jueves, 22 de noviembre de 2018

Protegiendo los procesos y octavas de cambio evolutivo. Por David Topi.


Ahora que hemos aprendido a pedir señales para reconocer las octavas que están en marcha en nuestra vida, y que podemos empezar a estar atentos para percibir los puntos más críticos dentro de esas octavas y procesos más importantes para nosotros a nivel evolutivo, vamos a aprender a proteger algunas de esas octavas para que sea más difícil y complicado, si no imposible, que aquellas que contengan eventos, situaciones y todo lo que esté destinado a nuestro crecimiento personal, evolución, propósito y lecciones de vida puedan terminar completándose armónicamente y sin posibilidad de distorsión, cambio, manipulación o tergiversación.

Compartiendo una enorme “sopa energética”

Habíamos hablado hace varios artículos sobre el porqué no conseguimos manifestar todo aquello que deseamos o queremos, y habíamos hecho distinción entre ello. Revisad los artículos para comprender o refrescar el tema, pues seguimos profundizando en esos mecanismos de cómo se crea la realidad personal e individual que cada uno percibe como “su mundo de ahí fuera”.

Como decíamos, cada persona emite a través de su glándula pineal ondas “holocuánticas” (a nivel de la realidad “cuántica” que sirve de sustrato para realidad “sólida”) aquello que forma su día a día, usando el contenido de su cuerpo mental como material para ello. Puesto que cuando fuimos creados genéticamente, el cuerpo que usamos, se nos dotó a cada individuo de una frecuencia de emisión ligeramente diferente a la frecuencia de emisión o proyección de la realidad de la persona de al lado, cada uno de nosotros puede emitir y co-crear su propia versión de la realidad sin que interfiera demasiado con la realidad del resto de seres humanos.

Pero, como también habíamos dicho, el hecho de que todos estemos emitiendo en una banda frecuencial muy estrecha y con poco margen, sobre todo aquellos que se encuentran en la línea 33 donde se concentra el grueso de la población mundial, la “sopa energética” a la que terminan conectadas todas las emisiones pineales conforma un sustrato muy denso y poco maleable que hace que muchas de las proyecciones que generamos terminen, como habíamos explicado, distorsionadas, bloqueadas, canceladas o cambiadas casi por completo.

Para que se entienda mejor, imaginad docenas de emisoras de radio emitiendo cada una en una frecuencia muy parecida: 90.1 MHz, 90.2 MHz, 90.3 MHz, o incluso más cerca: 90.21 MHz, 90.22 MHz…etc. Si cada emisora de radio (cada persona a través de su glándula pineal) emite una canción diferente (el contenido del cuerpo mental que se va a materializar como la “realidad” de esa persona), el resultado es que el espectro electromagnético está saturado de ondas con canciones que se solapan, se superponen, se cancelan entre si, etc. Esto hace que, la realidad común, que sería el equivalente al ruido que generan todas las canciones sonando a la vez, sea completamente disonante y desarmónico.

Subir de frecuencia para emitir donde no hay nadie

Cuando explicábamos que al subir de frecuencia de emisión, es decir, al mover tu cuerpo mental a los niveles superiores de realidad, en la línea 42 o en la parte más alta de la línea 33, uno tiene más facilidad para emitir sin distorsiones, es porque en el espectro “energético” de la línea 42, por ejemplo, al haber muy pocas emisoras de radio (personas), sus canciones (proyecciones holocuánticas) no se estorban, no se molestan, no se solapan y, a mayor nivel frecuencial, mayor facilidad para ver manifestado en tu mundo “personal” aquello que emites según el contenido de lo que lleves a cuestas en tu cuerpo mental, emocional y estructura energética.

Repasado este concepto para que se entienda cómo y porqué nuestras octavas personales se ven afectadas por las octavas del resto de personas que conviven con nosotros, que comparten parte de nuestra realidad y, para facilitar que aquellas que sean más importantes para nuestro crecimiento y evolución no se vean canceladas o distorsionadas, vamos a hacer un trabajo de protección de las mismas, elevando su frecuencia y sacándolas de la sopa energética “general” a la que van a parar. Esto quiere decir que vamos a pedirle a nuestro YS que, a ciertas octavas y procesos se les asigne una frecuencia de emisión diferente, de manera que no salgan con los mismos códigos y niveles de energía que el resto de octavas que usamos para el día a día (no necesitas una emisión especial para hacer la compra o realizar tus tareas rutinarias, pero si para manifestar sin interferencias procesos y situaciones que te sirvan para crecer y evolucionar a mayor ritmo).

