consciente y uno se abre al silencio. La consciencia y el silencio que de ella nace conecta con esta fuerza creadora y, de esta forma, el ser humano se convierte en un canal, en una expresión directa de esta acción creativa constante y eterna. Abrirnos por la consciencia al silencio es abrirnos al potencial total e incondicionado.
La consciencia y su silencio transforman la vida. Al entrar en ellos se ve y se escucha la vida con una actitud silenciosa, acogedora, receptiva y benevolente. La mente entonces se aclara, se permite que surja la armonía y se aprecia con profundidad la totalidad de la vida.
Parte del existir consiste en un volcar hacia el exterior impresiones, sentimientos y pensamientos, todo ello mezclado entre sí. En este silencio se permite que todo ello “se pose” y se estructure por sí mismo. En el silencio, la consciencia capta lo que existe en profundidad detrás de las capas más aparentes de la mente, de la afectividad y de toda la sensibilidad.
En el silencio consciente la percepción se afina y aumenta la potencia de la mente y de toda la personalidad de un modo extraordinario. Gracias a él se desarrolla la sensibilidad, que llega hasta la percepción sutil. Esta percepción abarca todas las vías intuitivas, el poder captar en profundidad el propio presente en todas las situaciones y vincula a la persona con toda la vida, en cualquiera de sus formas y manifestaciones.
Por el silencio consciente se percibe, se descubre y se vivencia la Unidad profunda que hay detrás de toda la multiplicidad de formas y manifestaciones. Se vive como una realidad, y deja de ser una idea o creencia más o menos romántica. Gracias al silencio profundo viene la paz, la auténtica paz, la paz de la que surge luego toda auténtica actividad, todo obrar adecuado. El silencio consiente conduce a la realización de la identidad propia que hay en cada alma. Lleva a descubrir a la persona que se encuentra detrás de todas las manifestaciones personales y a la persona que está detrás de todas las manifestaciones que atribuimos al exterior. También se puede reponer y acumular fuerzas físicas, afectivas, mentales y espirituales que permiten obrar adecuadamente. En él se sintoniza con el poder creador único y éste se expresa entonces en uno mismo y a través de uno. Descubrimos que somos la expresión de algo que está más allá de nosotros y que esta consciencia de lo que en realidad está más allá es algo siempre nuevo, siempre diferente, y no obstante, siempre idéntico.
Al abrirse nuestra vida a la consciencia y a su silencio experimentamos una Creación constante, tanto que nos damos cuenta que somos la misma Creación. Ya no somos nosotros quienes deseamos producir un resultado, sino que somos la Creación. Todos nuestros actos, pensamientos y sentimientos, se convierten en una expresión de este proceso creativo. Con este conocimiento dejamos de vivir en un nivel superficial, pendientes de juicios y de deseos. Vamos descubriendo, a cada momento, la profundidad misma del instante. Todos los actos de la vida se convierten en actos de una importancia total. Dejamos de tener preferencia respecto a las cosas, respecto a los objetivos; dejamos de comparar y de juzgar porque descubrimos que lo esencial es esta Realidad que se está expresando. Lo que da sentido a las cosas no son las cosas, ni las consecuencias de las cosas, sino la razón de ser, el por qué de las cosas; y este por qué o razón de ser está empapado de la presencia inmutable y eterna que está detrás de cada momento de manifestación. En ese instante, los actos más pequeños de nuestra vida, los más elementales, como las cosas más grandes, todo tiene la misma trascendencia, porque todo parte de la misma realidad eterna.
Vivir de esta manera implica vivir en una Unidad constante con todo, porque todo es expresión en el instante de la misma fuerza que nos está animando a nosotros mismos. Lo que nosotros vivimos como “yo” y lo que vivimos como mundo son dos aspectos de la consciencia total. En lo sucesivo, cuando miramos por ejemplo a la naturaleza no necesitamos catalogarla, ponerle nombres, diferenciarla o compararla, ni con otra naturaleza ni con nosotros mismos. La percepción, el sujeto y la cosa percibida forman una sola Unidad, un campo único. Deja, pues, de existir esta distinción de sujeto-objeto presente en el mundo ordinario y todo se convierte en un inmenso campo de consciencia expresión constante de esta Realidad eterna.
Fuente: http://www.proyectopv.org
Fuente: En mi Propio Camino
http://www.shurya.com/

La piedad, conversando con la Amada Kuan Yin. (nuestra unión con Akasha)


La piedad nace de la profunda sanación del alma, nace del abismo del dolor, cuando la verdad sale a la mesa, y nadie, puede detenerla; y aun así uno sienta la necesidad de permanecer ahí, asumiendo su papel,en la danza de la vida, sin esperar nada a cambio.
  
El llamado del corazón nos invita una y mil veces a cerrar ciclos, que en muy corto plazo parecen devastadores, porque en los pocos años de una vida humana, nos abre en dos y nos rompe todos los sentidos, pero que esa mínima realidad, polarizada y dolorosa, es la puerta aun mayor estado de conciencia, no mejor ni pero, sino mayor en cuanto a amplio, en cuanto a sanador, encanto a la consolidación del ser.
  
El llamado del corazón nos tiene a todos, tomando conciencia, de lo pequeño, que fue nuestro mundo, de cómo tomamos posiciones erróneas heredadas de nuestros ancestros, de muchas verdades que salen a la luz, una tras otra, a más energía entrante mas luz, mas verdad.
  
