miércoles, 21 de junio de 2017

OLVIDA LOS ERRORES DE TU VIDA. Por Francisco de Sales, Sánchez


En mi opinión, demasiadas personas desaprovechan una gran parte de su vida por el hecho de condenarse a una frustración que permanecerá enquistada, y afectando con su ponzoña, debido al humano y habitual hecho de haber tenido algún “error” a lo largo de su vida.
Un error no es más que una acción aparentemente desacertada o posiblemente equivocada. Y nada más.
Como humanos que somos -y por ello limitados y lejos de la perfección y la excelencia en cada una de nuestras acciones y decisiones-, y ya que tomamos miles de decisiones a lo largo de nuestra vida, y teniendo en cuenta cualquier índice de probabilidades que utilicemos, es estadísticamente lógico que nos equivoquemos en varias o muchas de ellas.
Ahí debería quedar todo. Se acepta el error, se aprende lo que haya que aprender, y a seguir a por otra cosa.
“Muy bien la teoría -puede objetar cualquier lector-, pero es que detrás de algunos errores hay mucho daño hacia otra persona o hacia uno mismo, hay dolor por el resultado, hay pérdidas económicas, etc.”
Es cierto. Así es. Eso es innegable. Está claro.
Lo que no está tan claro es la obligatoriedad de que además del daño o perjuicio que haya causado el error haya que castigarse, atormentarse, frustrarse, enojarse con uno mismo y llegar a despreciarse, o ejercer esto mismo contra otro si es otro el que ha tenido el error.
Eso, además de que es injusto, es una auto-agresión innecesaria que provoca un distanciamiento emocional con uno mismo.
La autoestima se ve directamente afectada.
El concepto que uno tiene de sí mismo se ve negativamente perjudicado, porque la mente imparablemente va a dar vueltas a la misma visión equivocada y magnificada del asunto, y todo se va a dramatizar más de lo justo y necesario, así que es uno mismo quien tiene la responsabilidad y obligación de pararse a sí mismo en esas elucubraciones mentales, en esas divagaciones sin fundamento que dan vueltas sobre sí mismas sin ser capaces de ver más allá de sus propias disquisiciones.
Hay que olvidar la parte negativa de los errores lo antes posible, y además olvidarlos del todo borrando también hasta el último poso y la mínima huella.
Lo positivo –que todo tiene algo positivo- es el aprendizaje que nos haya aportado acerca de lo que es conveniente no repetir, o lo que no se desea para uno mismo o los otros… el caso es que una vez extraída la enseñanza el resto es innecesario.
Los achaques y lamentos, son innecesarios.
La rabia y el dolor, son innecesarios.
La desesperación y el abatimiento, son innecesarios.
Sólo sirven el optimismo y la voluntad de seguir adelante y para bien.
Olvidar es un acto de amor propio, una demostración de dignidad, porque el sufrimiento no aporta absolutamente nada positivo y sí mucho negativo.
Esto hay que tenerlo muy claro, muy presente, y hay que llevarlo a la práctica.
Cosa que deseo que hagas. Por tu bien.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
“Oír o leer sin reflexionar es una tarea inútil”. (Confucio)
Si te ha gustado ayúdame a difundirlo compartiéndolo.

http://lareconexionmexico.ning.com

1 comentario:

  1. Gracias a todo CORAZÓN que vibra y RESUENA en la UNIDAD!.
    ¡Gracias a todo CORAZÓN que no vibra y RESUENA pero forma parte igual!.
    ¡Gracias a los que APARTAN y a los que se sienten APARTADOS!.

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