Un mecanismo de realidad virtual

Esto es así porque, en general, cada proceso u octava que proyectamos tiene un contenido con unos códigos automáticos que forman parte de los mecanismos de proyección de la realidad que llevamos imbuidos todos nosotros. Si os sirve como analogía, cuando Anunnakis y compañía decidieron que hacer para mantener a la población humana controlada, optaron por la manipulación de la realidad “internamente”, es decir, ponernos a todos unas gafas de realidad virtual donde se proyectaría desde nuestra mente aquello que se quería que fuera percibido, de manera que todo lo que no estuviera en el interior del cuerpo mental del ser humano no pudiera ser visto por el mismo ser humano. Es como si, a un grupo de gallinas, en vez de construirles un corral, los granjeros les ponen unas gafas de realidad virtual proyectando la valla en su percepción de la realidad, sin que esta tenga que existir realmente, y evitando así que las gallinas vean a los granjeros y aun así se comporten como si la valla estuviera realmente ahí, pues la “ven” en su pantalla mental. Tenéis muchos artículos en los archivos del blog explicando como se hace esto, proyectando desde el inconsciente colectivo de la humanidad aquello que desean que llevemos a cuestas en el cuerpo mental y en las esferas mentales y que consideremos que es “real”.

Y es que nosotros fuimos hechos de esa manera, y somos como esas gallinas incapaces de ver aquello que no esté siendo proyectado por nuestra psique común en la realidad consensuada en la que vivimos, de manera que ninguno de nosotros “ve” o percibe prácticamente nada que no esté siendo parte de la realidad virtual y holográfica que compartimos, y que además co-creamos. Es el equivalente a Truman, en la película, siendo incapaz de ver los focos, decorados, andamios y lo que se cuece entre bambalinas, por estar dentro del escenario creado para él desde su nacimiento.

Obviamente para ver el escenario, los operadores de cámara, directores de la película y demás, hay que desprogramar la psique, esferas mentales y todo el contenido del cuerpo mental que inhibe y bloquea la percepción de aquello que se encuentra fuera de las gafas virtuales que llevamos insertados por naturaleza. En futuros artículos o publicaciones ya entraremos más en detalle, para poder empezar a hacer el trabajo necesario para percibir todo esto y desmontar este sistema interno de proyección.

Protegiendo las octavas importantes

Ahora de momento, lo que nos interesa es hacer el trabajo para evitar que todos los procesos y octavas que nos llevan a estar preparados para aceptar esta otra realidad, a ver aquello que no podemos ver sin entrar en pánico, shock o miedos, a permitir que entendamos mejor aquello que nuestros sentidos físicos no captan o no perciben, os permitan estar listos para que, cuando llegue el momento, podamos quitarnos esas gafas y ver “la otra realidad”. Primero, hemos de prepararnos y llegar al punto evolutivo necesario para que esto ocurra de manera natural.

De esta manera, lo que le pedimos a nuestro YS con el siguiente trabajo, es que cambie energéticamente aquellas octavas que están destinadas a hacernos avanzar en conocimiento, comprensión, integración y experiencias, para que no puedan ser manipuladas, bloqueadas o frenadas. Una vez completada la petición para ello, todas las octavas, procesos y cambios necesarios en nuestra vida para que vayamos avanzando según los caminos marcados en nuestra trama sagrada se verán protegidos y manifestados con mucha más rapidez y con mucha menos distorsión (o ninguna distorsión). Esto asegura un continuo de vivencias, aprendizajes y situaciones de crecimiento, expansión, conocimiento y todo aquello que cada uno tenga marcado en su proceso personal de cambio evolutivo.

La petición seria la siguiente:


Solicito que se ajusten los procesos de emisión a través de mi glándula pineal y de mi cuerpo mental de todas aquellas octavas y procesos destinados a manifestar en mi realidad situaciones de cambio y crecimiento personal y evolutivo. Solicito que se bloquee la manipulación de estas octavas asignándoles códigos especiales por decisión de mi YS para que no interfieran y no sean interferidos con octavas, energías y procesos de aquellos con los que comparto espacio electromagnético de manifestación de la realidad. Solicito que se eleve la vibración y frecuencia de las octavas importantes codificadas en mi trama sagrada como octavas de aprendizaje y finalización de lecciones y procesos evolutivos, para que tengan prioridad a la hora de encontrar sustrato energético para manifestarse en mi realidad. Solicito que se ejecute este proceso por mi YS de forma automática hasta su finalización una vez que mi personalidad los haya puesto en marcha. Gracias.

Con esto iniciamos y ponemos en marcha el mecanismo y, gracias a la últimas líneas que hemos añadido, una sola petición bastará para echarlo a andar y que nuestro YS se encargue del resto, aun cuando la mente consciente ya no esté pendiente de ello. Comprobad siempre con vuestro YS con los métodos y técnicas que cada uno tenga el estado del proceso, y espero que os sea útil para que podáis obtener lo que cada uno necesita para avanzar rápidamente en aquello que nos hemos marcado como objetivos para esta encarnación.
Un abrazo,

David Topí

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