domingo, 29 de octubre de 2017

NUNCA TE ALEJES DE TI MISMO PARA ACERCARTE A ALGUIEN MÁS


A menudo relacionarnos con nuestro entorno y con las personas que forman parte de él, se convierte en una prioridad para muchas personas. Agradarle a los demás, simpatizar, no propiciar ninguna relación de conflicto, ser cordiales, vivir en armonía y cualquier otra virtud que represente mantener una buena relación con otra persona, ocasiona que muchas veces nos alejemos de nuestro propio criterio de ver las cosas, de nuestra manera de ser, de nuestra manera de actuar, incluso de nuestros principios y de nuestros valores.
Dejamos de sernos fiel a nosotros mismos, para poder interactuar y acercarnos un poco más a alguna otra persona, ya sea un jefe, una pareja, un compañero de trabajo, un amigo o cualquier otra persona que represente alguna situación importante en nuestro espacio, en un momento determinado.
Esta situación de establecer relaciones con nuestro entorno, nos coloca en determinadas posiciones, por ejemplo, en muchas oportunidades terminamos involucrados en situaciones de críticas, de comentarios, de conversaciones negativas con respecto a alguien más, y lo hacemos sencillamente por llevar el hilo de la conversación o por no realizar un desplante a la persona que inició este comentario; lo mismo pasa con nuestros jefes cuando compartimos opiniones que en el fondo no nos agradan, lo mismo pasa con las parejas cuando nos adaptamos a sus gustos, cambiamos nuestra manera de vestir, pensamos en bajar esos kilos de más por algún comentario y no por un tema de deseo personal, o sencillamente tomamos gustos que corresponden a nuestra pareja para resultar más complacientes.
No se trata de no compartir, o de no tener cosas en común con alguien más, incuso hay espacios en los cuales se puede ser flexible. Sin embargo, es importante no perder la perspectiva, y saber reconocer cuándo nos estamos alejando de nosotros mismos y realmente por qué lo estamos haciendo.
Sé siempre fiel a ti mismo, a tus valores, a tus principios, a tus deseos; respétate, respeta tu cuerpo, ama tu ser y entiende que eres un ser maravilloso, valioso, con defectos y virtudes y que aquella persona que quiera estará tu lado y que decida amarte, debe aceptarte como eres; hay cosas evidentemente que podemos y somos capaces de transformar, incluso por esa persona que amamos, sin embargo, debemos hacerlo por nuestro propio bien, por nosotros mismos aunque ese cambio sea beneficioso para nuestra relación.
Cuando nos reflejamos en el espejo, y nos damos cuenta que estamos frente a una máscara por capricho de alguien más, debemos entender que nos hemos alejado de nosotros mismos. Nunca es tarde para recuperarte, amarte y respetarte a ti mismo es esencial para que toso aquel que te rodea pueda hacerlo.
Cuando estas contento con ser simplemente tú mismo y no te comparas o compites, todo el mundo te respetará. Lao-Tse
 -Sara Tibet-
https://consejosdelconejo.com

1 comentario:

  1. Esta reflexión me toca especialmente por algunos seres queridos que se han visto envueltos en algunas problemáticas como las que describes, en las que finalmente sienten que de alguna forma atentaron contra su propia integridad. Pienso que la mayoría hemos estado inmersos en este tipos de situaciones, en que cedemos poder a otros, para elegir o decidir en nuestro nombre, o callamos nuestras verdaderas opiniones que podrían generar un bien mayor, sólo por complacer o evitar enfrentamientos; y es que justamente aquí radica todo el asunto, la falta de comprensión y tolerancia sobre la diversidad libre-pensante del resto. Debemos aprender a llegar un consenso, a acuerdos justos, armoniosos y equilibrados para que todas las parten ganen.

    Un abrazo de luz.

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