Pero no es así, nada de lo que tomamos conciencia, como error fue un error, era un plan de cada alma, para un trabajo concreto, en un grupo de almas.
  
Y ahora, con el cambio de energía en Gaia, y la trasmutación de todos esos hilos de conciencia y tiempos pasados, esa función se desvanece, por eso no le vemos sentido, porque ya no toca seguir desarrollando un plan parcial, y podemos elevar las frecuencias internas con el llamado del corazón a frecuencias sin separación en unidad.
  
Así que si, tuvo sentido cuanto vivimos, por más polarizado y doloroso que fuera, vinimos a experimentarlo, y mientras lo vivíamos, se abrina infinitos caminos de luz, para esas almas grupales, que están nutriendo , al conjunto de lamas implicadas, y que nos ayudó a amarnos y respetarnos en medio del caos.

Ahora nos toca a todos vivir y sanar esos procesos de transformación, desde la no conciencia y la conciencia, quizá más doloroso aun; que el tiempo lineal:

– en la encarnación pura y dura, porque en ella no había conciencia, y ahora si recordamos el amor verdadero, a nosotros mismos, a los demás y a la unidad, ahora si nos toca mejorar y aplicar nuestra conciencia.
  
Somos seres despertando de un profundo letargo, lejos de todo y de todos, en ocasiones, por tan profundo viaje que estamos haciendo en el interior de nuestro chacra del corazón y en la profundidad de las memorias de DNA, que se abren en todos nuestros cuerpo, y situaciones o lugares, casi repentinamente una tras otra, para que la podamos gestionar.
  
La apertura de la glándula pineal, nos ayuda a concretar, con mayor precisión, linajes enteros o situaciones karmaticas recurrentes en todos nosotros.
  
Amado ser de luz, soy kuan yin, hay miles de leyendas sobre mí, todas hermosas, pero solo una cierta, fui una mujer que aprendió a amar en la adversidad, en plena confianza de un bien mayor.
  
Ahora les toca a ustedes ese profundo salto de vida, esa transición de lo inconsciente a lo consciente para que sea transformado en su vida, en su propio proceso químico y físico de sus cuerpos, para comprender toda la conciencia de unidad, sin perder la vida, ni la memoria, ni la conciencia.
  
Porque ya no toca es Gaia quien nos da este magnífico regalo de vivir en tiempo presente y en conciencia de luz en tiempo real, en concienciad e vibración en tiempo real, y en conciencia de amor en tiempo real.
  
Amado ser de luz, es tan amplio, el propósito planetario, que ustedes comprenden al ver el global, de todo lo vivido y cumplido.
  
Cada vez que ustedes asumen una realidad de su yo, una toma de conciencia, o reconocen una vida anterior o paralela, esa realidad, se incorpora a todos sus yoes, en todos sus planos de conciencia, y se queda ahí, en lo que ustedes llaman su libro de Akasha, en su ser vivo de alma, para que este a su disposición, vida tras vida, plano tras plano, ayudándoles en sus propósitos y experiencias.

Así funciona Akasha como una corriente y flujo de luz continuo, que les lleva a iluminar todos sus caminos, i sus pasos. Incluso sus malas experiencias humanas, les permiten crecer, en conciencia.
  
Ahora el libro de la vida, se abre, está a su disposición y las miles de tomas de conciencia de sus cuerpos están ahí, apoyándoles en su trasformación, en su asumir la verdadera fuente de poder que es conocerse a sí mismo, y respetarse con amor. Este es el gran cambio planetario, ser uno mismo y amar lo que es, lo que ve, y donde está.

El amor no se regala, el amor fluye, y para que fluya ha de estar vibrante en ustedes mismos, desde el punto de unión de su chacra timo.
  
Para que vivieron todo esto, para amarse, para tomar conciencia del don más preciado, su propio ser!!!

Ámenlo, hónrenlo y asúmanlo, esa es la transición de la ascensión, pero nada de cuanto viven es real, si han de luchar para sostener su realidad, para mantener su vida, entonces no es su ser quien se expresa, sino sus personalidades, olviden ya el termino ego, el ego, es en realidad las defensas o posiciones que crean todas las almas, para sobrevivir, y no es malo, fue su amigo, su apoyo, su conciencia durante años, denle las gracias y suéltenlo.

 Averigüen cuántos de ellos tomaron el poder en su interior, y cuan arrinconado esta su ser, y liberen uno por uno, desde el amor, sin temor a ser ustedes mismos, reúnan todas y cada una de sus personalidades, y fúndanlas en la magia y la energía de la gratitud, y también la de sus enemigos, verán que distan muy poco de sus propios miedos.
  
Por qué en la sabiduría, está el auténtico poder de la unidad, y la unidad empieza en reconocer que no son especiales, ni perfectos, ni ……….sino almas infinitas en una experiencia humana, aprendiendo en los primeros años de su vida, y trascendiendo el contrato karmico en estos años de transición, o de ascensión, para acceder a su libre albedrío consciente.
  
Esa es la gran diferencia, antes no eran conscientes de ello, y ejercían su libre albedrio como respuesta acción reacción, ahora su verdad sale a la luz, y su libre albedrio, nacerá de la verdad, a conciencia y el respeto en unidad a todos los seres y conciencias, desde el amor infinito, al que poco a poco todos ustedes sea linean, gracias amados hermanos por su gran crecimiento, y su voluntad de resonar de nuevo al llamado del corazón, se despide desde Alcyon, amada kuan yin.

AUTOR: Elsa farrus
http://hermandadblanca.org/